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La
delgada línea
de la sensatez
Dennis Campbell
En su búsqueda de la perfección,
las atletas con deficiencias nutritivas corren un riesgo mortal.
En la cancha, en la piscina o
en la pista, parecen especímenes físicamente perfectos.
Sus atléticos cuerpos, llevados al límite en la búsqueda
de algún título, parecieran exudar energía,
decisión y salud.
Sin embargo, un creciente número de atletas del sexo femenino
está sufriendo de trastornos alimentarios como la anorexia
nerviosa y la bulimia. La culpa recae en un obsesivo deseo de ganar,
junto con la presión de los entrenadores para que pierdan
peso y la necesidad de que haya mujeres en las competencias deportivas.
Los organismos que regulan los deportes, así como psicólogos
y expertos en trastornos alimentarios, han advertido que toda una
generación de mujeres superdelgadas corre el riesgo de tener
huesos quebradizos, problemas de fertilidad e incluso una muerte
temprana al tornarse peligrosamente flacas.
Las imágenes de la tenista Daniela Hantuchova en Wimbledon
con sus huesudas extremidades han centrado la atención en
un problema que, aunque muy extendido, pocas veces se discute en
los deportes.
Los expertos creen que incluso una de cada cinco mujeres que con
regularidad participan en actividades deportivas, desde miembros
de clubes de trote hasta renombradas atletas, se matan de hambre
o vomitan deliberadamente después de comer para mantener
un bajo peso.
Al igual que muchas deportistas que enfrentan trastornos alimentarios,
Hantuchova, eslovaca de 1,81 metros de altura y 20 años de
edad, niega que tenga un problema. Admite, sin embargo, que está
muy por debajo de su peso ideal como deportista (55 kilos), y que
ha perdido mucho peso durante el último año, período
en el cual ha escalado de la 39na. a la octava posición en
la calificación mundial.
Nigel Sears, su entrenador, recientemente manifestó su preocupación
por la evidente pérdida de peso de Hantuchova, pero también
niega que sea anoréxica. "Está en forma y es
fuerte, pero está quemando más calorías de
las que consume", explica. "Naturalmente, éste
es un tema delicado para las jóvenes. Ven cosas de moda que
pueden usar, que no les permiten tener un par de kilos de más".
Bajo presión
"Aproximadamente entre 10 y 20 por ciento de las corredoras
femeninas de más alta categoría están preocupantemente
delgadas", señala Carole Seheult, psicóloga que
ha tratado a deportistas de todos los niveles. "Es un problema
mayor de lo que se reconoce. Muchos entrenadores creen que mientras
más liviana sea la persona, más veloz. Sin embargo,
salvo que se tomen en cuenta las necesidades nutricionales de la
atleta, el bajo peso puede causar daño".
De acuerdo con Steve Bloomfield, de la Asociación de Trastornos
Alimentarios del Reino Unido, las probabilidades de que los deportistas,
en particular del sexo femenino, sufran trastornos alimentarios
son mayores que las del resto de la población. "La mayor
incidencia se observa entre corredores y ciclistas... pero también
ocurre en los deportes 'estéticos' como la natación
y la gimnasia, en los cuales el deportista es juzgado por su apariencia
tanto como por su talento".
"Es fácil terminar matándose de hambre",
agrega. "Uno puede querer perder un par de kilos, luego un
poco más, y con el tiempo ya no tiene energía suficiente
para competir en la forma apropiada".
En busca de la perfección
Los psicólogos discrepan en torno a las causas: algunos aseguran
que los deportes hacen que las mujeres pierdan una cantidad no saludable
de peso; otros afirman que los deportes simplemente atraen a mujeres
que tienen trastornos alimentarios (o tendencia a sufrirlos) y tienen
el fuerte deseo de ser las mejores en cualquier actividad que emprendan.
La gente con trastornos alimentarios, así como los deportistas,
tienden a ser perfeccionistas.
Lo ideal es que los mismos deportes ayuden a las atletas que sufren
lo que es considerado como una enfermedad mental. "Los entrenadores
tienen un papel clave", dice Bloomfield. "Demasiados entrenadores
no lo comprenden y presionan a las deportistas tanto que terminan
demasiado flacas para ganar". l
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