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Haga sus ejercicios al final del día

¿Se siente culpable si se queda acostado en lugar de salir a hacer un entrenamiento? No se preocupe; quizás está escogiendo la opción saludable. Sam Murphy

¿Le cuesta salirse de la cama para esa caminata matutina o para la sesión de yoga antes del trabajo? Entonces tengo buenas noticias para usted: obligarse a contar los kilómetros recorridos cuando preferiría estar contando ovejas puede resultar contraproducente. "El cuerpo está regido por ritmos circadianos", señala el profesor Tom Reilly, del Instituto de Investigación de Ciencias del Deporte y el Ejercicio de la John Moore University, en Inglaterra. "Estos ritmos biológicos de 24 horas influyen en todo, desde la temperatura corporal hasta el ritmo cardíaco, los niveles de hormonas y la actividad enzimática, por lo que ejercen una fuerte influencia en el desempeño".

Definitivamente, hacer ejercicios al caer la tarde es más ventajoso que al romper el día, indica Reilly. "En la mañana, la temperatura del cuerpo es baja, el sistema nervioso está lento y las articulaciones y tendones se encuentran rígidos, aun más si usted ha sido perturbado por una alarma y no se ha despertado de manera natural".
Otras variables psicológicas a tomar en cuenta muy temprano en la mañana incluyen la ventilación (es decir, la cantidad de aire inspirado y expirado cada minuto), ya que se requieren más respiraciones para obtener la misma cantidad de oxígeno en el cuerpo, y la producción cardíaca (la cantidad de sangre oxigenada que es bombeada a todo el cuerpo por el corazón). Un estudio de 2002 publicado en el Journal of Sports Medicine, del Reino Unido, reveló que el ejercicio en la mañana tiene un efecto inmunosupresor en los nadadores, lo que los hace más susceptibles a infecciones.
Sin querer, usted también pudiera estar ejerciendo un menor esfuerzo al ejercitarse temprano, agrega Reilly. "La gente a la que se le permite seleccionar su nivel preferido de esfuerzo instintivamente escoge una carga de actividad más suave en la mañana que en la tarde".

Un estudio que realizaron Reilly y sus colaboradores en 2004 mostró que a las personas que se les asignó una cantidad de ejercicio determinada a las 5:00 am, 11:00 am, 5:00 pm y 11:00 pm, percibieron que realizaron el mayor esfuerzo a las 5:00 am. "Así que correr parecerá más duro en la mañana que en la tarde". Investigaciones de la NASA respaldan estas afirmaciones; en ellas los individuos consideraban que debían esforzarse 30% más en la mañana.

Sin embargo, ¿y si usted es un pájaro madrugador por naturaleza? Las opiniones varían. Un estudio de la Universidad de Tsukuba, en Japón, divide a la gente en dos tipos, "mañana" y "tarde", y encontró que quienes correspondían con la clase "tarde" les costaba más recuperarse después de hacer ejercicios en la mañana que en la tarde, a pesar de que la intensidad del entrenamiento era la misma.

El profesor Hakan Gur, investigador de la Universidad Uludag, en Turquía, considera que el tipo circadiano de cada persona influye a la hora de determinar cuál momento del día es el más adecuado para la actividad física. Una persona tipo "mañana" se sentirá psicológicamente mejor al hacer ejercicio en esa etapa del día.

Dado que el desempeño no es la consideración más importante para quienes hacen ejercicio con motivos recreativos, el aspecto psicológico de sentirse dispuesto para el ejercicio se torna más relevante, mientras que las variaciones por factores circadianos pierden importancia. No obstante, Reilly señala que tales variaciones no tienen un fundamento fisiológico. "La preferencia por la actividad en la mañana o en la tarde tiene más que ver con el estilo de vida que con diferencias innatas".

Entonces, la próxima vez que el despertador suene y el gimnasio le espere, ¿debería ignorarlo y esperar hasta más tarde? "El mejor momento para que la persona promedio haga ejercicio es aquel que le permite hacerlo de manera habitual, preferiblemente a diario", dice el doctor Paul Bromley, docente en el área de fisiología del ejercicio de la Thames Valley University.

Reilly coincide. "Es mejor hacer ejercicio que no hacerlo, independientemente del momento del día. Pero entrenar en la mañana es preferible para quienes no pueden hacerlo en otro momento". l


FUENTE: GUARDIAN NEWS SERVICE. SERVICIO EXCLUSIVO DE EL UNIVERSAL. TRADUCCION: JOSE PERALTA. FOTOS: ARCHIVO

 
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