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Marialejandra Martín
y la directora
Carmen La Roche junto a los canes Estefanía y Bandido |
UN CUARTETO
DE PELÍCULA
El próximo 10 de octubre se estrena Perros Corazones, el primer largometraje de la venezolana Carmen La Roche, protagonizado por Maríalejandra Martín, Miguel Ferrari y un dúo estelar de canes: Estefanía y Bandido, quienes, en este drama, harán entender a sus amos el significado de la vida
Por Pablo Blanco.
Foto: Guillermo Felizola
Para muchos es incómodo, intimidante y, a veces, abominable, la visión de dos perros apareándose. Algunos piensan que los caninos -como los humanos- deberían llevar a cabo este acto natural en privado. A otros les da por reírse nerviosamente del asunto, y hay también quienes consideran que este acontecimiento debería incluir velas a la luz de la luna. Un accidentado apareamiento canino se convierte en la razón de la existencia humana en Perros Corazones, la primera película de la realizadora venezolana Carmen La Roche, quien no se cansa de decir que tuvo el privilegio de contar con dos protagonistas de lujo: Maríalejandra Martín, eterna Ifigenia cinematográfica de Iván Feo y hace un rato vertiendo su carisma y talento en la pantalla chica local, y Miguel Ferrari, respetado hombre de las tablas, ganador de innumerables reconocimientos como actor y ahora con más frecuencia en la gran pantalla criolla (el maloso Rodilla de Puras Joyitas). "Ambos se entregaron a mi propuesta de dirección con suma confianza, lo cual me hizo respetarlos más de lo que ya lo hacía", comenta La Roche, quien viene de trabajar como directora de casting de varias cintas venezolanas y acumula varios cortometrajes, entre los que destacan Tres Monos, de 2000, sobre el abuso sexual infantil, y El último Frankenstein, de 2004, que trata sobre los niños de la calle (ambos exhibidos en el Festival de Cannes). "Creo en un cine edificante", dice la realizadora mientras se dispone a hablar de su ópera prima, la cual se suma a la suerte de boom que está viviendo el cine nacional, en un momento importante en cuanto a su diversidad temática. Y, justamente, el tema de Perros Corazones -que en nada se parece a la mexicana Amores Perros- es el perdón, un asunto que quizás antes no haya sido abordado como principal y único eje temático de alguna otra cinta criolla. La historia, pese a la simpática anécdota animal, es de corte dramático. Bien podría decirse que está "redonda"; de hecho, anteriormente se llamaba El Círculo, justamente por la circularidad de su relato. "Me pareció que Perros Corazones era un título con mucha más fuerza y, sobre todo, con más 'gancho' al espectador. Eso sumado a que, en esta historia, tres perros disparan las emociones humanas de sus dueños", comenta La Roche. Martín y Ferrari se lucen junto al resto del elenco, en una producción que sin ser ostentosa ni especialmente comercial logra cautivar con sus diálogos, así como con su dirección de fotografía, de arte, y, ¿por qué no decirlo?, con sus perros. "Para mí fue la necesidad de hacer una reflexión muy obvia: que el tiempo es un soplo, y no siempre tendremos una nueva oportunidad para decir lo que dejamos de decir. A lo que queremos invitar con esta película -que no tiene ninguna clase de tinte político- es a la reconciliación; no sólo con terceros sino con nosotros mismos, con el amor, con la vida", puntualiza la directora.
¡PERRO!
La historia comienza y termina con Eva (Maríalejandra Martín), una madre que, después de sostener una fuerte discusión con su hijo Gabriel (Eduis Guerra), se entera de que éste ha sido asesinado. En medio de su duelo, se topa con Tomás (Miguel Ferrari), un regordete español que -gracias a un aviso clasificado- la llama insistentemente para aparear a su perro Bandido, de raza Basset Hound, con Estefanía, la coqueta mascota de Eva. El aparatoso experimento de cruce de estos canes propiciará una fortuita relación entre sus dueños. Tomás intentará que Eva recupere su sonrisa, tratando de conquistarla y dejándose conquistar, no sin tener que lidiar con el luto que la agobia y, de paso, enfrentar a Horacio (Rafael Nieves), el presunto asesino de Gabriel, dueño de Lámpara, un perro mestizo que comparte con David (Josué Gil), el indigente de la zona. Se suma al reparto Mario (José León), el anciano vecino que también pretende el amor de la protagonista, dueño de un gran secreto.
