Con la dieta
en la cabeza
Poco más de 20 por ciento de las crisis de migraña guardan relación con el consumo de alguna sustancia
detonante. Conozca cuáles son los alimentos que debe eliminar o restringir de sus comidas
para evitar la aparición de estos molestos dolores de cabeza. María de los Angeles Herrera

FOTO: WWW.IDEASSTOCK/CORBIS.UTE KAISER
La migraña es un tipo de dolor de cabeza intenso y pulsátil que, por lo general, afecta un solo lado de la cabeza y viene acompañado de síntomas asociados como trastornos visuales, problemas gastrointestinales o neurológicos. La medicina avanza para descubrir nuevos y eficaces tratamientos que impidan el desarrollo de este trastorno que ya afecta a más de 240 millones de personas alrededor del globo; sin embargo, aún existen muchas dudas sobre cuáles son los agentes desencadenantes. Además del estrés, del factor hereditario y de los cambios ambientales y orgánicos, diversos estudios han demostrado que los alimentos que se consumen son determinantes en la aparición de las crisis.
Antes de que siga leyendo es importante que reconozca si sus dolores de cabeza pueden o no ser considerados como migrañosos. Pese a que ambos términos guardan relación con un fuerte dolor de cabeza, la diferencia entre uno y otro viene dada por la frecuencia de los ataques. Mientras la cefalea se presenta de forma ocasional y su duración es limitada, la migraña aparece periódicamente y se mantiene latente durante varias horas, independientemente de los medicamentos ingeridos. En todo caso, si usted sufre de dolor de cabeza es importante que acuda a un especialista, sobre todo cuando el patrón del dolor cambia sin explicación o si no cede ante el consumo de medicamentos especiales para ello.
La enciclopedia web Medline Plus señala que el trastorno tiene su origen en “los cambios que afectan el flujo sanguíneo del cerebro y de las membranas circundantes”. El dolor es ocasionado por una dilatación o una inflamación excesiva de las venas y arterias que irrigan el cerebro, pues generan cambios en la cantidad de sangre que recibe este órgano.
| OTROS ORIGENES |
Existen muchos factores que, en general, pueden propiciar un ataque de migraña;
sin embargo, cada paciente tiene un nivel
de tolerancia diferente en presencia de esos estímulos, de allí que sea fundamental
la evaluación individualizada para que
cada persona pueda conocer cuáles
son los elementos que más le afectan.
A continuación encontrará un registro
de las causas más frecuentes. |
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AMBIENTALES
Luz brillante, sonidos intensos y cambios bruscos de temperatura |
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ALIMENTARIAS
Consumo de los detonantes, entre ellos algunos conservantes como nitratos y el glutamato monosódico, además de estimulantes químicos naturales, entre ellos la tiramina, la histamina y la
fenietilamina |
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ORGANICAS
Hipertensión, anemia, hipoglucemia, infecciones bucales, fallas renales, glaucoma, problemas de la visión,
alteraciones menstruales, etcétera |
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CAMBIO DE HABITOS
Falta o exceso
de sueño, omisión
de alguna comida, períodos largos
de ayuno, estrés, cansancio excesivo, entre otros |
Por la boca muere el pez
Algunos alimentos cuentan con componentes químicos —naturales o añadidos durante su procesamiento— que son capaces de disparar los ataques de migraña. El neurólogo Vladimir Fuenmayor, coordinador de la Clínica de Migraña del Centro Médico Docente La Trinidad, explica que “hay sustancias que interactúan a nivel del Sistema Nervioso Central y disminuyen el umbral de dolor y el umbral de disparo para las crisis, debido a que desbalancean los niveles de serotonina, que es un neurotransmisor ampliamente relacionado con el problema”.
Fuenmayor añade que “los alimentos no son la causa de la migraña, son sólo los factores detonantes”. Por su parte, Carmen Sandoval de Pantaleo —nutricionista clínico de la Clínica de Migraña— señala que existen dos grupos de componentes químicos que causan reacciones adversas en personas con propensión a la migraña: en primer lugar los estimulantes, como la tiramina, la feniletilamina, la histamina y la octopamina; y, en segundo lugar, los conservantes y los elementos encargados de realzar el sabor de los alimentos, entre ellos el sodio, el glutamato monosódico y los nitratos.
Explica Sandoval que la intolerancia de estas sustancias químicas se debe, entre otras cosas, a una incapacidad para metabolizarlas dentro del organismo, falla que puede ser de origen o, incluso, puede ser adquirida a raíz del consumo de ciertos medicamentos.
