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Ni tan salvaje
Norelys Rodríguez acaba de estrenarse
como presentadora del canal E! Entertainment Television,
en la versión latina del alocado espacio Wild On.
La modelo y animadora venezolana compartió con Estampas
todo
lo que ocurre detrás de las cámaras de uno de los
programas más atrevidos del globo. María
de los Angeles Herrera Fotos: Natalia Brand Enviada especial Isla
de Margarita

De todo menos wild… Esa es la
primera impresión que transmite Norelys Rodríguez.
A pesar de su exuberante belleza, su estilo sencillo y desprovisto
de poses le permite pasar desapercibida entre la gente. Sin una
gota de maquillaje en el rostro, el cabello recién lavado
y vestida con un pantalón capri anaranjado, ancho y con muchos
bolsillos, además de una sencilla blusa negra y de un morral
inmenso -en el que transporta el equipo deportivo que utiliza a
diario para entrenar en el gimnasio-, nadie imaginaría que
se trata de la atractiva chica del calendario de Polar, que aparece
en numerosas vallas publicitarias del territorio nacional.
Con 26 años es bastante el camino recorrido:
Del Miss Venezuela a las chicas Polar y de allí a su incursión
como animadora en Muévete, el espacio dedicado a los
deportes extremos que transmite Televen. Ahora enfrenta el gran
reto de conducir Wild On Latino, programa que será
su carta de presentación en los predios internacionales y
que, además, le permitirá recorrer los destinos turísticos
más excitantes. Todo suena muy fácil; sin embargo,
la pelea por este importante trabajo implicó la participación
de 150 chicas de distintos países de Latinoamérica,
además de la realización de un piloto en el que las
cuatro finalistas debían demostrar sus destrezas como animadoras.
Luego de un par de meses de haber sido seleccionada
y con varios rodajes de Wild On en su memoria -entre ellos
el conocido verano de Punta del Este, en Uruguay; el popular carnaval
de Bahía, en Brasil; y el revuelo causado por los spring
breakers norteamericanos en Cancún y Acapulco-, esta
joven figura de la televisión por cable comenta que, además
de contar con la clásica apariencia latina, una de las cualidades
que la llevaron a convertirse en la nueva chica de E!, es
la mezcla de serenidad y de energía que hay en su personalidad,
lo cual encaja en la imagen que querían lograr los directivos
del canal, pues el programa -a diferencia del transmitido en Estados
Unidos- requería de una conductora menos agresiva, porque
va dirigido a un público más conservador.
Estampa margariteña.
Para quienes quieren conocer todos los detalles que están
detrás de la grabación del conocido espacio de E!,
Norelys comparte la experiencia que tuvo en el rodaje de Wild
On Polar Ice Margarita 2005, el primer programa en transmitirse,
realizado en la concurrida isla durante el asueto de Semana Santa.
Como
de costumbre, el equipo de producción se dividió en
dos grupos, uno dedicado a cubrir la movida extrema diurna y nocturna,
y otro -encabezado por Norelys- que mostraba no sólo los
eventos dirigidos al público joven, sino también la
cara turística y comercial de Margarita. La fémina
de Wild On tuvo una semana bastante ocupada; se paseó
por parajes como La Restinga y el Castillo de Santa Rosa; compró
recuerditos típicos de la región en el mercado de
artesanías de La Asunción, disfrutó de las
bondades de la talasoterapia y de las envolturas con algas marinas
en el spa del hotel La Samanna, se aventuró a recorrer lugares
poco conocidos a bordo de un vehículo rústico, se
divirtió en las populares rumbas playeras de la Isla de Coche,
coreó las canciones del grupo de rock mexicano Plastilina
Mosh en uno de sus conciertos y hasta se deleitó cocinando
un platillo típico de la gastronomía de la región,
en los fogones del conocido restaurante Casa Caranta. l
mherrera@eluniversal.com
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Norelys
en distintas facetas: pidiendo un deseo en una conocida fuente
de la isla, junto al maquillador Luis Enrique Urbano, discutiendo
parte de la producción del espacio y en pleno rodaje,
con el animador Ernesto Calzadilla |
| Fuera
de cámara |

¿Qué se busca con Wild
On Latino?
“Lo rico de este programa es ver cómo la gente
se divierte al máximo, además de dar a conocer
todos los lugares de cada país, desde el más
tradicional, hasta el lugar más loco, porque esa es
la realidad de un país... Ir al lugar más humilde,
comer la comida típica, moverte por todos estos espacios,
ver el ambiente y compartir. También, creo que el gancho
principal de Wild On es la oportunidad que se le da
a la gente de participar en cámara”.
¿Es difícil ser la
chica Wild On?
“Yo creo que lo bueno de la vida son los retos, más
allá de estar cómoda con un rol que se parezca
o no a ti. Brooke (la presentadora anterior) hizo un excelente
trabajo, porque por muy wild que sea el programa, ella
mantuvo una imagen aislada. Esa es la fortaleza que a mí
me llevó a aceptar el reto, porque además lo
consulté con Polar, con buenos amigos y con Karel,
mi esposo. Todos me decían: ‘pero es que el programa
no se parece a ti’. Mi idea es estar allí, pero
sin perder mi esencia... Yo creo que eso fue, precisamente,
lo que buscaron en mí, si la personalidad de la host
fuera tan salvaje como el programa, a lo mejor sería
muy recargado. Aunque, de igual manera, todos tenemos nuestro
lado salvaje, lo que pasa es que algunos lo escondemos”
(risas).
Y en las sesiones de fotos, ¿sale
tu lado salvaje?
(Risas) “Cuando veo la cámara me entrego y, de
verdad, siento una energía y una magia que es lo que
trato de transmitir y ese es un enfoque que yo hago en ese
momento, pero hasta allí. Obviamente, no puedo andar
con una cara seductora cada vez que camino por la calle, pero
sí sé que soy capaz de lograrlo y lo disfruto”.
¿Lo más extremo que
te ha tocado ver?
“Una chica que se lanzó en topples en benji en
Acapulco. Además del riesgo de lanzarte, tomar la decisión
de quitarte la ropa me parece bastante wild. En el carnaval
de Brasil, en Bahía, me llamó mucho la atención
que la gente va a disfrutar y a bailar y transmiten una energía
totalmente diferente a la del carnaval de Río, que
es más disfraces y show. Las personas que van alrededor
de los ‘tríos eléctricos’ (grandes
camiones donde van los cantantes llevando su música)
se besan entre ellas, es una locura, pero es increíble”.
Y entonces, ¿cuál es
tu lado wild?
“Me da risa porque, si es por personalidad, yo de verdad
soy muy tranquila. Yo soy movida ahora que descubrí
con Muévete la parte de los deportes extremos...
Diría que soy una tranquila equilibrada, de esas que
también vas a ver divirtiéndose, porque soy
costeña, nací y crecí en Vargas, donde
el ambiente siempre era muy alegre. Actualmente, por el trabajo,
no salgo todas las noches a discotecas, porque terminas agotada
y lo que quieres es estar en un lugar tranquilo, compartiendo
con tu familia; pero si estoy en un sitio y hay buena música,
me pueden ver bailando. Me encanta la música, sobre
todo los ritmos caribeños; de hecho, en el programa
de Margarita terminamos bailando tambores, que me fascinan
porque desde chiquita los bailaba”. |
Ver también en Encuentros:
- Ellas marcan el estilo
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