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Rafael
Novoa
Hasta que el talento aguante
Raúl Chacón Soto. Foto:
Julio Osorio
Leonardo Padrón lo quiso para el rol protagónico
de su nueva telenovela, Cosita Rica, y por ello ha dejado su querida
Bogotá para radicarse en Venezuela. El actor empieza, así,
su internacionalización.
Si hay una palabra especial en el vocabulario
de Rafael Novoa, esa, sin duda, es evolución. El así
lo asegura, y, de hecho, la ha traído a colación cuando
la conversación recala en temas como su trayectoria o las
razones que motivaron a Leonardo Padrón a fijarse en él.
"No creo que haya sido exactamente por Las Juanas, porque
cuando hablé con él me dijo que había seguido
mi carrera. Hubo otras novelas; yo creo que eso es un proceso de
evolución que uno tiene en la vida, no sólo a nivel
profesional sino personal, de modo de ir enriqueciéndose
cada vez más". "Evolución" aparece,
también, cuando agradece a Dios por las oportunidades que
se le han presentado: "Yo estaba estudiando Finanzas, pero
no daba pie con bola, entonces decidí hacer lo que en realidad
quería: actuar. Ya estoy en esto desde hace nueve años.
Gracias a Dios he contado con suerte en todos los proyectos que
he desempeñado, y ahora lo único que espero es evolucionar
artísticamente".
El actor no contradice a quienes lo han descrito como un hombre
serio y reservado. La sonrisa (una de sus mejores cartas de presentación,
además de la altura, que sobrepasa el metro ochenta) tardó
en aparecer, así como también las respuestas más
amplias y relajadas. El cigarrillo en la mano no tardaría
tanto. Se nota lo incómodo que le resultan las entrevistas.
Su incursión en la televisión venezolana marca su
primera experiencia de internacionalización, una meta que
se había planteado después de haber figurado en el
reparto de una larga cadena de producciones, que tendría
punto de partida en Amor, amor y en Flor de oro, y
que continuaría, ya con papeles protagónicos, en Candela,
Guajira, Carolina Barrantes, Divorciada, María
Madrugada, y Sofía, dame tiempo, estas últimas
recientemente vistas en Venezuela. En este país todos lo
conocen después del éxito de Las Juanas.
Si algo ha dejado claro Novoa en sus últimas declaraciones,
es que quiere alejarse del estereotipo de galán y asumir
nuevos roles. Por eso resulta paradójico que haya decidido
salir de Colombia para venirse a trabajar justamente en este país,
donde a la producción de telenovelas se le critica por acartonada.
"Es que uno tiene que moverse en otros campos, en otras áreas".
Le convencieron, también, las pocas páginas que había
leído del libreto de Padrón, y el rol que le estaba
aguardando -del que no quiso dar detalles-, con el que promete dar
lo mejor de sí. "Me gustaría rescatar más
los personajes de televisión, porque es que los estereotipan
demasiado. A mí lo que me interesa es buscar la realidad.
Hacerlo todo más creíble. Si estás acabado
que digan 'ese tipo está vuelto m...'".
Novoa ha visto su carrera acaparada por la televisión, a
pesar de que también le atrae el teatro (ha participado en
muy pocos montajes) y el cine (están adelantadas las conversaciones
para un proyecto en su país del que no quiere hablar por
ahora y donde interpretaría a un héroe de la independencia).
"A mí lo que me gusta es la actuación... y lo
que he visto de la TV me fascina. Ese es un mundo que se mueve de
una forma muy rica. Hay gente que se interesa por la televisión
porque quiere fama o reconocimiento, esas vainas superficiales,
pero no porque le apasione, porque exista ese gusto y esas ganas
de hacer las cosas bien". El paso por este medio le ha dejado
al actor bastante fama y no pocos aplausos. El reconoce que su vida
empezó a cambiar casi desde que realizó sus primeras
incursiones en telenovelas, lo que no fue necesariamente para bien.
"Estaba joven, tenía 20 ó 21 años y de
pronto uno se deja deslumbrar por muchas cosas, pero de eso no queda
nada bueno". Por lo que se ha dicho de él en pasadas
entrevistas, el actor tuvo una época en la que era "jarto
y pesado" -en sus propias palabras-, y en la que a las que
estuvieron con él les tocó difícil, pues fue
infiel y le fueron infiel. Por ello insiste en lo de la evolución:
"Hay que enriquecerse. Hay que ser receptivo y no dejar que
las cosas te pasen simplemente porque sí". Ahora resulta
irreconocible entre quienes lo conocieron, pues tiene novia estable,
la actriz María José Martínez, y hasta ha pensado
en casarse y tener hijos.
