|
Los nuevos valores del colesterol
Recientes estudios han puesto en evidencia
otras aproximaciones a los lípidos. Las autoridades médicas
advierten la necesidad de bajar aún más el llamado
colesterol "malo", al tiempo de destacar que las cifras
referenciales se deben adecuar a las condiciones particulares de
cada paciente. Adriana Gibbs
"Tengo el colesterol altísimo"...
seguramente esta frase le resulte familiar. Lo es. No es gratuito
que las enfermedades cardiovasculares sean una de las principales
causas de muerte en todo el mundo, y que justamente sea el colesterol
uno de los factores críticos en el desarrollo de éstas.
Ahora bien, ¿existe un valor ideal del colesterol? ¿La
referencia acordada es igual para todos?
Lo cierto es que los llamados "valores
normales del colesterol" se han ido reduciendo con los años.
Cada vez más, las autoridades médicas advierten la
necesidad de bajar aún más el colesterol. Nuevos estudios
parecen confirmar esta necesidad, al tiempo de destacar, no obstante,
que los valores de referencia se deben adecuar a los factores particulares
de cada paciente, como bien explica el doctor José Ramón
Gómez-Mancebo.
Desde hace algunos años se ha
dividido el colesterol en LDL (Low Density Lipid) y HDL (High Density
Lipid). Los efectos de ambos tipos de colesterol son muy distintos.
Las grasas de alta densidad (HDL) son cardioprotectores y evitan
la formación de placa en las arterias. Por el contrario,
las grasas de baja densidad (LDL) son muy peligrosas y son fundamentales
en el desarrollo de la placa.
El colesterol total o CT (la forma tradicional de medirlo) incluye
ambos valores, cuando el efecto sobre el riesgo de estas grasas
es diferente. Las nuevas pautas sobre grasas toman como referencia
los valores de LDL así como la relación entre LDL/HDL.
Antes se daba un único valor para todos los casos (240 de
CT) sin entender cuál era la relación de tipos de
grasas del paciente; de hecho, la ciencia médica distingue
ahora cinco tipos distintos de colesterol: VLD, LDL, IDL, HDL, VHDL.
Pero todavía es pronto para aplicar estas nuevas divisiones
de las lipoproteínas en los exámenes de laboratorio.
"No es igual el riesgo de un paciente
que ha sufrido ya un infarto, al de una persona que nunca ha tenido
un evento cardiovascular. Del mismo modo, es distinto el riesgo
de pacientes con diabetes, tabaquismo, sedentarismo, hipertensión,
antecedentes familiares, o sobrepeso, al de otras personas",
afirma Gomez-Mancebo. Por ello, cuando en los exámenes de
laboratorio aparecen determinados valores de referencia puede ser
que no apliquen al caso en concreto de una persona. Deben tomarse
en cuenta ciertas variables, especialmente, los factores de riesgo
que pueden incurrir en el desarrollo de una enfermedad cardiovascular.
Cada uno de ellos tiene una incidencia distinta en el riesgo cardiovascular
global. Algunos de los más importantes son:
Historia familiar de enfermedad cardiovascular
l
LDL elevado
l
HDL muy bajo
l
Edad
l
Sexo
l
Sobrepeso
l
Pronunciada circunferencia abdominal
l
Hipertensión
l
Tabaquismo
l
Diabetes
l
Síndrome metabólico
l
Sedentarismo
l
Dificultad para hacer dieta
Se estima que seis de cada diez personas con
colesterol elevado no alcanzan los niveles de colesterol LDL recomendados.
Según las guías de la American Heart Association,
AHA, en las personas con enfermedad coronaria o riesgo equivalente,
el colesterol LDL debe de estar por debajo de los 100 mg/dl; mientras
que las personas sin enfermedad coronaria y con dos o más
factores de riesgo, deben presentar niveles de colesterol LDL por
debajo de los 130 mg/dl. Además, recomendaciones más
recientes indican que los pacientes de muy alto riesgo deben mantener
sus niveles de colesterol debajo de los 70 mg/dl.
Tal revisión ha replanteado las terapias
actuales. "Hay varios estudios que demuestran que no estamos
logrando los niveles de colesterol óptimos", ha dicho
el doctor Rodolfo Ocampo, Jefe del Departamento de Cardiología,
Hospital Santa Helena, México. "Primero, las personas
no están modificando sus hábitos de vida. Segundo,
los tratamientos con los que contábamos hasta ahora no eran
suficientes para alcanzar las metas. Además, las metas de
reducción se han modificado con el correr del tiempo y hoy
tenemos metas más agresivas que requieren tratamientos más
eficaces".
Nuevos modelos
Desde hace años se han desarrollado sistemas para calcular
el riesgo cardiovascular entendiendo de manera global todos los
factores de riesgo. El cálculo ofrece parte de la probabilidad
de tener un evento cardiovascular en los próximos diez años.
