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Siete ejemplos a imitar
Inés
Salazar
Riesgo sonoro
Venezuela.
Su voz aterciopelada y dúctil se ha escuchado en los escenarios
del Viejo Continente. Nació en la parroquia San Juan de Caracas
y creció en Catia. Heredó de su padre el amor a la
ópera, pasión que la encaminó a la coral del
liceo Fermín Toro, y luego a la Coral Filarmónica
de Caracas. Allí, un maestro italiano la escuchó y
le propuso que se fuese a estudiar a Italia. Lo hizo. En el Conservatorio
Stefanni obtuvo su diploma Summa Cum Laude. En 1990 logró
el primer premio en el Concurso Maria Callas, en Venecia. Después
su voz retumbó en el teatro de ópera más importante
del mundo: La Scala de Milano.
Digna de imitar: Su disciplina. Estudió en Italia con muchos
sacrificios durante los primeros años y llevando una vida
social reducida al mínimo.
Su gesta: Ha compartido el escenario del Teatro de la Opera de Roma
con Luciano Pavarotti, Plácido Domingo y Franco Zeffirelli,
en la celebración del primer siglo del estreno de la ópera
Tosca. Recibió un diluvio de aplausos que se prolongó
durante más de diez minutos. La crítica acompañó
la ovación, considerándola como una de las mejores
Toscas en la historia de esa obra.
Sus palabras: "Sentirse como una venezolana de proyección
es una responsabilidad. Yo estudio con ahínco mis dramas,
mis técnicas y trato de que no se me pierda el suelo bajo
los pies".
Aung San Suu Kyi
Invitación a la tolerancia
Myanmar,
antiguamente Birmania. Se llama Aung San Suu Kyi y es la figura
emblemática de la oposición en Myanmar. Uno de los
ejemplos más extraordinarios de coraje civil en el continente
asiático en las últimas décadas. Tiene 57 años.
Menuda, de aspecto frágil, ha revelado una imperturbable
determinación para liberar a su país de la dictadura
que ostenta allí el poder desde 1962. Ha estado sometida
a sucesivos arrestos domiciliarios, y en mayo de este año
fue nuevamente puesta en libertad. En esa oportunidad señaló
que tal decisión marca el comienzo de una nueva lucha pacífica
por la restauración de la democracia en su país.
Digna de imitar: Su espíritu de tolerancia. Ha insistido
en la necesidad de diálogo y de reconciliación entre
las etnias de su nación, profundamente divididas.
Su gesta: La han presionado para el exilio, pero ella se ha negado
a aceptarlo, diciendo que sólo lo haría a cambio de
la libertad de los presos políticos y la transferencia del
poder a un gobierno civil. En 1991 recibió el Premio Nobel
de la Paz por su lucha no violenta por la democracia y los derechos
humanos. Y en 1992, el Premio Simón Bolívar recompensó
el combate de esta visionaria mujer.
Sus palabras: "Siempre me he sentido libre y nunca he tenido
la sensación de que me hayan quitado mi libertad interior".
Dalai Lama
Espiritualidad abierta
Tibet.
A los dos años de edad, Tenzin Gyatso fue reconocido como
la reencarnación de su predecesor, el décimo tercer
Dalai Lama. Fue aclamado en 1940, y a los 25 años obtuvo
el doctorado en Filosofía Budista. En 1959 la invasión
china a Tibet lo forzó al exilio. Vive al norte de India
y ha propuesto ideas para armonizar la región asiática.
Digna de imitar: Su sencillez. A pesar de ser aclamado mundialmente
mantiene una humildad a toda prueba y trata a las personas con igual
respeto. Se considera a sí mismo como un simple monje budista.
Su gesta: Acercar a Oriente y Occidente con un discurso que invita
a la comprensión ecuménica. En 1989 fue galardonado
con el Nobel de la Paz por su lucha por la liberación del
Tibet, abogando por soluciones pacíficas, basadas en la tolerancia
y el respeto mutuo.
Sus palabras: "Siempre he creído que es mucho mejor
el tener una amplia variedad de religiones y de filosofías.
Cada una tiene sus particulares ideas, y el aprender de ellas puede
enriquecer nuestra propia fe".
Patricia Velásquez
Modelo de integridad
Venezuela.
En su faceta de modelo alcanzó el Olimpo: Ha sido rostro
del perfume Allure de Chanel, ha aparecido en el famoso catálogo
de ropa interior Victoria's Secret, ha modelado en traje de baño
para Sports Illustrated y ha desfilado en las colecciones de Jean
Paul Gaultier, Salvatore Ferragamo y Dolce&Gabbana, entre otros
renombrados diseñadores. Tras su exitosa carrera en el modelaje
llegó al cine y no le ha ido nada mal. Sus talentos van más
allá de su belleza. La supermodelo, como ninguna otra, ha
llevado su origen indígena con gran orgullo.
