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Usted será el jurado
Max Haines

No cabe duda de que había un millar de evidencias
circunstanciales que señalaban a Rush

Sientese comodamente en los puestos del jurado. Sopese las evidencias contra Percy Rush como hizo el jurado inglés un día de 1932. ¿Tenían suficientes evidencias contra este hombre para mandarlo a juicio? Aquí están los hechos.

El 14 de diciembre de 1931, Vera Page, de 10 años de edad, salía de su casa en Notting Hill, Londres, para recoger dos certificados de natación de la escuela que había olvidado en casa de su tía. Vera recogió los documentos, se despidió de su tía a las 4:45 pm y desapareció. Como no llegaba a casa sus padres llamaron a la policía.

Dos días más tarde, un repartidor de leche descubrió el cuerpo de la niña detrás de unos arbustos en la calle Addison, a un kilómetro y medio de distancia de su casa. Un doctor que examinó el cadáver en la escena del crimen declaró que Vera había sido estrangulada 24 horas antes de que el cuerpo fuera descubierto. Cuando el doctor movió a la pequeña muerta, encontró una curita debajo del brazo de Vera. Sus ropas tenían salpicaduras de cera de una vela.

Se sospechaba que el cuerpo de Vera había sido abandonado en los arbustos dos horas antes de haber sido encontrado. El día anterior había llovido hasta dos horas antes de que el lechero encontrara a la pobre muchacha y, aún así, las ropas de Vera estaban completamente secas. Aparentemente, el cuerpo había estado en un lugar escondido y había sido trasladado a los arbustos no hacía mucho.

La policía intentó reconstruir los movimientos de Vera tras dejar la casa de su tía. Otra niña la había visto observando un escaparate de una tienda a eso de las 4:55 pm. Momentos más tarde, un marinero que conocía a la familia Page la vio observando el mismo escaparate.

Casi una hora después, Vera fue vista por un hombre que conocía bastante bien a la niña y a sus padres. La joven jugaba con su gorrito rojo mientras bajaba por la calle camino a su casa. Una tal señora Short se presentó con el gorrito, que había encontrado cerca de su casa en Stanley Court. Cuando leyó en el periódico que Vera había sido vista con un gorro rojo, contactó a la policía. Extrañamente, el gorro olía a amoníaco.

Los detectives de Scotland Yard creían que el gorro era el de Vera. Sus sospechas se vieron confirmadas, parcialmente, cuando la señora Short les comentó que había encontrado trozos de cartón al lado del gorro. La policía supuso que eran los certificados de natación de la chica.

La autopsia confirmó que Vera había sido estrangulada y violada. Había una marca en la parte frontal de su garganta que parecía haber sido causada por algún tipo de cuerda. La curita que se había encontrado cerca de su cuerpo salió a relucir cuando se llevaba a cabo toda la investigación. Procedía del dedo de una persona que tenía una herida abierta. La curita olía a amoníaco.

Vera siempre había sido una pequeña muy tímida; era difícil que se hubiera ido con un extraño. La policía concentró sus esfuerzos en buscar hombres que conocieran a la niña. De los cientos de interrogados, sólo uno llevaba una curita en su dedo en el momento del asesinato. Su nombre era Percy Rush.

Percy trabajaba en la lavandería de Whiteley y a menudo usaba amoníaco. Llevaba una curita en el dedo meñique de la mano izquierda. Con frecuencia se encontraba con Vera cuando visitaba a su madre, quien vivía en la misma zona que la familia Page. Los restos de cera encontrados en la ropa de Vera coincidían con restos de cera de vela encontrados en la casa de Percy.

Percy se ofreció de voluntario para formar parte del grupo de hombres que los testigos debían ver en la policía. Una mujer, que decía haber visto a un hombre empujando una carretilla por la calle Addison, vio al grupo en la comisaría. La dama afirmaba que en la carretilla había un bulto cubierto por un mantel rojo... Un mantel rojo similar al descrito se encontró en la casa de Percy. Esta evidencia cobró importancia; sin embargo, la mujer falló a la hora de reconocer a Percy como el hombre que empujaba la carretilla. Pero sí dio una descripción general que coincidía con la apariencia de Percy.

