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Viene más
fea

Ugly Betty, una de las tantas hijas de Fernando Gaitán regadas por el mundo, llega al país de la mano del canal Sony, convertida, por Salma Hayek, en todo un suceso de la TV Por María Elisa Espinosa. Los Ángeles



Bonita es, pero, sobre todo, sabe husmear
el éxito. Su sangre y corazón latinos,
además de su intuición, pudieron haber
influido también. Lo cierto es
que Salma Hayek la ha pegado
de jonrón. A su Ugly Betty no le
podría estar yendo mejor.

Haber apostado a que la reinvención de una telenovela nacida en Colombia se convirtiera
en un suceso nacional en Estados Unidos,
ya era toda una proeza, pero haber ganado
la apuesta…

¡Ya eso es demasiado!


Y así fue: Ugly Betty, la versión hollywoodense de Yo soy Betty,
la fea (escrita por Fernando Gaitán, el mismo de Café con aroma de mujer), que en formato de comedia semanal produce la también actriz Salma Hayek, ha terminado tumbando cualquier pronóstico agorero, erigiéndose entre las más aplaudidas -y ciertamente premiadas- series de televisión estadounidenses, luego de que esta mexicana hiciera todo por convencer a los magnates de la cadena ABC para que creyeran en su proyecto.

Ya habiendo superado una primera temporada -en noviembre al aire en Venezuela
a través del canal por suscripción Sony Entertainment Television bajo el lema
"En inglés es más fea"- no existe actriz, actor, modelo o socialité de la meca
del cine y sus alrededores que no sueñe con aparecer, así sea por cinco segundos,
en alguno de sus capítulos. Y parece haber suficientes razones para ello:

Ugly Betty, en esa primera etapa que arrancó en las pantallas de Estados Unidos en septiembre de 2006 y culminó en mayo de este año, obtuvo un promedio de audiencia de 12,7 millones de televidentes por semana; ocurriendo también que en su primer episodio mantuvo pegadas al televisor las narices de 16,1 millones de personas anonadadas por lo que estaban viendo. Pues... ¿Cómo es que una joven, que de bonita tiene muy poco o nada, con el peor gusto para vestirse, y hasta medio torpe
al caminar, que se tropieza con cuanta puerta de vidrio se le atraviesa… podía captar la atención de tal manera que hasta en personaje principal de una serie del horario estelar se convirtió?

Bueno, no es mentira que para ese momento ya la obra de Fernando Gaitán se había erigido en todo un suceso internacional -contando además con numerosas adaptaciones alrededor del planeta- por tratarse de una verdadera innovación entre los culebrones a los que están acostumbrados los latinoamericanos: en los que el galán es galán, y la protagonista, aunque le sobren pelos de tonta, ¡bonita, por lo menos, es!... Pero, de allí a pensar que Ugly Betty enamoraría a un público tan variopinto como el gringo, el asunto es muy distinto.

Seducción a primera vista

Lo cierto es que, hace justo un año, cuando apenas arrancaba este programa en la televisión estadounidense, tres de sus responsables -Hayek en su rol de productora ejecutiva, acompañada por sus socios, José Tamez
(The Maldonado Miracle) y Silvio Horta (responsable
de Urban Legends y creador de esta adaptación de la telenovela colombiana)- se veían muy cómodos sentados frente a una legión de periodistas de diferentes partes
del mundo, quienes en su mayoría preguntaban
muy curiosos sobre los intríngulis de la serie.

La comodidad de los productores les venía, al menos por parte de Salma, de saber que gracias a tanto insistir
-lo había intentado por primera vez en 2004-, en esta oportunidad su proyecto sí había calado entre quienes
manejan el negocio del espectáculo en Hollywood.
Sin mencionar que los resultados ya se estaban viendo
y se traducían en los altos niveles de rating de los
primeros episodios de la serie, transmitidos para
entonces solamente a nivel nacional.

Más tarde fueron llegando la internacionalización (alrededor de 130 países han comprado el programa) y los premios, entre los que se cuentan un Golden Globe como Mejor Actriz de Comedia para su protagonista, la joven de raíces hondureñas América Ferrera (Real Women Have Curves, The Sisterhood of the Traveling Pants);
y otro como Mejor Serie de Comedia. Además
de tres honrosos premios Emmy (de 11 nominaciones que les hicieran), el primero
de ellos obtenido nuevamente por Ferrera
y los otros dos en las categorías de Mejor
Dirección (por el programa piloto) y Mejor
Casting. Sin olvidar el rosario de importantes reconocimientos como el ALMA, Directors Guild
of America, Screen Actors Guild, Writers Guild
of America y People's Choice Awards, entre
otros.

Aunque para el momento en el que hablaban
con los periodistas en Los Ángeles, en octubre
de 2006, apenas sospecharían que el éxito
pronto les tocaría a las puertas, los productores
de Ugly Betty se dedicaron a explicar cómo
es que esta serie rompe de cuajo con los cánones de la televisión estadounidense... y, quizás,
de cualquier otra.

