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Idalia de León

Desde hace pocos meses, jovenes venezolanos de escasos recursos cuentan con la posiblilidad de participar en un programa para la formación de bartenders. 30 bachilleres caraqueños ya han sido beneficiados con la iniciativa.

Puede ser que la mayoria llegue al oficio por casualidad, porque un amigo le dijo: "tú sirves para eso, eres rápido y te gusta eso de preparar tragos". Puede ser, que la mayoría de los bartenders o barmans, -como comúnmente se le denomina a quienes trabajan detrás de la barra de restaurantes, discotecas y demás establecimiento similares-, se haya convertido, por ensayo y error, en un experto mezclando bebidas, sirviendo tragos. Puede también ser que sea una maravilla preparando cocteles pero no atendiendo adecuadamente al cliente, y viceversa.
Pero también puede ser que no todas las personas tengan acceso, ni por casualidad, a ese tipo de oficios, ni muchos menos la posibilidad de formarse adecuadamente en esta exigente profesión; de manera que la noticia de que existe un programa para formar bartenders -organizado por Diageo, empresa comercializadora de bebidas premium en todo el mundo, y que cuenta con el aval de la Universidad Simón Bolívar-, no puede ser menos que una buena noticia.
Partiendo de que en el país lo que se requiere es formar gente para el trabajo, la iniciativa, según explica Rafael Pedraza, encargado de la Fundación Diageo, suministra herramientas de trabajo y formación a un grupo de venezolanos, labor que se enmarca perfectamente en el área de acción que le atañe.
Específicamente, el programa está dirigido a bachilleres de escasos recursos, y con edades entre 18 y 24 años. Los organizadores, por otra parte, exigen que el interesado sea postulado por una institución como Fe y Alegría, La Ciudad de la Esperanza, Fundación Santo Domingo y la Alcaldía Mayor. La idea de que las fundaciones o instituciones funjan de filtro es para garantizar que, ciertamente, el joven proceda de un barrio popular. Una vez admitido en el curso, el aspirante a barman participa en un plan de estudios completamente gratuito. Vale decir que la Fundación Diageo se responsabiliza, durante el tiempo que dura el curso, de trasladar a los estudiantes hasta las instalaciones de la Universidad Simón Bolívar, lugar donde tres veces por semana, y por medio día, se dictan las clases.
En principio las pilas están puestas en que el participante aprenda, en un poco más de cuatro meses, a servir correctamente, cómo preparar y mezclar las bebidas, conocer los diferentes tipos de copas y vasos, cómo organizarlos adecuadamente, etcétera; pero también se trata de enseñarles cómo ofrecer una atención integral al cliente. En este sentido, se recalca la importancia de atender adecuadamente, la ética profesional y la responsabilidad social, así como las herramientas que debe tener un barman para cuidar a su cliente; es decir, para que éste no se tome unas copitas de más.
El curso también incorpora, conjuntamente con la Alcaldía de Chacao, el régimen jurídico que hay en las municipalidades en relación con el consumo de alcohol, así como los instrumentos legales con los que cuenta el barman para defenderse frente a clientes que generen problemas dentro del establecimiento.
Otro de los aspectos en los que la Fundación procura colaborar es en el mejoramiento del servicio en Venezuela, pues, quien haya puesto los pies fuera del país aunque sea una vez, comparará y se preguntará si en Venezuela se ofrece un buen servicio, igual que quien con frecuencia visite locales nocturnos de entretenimiento. Para lograr el objetivo de aumentar el estándar de servicio, la Fundación creó el programa Mesabar, que abarca un curso denominado El arte de la atención, el cual se dicta directamente, a los bartenders que ya trabajen en establecimientos. Es decir, si un restaurante requiere el curso de mejoramiento Mesabar para su personal, la organización se dirige al local e, in situ, dicta el curso, el cual no excede las cuatro horas. Primordialmente, lo que se procura es refrescar conocimientos, fijar estándares, mejorar la autoestima e inculcar el sentido de responsabilidad. Hasta el momento han realizado el curso en 90 locales distribuidos en Caracas y algunas regiones del interior como Maracay, Puerto La Cruz, Valencia y Margarita, lo cual ha beneficiado a unos 500 bartenders.
Refiere Pedraza que los venezolanos poseen excelentes características para ofrecer un buen servicio, pero que en su mayoría carecen de estructura; es decir, de autoestima, lo cual les impide valorar que el oficio de barman es tan digno como cualquier otro, que posee una ética específica, y que cualquiera se puede ganar la vida ejerciendo esta profesión honradamente. l

Reconózcalos
Un buen bartender debe poseer las siguientes características y cualidades:
l Es observador
l Presta un excelente servicio
l Es discreto, educado y cortés
l Tiene mucha capacidad de organización
l Es un buen vendedor
l Tiene iniciativa
l Sabe conquistar a sus clientes
l Sabe enfrentar situaciones delicadas
ll Cuida que su apariencia siempre sea impecable
l No fuma en las áreas de trabajo
l Trabaja en equipo
ll Conoce sus límites y responsabilidades
Quiero ser bartender
Para solicitar información sobre los mecanismos para optar al curso de bartender, se puede llamar al 276.6111, o a través del correo electrónico: militza. gonzález@diageo.com

Trucos en el bar
Por más que usted lo quiera, por más que lo pretenda, difícilmente logrará la destreza y precisión que demuestra un buen barman. Sin embargo, en el anonimato de su hogar usted puede, ciertamente, aventurarse a lucirse con algún trago conocido o de su propia cosecha, para lo cual es necesario que sepa algunas recomendaciones y consejos mínimos para preparar un buen trago.

Tome nota
l Al momento de preparar un trago, coloque primero el hielo y después la bebida.
l Nunca utilice gaseosa o agua con soda, cuando prepare un trago en la coctelera. El líquido, con toda seguridad, le explotará encima.
l No exagere en la creatividad. Intentar servir una margarita en un vaso de cerveza puede tener un resultado infeliz.
l Algunos complementos acentúan el sabor de la bebida, pero gracias al toque final de un adorno de buen gusto, un trago puede lucir más bonito.

Bien informado
No sólo es saber preparar un trago, también hay que conocerlo bien...
l Para ser considerado un legítimo scotch, un whisky debe ser añejado, como mínimo, tres años en toneles de roble.
l El whisky no sigue añejándose luego de embotellado.
l Uno de los más completos museos de whisky está ubicado en la ciudad de Sao Paulo, Brasil. El acervo está formado por 3.165 botellas de diferentes whiskies escoceses.
l Los vinos deben almacenarse en un lugar oscuro y frío, y en posición horizontal pues, es importante para su conservación, que el corcho se conserve mojado.
l Cuando se inventó el gin, se recetaba como diurético. El gin se fabrica a partir del alcohol de cereales enriquecidos con especies como semillas de cilantro, almendras, etcétera. El gin es la base de uno de los tragos más glamorosos, el Dry Martini.
l El vodka, probablemente, sea la bebida alcohólica más antigua. Se originó al fermentar el jugo de una fruta. Aunque se
atribuye a los polacos la invención de esta bebida blanca, fueron los rusos quienes, al crear un proceso de destilación a partir de carbón y un destilado basado en centeno o cebada, inventaron la zhizennia voda, que significa "agua
pequeña".
l El popular ron tiene como materia prima la caña de azúcar. Una vez destilado, alcanza a tener un 70 por ciento de alcohol. Se le almacena en toneles de roble durante un lapso mínimo de dos años.

 

Ver también en Encuentros:
- Rafael Novoa. Hasta que el talento aguante
- Hacia los 50 años. Todos cincuentones

 
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