Digna de imitar: Su integridad, que ha quedado plasmada en el apoyo
que ha brindado a diversas causas sociales: la superación
de la comunidad hispana, el tratamiento justo a los indígenas
y la lucha contra el sida infantil.
Su gesta: Muy joven se arriesgó a probar suerte fuera de
su país, viendo al modelaje como un camino para apoyar económicamente
a los suyos, ya que Patricia proviene de una familia indígena
y es la segunda más chica de seis hermanos. Se ha dedicado
a su trabajo apasionadamente, logrando arrasar en el exterior y
mostrando, además, que no todo es frivolidad en el medio
donde se desenvuelve.
Sus palabras: "Tenemos la obligación de comunicar y
decir quiénes somos para comenzar a sentirnos orgullosos
como cultura latina".
Omar Vizquel
Constancia a toda prueba
Venezuela.
El número 13 no ha sido un número de mala suerte para
el beisbolista venezolano Omar Vizquel, quien ha logrado destacarse
en la Grandes Ligas. Han dicho que es un balletista del beisbol,
por la gracia y elegancia de sus movimientos. Varios récords
tiene en su trayectoria: el de menor número de errores en
una temporada y el mayor número de juegos consecutivos en
el campocorto sin errores, entre otros.
Digna de imitar: Su perseverancia por mejorar su desempeño
en el bateo: logró dejar en el pasado el comentario de que
era un pelotero netamente defensivo.
Su gesta: Este año recibió el noveno Guante de Oro
de manos de Luis Aparicio y David Concepción. Si el año
próximo se hace merecedor del décimo galardón,
superará el récord de Aparicio.
Sus palabras: "Fueron muchas las noches en que me quedé
después del partido practicando bateo, a pesar del frío.
Fue un sacrificio que valió la pena".
Christopher Reeve
La supervoluntad del hombre
Estados
Unidos. Héroe de la gran pantalla (y de la vida real). En
1995, el popular intérprete de Superman perdió en
un accidente ecuestre la movilidad corporal. Su cerebro no sufrió
lesión alguna ni tampoco su fuerza de voluntad. Después
de conocer el éxito que conlleva ser una celebridad, Christopher
Reeve tuvo el reto de asumir su parálisis y comenzó
a luchar para vencer las secuelas de su trauma espinal. Sus progresos
han sido seguidos por la prensa en todo el mundo. No se entregó
a la inmovilidad. Dirigió el largometraje In the Gloaming,
y participó como actor en una nueva versión de La
ventana indiscreta.
Digna de imitar: Su valentía. Puso su fama y su espíritu
indomable al servicio de una noble causa: la Fundación Christopher
Reeve, la cual recauda fondos para investigar tratamientos que permitan,
en los próximos años, curar la parálisis.
Su gesta: Hace unas semanas celebró sus 50 años con
algunos logros: pudo movilizar los dedos de sus manos y sus pies
y ha empezado a registrar cierta sensibilidad en su cuerpo. Por
lapsos logra respirar sin asistencia, algo que no podía hacer
anteriormente, pues dependía de un tanque de oxígeno
a tiempo completo.
Sus palabras: "Aceptar la propia condición es un paso
esencial, y el primero que tienes que dar en el proceso de rehabilitación".
Bono
Voz fraterna
Irlanda.
Ha pasado algún tiempo desde que Paul Hewson dejó
de llamarse por su nombre de pila, y empezó a dar vueltas
por el mundo con el nombre de Bono. El exitoso vocalista y guitarrista
de la banda irlandesa U2, a diferencia de otros afamados artistas,
no esperó la celebridad para involucrarse en causas solidarias.
Desde muy joven ha estado comprometido con movimientos antirracistas,
sociales y ecológicos, y ha puesto inteligentemente su condición
de rockstar al servicio del bien común.
Digna de imitar: Su solidaridad con Africa, donde llegó incluso
a trabajar como voluntario en un orfanato.
Su gesta: La gira que hizo este año por el continente africano,
junto con Paul O'Neill, secretario del Tesoro de Estados Unidos,
como una manera de presionar por la condonación de la deuda
de esos países, o al menos por una reducción muy drástica
de ella.
Sus palabras: "Tengo ganas de volver a la música, pero
aún queda por hacer. El siguiente paso son los derechos de
los africanos. Cuando eso se consiga, se habrá cumplido el
sueño de Martin Luther King".
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