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Vivimos en un mundo donde todo sucede
cada vez más rápido, donde el consumismo está
a la orden del día, donde la gratificación instantánea,
el golpe de suerte o la felicidad que nos prometen que alcanzaremos
de un día para otro hacen que olvidemos la otra cara de la
moneda, la que está forjada con el esfuerzo y el reconocimiento
de nuestras limitaciones y capacidades. Es importante que aprendamos
a cultivarnos.
A muchas personas les resulta muy difícil conducir su propia
vida y viven como a la deriva, sin saber muy bien por qué
hacen las cosas o en qué dirección orientar sus esfuerzos...
Hay una palabra que casi nunca tenemos presente y que nos haría
falta recordar para aplicar su significado: la voluntad, que es
la energía que nos impulsa a conseguir lo que queremos.
Muchas veces nos planteamos objetivos y metas que no alcanzamos
o cumplimos por causa de la falta de voluntad para perseverar o
enfocar nuestro esfuerzo para conseguirlos. La mayoría de
las veces nos hace falta la voluntad para realizar actividades que
tienen que ver con nosotros mismos. Por esta razón es bueno
recordar que la voluntad va de la mano de la autoestima. Estamos
más dispuestos a realizar esfuerzos por otros y no por nosotros.
¿Cuándo fue la última vez que te comprometiste
a ir al gimnasio y no fuiste?, ¿o a comenzar una dieta por
salud o por belleza sin haberlo logrado disciplinadamente? ¿Cuánto
tiempo tienes tratando de levantarte más temprano y todavía
no lo has logrado? Tal vez te hace falta un poco de voluntad...
Todos somos libres para elegir y decidir lo mejor para nosotros.
Podemos crear la vida que deseamos o, por lo menos, tenemos la posibilidad
de intentar tenerla. En este proceso la voluntad puede ser esa energía
que nos permita desarrollar todas nuestras potencialidades y mantenernos
en el camino que hemos elegido hasta conseguirlo.
Fortalecer la voluntad significa darle valor a las pequeñas
cosas de la vida cotidiana. Reflexionar cada día, aprender
de los errores, cuidar de nuestro cuerpo, acercarnos a otros para
compartir con ellos, volver al punto de balance y entrar en el ritmo
del Universo, cuando lo hemos perdido... Estas son algunas de las
bases del logro personal.
Algunos enemigos a vencer son: La flojera, el dejar las cosas para
después, tener una baja autoestima, la ausencia de motivación,
no tener metas... Siempre hay una excusa para justificarnos en la
falta de acción. Evita ponerte metas a muy largo plazo o
que escapen de tus capacidades y posibilidades, porque el no alcanzarlas
te hará sentir frustrado y bajará tus ánimos.
Estrategias para
fortalecer la voluntad
Identifica tus propósitos.
Sólo tú sabes lo que quieres conseguir. Define tus
metas con claridad y hazlo detalladamente. Puedes escribirlas para
que sean todavía más fáciles de visualizar
y de trabajar.
Visualiza tus objetivos. Si comienzas
a imaginarlos mentalmente, puedes ayudarte a mantener el foco y
a concentrarte para alcanzarlos más fácilmente. ¡Date
permiso para soñar! Imagina la casa que quieres o el trabajo
que deseas y comienza a darle forma y color a tus sueños.
Desarrolla la disciplina. Una vez
que hallas elegido cuál propósito deseas alcanzar,
elabora un plan tomando en cuenta los horarios y las acciones que
deberás implementar para lograrlo. Recuerda que puedes cambiar
tu plan cuantas veces sea necesario, pero cuidado con comenzar a
buscar excusas para no llevarlo a cabo.
Cambia tus creencias. Si eres de
los que piensan y se repiten muchas veces que no puede hacer algo,
intenta cambiar tu idea negativa y, simplemente, atrévete
y hazlo. Tal vez descubras que tus miedos no tienen fundamento y
que puedes, si te propones, superar tus limitaciones.
Cuida tus palabras. Nuestra voluntad
está influida por lo que pensamos y decimos. Comienza a hablar
de forma positiva y afirmativa, escucha y reconoce tus frases negativas
más frecuentes y cámbialas. Lo que decimos, muchas
veces sin pensar, influye en nuestro estado de ánimo y puede
levantarnos o apagarnos. Evita reforzar tus limitaciones.
Asume tus compromisos. Comienza
por asumir y cumplir compromisos contigo mismo, ponte objetivos
pequeños a corto plazo y esfuérzate por cumplirlos.
Poco a poco se irá incrementando tu fuerza de voluntad. Esta
es una buena base para alcanzar tus metas. La voluntad también
puede influir en el amor: si tenemos la voluntad de amar de verdad,
podemos trascender el egoísmo y abrirnos a la experiencia
de compartir con la persona que amamos. Cultivar la voluntad requiere
desarrollar la paciencia, la autoestima, la perseverancia y la disciplina.
Al mismo tiempo nos abre la posibilidad de conectarnos con nosotros
mismos.
Suelta el pasado, no te preocupes por el futuro, vive el presente,
la vida es maravillosa y ¡todo va a estar bie!
maytte@maytte.com
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