En el caso de Salma Hayek, confesaría que
se había visto completamente seducida por la historia de Gaitán. "Yo fui una gran fan de Betty,
la fea, pues era muy distinta a las demás
telenovelas. Era graciosa, muy por encima de las
demás de su género… Yo siempre amaré el cuento
del pez fuera del agua".

Y es que de eso se trata. Para quienes nunca la hayan visto, habrá que acotar, pues, que esa es la esencia de Yo soy Betty, la fea, así como -exceptuando uno que otro cambio de contexto y personajes- de todas aquellas propuestas que surgieron como sus versiones:

Beatriz Pinzón Solano, una mujer profesionalmente preparada pero, en principio, nada agraciada físicamente, logra entrar a trabajar en una prestigiosa casa de diseño de ropa en Bogotá (que en el caso de Ugly Betty será más bien Mode, la "Biblia" de las revistas sobre el fashion asentada en Nueva York), donde termina enamorándose del jefe (él, sí, bastante guapo y mujeriego, hay que admitirlo, aunque no tan capacitado como para manejar el negocio de la familia), rol que en la versión estadounidense es interpretado por Eric Mabius (Resident Evil, The O.C.) con el nombre de Daniel Meade.

Como añadidura, no faltarán otros muchos bellos -¿qué bellos?, ¡bellísimos!- dispuestos a fastidiarle la paciencia a la pintoresca Betty (que en el caso de Ugly…,
se apellida Suárez), como, por ejemplo, la muy maluca Wilhelmina Slater (Vanessa Williams), negada a aceptar que no sea ella quien ocupe la máxima silla en la prestigiosa revista de moda.

Igual pero distinta

Ahora bien, entre las primeras cosas que Tamez, Horta y Hayek se encargan de aclarar, está precisamente el hecho de que, si bien en Ugly Betty la historia es básicamente la misma que la original, los personajes son otros. Cualquier parecido con los de Yo soy… es mera coincidencia, asegura Hayek. De hecho, ella cuenta cómo fue que, a pesar de pensar en un principio que su versión debía ser lo más fiel a lo escrito por Gaitán, terminó siendo convencida de lo contrario.

"En un primer momento creí que no debíamos traicionar a quienes habían visto la telenovela,
y por eso estaba muy ansiosa con respecto
a cuánto nos podíamos alejar de esa historia...
Pero Silvio me dijo que no debía ser así y se
apareció con algo diferente, lo cual de inmediato
me atrapó por ser realmente ingenioso. Él había
creado a su propia Betty, y pienso que fue
muy saludable".

Quizás el punto más delicado a considerar fue entonces ¿cómo conseguir que esa Betty de Horta, hija de inmigrantes mexicanos, quien vive en Queens junto a su papá Ignacio (Tony Plana), su hermana Hilda (Ana Ortiz) y su sobrino Justin (Mark Indelicato), resultara un personaje creíble para el público?

Y la respuesta la tuvo la propia Ferrera en ese mismo encuentro con la prensa. Despojada por un rato de los frenillos postizos, los lentes de pasta, la tremendamente fuera de lugar ropa que luce en las instalaciones de Mode en Manhattan y el peinado sin gracia, dijo cosas como ésta: "Creo que había una línea muy fina entre la Betty que se quería y el riesgo de que el personaje terminara convertido en una caricatura… Para ese momento, yo no sabía lo que quería ser representando a Betty; yo sólo sabía que debía sentirse como algo real, así que hubo que buscar esa realidad y traerla, inyectársela a un personaje que, si bien es un personaje, es el personaje de ella. Es Betty".

Aunque la cosa no se queda allí. Hay mucho más en el fondo de Ugly Betty, a decir de quienes participan en esta experiencia, y lo esbozan hasta filosóficamente: "Hay una pequeña Betty en cada uno de nosotros. Todo el mundo puede llegar a sentirse como esta muchacha, todo el mundo puede llegar a sentirse como pez fuera del agua en algún momento de su vida. No importa cómo luzcas ni cuánto dinero tienes…", apunta Horta, entre otras cosas para explicar por qué la Bettymanía se ha convertido en un suceso universal.

Agréguele a esto el fenómeno que, específicamente Ugly Betty, ha significado para un mercado como el estadounidense, donde podría extrañar que un producto cuyas venas están repletas de la más pura sangre de novela latina, haya terminado siendo tan bien recibido. Para eso, él también tiene una explicación: "Hace poco hablé con mi mamá, quien me dijo que estaba muy feliz de ver a través de la televisión abierta de Estados Unidos una verdadera representación de lo que es la familia latina. Yo no sé si alguno de ustedes recordará aquel show llamado ¿Qué pasa USA? (finales de los años setenta), pero, para mí, eso fue lo más cercano a lo que trata todo esto: poder mostrar los dos lados de ser latino y estadounidense".

