53 Aniversario
- Química y físico. Pares sin par
- Ellos nos echan el cuento...
- Delia Fiallo. Madre sólo hay una
- Divinas
- No son todas las que están...
ni están todas las que son
- Rompecorazones
- Cayendo
en lo anecdótico
- Aguafiestas. ¡Qué malos tan buenos!
- ConSagrados. ¡Tremendo carácter!
- Los segundos serán los primeros
- Melo melo melodías
- Confidencias
de camerino
- Directores.
Cinco y ¡accion!
- Moda.
Damas con estilo
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revista Estampas
 

 

Cayendo en lo anecdótico

Quién no quisiera haber estado allí, detrás de los estudios, o recorriendo
los pasillos donde tantas historias, contadas o no por sus propios
protagonistas, se gestaron y han seguido gestando dentro de un género
que ha enamorado siempre. Cientos de anécdotas, hechos, y algunas leyendas marcan esos días de actrices y actores, productores, técnicos y demás hacedores de un show que ha bañado por décadas
a la audiencia venezolana.
María de los angeles Herrera / María Elisa Espinoza

¡Quién lo ve
y quién lo vio!

Leonardo Montiel Ortega,
el experto petrolero que impulsó
la Ley de Nacionalización
del Gas y hasta fue candidato
a la presidencia de la República,
tuvo una fugaz participación
en el primer capítulo de
la telenovela TV Confidencial (RCTV, 1977), donde apareció
con el torso desnudo compartiendo una escena de amor junto
a la bella Pierina España.
Debut y despedida. Montiel
fue asesinado en este episodio
inicial, pero su insólita
intervención aún es recordada
por muchos televidentes.
                                              

LA SEÑORA DE CARDENAS

Complacer
a la audiencia

En otros países resultaría impensable que un escritor consagrado se viera obligado a cambiar drásticamente
el final de su historia para complacer
a su audiencia; en Venezuela, sin
embargo, esta práctica no es ajena desde que —el nunca bastante
recordado y querido—
José Ignacio Cabrujas tuviera que divorciar
a Doris Wells de Miguelángel Landa en La señora de Cárdenas.

FLAVIA GLESKE Y SAUL MARIN

La tecnología también ha favorecido esta tendencia, al punto de que hasta por mensajería de texto los
espectadores han podido decidir cuál es el personaje que tiene derecho a un final feliz: sucedió con la Gata Flaca (Flavia Gleske) de Trapos Intimos, que no podía escoger entre Saúl Marín y Alfonso Medina, y también con el guapo Cacique (Edgar Ramírez) de
Cosita Rica, quien se mantenía
indeciso entre las gemelas María Suspiro y Verónica, ambas interpretadas por la versátil
—y ahora Bendita— Marisa Román.

 

Un muchacho
llamado El Puma

Por la misma novela de Delia Fiallo, Una muchacha llamada Milagros, no sólo se le debe a la escritora cubana el haber colocado por primera vez sobre el tapete el escabroso tema de la violación. Asimismo, el actor y cantante José Luis Rodríguez tiene una deuda con ella, al haber representado allí al personaje Omar Contreras, o El Puma, justo el apodo que comenzó a utilizar a partir de entonces para catapultar su muy exitosa carrera internacional.

 

Llegó el color
Amanda Gutiérrez y Leopoldo Regnault fueron los primeros protagonistas en ser vistos a color, masivamente,
dentro de la pantalla chica venezolana. La versión de Ifigenia que transmitió el canal 5, a principios de los ochenta,
gozó del privilegio de emitir imágenes con matices naranjas y verdes.¡Toda una novedad para la época!
Pero, en realidad, esta no fue la primera telenovela grabada a color: la adaptación de Doña Bárbara que hizo Cabrujas
en 1974 contó con diversos matices
que sólo pudieron ser vistos por los pocos que contaban con
una TV a color para entonces.