"Los perros -que fueron entrenados para la película por Carolina Pribanic- son la mayor metáfora de la historia", dice La Roche. "Hay, por ejemplo, una escena en la que se da una pelea entre dos hombres, que bien puede evocar a la clásica pelea de perros, y, además, por culpa de una hembra. Pero el juego de palabras del título de la película se torna interesante porque la palabra 'perro', en un contexto humano, tiene una connotación negativa. Y, en esta película, los perros son, precisamente, los seres que hacen aflorar la humanidad de unos personajes envueltos en la culpa, envenenados por el odio". Maríalejandra, de su lado, describe orgullosa a su compañera de set. "Estefanía se portó como una señorita, súper educada. Hasta en las escenas más intensas, en las que yo estaba emocionalmente muy involucrada, a ella le bastaba con un par de lamidas para robarse el show (risas). Tuve mejor suerte que Miguel, a quien le tocó un perro muy vagabundo que hacía lo que le daba la gana". Ferrari confirma lo anterior: "Yo nunca antes había trabajado con un animal para un rodaje y créeme que fue un proceso sumamente complicado. De repente decían '¡Acción!' y el perro se sentaba. Y eso que en los ensayos se portó muy bien. Terminé pensando más en las escenas del perro que en las mías (risas), se puede decir que establecimos una relación amor-odio". En cuanto a Lámpara, Martín acota: "También fue un horror. Tengo que decir que era el divo de la película, nos hizo sufrir mucho. Eso sí, dicen que está estupendo en sus escenas".
Ferrari y Martín en lo que
La Roche describe como la escena más romántica de Perros Corazones |
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Fotos:Cinema Press-x
TODO SOBRE EVA
Los seguidores de Maríalejandra Martín, quizá, estén acostumbrados a verla en roles de cierta docilidad; de hecho, es una característica de la que goza Adelaida Salcedo, su actual rol en la telenovela La Trepadora, de RCTV Internacional. En este caso, y en palabras de la directora del film, la actriz debió borrar toda caracterización anterior. Como Eva debió lucir permanentemente marchita, para lo cual prescindió de adorno alguno, propio de la coquetería femenina, y rebajó ocho kilos de su peso corporal. "Le pedí a Mariale que fuese lo más inexpresiva posible con su rostro y, al mismo tiempo, que transmitiera ese odio del que está envenenado el personaje", comenta La Roche. Martín explica su propio proceso: "La imagen que yo tenía para este papel era la de la temible profesora Erika Kohut, que interpreta la francesa Isabelle Huppert en la película La Pianista, obviamente salvando las distancias, porque yo tendría que volver a nacer para llegarle por los pies a esa mujer, que es una de las artistas que más admiro. Se trata, pues, de una señora que no es mala ni buena, sino que, simplemente, está atrapada en un círculo de odio, de resentimiento, que la convierte en una persona terrible. Dentro de su rigidez no se permite tener una relación sana ni siquiera con su hijo. Y termina siendo víctima de su propio rollo. Me ayudó, profundamente, el hecho de que Carmen tuviera sumamente delineado el perfil de este personaje; lo que hice fue confiar en su visión y entregarme. Entre las cosas más bonitas que recuerdo del rodaje está el hecho de que, en los descansos, todos nos acostábamos a dormir sobre unos colchones que estaban en el piso de la casa donde trabajamos, como si estuviésemos haciendo una típica siesta de perros (risas). Esta película fue hecha con mucho amor, es por eso que mi única expectativa es que el público se conecte, aunque sea, con una esquinita de todo ese amor que le pusimos".
