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Foto: www.shutterstock.com / rene jansa

Menopausia
UNA ETAPA MÁS EN LA VIDA

Si la adolescencia es una fase traumática, la menopausia no deja de serlo. Quizás ayude vivirla bajo otro enfoque, aquel en el que se reconocen, a pesar de todos los cambios, sus no pocas ventajas
Por Maruja Dagnino

'Cuando una llega a los 45 años, por lo general, ya ha estado haciendo el balance de su vida. Es inevitable que cuando te miras en el espejo, comienzas a notar que la piel ya no es la de antes, que no tiene la misma firmeza, que te salen arrugas, y te entra como una especie de indignación, porque, paradójicamente, sientes que eres más sabia que nunca, que estás lista para comerte el mundo". Así se expresa Mercedes Domínguez, de 49 años, quien está en esa edad complicada que, ahora, algunos, prefieren llamar "segunda adolescencia".

Domínguez dice que a los 45 años empezó su crisis depresiva. Comenzaba a recoger los frutos de su trabajo, pero nada la hacía sentir bien. "Tenía un marido de esos que siempre están allí para acompañarte en todo, para halagarte, pero a mí ya no me provocaba ni un solo mal pensamiento. Fuera del sueño y alguna conversación, no deseaba compartir nada más en la cama. Además, me empecé a sentir gorda e irritable. Entonces 'me cayó la locha': me estaba volviendo menopáusica, y no sabía si reírme o llorar, hasta que fui con mi ginecólogo y comencé una terapia de reemplazo hormonal. Y no es que haya vuelto a ser joven, pero ya no me siento mal".

Cualquier mujer que ya esté rozando los cincuenta años encontrará que esta anécdota es, más o menos, igual a la suya. Según el médico ginecólogo José Moreno Istúriz, especialista en climaterio, la menopausia es una etapa más en la vida de las mujeres, así como la andropausia es una etapa más en la vida del hombre: "Tú naces, te conviertes en adolescente, te reproduces. De igual manera se pasa, entonces, de la etapa de la adultez a la madurez, que es un paso más en la vida. Es más, me gusta llamar a la menopausia como adolescencia de la adultez".


Foto: www.shutterstock.com / Lisa F. Young

El vaso medio lleno
A decir del doctor Moreno, la percepción de la menopausia depende del punto de vista que se adopte. Es como ver el vaso y entender si está medio lleno o medio vacío. Según el especialista, ayudaría mucho comprender en qué consiste esta etapa y cuáles son sus ventajas.

"Este periodo de la vida de la mujer está signado por una serie de cambios físicos. Hay una disminución del flujo hormonal, de los estrógenos y la progesterona, y al disminuir estas hormonas puede haber alteraciones menstruales. Se van distanciando las reglas hasta que ya no se tienen más. Puede haber cambios bruscos de temperatura, sudoraciones, calor excesivo, además de resequedad en la piel, resequedad vaginal, incontinencia urinaria y cambios de carácter: pérdida de equilibrio entre la angustia y la depresión e irritabilidad; y todo eso conlleva a cambios de actitud frente a la vida. Incluso también se vive lo que se llama el síndrome del nido vacío, que sobreviene cuando los hijos se van de casa. Los familiares fallecen, los amigos se van. Hay motivos para verla como una etapa difícil, pero también hay motivos para verla de una manera menos dramática".

¿Se trata de un proceso con etapas que sólo termina
cuando la persona muere?

"Es un proceso con etapas. La primera es esa donde se presentan los síntomas antes descritos. Después, esta sintomatología desaparece y se pueden tener las afecciones posteriores, que pueden ser cadiovasculares, osteoporóticas o cerebrales".
¿Todo esto es resultado de las deficiencias hormonales?
¿Tanta importancia tienen las hormonas en el organismo?

