Autores de lujo

Escribir tiene sus recompensas y si no que lo digan Dan Brown
y J.K. Rowling, quienes nunca imaginaron que al cierre de 2006 encabezarían la lista de Forbes de los escritores más ricos del
mundo con 88 y 75 millones de dólares ganados, respectivamente.
El artífice de El Código Da Vinci logró vender 61 millones de copias alrededor del mundo, sin contar con el revuelo que causó la versión cinematográfica de su libro y el éxito obtenido por Angeles y Demonios, una obra previa que también será llevada al cine.
La escritora inglesa, por su parte, revolucionó el mundo infantil
con la invención de Harry Potter, personaje que además de contar
con su equivalente en 35 milímetros, le ha generado cuantiosos
ingresos por la venta de 300 millones de libros alrededor del globo y ni hablar de las ganancias provenientes del cobro de los derechos por las películas, los disfraces y hasta los diversos artículos escolares que llevan la estampa del mago de Hogwarts.
Otro que aparece en el tope es el pastor Rick Warren, autor de Una iglesia con propósito, un libro que cuenta con 30 millones de copias impresas y hasta un portal web —www.pastors.com— capaces de generar ingresos por 28 millones de dólares. Con 25 millones en la cuenta, James Patterson se convirtió en el cuarto escritor del recuento, gracias a su fábrica de obras de suspenso —entre las que figura Las violetas son azules— y a las numerosas adaptaciones cinematográficas de sus creaciones. Con 21 millones cierra el conteo John Grisham, un autor que luego de la popularidad obtenida en los noventa con El informe pelícano, El Cliente y El Jurado, se aventuró en los terrenos de la realidad al narrar el caso de un condenado a muerte en El hombre inocente: asesinatos e injusticias en un pueblo, obra que pronto contará con una versión audiovisual producida por George Clooney.
Arte inspirador …
Lo que parece una atractiva expresión de la cultura asiática, es realmente una muestra de voluntad y coraje: los artífices de este espectáculo son los integrantes del grupo China Disable People’s Performing Art Troupe, hombres
y mujeres que a pesar de sus deficiencias motoras, auditivas, visuales y mentales han desarrollado una colorida y majestuosa exhibición que ya lleva 20 años deleitando a espectadores de más
de 40 países.
Foto: Bernardo Rodríguez/ EFE