LEONELA

Otro “ladrón
de tu amor”

Aunque Delia Fiallo asegura que Leonela (1984) fue la primera telenovela de su peculio que puso
a protagonizar a un hombre pasado de tragos que viola a quien posteriormente sería el amor de su vida, lo cierto es que su propia pluma ya había marcado un precedente al respecto: en Una muchacha llamada Milagros, escrita en 1975, el galán José Bardina se pone en la piel del prestigioso psiquiatra José Miguel Valdés, quien en sus años mozos se desvió del camino abusando de una niña —sí, ¿cómo lo adivinaron?:  la mismísima protagonista de la historia, Rebeca González—, sólo que el asunto se sabe años después, cuando tras ser ella su paciente se enamoran y se casan. Pero —¡oh, sorpresa!— todo lo pasado se dilucida durante la noche de bodas. ¿Quién dijo tabú?

EL DESPRECIO (REMAKE)

De una misma pluma
Cuando las ideas escasean
y es preciso asegurar el éxito,
la fórmula más sencilla—según afirma Carolina Espada en su libro La telenovela en Venezuela— es recurrir a los llamados remakes, versiones
de historias que en su momento fueron seguidas muy de cerca por el público y que, por lo general, son reasignadas a libretistas jóvenes con probada experiencia bajo el mando de alguno de los
maestros en dramáticos.
Muchas son las versiones con que cuenta la televisión
venezolana, desde La Intrusa —una copia de La Usurpadora, que 16 años más tarde fue grabada por Mariela Alcalá y Víctor Cámara— hasta El Desprecio, actualmente en pantalla, donde Flavia Gleske
y Ricardo Alamo sustituyeron a Maricarmen Regueiro y Flavio Caballero; pero —coincidencias aparte— sólo dos veces se ha visto que en menos de dos décadas
—en 17 años, para ser exactos— se hicieran tres refritos de una misma trama: el primer caso ocurrió en 1957, cuando se rodó La Trampa, historia originalmente
protagonizada por Hilda Vera y Luis Salazar, que mantuvo su nombre en las adaptaciones hechas por Oscar Martínez
y Rosita Vásquez —en 1961—, y Doris Wells y Martínez —en 1974—. El segundo caso, un poco más cercano, cuenta con el aval de la escritora Delia Fiallo. De la original Rafaela (1977), donde Chelo Rodríguez era una doctora humilde que terminaba enamorándose de un adinerado doctor—interpretado por Analdo André—, vinieron Roberta (1986) con Tatiana Capote y Henry Zakka, y Alejandra, telenovela que en 1994 llevó a las pantallas a
María Conchita Alonso y al argentino Jorge Shubert.

 

CRISTAL

Imbatibles
Desde que en 1972 La Usurpadora
llegó al mercado internacional, fueron muchos los caminos que debió recorrer la telenovela venezolana
hasta convertirse en un verdadero
producto de exportación capaz
de generar manifestaciones
y protestas, paralizar ciudades enteras durante las transmisiones y hasta disminuir la asistencia a las salas de cine en el horario estelar.

KASSANDRA

Muchas producciones integran la lista, pero, sin duda, Cristal y Kassandra—ambas con el sello de Delia Fiallo— se han ganado un sitial de honor: mientras la historia protagonizada por Jeannette Rodríguez y Carlos Mata se convirtió en la más sintonizada en la historia televisiva de España, país donde fue
retransmitida en siete oportunidades, la trama liderada por Coraima Torres y Oswaldo Ríos fue la primera telenovela local que llegó a Japón
y hasta ingresó al Libro Guinness de los récords por haber sido la más vendida en el mundo entero.

 

 

SET DE LA INOLVIDABLE (1996)

