| Eileen
Abad
“Ya no tengo arreglo”
De nuevo ante los telespectadores venezolanos
como Isadora, la antagonista de Negra Consentida, asegura que su
verdadera pasión sigue siendo el cine, medio al que piensa
volver dentro de poco. Su atropellada manera de hablar pareciera
desmentirla cuando afirma que ahora vive en paz y equilibrio espiritual.
Dice, también, que sí existen los príncipes
azules, pues lleva cuatro años viviendo con uno, el actor
Carlos Guillermo Haydón. Raúl
Chacón Soto / Fotos: Guillermo Felizola
“Hay cosas que
no han cambiado (refiriéndose a la muchacha que el
periodista Simón Villamizar retrataba en una entrevista,
a propósito del éxito, en 1997, de Contra viento y
marea). Por ejemplo, yo hablo como una lora... Recuerdo cuando estaba
comenzando: ‘Eileen, ten cuidado con lo que dices, piensa,
concéntrate en lo que te están preguntando’.
Típico que uno al principio es un poco inseguro; yo era medio
tímida, no quería meter la pata. Dígame si
digo una cosa que no es... pero no puedes ir a una entrevista con
las respuestas preparadas como una miss. Al final siempre me sentaba
a conversar con el periodista como si fuera mi amigo de toda la
vida. Yo empezaba a echarle los cuentos, me hacía una pregunta
y yo le respondía como tres. He tratado de mejorarlo, pero
a veces hablo, y hablo, y hablo...”.
“He crecido como
profesional, algo que lo da la experiencia... claro que me
falta mucho. Ya no soy esa niñita insegura, mis compañeras
de bachillerato se reían cuando yo decía que iba a
estudiar actuación, porque era muy calladita... pero siempre
estaba metida en los actos... me encanta un público. La mejor
escuela fue haber empezado en el teatro. Lo primero que hice fue
inscribirme en la Juana Sujo. Me acuerdo de que en mi prueba tenía
tres profesores... yo me moría de la pena, hoy en día
no. En esos puntos soy como más desinhibida: si me mandan
a cantar, y no canto, pues les canto igualito... sí, he crecido
muchísimo como profesional, ¡guao!”.
“Soy una cenicienta
moderna. Recuerdo cuando llegaba aquí a hacer castings
(la entrevista tiene lugar en la propia RCTV). En algún momento
tiré la toalla, pasaba horas esperando. Hice como para 12,
15 telenovelas; tengo una lista en mi casa... Hace tiempo que no
los hago. Pasaba todo el día aquí, con una manzana,
con el pasaje, típico... No es que me la dé de Cenicienta,
ni mucho menos, pero sí... agarraba carritos, hoy me vine
en taxi porque mi carro lo están pintando... Era súperinocente,
¿sabes? No es que ahora no lo sea, pero uno va aprendiendo
tantas cosas que... Ay, me hacen una pregunta y yo me voy por otros
lados y de repente se me olvida lo que me preguntan... eso, es igual,
ya no tengo arreglo a estas alturas de mi vida... Soy medio despistada”.
“Este papel es
complejo (refiriéndose a Isadora, su personaje en
Negra Consentida), porque pretenden hacer en esta telenovela
una coprotagonista que no sea la típica mala que le hace
la vida imposible a la otra... quieren plantear a una persona con
razones lógicas que justifiquen lo que haga. Hay un punto
importante con respecto a ella que todavía no se ha explotado,
porque eso va a depender de un personaje que tiene que entrar más
adelante. No se puede agotar ese recurso ahorita porque se descubrirían
muchas cosas, pero tiene que ver con su pasado. Aunque muchas veces
los personajes terminan por no tener nada que ver con lo que se
dice en la sinopsis... ya sabes como es lo del rating... pero hasta
ahora ha mantenido esa línea. Vamos a ver si logra ese matrimonio
(con el protagonista), y después quién sabe -si aparece
ese otro personaje-, qué va a pasar con ella. Se puede abrir
a muchas cosas...”.