"NO ES UNA CINTA COMERCIAL NI DE HUMOS FÁCIL"
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Miguel Ferrari |
A LO DE NIRO
Desde 1998, Miguel Ferrari está radicado en Madrid. Se fue con el objetivo de estudiar Dirección de Cine, asunto que ya culminó. Recientemente fue estrenado en Venezuela su primer cortometraje de ficción, como realizador, llamado Todo lo que sube. Para darle vida al bondadoso Tomás tuvo que engordar, aproximadamente, 18 kilos. "Al principio no entendía esa exigencia de la directora. Pero, a medida que transcurría el rodaje, lo asimilaba mejor. Tomás es un tipo mucho mayor que yo, de unos 55 años, ya jubilado. Su sobrepeso, en este caso, alude a que es un hombre sedentario, que, después de sufrir un infarto, se ha tomado la vida con más calma. Por eso es pausado en sus maneras, lento. No estoy seguro, pero creo que nunca antes un actor venezolano ha engordado para un papel cinematográfico, por lo cual estamos marcando pauta. Es algo que han hecho grandes figuras internacionales como el español Javier Bardem o el estadounidense Robert De Niro, entonces ¿por qué nosotros no? Quise asumir el reto porque pienso que el público que paga una entrada de cine no se merece ver a un actor repitiéndose sino demostrando su versatilidad. ¿Cómo lo hice? Ningún médico se quiso meter en ese paquete, por lo delicado del asunto. Así que seguí la recomendación de mi entrenadora: paré el gimnasio, comí bastante pan y dulces y tomé bastante refresco. Con mi metro 75 de estatura llegué a pesar 96 kilos. Me tomó seis meses rebajarlos y no fue nada fácil. Fuera de eso, el reto era cuidar el acento español y lograr la química con Bandido, que, como ya dije, tampoco fue tarea sencilla. Pienso que esta película invita a aceptar que existe la diversidad de criterios, cosa que, obviamente, nos toca revisar en estos tiempos, dejar de movernos por el rencor y comenzar a movernos por el amor. Pienso que es importante que recalques que no es una cinta comercial ni de humor fácil".
ALLÁ VIENE EL GATO
Haberse desempeñado como directora de casting le dio a Carmen La Roche la destreza para trabajar la emoción desde el silencio. "Antes de llegar a las manos de muchos directores los actores pasaban primero por esa prueba en la que yo evaluaba si podían transmitir la palabra desde los ojos, desde la piel. Desde entonces le doy una importancia suprema a la actuación. Y como siempre he sido seguidora del cine oriental, para mí, los silencios tienen también un rol protagónico. Me gustan, especialmente, los trabajos del surcoreano Kim Ki-duck y los del hongkonés Wong Kar-wai, entre otros". En la misma onda de fauna, su próximo proyecto, aún en preproducción, lleva por título El Gato. "Vengo de una familia que ha crecido rodeada de animales; perros, gatos, conejos, hámsteres y demás criaturas exóticas (risas). Son seres con una personalidad digna de retratar en cualquier producción audiovisual. Fíjate cómo en Perros Corazones los caninos -como todos los de su especie- se toman su tiempo para aparearse, primero se conocen y luego deciden si estarán juntos o no, y como, a diferencia del resto de los personajes de la historia, nunca atentan contra su propia vida".
LA VERDADERA HISTORIA
Esta película, financiada por el Centro Nacional Autónomo de Cinematografía, tuvo un costo de producción, aproximado, de un millón de bolívares (un millardo de bolívares en la denominación anterior). El rodaje tomó seis meses y fue llevado a cabo en agosto del año pasado, en una modesta vivienda de Macaracuay. El proyecto es de vieja data, todo estaba ensayado -sin presupuesto- hacía un par de años y registrado en una pequeña cámara de video, lo cual, según su artífice, favoreció el resultado final. Rafael Estrada y Freddy Mendoza se encargaron de la dirección de arte, empleando una paleta de tonos que muestra la metamorfosis de una Eva opaca a, apenas, algo colorida, de acuerdo a su estado anímico. La producción general estuvo a cargo de Liz Mago, a quien le echaron flores elenco y directora por sus destrezas. La Roche explica de dónde surgió la idea para el guión. "A mis 13 años, en la fiesta de una amiguita, me senté a hablar con una señora a quien, recientemente, le habían asesinado a su esposo. Curiosamente, esa tragedia no era lo que más le dolía, sino el hecho de que la noche en la que a él lo mataron -minutos antes- ellos habían discutido. Quiso decirle lo mucho que lo quería, a pesar de sus diferencias en ese momento. Pero no lo hizo, por soberbia. Entonces él salió de la casa dando un portazo".
El bailarín Rafael Nieves
hace las veces de Horacio,
el villano de la historia |
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