
HISTORIA DE 5 TRIUNFADORAS
El concurso Mujer Estampas 2008 ha empezado ya. Hoy conocerás al primer quinteto seleccionado, un grupo al que puedes unirte si decides participar. Reconoce en los méritos de estas cinco damas tus propios logros y sueños
Aymara Loggiodice Lattuf
45 años. Valencia, edo. Carabobo
"Soy ingeniera industrial químico. Tengo 45 años y quiero compartir una parte de la historia de mi vida: En 1981 me fui a estudiar a México. Allá terminé mi carrera y me casé con un mexicano. En 1996 me diagnosticaron cáncer de mama. Tenía 34 años y dos hijas. Al principio fue horrible. Para mí, cáncer significaba muerte, pero pensé en mis hijas y cambié de actitud. Me operaron el 16 de diciembre de ese mismo año, una mastectomía del seno izquierdo, y enseguida me aplicaron quimioterapia, seis ciclos. Fue una experiencia dura; sin embargo, me armé de valor y empecé a luchar, con actitud positiva y mucha fe en Dios. Vinieron momentos difíciles. Estaba en un país extraño, me sentía muy mal, pero tuve apoyo de mi familia y seguí adelante. Un año después de la operación decidí separarme de mi esposo y me vine a Venezuela con mis dos hijas, a empezar de nuevo. Enseguida conseguí trabajo, casa donde vivir y muchas ganas de seguir adelante. Ya han pasado 11 años desde que superé esa situación. Por ello, hoy pienso que no es lo que nos pase, sino cómo lo afrontamos".
Orquidia Flores Muñoz
35 años. Caracas
"Las razones que hacen que me considere una 'Mujer Estampas' son las mismas que me llevan a definirme como una persona dispuesta a exprimirle, hasta la última gota, el "jugo" a cada minuto, para de esa forma poder demostrar mi desempeño en todos los roles que cumplo: los de madre, hija, esposa, profesora, estudiante, deportista, hermana y amiga. Mi filosofía para luchar contra las canas, el estrés y las arrugas es vivir cada día intensamente y hacer todo con reflexión, pasión y amor. Soy una mujer que, a veces, podría definirse como "virtual", al hacer tareas, visitar y comprar por teléfono; otras tantas como "administradora", por lograr que el dinero rinda; "retadora", al querer tocar el cielo desde un parapente. "Altruista", al compartir mi hombro para que otros se apoyen en él. "Soñadora", cuando escribo cuentos. Incluso puedo llegar a ser "actriz", cuando debo convertirme en el nuevo Hot Wheels de mi bebé. "Paciente, consciente y con coeficiente", por dar respuestas a mis alumnos. Finalmente, "de muy buena madera", para soportar los sinsabores de la vida. Pero lo que no varía es la voluntad de levantarme para seguir siempre con una sonrisa".
Carmen Cecilia Torres
37 años. Nirgua, edo. Yaracuy
"Desde mis primeras lecturas Estampas me acompaña. Ha sido mi amiga de papel. Tengo 37 años. Cada uno de mis días es una anécdota. Todo empieza cuando a las 4:30 am me despierto en compañía de mi amor, lo que es, sin duda, la mejor forma para despertarse. Luego, rauda y veloz, pero con precaución, conduzco 90 kilómetros hasta Valencia; allí se desarrolla la mayor parte del día. Primero voy al gimnasio, después, como Flash, me dirijo a la oficina, y mientras conduzco voy dándome los últimos toques para estar bella. Todavía en el carro, hago la primera de las llamadas, a mi hijo, hermoso en cuerpo y alma, quien, por razones de estudio, vive fuera de casa. A sus 21 años me ha brindado las mejores lecciones. La siguiente llamada es para su papá, el equilibrio y pasión de mi vida. Una vez que estoy en la oficina empiezo a hacerle frente a correos, llamadas y documentos. A las seis me pongo de nuevo tras el volante para volver a casa. Allí mi mamita bella me recibe con una gran sonrisa y su santa bendición. Y así me dan las once de la noche, lista para la cama y a disfrutar hasta en mis sueños. Guerrera y perseverante, esa soy yo".
Euker Marcano Fernández
44 años. Caracas
"Me siento emprendedora, guerrera y soñadora. Creo que la fortaleza que me lleva a definirme de esta forma me viene de familia. Rondo los cuarenta años, en los que, sin duda, he disfrutado, gozado y aprendido de todo. Justo en esta etapa tuve a mi primer y único hijo, quien se ha convertido en mi nuevo mejor aprendizaje. Cuando salí embarazada experimenté la más dura aventura de mi vida. Para entonces vivía en Santiago de Chile, pues estaba casada con un hombre de ese país que más que un marido resultó ser un verdadero "paquete chileno". Mi año allá fue crítico, la estaba pasando muy mal. Así que a los siete meses y medio de embarazo me monté sola en un autobús que, bordeando las costas de América del Sur, me regresó a mi país después de once días en carretera. "Plan turístico" que incluyó accidentes de madrugada en la frontera con Ecuador, estrategias de resguardo de la guerrilla cuando pasábamos por tierras colombianas, y comer galletas con malta desde San Cristóbal hasta Caracas, porque ya no había dinero. Hoy disfruto de un sano y espectacular hijo, quien me recuerda que ser mujer es sinónimo de grandeza y que la vida es bella".
Norelys Martínez
26 años. Caracas
"Cuando tan sólo tenía once años comencé a trabajar en mi pueblo vendiendo arepas, empanadas, cachapas y jojotos, justo frente a los policías acostados de la calle principal. Este fue mi primer acercamiento a la actividad laboral. A pesar de la naturaleza del trabajo, lo disfruté mucho en su momento y, sobre todo, lo hice con cariño y orgullo. Sin embargo, al cumplir los 18 años decidí buscar nuevas experiencias; retos que me condujeran a nuevos logros. El primer paso fue llegar a Caracas. Trabajé como doméstica en varias oportunidades, pero mientras hacía eso aprovechaba los días libres para estudiar. Me gradué de asistente de preescolar y auxiliar de enfermería, gracias a Dios y a mis esfuerzos. Recuerdo con precisión que mi gran reto comenzó el 1° de junio de 2007, cuando leí un anuncio donde solicitaban una asistente para cuidar niños en las Villas de los Chiquititos, un centro de la Fundación Amigos del Niño. Me postulé para el cargo y lo logré: me dieron el trabajo de Madrina, o madre cuidadora. Así fue como el anuncio del diario me llevó a que cumpliese con mis metas, que a su vez, se convirtieron en una misión tan linda de cumplir".
Tú también podrías estar en estas páginas contando tu historia. Ellas son las primeras finalistas de nuestro concurso Mujer Estampas 2008. Todavía quedan cuatro rondas más para que puedas concursar y llegar a la gran final. Sólo debes mandar tu historia ingresando a la página www.estampas.com/concurso y ganar fabulosos premios, entre ellos tarjetas prepagadas de Bs. 6.000. También puedes votar por aquella que sea tu favorita. Entra ya y entérate de todos los detalles. Tú puedes ser ese ejemplo a seguir o ayudar a otras a convertirse en ejemplos de vida dignos de reconocimiento. ¿Qué esperas? Estampas quiere celebrarte.
¡Participa! |
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