Al estilo O Globo
El Paseo de la gracia de Dios, una producción de Marte TV escrita por José Ignacio Cabrujas, marcó un precedente en cuanto a la creación de sets de grandes dimensiones para el rodaje
de dramáticos, pues justo detrás
del desaparecido canal —ubicado en Boleíta Sur— se creó la vereda que daba nombre a la historia. Pero esta no fue la primera vez que una telenovela local recurrió a la recreación de edificaciones ficticias en exteriores, pues en La Encantada—de Humberto Kiko Olivieri— se utilizaron unos terrenos
desocupados de La Guairita —cerca del Cementerio del Este— para crear la hacienda donde Claudia Venturini y Mariano Alvarez vivieron su
cándida historia de amor. A principios de 1996 comenzó otra producción
de época —también de Olivieri— que requirió un gran despliegue
técnico. Se trata de La Inolvidable, dramático estelarizado por Rafael Romero y la mexicana Christianne Gout, que requirió de tres meses de trabajo previo para poder armar el pueblo donde se llevó a cabo: dos cuadras lineales —llenas de fachadas— fueron construidas en Fuerte Tiuna por el equipo de escenógrafos, mientras que el famoso tren que transitaba por la localidad fue grabado en Pensilvania e
introducido en el lugar gracias a la magia de la postproducción.
Dos años más tarde, en 1998, repite Olivieri con Reina de Corazones,
trama donde una famosa modelo—encarnada por Emma Rabe— decide regresar a su pueblo natal, una villa que fue recreada en su totalidad en las adyacencias del Hipódromo La Rinconada. La lista culmina, por los momentos, con la producción de RCTV Amantes, que supuso la construcción de un pequeño pueblo en Bejuma, y con Ciudad Bendita, el más reciente proyecto de Leonardo Padrón que implicó ambiciosas propuestas, como la recreación del mercado de El Cementerio —con más de 300 extras haciendo de buhoneros— y hasta el montaje de una sala de cine.  

 

MARIA FELIX

Una millonada
Para cualquiera que desconozca
la estructura del mundo audiovisual
resulta casi imposible imaginar el calibre de los salarios que reciben algunos protagonistas y primeros actores, sobre todo aquellos que cuentan con una
consagrada trayectoria. María Félix fue una de las primeras en ganar un sueldo de altura, cuando en 1970 aceptó la oferta de Radio Caracas Televisión
para realizar una participación especial en la telenovela Cristina, estelarizada por Marina Baura y
Raúl Amundaray. Por aparecer en sólo 10 capítulos, la mexicana obtuvo la módica suma de 15.000 dólares,
y aunque todo lo recibido fue destinado a fundaciones benéficas, la estrella marcó un precedente. A partir de allí,
los salarios han variado mucho, pero la que preside la lista —para
asombro de muchos— es Mariela Alcalá, quien cobró 100.000 dólares mensuales durante las grabaciones de La hija del presidente, transmitida por MarteTV en 1994.

 

VERONICA

Doble papel
En las telenovelas venezolanas hay muchas gemelas que recordar,
desde Marina Baura —cuando interpretó a la dulce Alicia Estévez
y a la malvada Rosalba Bracho en La Usurpadora—, hasta la impasible Hilda Abrahamz —quien encarnó a las villanas María Clara y María Begoña en Abigail—, pasando por Marisa Román —recordada por su controversial doble rol de María Suspiro y Verónica en Cosita Rica—.

MARIA SUSPIRO

Pero pocos recuerdan que la primera en llevar a la pantalla local a un par de gemelas fue la versátil Doris Wells, actriz que en 1964 interpretó a Reina Montero —y a su malvada melliza—
dentro de Historia de tres hermanas y quien 18 años más tarde repitió con un doble papel en ¿Qué pasó con Jacqueline? La Wells usaba unos lentes de contacto azules —que se
veían rarísimos— para diferenciar a una gemela de otra, entre varios detalles.

 

¡Y se
impusieron!

LA USURPADORA
NIÑA BONITA
TOPACIO
AMARANTA
BRIGGITE

Cambio instantaneo
Las pelucas Cuchita —“las más bellas peluquitas de quita
y pon”, como rezaba el jingle— eran más que indispensables dentro del fashion venezolano de los setenta, luego
de que Marina Baura las utilizara en La Usurpadora para
poder interpretar a Alicia y Rosalba, las gemelas que pusieron
de cabeza al atractivo Raúl Amundaray.

Equilibrando siluetas
Hombres y mujeres de espaldas angostas y hombros poco
desarrollados durante mucho tiempo le agradecieron a Cristal, la telenovela de Delia Fiallo que transmitió RCTV en 1986, que
haya sacado a relucir las hombreras como prenda básica de
chaquetas y camisas.

Virgen de pueblo
Laaaargo y lacio. Ese fue el estilo que marcó pauta a mediados de los ochenta cuando entró en escena la cándida cieguita Topacio, encarnada por la recordada Grecia Colmenares.