"Mejor vamos a llamarlo disminución de la producción hormonal y, por ende, de la influencia de las hormonas en el cuerpo. Ellas son las que regulan todo nuestro equilibrio; en las mujeres las hormonas sexuales, es decir, los estrógenos y la progesterona, son fundamentales. El envejecimiento produce esta disminución y, como consecuencia, trae este tipo de inconvenientes. En muchas mujeres no pasa nada. En otras sobreviene esta serie de síntomas. Lo importante es que estén preparadas con antelación para que no se sientan miserables en esta etapa de la vida. Porque, lejos de ser una enfermedad, la Sociedad Internacional de la Menopausia la considera una etapa más en la vida".

¿Cuáles son las previsiones que una mujer tiene que tomar?
"Primero, conocer qué significa la menopausia, con sus ventajas y sus desventajas, porque tiene grandes ventajas. No hay más menstruación. Puedes usar pantalón blanco siempre sin temor a mancharlo de rojo, ir a la playa con total tranquilidad todos los días y meses del año. Desaparecen los síntomas menstruales: inflamaciones mamarias, dolores. Luego, como no hay producción hormonal y los ovarios están en reposo, no necesitas estrategias de anticoncepción. Tienes una experiencia recabada de todos los años de vida, si lograste madurar, que te permite ser punto de apoyo para los demás. Eres sabia, y eso es importante, y tienes la posibilidad de desarrollar condiciones que antes no pudiste cultivar: pintura, poesía, algún deporte, estudios filosóficos...".


Foto: www.shutterstock.com / William Casey

En defensa de la terapia
"En caso de que una mujer tenga estos síntomas, y una autoestima baja, se recurre
a la terapia de reemplazo hormonal o sustitutiva, que, como su nombre lo indica, trata de sustituir algo que ya no se tiene, a base de estrógenos y progesterona. Pero acá se ha tocado un punto álgido en lo que respecta a este tema: el mismo uso de la terapia. Porque en el año 2002, después de un estudio que se llamó WHI, realizado por el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos, las pacientes que se sentían muy bien tomando terapia de reemplazo hormonal a base de una combinación específica de hormonas, tuvieron que suspenderla.
La investigación arrojaba ocho casos más
de cáncer invasivo de mamas por cada 10
mil mujeres. Se registraba un aumento de afecciones cardiovasculares, un riesgo aumentado de infarto al miocardio y también
de trombo embolismo pulmonar (algo así como un infarto de pulmón). Pero este trabajo -dice Moreno- tiene un marco muy mal definido. La edad promedio de los individuos de esta muestra era de 63 años. Son pacientes muy mayores para recibir terapia de reemplazo. No se consideraron otros factores de riesgo para las enfermedades mencionadas, bien sea los de tipo congénitos, la alimentación,
el tabaquismo, la falta de actividad física o el aumento de peso".

"Por otro lado -insiste Moreno- la incidencia de cáncer de mama -cáncer invasivo más el carcinoma in situ, es decir, el cáncer que está escondido o que está desde el comienzo- nunca se incrementó. Y eso es importante, porque se entiende que la terapia no produce per se cáncer de mama. Lo que sí promueve es que se aceleren los tumores preexistentes. Es decir, si yo tengo un cáncer que me va a salir en cinco años, a lo mejor, con la terapia, me sale en dos. Y si aparece en dos, antes del tiempo cuando debería aparecer, es menos maligno. La paciente tiene mejor evaluación histológica, mejor curación y mejor sobrevida. Algo así como que no hay mal que por bien no venga".

Con nombre y apellido
Moreno advierte que cada mujer requiere una terapia distinta, y que eso lo determina el médico basándose en la clínica o síntomas de la paciente y los estudios de laboratorio. "La terapia de reemplazo tiene nombre y apellido. El nombre y apellido de la paciente. Cada terapia es individualizada.

Debe ser bien controlada y periódicamente evaluada. Eso permite que sea una terapia sana. Tengo que verte a los seis meses y evaluar cómo estás, cómo te sientes, cómo están tus exámenes. Entonces, en concordancia, uno decide si la continúa, si baja la dosis o si cambia la vía de administración, que puede ser oral, nasal o cutánea, dependiendo de las necesidades". No todas las mujeres necesitan terapia, pero ésta, mientras más precoz se inicie, es mejor. La edad promedio del inicio es entre los 47 y los 50 años.