Después de varios cigarrillos queda tiempo para una última
reflexión al responder cómo se veía en el futuro:
"Muchas personas dicen 'aprovecha tu cuarto de hora', y piensan
en lo que dura un 'físico'... pero ello depende de cada quien:
si tú crees que es hasta que el cuerpo aguante pues así
será, pero si piensas que es hasta que el talento aguante
puedes hacer mucho con ello". l
rchacon@eluniversla.com
Novoa adentro
¿Qué le agradece
a la vida?
"La oportunidad de vivir... la oportunidad de haber nacido
donde nací y haber crecido donde crecí y con quien
crecí... eso, en paréntesis, sería familia".
¿Quién es la persona
más interesante que ha conocido?
"Todos son interesantes... Mis amigos y amigas.
Soy de muchos conocidos y de pocos amigos".
¿A quién o qué
extraña?
"A mi familia, mis amigos, mi novia... mi espacio en Bogotá".
¿Qué lo hace sonrojar?
"La misma gente... me sonrojo con facilidad".
¿Dónde quisiera estar
ahora?
"Aquí estoy bien".
¿Cuál es el principio
que nunca sacrificaría?
"La honestidad... y la autenticidad".
¿A quién se parece?
"No me parezco a nadie (ríe)... tengo de mi padre
y de mi madre. El temple de mi padre y el don de gente de mi madre".
¿Sin qué no puede vivir?
"Sin el afecto de la gente que quiero".
¿Cuál es la palabra
que mejor define a su país?
"Esperanza".
¿Y su ciudad, Bogotá?
"Tranquilidad" (después de pensarlo mucho).
¿Una rutina indispensable?
"Meditar".
¿A qué le tiene más
miedo?
"A la incertidumbre".
¿Su peor defecto?
"Cuando estoy de mal genio puedo ser hiriente y lo hago en
los puntos precisos y eso es la ca... pero también tengo
la capacidad de decir: 'Discúlpame, sé que me equivoqué'".
¿Qué rasgo infantil
conserva?
"Muchísimos... la misma forma de vivir la vida, ese
tratar de no verla tan trágicamente, sino tomarla con calma...
de pasarla rico y gozarla".
¿Su peor vicio?
"El cigarrillo".
¿Qué se robaría?
"Muchos corazones".
¿El mayor mito sobre el
sexo opuesto?
"Pero es que son lo máximo... difíciles de
entender, pero son lo máximo".
¿Qué lo haría
enloquecer?
"¿Para bien o para mal...? Supongo que para bien:
hijos".
¿La peor noticia que ha
leído últimamente?
"Son muchas, desafortunadamente. No sé cuál
es peor".
¿De qué hábito
le gustaría deshacerse?
"Me gustaría dejar de fumar, pero todavía no
he querido".
¿La palabra más hermosa
del diccionario?
"Sentimiento".
¿Lo más difícil
de tener pareja?
"Crear un canal de comunicación... no es sólo
hablar, es poder entenderse con sólo mirarse a los ojos...".
¿Qué no perdonaría?
"La falta de lealtad".
¿Algún amuleto?
"No creo en ninguno, sino en Dios".
¿Por qué reza?
"Por comunicarme con Dios".
¿Qué no puede faltar
en su nevera?
"Agua... a veces es lo único que hay".
¿El mayor favor que le han
hecho?
"Darme la oportunidad".
¿Qué cambiaría
de su físico?
"Nada".
¿Su mayor fracaso?
"Por ahora creo que ninguno".
¿El rol que ha interpretado
que menos se le parece?
"Camilo, el que hice en María Madrugada. Era un personaje
que se me hacía demasiado descarado, demasiado vulgar,
degenerado, vagabundo".
¿A quién le pediría
un autógrafo?
"A un Robert de Niro, a un Al Pacino, a un Anthony Hopkins...
por alguien de ellos me tomo fotos también".
¿Qué le preguntaría
a Dios?
"Exactamente: ¿qué es lo que esperas de mí
como ser humano?".
¿Un diseñador para
su guardarropa?
"No tengo uno, son muchos... no me guío tanto por
la moda".
¿Un libro indispensable
para su vida?
"El caballero de la armadura oxidada... es muy bonito. Es
directo, sencillo... por eso creo que muchos deberían leerlo
para quitarse tantas armaduras y máscaras".
¿Un deporte?
"Voy al gimnasio, no más".
Si pudiera escoger su nombre, ¿cómo
se llamaría?
"Hasta me gusta el mío".
¿Qué comería
en su última cena?
"Lo que hubiese en la nevera... de la comida de Colombia
me gusta
el ajiaco, la bandeja paisa. De la comida internacional me gustan
las pastas y el sushi".
¿El título de su
autobiografía?
"Heme aquí".
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