“Quizas estoy
ansiosa... porque pasen otras cosas, hay que tener calma.
Yo le doy gracias a Dios... cualquier personaje que me toque interpretar,
en cualquier novela, siempre lo voy a hacer con pasión. Debo
admitir que estoy ansiosa, quisiera que algo pase, pero tengo que
esperar... Todo el tiempo detrás de él, un rechazo
constante, perenne... o él pelea con ella, la busca, pero
no termina de... y soy la ex esposa... no está ni con la
protagonista ni con ella, ¿cómo estará haciendo?
(Ríe), pero bueno, eso es un poco de telenovela... también
es bonito, es una fábrica de sueños, es un mundo mágico.
Yo he hecho tanto la novela rosa como la de ruptura. Hay que disfrutarlo,
hay público para todo”.
“Mexico fue un
antes y un despues. Antes de México, estaba empezando
a saborear el éxito... ¡guao!... pero cuando llegué,
puff... Yo siempre estuve aquí con mi papá, mi mamá...
tuve que romper con muchas cosas porque empecé a vivir sola.
Fue una experiencia hermosísima. Siempre creces cuando te
enfrentas a vivir solo. Cuando llegué a México fue
un tanto difícil, gracias a Dios me tocó empezar en
una buena novela y pude demostrar que sí merecía el
personaje que me dieron... me tuve que ganar poco a poco el respeto
de mis compañeros”.
“No veo a Hollywood
como inalcanzable ni la meta como tal. Simplemente si llega
bien, y si no también. No se trata de ir a Hollywood y hacer
una película, bueno, depende... ¿no? Si te pagan bien,
puedes montar tu negocio (ríe), pero la idea es que te venga
una buena época, excelente, y que puedas asegurar tu futuro.
Ahora estoy valorando muchas otras cosas, como mi vida privada...
casarse uno, llevar una familia, porque te das cuenta de que esta
carrera muchas veces es efímera, muchas veces es ingrata.
Siempre la voy a amar porque me gusta muchísimo. Nunca voy
a dejar de luchar. De hecho, algo hay que tiene que ver con esa
meta, pero que quizás no es Hollywood como tal, porque ahora,
gracias a Dios, los latinos tenemos más oportunidad afuera....
pero mientras estás en la búsqueda de un punto específico,
pasan muchas cosas en tu vida, y yo estoy en ese momento de no rechazar
otras oportunidades mientras llega lo que el destino te tiene deparado...
y lo he ido entendiendo, porque en algún momento estuve un
poco retirada, estuve rechazando ofertas porque simplemente me obsesioné
con alcanzar una meta específica”.
“Me llamaron
para una pelicula de Robert Rodriguez... producida por él
y dirigida por un venezolano; el destino dirá por qué
en ese momento no se dio, pero hay un precedente... y hay otras
cosas que surgieron a raíz de eso y que probablemente se
puedan concretar después de este proyecto de la telenovela.
Algunas tienen que ver con cine latinoamericano. Quiero retomar
mis inicios, ¿sabes? Tengo esa inquietud en mí de
querer retomar el cine. Que sea lo que Dios quiera... ya están
los contactos, hay muchas posibilidades”.
“La realidad
es tan dura que uno tiene que luchar por lograr ese poquito
de sueño que uno tiene en la vida. Para mí no existe
nada imposible. Si luchas por ello, ¿por qué no lo
puedes lograr?.. y ya no tienes que medir 1,80, no tienes que ser
papeado... mira a Diego Luna. Gael García Bernal es enano...
mira a tantos otros... En otros países, a medida que va pasando
el tiempo eres más valorado, como tiene que ser, y aquí
es al contrario, no te valoran... Empiezo a estudiar inglés
cada vez que puedo... es una obsesión, lo puse como meta
próxima”.
“Lo de las radionovelas
es una escuela, porque se trabaja con clásicos. Afortunadamente
la persona que está encargada de esto valora mucho el talento.