Tal vez la evidencia más dañina fue la del cordón del pijama que se descubrió en el bolsillo de Percy el día que fue interrogado. Las marcas en el cuello de Vera podrían haber sido causadas por la cuerda del pijama. Había evidencias de que Vera había sido estrangulada manualmente y que su cuerpo había sido arrastrado, posteriormente, haciendo uso de una cuerda para moverla.

Obviamente, la policía estaba interesada en encontrar el lugar donde Vera fue asesinada, y presumiblemente escondida, hasta pocas horas antes de que su cuerpo apareciera entre los arbustos. Los detectives se centraron en la zona donde la señora Short había encontrado el gorro. Al lado de la casa de los Short se encontraba un edificio con un sótano abierto donde se guardaba carbón. Se había encontrado polvo de carbón en las ropas de Vera y en la curita del dedo.

La policía tenía la teoría de que el raptor de Vera bien podría haberla llevado andando a la zona del sótano de carbón. Vera se habría resistido a ingresar al edificio, y durante la lucha se le habrían caído el gorro rojo y los certificados de natación. Después de ser forzada a entrar en el sótano, fue estrangulada y violada. Puede ser que la dejaran adentro hasta que paró la lluvia y que después fuera trasladada en la carretilla hasta donde se encontró su cuerpo. Cuando el asesino dejó el cuerpo en los arbustos se le cayó la curita del dedo.

Percy Rush declaró no tener nada que ver con la muerte de Vera, desde el mismo inicio de las investigaciones. Admitió que sí llevaba puesta una curita, pero que se la había quitado días antes del asesinato. Su mujer entregó curitas que tenía en su departamento.

Mientras el material de la curita parecía ser similar al que se había encontrado en la escena del crimen, un examen microscópico reveló que no eran idénticos. Sin embargo, cuando la policía colocó la misma curita sobre el dedo pequeño de Percy, le venía perfectamente.

Percy Rush fue interrogado. El hombre dijo que llevaba diez años felizmente casado con la misma mujer, y que su esposa le había puesto curitas en los dedos para prevenir la irritación de la herida al entrar en contacto con el amoníaco de la lavandería donde trabajaba. Se encontró polvo de carbón en su ropa porque él transportaba carbón para usarlo en su propia casa. Percy declaró que había recogido el cordón de su pijama del suelo de la lavandería y se lo había metido en el bolsillo sin darse cuenta. Conocía a Vera Page ligeramente y no tenía nada que ver con su muerte.

Y eso es todo. El juez resumió este caso tan bien como pudo. No cabía duda de que existían cientos de evidencias circunstanciales que señalaban como autor del asesinato a Rush. El gorro de la niña olía a amoníaco, así como la curita del dedo. Rush trabajaba con amoníaco, pero la niña podría haber entrado en contacto con el amoníaco independientemente de Rush. El asesino dejó una curita en el lugar del crimen. Rush había llevado una curita, lo que habría sido una coincidencia. Podría haber estado diciendo la verdad cuando declaró que se había quitado la curita antes de que ocurriera el crimen.

Había polvo de carbón en las ropas de Vera y de Rush, pero él llevaba carbón a su departamento. Hubiera sido de lo más normal el tener polvo adherido en sus ropas. Es cierto que se encontró cera de vela en la ropa de la niña, idéntica a las velas que estaban en su departamento, pero se podían encontrar velas similares en otras muchas casas de Londres.
La mujer que había visto al hombre empujando la carretilla dio una buena descripción de Rush, pero más tarde no pudo escogerle entre el grupo mostrado en la policía. Tal testimonio era dudoso. El hecho de que se encontrara un mantel similar en casa de Rush corrobora la historia de la mujer, pero tales manteles se producían en masa y, sin duda, se encontraban en cientos de hogares.

El jurado tenía que considerar el hecho de que las curitas encontradas en la casa de Rush no eran del mismo material que la que se encontró en la escena del crimen.
¿Era suficientemente fuerte la cadena de evidencias circunstanciales como para convencer a un jurado de enviar a Rush para ser juzgado por asesinato? ¿Usted qué piensa? El jurado sólo tardó cinco minutos en llegar a un veredicto: inocente. El caso se mantiene sin resolver.l

Ilustraciones: David Marquez

 
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