Esta probabilidad se basa estadísticas complejas que han
logrado mostrar la incidencia de los distintos factores.
Una de las pautas más conocidas son
las emitidas por el National Colesterol Education Program, NCEP,
dependiente del Instituto de Salud Americano, cuyo grupo de expertos
para adultos es denominado Adult Treatment Panel, ATP, que dividen
a la población en cinco grupos: Bajo riesgo, riesgo moderado,
riesgo alto-moderado, alto riesgo y muy alto riesgo:
| Riesgo |
Factores de riesgo |
Riesgo a 10 años |
Máximo LDL |
Recomendado |
| Bajo |
Uno o ninguno |
|
160 |
<160 |
| Moderado |
Dos o más factores de riesgo |
10 % |
130 |
<130 |
| Alto-Moderado |
Dos o más factores de riesgo |
10-20% |
130 |
100 |
| Alto |
Historia de enfermedad cardiovascular
o alguno de los siguientes:
Diabetes
Dos o más factores de riesgo
Evidencia de enfermedades circulatorias |
Mayor al 20% |
100 |
<100 |
| Muy alto |
Enfermedad cardiovascular manifiesta
más alguno de los siguientes:
Múltiples factores de riesgo o síndrome metabólico
Dificultad para controlar factores de riesgo especialmente tabaquismo
Historia de ataque cardíaco o angina inestable |
|
70 |
70 |
Por
estos predios
Buena parte de la población requiere actuar sobre sus niveles
de colesterol. Los valores requeridos para pacientes de muy alto
riesgo sólo se encuentran en poblaciones con dietas bastante
alejadas de la nuestra. No hay estudios completos sobre el panorama
de las hiperlipidemias en Venezuela. "Si bien las pautas publicadas
en otros países son una guía confiable -afirma Gómez-Mancebo-
es necesario adaptar las recomendaciones a nuestros hábitos
alimenticios, de actividad física y de nuestra predisposición
genética, ya que las poblaciones latinas suelen tener un
mayor riesgo".
Señala el especialista que el International
Lipid Information Bureau hace esfuerzos por divulgar y discutir
los últimos avances de la ciencia médica en materia
de lípidos en todo el mundo. "En el caso venezolano,
un grupo de investigadores se han dado a la tarea de llegar a un
Consenso Venezolano de Lípidos. La idea es la de publicar
en el año 2005 pautas dirigidas especialmente a nuestra población,
con nuestras particularidades y diferencias", puntualiza el
especialista. l
| Corazón
y diabetes |
|
La diabetes implica un riesgo hasta cuatro veces mayor de
sufrir alguna enfermedad cardiovascular. Recientes estudios
apuntan a una relación mayor entre la diabetes y las
enfermedades cardiovasculares. Un tratamiento con medicamentos
reductores del colesterol parece reducir significativamente
la principal causa de muerte entre pacientes diabéticos.
Incluso los actuales criterios médicos califican a
la diabetes como un equivalente de riesgo de la enfermedad
cardiovascular. Se calcula que en el mundo existen aproximadamente
171 millones de diabéticos de los cuales un 65% sufrirá
o bien un infarto o un accidente cerebrovascular. El elevado
crecimiento de esta población y la gran incidencia
de enfermedades cardiovasculares obligan a repensar los criterios
de tratamiento y buscar nuevos tratamientos preventivos. En
el último congreso de la American Diabetes Association,
ADA, se dieron a conocer los resultados del primer estudio
diseñado para evaluar los efectos de las la estatinas,
medicamentos destinados a reducir los niveles de colesterol,
en pacientes con diabetes. Los resultados fueron contundentes:
los pacientes tratados con atorvastatina mostraron un riesgo
37% menor de sufrir alguna enfermedad cardiovascular y 48%
menos de riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular. Lo
más interesante de este estudio es que la población
presentaba inicialmente niveles normales o ligeramente altos
de colesterol
y sin antecedentes de problemas cardiacos, lo que tradicionalmente
no hubiera sugerido la necesidad de tratamientos preventivos.
La investigación, titulada Collaborative Atorvastatin
Diabetes Study, demuestra que la reducción del colesterol
en pacientes diabéticos, incluso en aquellos que no
presentan niveles elevados, implica evidentes beneficios cardiovasculares.
|
|
| A saber |
|
Las enfermedades coronarias aparecen cuando las arterias
del corazón se bloquean debido a la acumulación
de depósitos grasos llamados placas. Es un proceso
que es gradual y que empieza incluso a temprana edad y es
lo que llamamos aterosclerosis
o "endurecimiento de las arterias".
Los depósitos grasos que se acumulan hacen que el
flujo de sangre sea más lento.