O lo que Hayek prefiere poner en sus palabras: "A nuestra audiencia latina, Ugly Betty le ha permitido disfrutar de algo que ya les pertenece, de algo que se identifica como parte de una cultura… Y en el caso de los americanos, también ha sido perfecta, pues aquí, entre otras cosas, se hace un poco de crítica a la obsesión por la imagen. Un asunto que, en este país, realmente se padece más que en cualquier otro".


mespinosa@eluniversal.com

¿Qué será lo que tiene Betty?
Aunque ABC, a través de su cadena de distribución Buena Vista International Television, ha vendido Ugly Betty a 130 países, en muchos de estos ha tenido que competir con sus propias versiones o con la original colombiana. De cualquier manera, la estadounidense ya figura, en términos de venta, como la más exitosa de la franquicia. Tanto así, que pronto
se iniciará una producción en los Emiratos Árabes adaptada
a partir de la historia escrita por Silvio Horta.

El impacto que ha tenido Ugly Betty no se ha limitado al negocio del espectáculo. Incluso a nivel social ha podido
influir lo suficiente, siendo lo más destacable la participación
de América Ferrera, quien por su rol de Betty Suárez no solamente ha sido premiada con dos pesos pesados de
la actuación (El Golden Globe y el Emmy), sino, además,
ha sido elegida entre los cien hispanos más influyentes
en la edición de octubre de la revista Hispanic Business,
así como la Mujer Latina del Año por las publicaciones Billboard y Hollywood Reporter.

Entre las muchas luminarias que han visitado las
glamorosas oficinas de Mode en la Gran Manzana
como invitados especiales de esta serie, se cuenta la legendaria actriz mexicana Rita Moreno, quien participa
en el capítulo final de la primera temporada. Pero son
muchos más, incluida la mismísima Salma Hayek, quien
no contenta con haber aparecido en el programa piloto
como la protagonista de la telenovela Vidas de fuego,
que diariamente ve la familia Suárez en la sala de su
apartamento en Queens, representa en tres episodios
seguidos de Ugly Betty el rol de Sofía Reyes, una
nueva empleada de la revista.

Otra personalidad que transitará por la serie es Victoria Beckham, quien en la segunda temporada se interpretará a sí misma en el papel de una célebre dama de honor en la boda de Wilhelmina Slater y el dueño de Mode, Bradford Meade (Alan Dale). Igualmente, entre otras famosas que durante la primera edición del seriado pasearon por allí, está Naomi Campbell, haciendo de una mujer obsesionada por la moda y compradora compulsiva. Así como Angélica Vale, quien con su vestuario de Leticia Padilla (el personaje protagónico de la versión mexicana de Yo soy Betty, la fea, es decir, La fea más bella) fungió como la asistente de la ortodoncista de Betty Suárez.

Pero sería un pecado aquí no detenerse con el tema de la telenovela Vidas de fuego, el guiño que los creadores de Ugly Betty han querido hacer a la audiencia, colocando en cada capítulo de este seriado dos segundos de la historia que sigue a diario la familia Suárez.

Allí, además de haberse visto a la Hayek, aparece la reina del melodrama, la venezolana Lupita Ferrer. Pero la mejor noticia de todo esto es que los ejecutivos de ABC ya se las han ingeniado para poner a circular por su página web seis episodios de tan particular telenovelita.
 
Desde 4 ángulos

América vista por Salma:

"Creo que es un monstruo en el buen sentido de la palabra. Ella es tan talentosa, tan graciosa y muy, pero muy inteligente. Ha sido extraordinario contar con alguien como ella, con alguien con esa cualidad de estrella. Sus ojos y su sonrisa devoran la pantalla, simplemente
te cautiva. Tú no puedes olvidar esa sonrisa, con frenillos o sin ellos. Cuando ella sonríe,
¡es simplemente como una luz!".

Betty vista
por América:


"En el mundo en el que ella vive, Betty es una minoría en todo el sentido de la palabra. Es joven, es latina, es una mujer. A ella no le gusta la manera como se ve... En su casa, donde
la mayoría está feliz sentada donde está, ella también es una minoría por tener sueños
que quisiera cumplir. Tratar de encontrar un lugar al cual pertenecer es algo en lo que todos estamos".

América vista por América:

"Yo soy simplemente una persona, un ser humano que siente las mismas cosas que todo el mundo siente. Tengo mis días en los que me siento como la reina del universo y días en los que quisiera arrastrarme de vuelta a la cama.
Soy simplemente una persona".

América en
proceso de "Bettyficación":


"Meterme en su traje me hace en buena medida sentirme como ella. Definitivamente. Creo que las palabras comienzan a salir de manera diferente, me paro diferente. Quizás ese es el beneficio de representar un papel de carácter, en el que hay una diferencia entre quién soy yo y quién es ella… Pero cuando estoy en su piel, me siento como Betty".



Ver también:
- Ugly Betty Viene más fea
-
Ángel Sánchez Primavera verano 2008 Una pasarela con arte
- Soria on the rocks
- Dossier Venezuela de punta a punta: Para subir al cielo
- Dossier Venezuela de punta a punta: Las más hermosas
- Dossier Venezuela de punta a punta: El rostro andino de Lara
- Dossier Venezuela de punta a punta: Las seis maravillas de Guanta
- Dossier Venezuela de punta a punta: Tras la pista de El Pao



 
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