Ha sido una experiencia preciosa. Me tocó Florentina en Mariana
Pineda, por ejemplo... estaban Tania Sarabia, Beatriz Valdés,
Juan Manuel Montesinos... ¿es Montesinos?, es que soy tan
despistada... Trabajar en la radio me recuerda las lecturas dramatizadas
que hacía en teatro”.
“Tengo una vida
sentimental muy estable. Nunca la busqué como tal,
no le había dado prioridad, era una maquinita trabajando...
y eso es muy importante, porque me hace menos ansiosa, me permite
disfrutar más de las cosas que me llegan día a día...
No le puedes restar importancia a lo que estás haciendo ahorita,
porque tú no sabes si con ese personaje se te abren... tú
nunca sabes... e independientemente de eso, es un personaje tan
hermoso como el que me tocaría hacer en cine, y lo voy a
hacer con el mismo amor, la misma pasión, la misma intensidad”.
“Me siento llena
de paz, disfrutando cada momento de mi vida... sin dejar
de luchar por crecer más como ser humano y profesional, y
lograr las cosas que todavía quiero hacer. Me siento en un
momento espiritual muy blanco, muy transparente. Antes tenía
esa inquietud de lograrlo todo ya, y todo el tiempo vivía
agitada, y hablaba muy rápido, bueno, sigo hablando rápido...
(ríe) ¡Dios mío!... estoy en paz... Así
se disfruta más la espera, y no con angustia... inyectarle
amor y pasión a todo lo que hago sin dejar de perseverar
en lo que quiero lograr, que es el complemento que me falta... y
tener mis hijos, lo más importante para el ser humano”.
“Practicamente
estoy casada... tengo cuatro años y dos meses con
Carlos Guillermo. Suena como cursi, pero es el príncipe azul
que tú dices ‘¡ay, existe!’... Es difícil
conseguirlo... se han perdido muchos valores. Mis padres tienen
34 años de casados, y a mí me criaron con esa idea,
la de casarme para toda la vida. Claro que ellos vivieron una realidad
muy distinta a la de hoy en día. Uno es muy exigente a la
hora de tener una pareja. Uno quiere seguir luchando por sus cosas,
y el hombre perfecto no existe... llegó sin buscarlo, porque
siempre fui muy tranquila, nunca me desvelaba por tener novio. Estaba
tan estresada... todo el tiempo era trabajar, trabajar. Nunca he
sido persona de salir a divertirme, siempre de compartir con mi
familia. Ese era mi mundo: familia y trabajo, nunca pensé
en mí. De pronto la vida me puso una persona que pensé
que no existía”.
“La primera vez
que lo vi pensé que era uno como cualquier otro, de
esos que viven en un mundo como vacío, que creen que todo
es la fama, la televisión... Siempre pensaba: ‘el día
cuando llegue alguien a mi vida, que sea una persona estable, que
haya pasado por todo’... no quería estar del timbo
al tambo, ni conociendo personas. Lo conocí en la televisión
-la lengua es el castigo del cuerpo-; es más, yo quería
a alguien de más de 40 años, pero apareció
esta persona y me ha dado una tranquilidad enorme... Yo siempre
tenía muchas inquietudes y siento que las he apaciguado,
ahora vivo en equilibrio y en paz... Estoy muy bien con mi familia,
tengo unos sobrinos maravillosos... ellos hicieron que me visualizara
como madre. Es ley de vida. Para lograr lo que quiero tengo que
estar en este estado de ánimo en el que estoy en este momento...
yo me preocupaba por todo, era una cosa, vivía a mil por
hora, tenía 500 cosas en la cabeza... no!!!, pero lo más
importante va a ser mi familia, si estoy en Hollywood o no, aquí
o no.... tú no puedes menospreciar a tu país, a tu
gente, porque esa es tu vida. Yo puedo lograr el triunfo afuera,
pero siempre voy a regresar...”.
rchacon@eluniversal.com
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