La presencia de cantidades importante de grasas en las arterias
es una de las causas del infarto al miocardio o ataque al
corazón.
El colesterol en el cuerpo humano proviene de dos fuentes
principales. Por un lado, está el colesterol que se
produce en el hígado y por otros tejidos del cuerpo.
Por el otro, está
el colesterol que se obtiene de los alimentos a través
de su absorción en el intestino.
El colesterol es un componente esencial de todas las membranas
celulares del cuerpo, ya que proporciona estabilidad. A partir
de él se forman varias hormonas (corticosteroides,
estrógenos, testosterona) y ácidos biliares
necesarios para la digestión de las grasas. Sin embargo,
a menudo se asocia al colesterol con las enfermedades del
corazón, por lo que es importante distinguir entre
colesterol "bueno" y "malo".
El colesterol "bueno" o HDL (High Density Lipoproteins
o Lipoproteínas de Alta Densidad) transporta el exceso
de colesterol desde los tejidos y las arterias hacia el hígado,
donde se transforma en ácidos biliares y se elimina
del organismo. A más colesterol "bueno",
menor es el riesgo de presentar enfermedades del corazón.
El colesterol "malo" o LDL (Low Density Lipoproteins
o Lipoproteínas de Baja Densidad) transporta el colesterol
desde el hígado (donde se produce y recicla) y lo suministra
a los diferentes tejidos del cuerpo. Entre el 60 y 70% del
colesterol de la sangre es colesterol "malo". Cuando
el cuerpo tiene demasiado colesterol LDL, este puede acumularse
en las paredes internas de las arterias y provocar la enfermedad
de la ateroesclerosis. A mas colesterol "malo" en
la sangre, mayor es el riesgo de desarrollar enfermedades
del corazón.
Los números que se deben saber. Son tres los niveles
de colesterol que se miden: el total, el malo y el bueno.
Del colesterol total si está en 240 no es bueno; hasta
200 es el nivel aceptado. Del colesterol malo hasta 130 es
aceptable si llega a 160 es malo. Del colesterol bueno si
está muy bajo, por 35 es muy malo pero si está
en 60 es aceptable.
Tensión alta o hipertensión es un término
que se refiere al hecho de que la sangre viaja por las
arterias a una presión mayor que la deseable para la
salud.
La hipertensión, al inicio, casi nunca, da síntomas
marcados, sin embargo puede producir diversas molestias, que
deberían alertarnos de que algo anda mal, tales como:
dolor de cabeza, zumbido de oídos, adormecimiento de
mitad del cuerpo, visión borrosa o visión de
"luces" o mareos al levantarse o al cambiar de posición.
El exceso de presión en las arterias mantenida durante
muchos tiempo (años) y no tratada puede llevar a un
gran número de complicaciones. Algunas de las más
importantes son: ateroesclerosis, la cardiopatía hipertensiva
y la afectación de los riñones.
¿Qué debe hacerse para controlar el colesterol?
Básicamente comer alimentos saludables bajo en grasas
y hacer ejercicios con regularidad. Hay medicamentos específicos
para reducir el nivel de colesterol en la sangre, pero deben
ser recetados por un médico.
|
|
| A manera de
glosario |
|
Infarto del miocardio: También conocido como
ataque cardiaco, se presenta cuando un área del músculo
cardiaco muere o se lesiona permanentemente debido a la falta
de oxígeno en esa área.
Arteriosclerosis: es un término general que
designa varias enfermedades en las que se produce engrosamiento
y perdida de la elasticidad de la pared arterial.
Angina de pecho: Es un tipo específico de dolor
o molestia a nivel del tórax o pecho causada por el
flujo de sangre inadecuado, pero transitorio a través
de los vasos sanguíneos del corazón, si esto
se prolonga puede llevar al Infarto.
Accidente cerebrovascular: Es una interrupción
del suministro de sangre a cualquier parte del cerebro, lo
que produce daño cerebral.
Aterosclerosis: Enfermedad de las arterias, en la
cual se deposita material graso
en las paredes de los vasos sanguíneos produciendo
un estrechamiento y eventual obstaculización del paso
de la sangre.
Enfermedad vascular periférica: Es la enfermedad
de los vasos sanguíneos que afecta a la aorta y sus
principales ramificaciones, así como, las arterias
de las piernas caracterizada por el estrechamiento y endurecimiento
de las arterias que llevan la sangre a las piernas y a los
pies, provocando una disminución del flujo sanguíneo
que puede causar dolor intenso.
Hiperlipidemia o Dislipidemia: Consiste en valores anormalmente
elevados de grasa (colesterol, triglicéridos o ambos)
en sangre.
|
Otras referencias consultadas:
http://www.nhlbi.nih.gov/guidelines/cholesterol/atp3upd04.htm
http://hin.nhlbi.nih.gov/ncep_slds/menu.htm
|