Foto: Archivo

¿Puede decirse que la terapia
de reemplazo retarda,
entonces, la menopausia?

"Al mejorar la calidad de vida y mejorar los síntomas, la terapia de reemplazo 'retarda' el malestar que es producto de la menopausia. Eso
en primer lugar. En segundo lugar, desde el punto de vista cardiovascular, un reemplazo hormonal comenzado tempranamente, mejora el bienestar cardiovascular, disminuye el índice de enfermedades, protege contra la osteoporosis, ayuda a mantener la actividad cerebral adecuada y retarda la progresión del Alzheimer. Pero una terapia empezada tarde, después de los 60 años, no sirve
como protector cardiovascular".

¿La menopausia trae aparejada una baja de la libido?
"Claro. Por eso es que muchas veces la terapia de sustitución hormonal a base de estrógenos y progesterona debe ir acompañada de andrógenos, que son hormonas masculinas, que en la mujer tienden a levantar la libido. Por supuesto que eso también depende de factores externos como la pareja; es decir, cómo te trata, cómo tú la ves en ese momento y cómo te sientes tú contigo misma".

Hay tendencia a decir, entre las mujeres, que una se debe acostumbrar a que, después de cierta edad, se está condenada a tener más peso. ¿Otro síntoma de la menopausia podría ser que el metabolismo se ralentiza?
"El metabolismo se pone más lento no porque fallen las hormonas sino porque uno tiende a ser más sedentario, y debe ser lo contrario: uno tiene que comenzar la actividad. Lo que pasa es que, paralelamente al déficit de hormonas sexuales, también se deteriora la tiroides, se tiende hacia el hipotiroidismo, se comienza a alterar la relación entre la glucosa y la insulina, y hay lo que se llama el síndrome metabólico, que incluye hipertensión, hiperinsulinismo, problemas de retención de líquido y elevación del colesterol malo en relación con el bueno. Esto, sin embargo, no es exclusivo del déficit hormonal producto de la menopausia, sino que sobreviene con el deterioro del organismo en pleno. No es que hay que dar estrógeno y progesterona a todas las mujeres. Eso no es así. Sólo a quienes lo necesitan y en las dosis convenientes".

¿El principio de la terapia de reemplazo hormonal es el mismo
que la de anticonceptivos?

"No. Se parece mucho a los estrógenos y progesterona que una mujer produce.
Las dosificaciones de las pastillas anticonceptivas son, en cambio, sustitución
y apagamiento del ovario para que la menstruación se maneje a través de la anticoncepción. Hemos visto que, muchas veces, mujeres que están ya en el límite, comienzan a usar terapia de sustitución, y han salido embarazadas por no utilizar un método anticonceptivo. Por eso tenemos a veces embarazadas de 47 y 48 años.
Y por eso hay que acudir a médicos que dominen bien el tema. Aquí entra también
el internista, el endocrino, el cardiólogo, el nutrólogo, el cirujano plástico, el
psicólogo. Y es muy importante un ginecólogo que esté especializado en menopausia".

Síntomas del climaterio
Bochornos o cambios bruscos de temperatura, acompañados de sudoraciones.
Ligeros descensos en el HDL (colesterol bueno)
y aumento en el LDL (colesterol malo),
que se transforma en mayor probabilidad
de arteriosclerosis y, por lo tanto,
en mayor riesgo de padecer problemas cardiocirculatorios.
Irritabilidad nerviosa.
Insomnio.
Disminución de la libido o apetito sexual.
Alteración de los ciclos menstruales.

COORDENADA
José Moreno Istúriz
Clínica El Ávila. Av. San Juan Bosco, Altamira
Telfs.: (212) 276.1525 / 1534 1561 / 562.1571
jmoreno@clinicaelavila.com

mdagnino@eluniversal.com


 

 
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