Para que tenga una idea de cuáles son los productos que debe evitar, a continuación encontrará una lista de los más comunes; sin embargo, recuerde revisar la fecha de vencimiento y los aditivos químicos que vienen descritos en la etiqueta.
l Los quesos madurados, como el azul, el brie, el camembert, el cheddar y el emmental, han sido elaborados a través de un proceso de fermentación que determina el nivel de tiramina: mientras mayor sea el tiempo de maduración, mayor es la cantidad de tiramina que albergan.
l Bebidas como el vino tinto y la cerveza, debido a que ambas contienen elevados niveles de tiramina e histamina.
l El chocolate cuenta con feniletilamina y cafeína, componentes que pueden generar un ataque de migraña, especialmente si las concentraciones de cacao son elevadas. En caso de que le guste mucho, prefiéralo blanco.
l Los embutidos, las carnes curadas, los productos ahumados o marinados y los enlatados, poseen varios de los químicos no permitidos, entre ellos la tiramina y el glutamato monosódico, además de que, por lo general, son productos con alto contenido de sal y poseen nitratos que ayudan a preservarlos en el tiempo.
l La salsa de soya y la teriyaki, bastante comunes en las comidas de origen asiático, tienen un alto contenido de sal, sodio y glutamato monosódico. La mezcla de estas sustancias tiene un efecto tan inmediato en quienes padecen de migraña que se ha popularizado la expresión síndrome del restaurante chino, para referirse a los ataques severos que presentan estos pacientes, apenas 20 minutos después de haber ingerido platillos con estos componentes.
l Ciertas frutas, especialmente el cambur y algunas cítricas, como la naranja, debido a su elevado contenido de octopamina; además de algunos vegetales, entre ellos el repollo agrio, los champiñones, el aguacate y la cebolla cruda; y algunos frutos secos como las nueces, ya que son ricas en tiramina.
Libreta en mano
El neurólogo Vladimir Fuenmayor explica que el control alimentario es bastante beneficioso para los pacientes que padecen de migraña, ya que alrededor de 20 por ciento de los ataques pueden prevenirse. Si a estas medidas se le añade el tratamiento farmacológico, además de un control de hábitos —como respetar el horario de las comidas, dormir ocho horas diarias, practicar ejercicios o técnicas de relajación para drenar tensiones e, incluso, acudir a un terapeuta para el manejo del estrés— más de 80 por ciento de las crisis de migraña podrían ser evitadas.
Es importante aclarar que no todas las sustancias que desencadenan las crisis de migraña tienen el mismo efecto en los pacientes, ya que hay personas más o menos susceptibles ante determinados componentes químicos. Debido a estas diferencias personales, los especialistas estructuran tratamientos personalizados y, además, recomiendan llevar un diario de migraña donde —según la nutricionista clínico Carmen Sandoval— deben incluirse datos como la fecha y el tiempo de duración del dolor, su localización y su severidad; los síntomas que se presentaron antes, durante y después del ataque; el tratamiento médico utilizado; los alimentos consumidos tanto ese día como en la jornada anterior; y, finalmente, los cambios en las actividades realizadas durante el día o si en el momento de la crisis estaban presentes agravantes emocionales, como una pelea con alguien cercano o algún problema económico.
Para prevenir la migraña se debe seguir un tratamiento de neuromodulación que ayude a depurar el organismo. Durante los primeros siete meses se recomienda una dieta estricta para eliminar los restos de los químicos que actúan como detonantes. Cuando la persona ya esté desensibilizada ante estos componentes, se comenzarán a introducir nuevamente los alimentos excluidos de la dieta; de esta manera el médico podrá evaluar —con ayuda del diario de migraña— cuáles son los ingredientes específicos que desencadenan las crisis en sus pacientes.
Adicionalmente, explica Sandoval, “se ha visto que el incluir pescados ricos en ácidos omega-3 (salmón, carite, atún y sardinas) y alimentos ricos en magnesio es beneficioso en la prevención de la migraña, porque ayuda a que estos componentes químicos dañinos se metabolicen mejor y haya menor recurrencia de los ataques”. El magnesio —agrega la especialista— está presente en los vegetales de hojas verdes, en las leguminosas (lentejas, garbanzos y caraotas) y en los cereales, panes y pastas integrales. l
| CUIDADO CON LA CAFEINA |
Siempre se ha asociado a la cafeína con el alivio de los dolores de cabeza, pero en el tratamiento de la migraña no es una de las sustancias más recomendadas. Si el café y las bebidas de cola se consumen en cantidades moderadas —máximo dos tazas al día— pueden ayudarle a aliviar la tensión porque estimulan el sistema nervioso central; sin embargo, las personas que son adictas a esta sustancia y de pronto interrumpen o reducen sus consumos diarios desarrollan severos ataques de migraña, porque los vasos sanguíneos se expanden y hay un mayor flujo de sangre hacia el cerebro.
Si usted acostumbra a ingerir altas dosis de cafeína, procure disminuir sus consumos paulatinamente hasta llegar al máximo sugerido por los especialistas, de esta manera podrá evitar el efecto rebote. |
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LOS NUMEROS CUENTAN |
l Se estima que entre 30 y 35 por ciento de la población mundial sufre de ataques de migraña
l En 50 por ciento de los casos la migraña es hereditaria
l Uno de cada 10 pacientes con migraña refiere, al menos, 14 ataques anuales
l Aunque tienen una duración variable, las crisis de migraña pueden durar entre seis y 48 horas
l La enfermedad afecta a más mujeres que hombres, en una proporción de seis a uno |
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ESPECIALISTAS CONSULTADOS |
l Vladimir Fuenmayor. Neurólogo, neurofisiólogo y coordinador de la Clínica de Migraña del Centro Médico Docente La Trinidad. Telf.: 949.6300
l Carmen Sandoval de Pantaleo. Nutricionista clínico de la Clínica de Migraña del Centro Médico Docente
La Trinidad. Telf.: 941.7576
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FUENTES CONSULTADAS |
www.sedolor.es/
www.relplan.com/
http://medlineplus.gov/spanish/ |
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