La permanente
En 1982, cuando se estrenó la telenovela Ligia Elena y Alba Roversi apareció en pantalla luciendo una voluminosa cabellera
alborotada con una lacia pollinita que le cubría la frente, más de una fémina optó por imitarla.
A lo Coco Chanel El corte cuadrado y bien pegadito a
la nuca que impuso Ruddy Rodríguez a finales de los ochenta, adoptó el nombre de la telenovela que lo impuso: Niña Bonita.
No en balde, ese era el piropo más popular entre las chicas que apostaron por este coqueto peinado.

Cosa divina
La ocurrente y extrovertida Amaranta, personaje interpretado
por Gabriela Spanic en la telenovela Todo por tu amor (1997), logró imponer su estrambótico estilo: lentes de colores, labios
escarchados en tonos—hasta entonces— impensables, como
azul y verde o fucsia fosforescente, además de las coquetas gorritas gamuzadas.

Sostenes al aire
No había vestido o camisa con la que Mimí Lazo no mostrara
parte de su ropa interior de encaje cuando interpretaba a la alocada y menopáusica Briggite en Guerra de Mujeres.
Imprudente o sexy, el punto es que este polémico estilo
terminó reinando en las calles venezolanas y no sólo entre las féminas más maduritas.

CON CORINA AZOPARDO

Precoz papá
de dos historias

Acababa de aterrizar en suelo venezolano, con apenas 27 años a cuestas, pero también con un interesante background recién adquirido en Nueva York y otro tanto marcado por sus ideas de izquierda. Así, tan jovencito y todo, César Miguel Rondón terminó enamorando a la audiencia telenovelera de principios de los ochenta, primero con Ligia Elena, seguida por Las Amazonas… y pare usted de contar.

 

HUMBERTO GARCIA

¡Ahora usted
hará de malo!

Cuenta la historia que un buen muchacho llamado Christian Villena, hijo de Marcos Villena en La mujer prohibida, terminó tornándose en vil antagonista del libreto, luego de que Humberto García, actor que lo interpretara, osara posar con muy pocos trapos en una publicación impresa de aquellos inicios de los años setenta. Al parecer el asunto no le gustó a los programadores.
 

 

MARTIN LANTIGUA

“¿Quién es usted?”
Esa fue la pregunta que le hicieran a Martín Lantigua justo cuando se terminaba el primer capítulo de La Loba (Manuel Muñoz Rico, 1973), a lo que el imponente actor respondió: “Mi nombre es Marcos Villena”. La expectante audiencia
de Venevisión no pudo sino quedar impactada. ¡Sorpresa!, resultaba que La Loba (del mismo autor) era la continuación de La mujer prohibida, telenovela que ese mismo año había acaparado la atención de los venezolanos. En la saga, no obstante, sólo repetirían los personajes de Villena, La Waika (Amelia Román), Lotario (encarnado por el luchador libre y legendario actor del mismo nombre) y Virginia Galván (Ada Riera, quien además interpretaría a Angélica Montemar, una mujer idéntica a Virginia pero maluca y sospechosa de ser la aterradora loba que asesina gente en noches de luna llena).

 

JOSE BARDINA

Brilló dos veces
Nunca antes la falta de tecnología se había confabulado tanto a favor de unos jóvenes actores. El hecho de que la historia original de Lucecita (1967), entonces protagonizada por Marina Baura
y José Bardina, no hubiera podido ser grabada en video tape en su momento, dio pie a que otro par de promesas de la actuación
—Adita Riera y Humberto García— tuvieran la oportunidad de protagonizar un remake con el mismo nombre, lanzado al aire
—¡y asegurado esta vez en un cassette!— en el año 1972.
En esa segunda versión, adaptada por Ana Mercedes Escámez, repitieron Ivonne Attas como la villana Angelina y Esperanza Magaz en el papel de Modesta.

 

Interminable
2 años
2 meses
8 días
2 horas… fue la duración
de El derecho de nacer, récord
de transmisión que se mantuvo
vigente desde 1965 hasta la aparición de Por estas calles, dramático original de Ibsen Martínez que en 1992 superó la cifra por un estrecho margen de 19 días. Concluyó sin Ibsen, claro está, quien se retiró cuando la televisora le pidió que alargara más y más la trama, en vista del elevado rating. Lo menos que quería un furibundo Martínez era meterse en un callejón sin salida.

 

EDMUNDO VALDEMAR

José, levántate y anda
En el año 1967 La Tirana comenzaba
a sacarles canas verdes a los
ejecutivos de Radio Caracas Televisión, pues en su afán de alargar la exitosa historia protagonizada por Eva Moreno, Edmundo Valdemar y Edmundo Arias, ya habían contratado —y sustituido— a varios escritores reconocidos, entre ellos Manuel Muñoz Rico
y Enrique Jarnés. Cuando todo parecía perdido, José Ignacio Cabrujas y Román Chalbaud llegaron para elevar los “numeritos” del rating con una maniobra que sorprendió a más de un espectador:
José Jordá, un actor que había sido liquidado en la trama—y hasta en la nómina del canal— fue traído de vuelta a las pantallas, previa explicación de que el cadáver enterrado no era el suyo, sino el de un doble dispuesto por los villanos
para evitar que todos descubrieran que él había sido raptado. La solución, aunque excesivamente rebuscada, fue bien recibida por los espectadores.

LIBERTAD LAMARQUE

Antes de mamá, monja
Están equivocados quienes creen que la primera telenovela latinoamericana en la cual participó Libertad Lamarque como actriz
fue Mamá, realizada en Venezuela
en 1975, donde hacía el papel
de una sacrificada madre capaz
de soportarlo todo en función
del bienestar de sus hijos. Lo cierto
es que tres años antes ya la leyenda musical argentina había aterrizado en patio criollo, en este caso
en los estudios de Venevisión, para participar en Esmeralda, novela
en la cual encarnó a una dedicada monja que cuidaba a la protagonista durante veinte capítulos.

 

Esas que
no calaron

SIRENA
DE ORO PURO
REINA DE CORAZONES
MUÑECA DE TRAPO
MAMBO Y CANELA

1. Kapricho S.A. (1982)
RCTV
Escritores: Ligia Lezama, Milagros del Valle y Pedro Felipe Ramírez.
Protagonistas: Tatiana Capote y Félix Loreto

2. Primavera (1987)
RCTV
Escritores: Vivel Nouel, Elizabeth Alezard, Boris Izaguirre, Zulia López
y Alberto Gómez.
Protagonista: Gigi Zanchetta y Fernando Carrillo

3. Alma Mia (1988)
RCTV
Original de: Mariana Luján.
Protagonistas: Carlos Montilla y Nohely Arteaga (Astrid Carolina Herrera tuvo que sustituirla abruptamente debido a un embarazo no previsto)

4. Fabiola (1989)
Venevisión
Escritora: Delia Fiallo.
Protagonistas: Guillermo Dávila y Alba Roversi

5. Sirena (1993)
Marte TV
Escritor: José Simón Escalona.
Protagonistas: Carlos Montilla y Astrid Gruber

6. De oro puro (1994)
RCTV
Original de: Julio César Mármol
Protagonistas: Mauricio Rentería, Hylenne Rodríguez y Flor Núñez

7. Reina de corazones (1998)
RCTV
Original de: Humberto Kiko Olivieri
Protagonistas: Emma Rabe y Roberto Mateos

8. Muñeca de trapo (2000)
Venevisión
Original de: Rodolfo Boyadjian
Protagonistas: Adrián Delgado y Karina Orozco

9. Mambo y Canela (2002)
Venevisión
Original de: Elsa Echeverría
Protagonistas: Marcelo Cezán y Alicia Machado

10. Negra Consentida (2004)
RCTV 
Original de: Valentina Párraga
Protagonistas: Pedro Rendón y Ligia Petit

 

Fuentes consultadas
l La telenovela en Venezuela de Carolina Espada
l La televisión de Venezuela. Los 40 años de Radio Caracas Televisión. RCTV
l Revista Gente en ambiente
l Comunidad en línea Recordar es vivir, dentro del portal www.network.54.com
l www.univision.com



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- ConSagrados. ¡Tremendo carácter!
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- Melo melo melodías
- Confidencias de camerino
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