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DEPRESIÓN POST PARTO
¡Oh, melancolía!
¿Se ha sentido usted tan triste que no tiene fuerzas ni para atender a su bebé recién nacido? Preste atención, porque esta situación es más común de lo que muchos piensan
Por Efraín Castillo
ELLAS LO HAN SUFRIDO
La depresión post parto ha ganado notoriedad debido a los ya célebres casos de estrellas de Hollywood que la han padecido. El de Brooke Shields saltó a a la palestra cuando ella fue criticada por el actor Tom Cruise por haber utilizado medicación para hacerle frente a su mal. Recientemente Cruise se disculpó con la actriz, reconociendo su ignorancia sobre el tema.

Brooke Shields

Gwyneth Paltrow
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'No sabía lo que estaba mal conmigo misma. Realmente
me sentía como si estuviera fuera de mi cuerpo, desconectada, con muy poco ánimo. Me sentía pesimista". Estas palabras corresponden a Gwyneth Paltrow, actriz de 35 años ganadora del Oscar, quien sin ningún tipo de complejos o vergüenza lo asumió: "Yo sufrí depresión post parto". La revelación, divulgada por la revista Vogue en su edición del mes de mayo, puso nuevamente sobre el tapete un problema que, según la Organización Mundial de la Salud, afecta a por lo menos 13 de cada 100 mujeres durante el año siguiente al alumbramiento de sus bebés.
Fabiola Aponte es una de esas mujeres. Lo que se suponía sería el momento más maravilloso de su vida se convirtió en una situación que ella define como el lado oscuro de la maternidad. "Cuando el bebé tenía dos meses de nacido, comencé a sentir cierta tristeza que el médico catalogaba como normal. Incluso, yo la atribuía al cambio hormonal que se produce en nosotras una vez que damos a luz. Sin embargo, llegó un momento en que el problema se hizo insostenible; tenía muchísimo desgano, no me provocaba hacer nada, no tenía fuerzas para vestirme, bañarme, comer o atender al bebé".
Como agravante, el estado de ánimo de Fabiola la hacía sentir culpable e, incluso, mala madre. "Lo que más me afectó es que todo el mundo me decía que tenía que hablarle a mi niño, que tenía que estimularlo, cantarle; pero yo no tenía ánimos para eso. Decidí ir a un curso de estimulación postnatal, para ver si de alguna manera estando en grupo mejoraba. Me sentí fuera de lugar y muy culpable, porque veía a todas las mamás felices mientras yo no podía afrontar la situación. Nunca abandoné a mi bebé, pero sí me costó hacer lo que yo hubiera querido".
TRISTEZA DEL ALUMBRAMIENTO
No todos los episodios de melancolía protagonizados por madres recientes pueden catalogarse como depresión post parto. Según un documento de la Organización Mundial de la Salud, más de 50% de las mujeres que recién dieron a luz pueden presentar el llamado Baby blues o "tristeza del alumbramiento". Llanto sin causa aparente, irritabilidad, euforia exagerada o ansiedad forman parte de los síntomas, asociados a los cambios hormonales propios de la gestación y que, por lo general, desaparecen a los diez días.
Pero los especialistas dicen que hay que preocuparse cuando la melancolía pasa a una segunda etapa y los síntomas se agudizan, incluso si aparecen varias semanas o meses después del alumbramiento. Algunas de las señales de advertencia son:
• Dificultad para dormir, incluso cuando el bebé está durmiendo
• Insomnio prolongado
• Cambios de apetito
• Falta de interés por el bebé
• Falta de interés por el sexo con la pareja
• Falta de interés por familia
y amigos
• Desesperanza
• Sentimiento de culpa
• Llanto permanente
• Dificultad para concentrarse
• Imposibilidad para hacerse cargo de tareas cotidianas
• Rechazo a familiares y/o al bebé
La situación puede pasar a una tercera etapa, si la madre no es diagnosticada y tratada. "Una de cada mil mujeres puede llegar a la psicosis (pérdida del juicio de la realidad) -dice el estudio de la OMS. La mujer se siente ansiosa, algunas veces con comportamientos maníacos o paranoia; actúa de manera anormal y puede llegar a pensar en hacerse daño a sí misma o a sus hijos". De acuerdo a la ONG estadounidense PostPartum Support International, 10% de los infanticidios y de los suicidios de nuevas madres están asociados a estas psicosis, por lo que estos casos requieren atención especializada y hasta hospitalización de la madre.
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ESTRÉS Y VULNERAVILIDAD
"Todas las mujeres son propensas a sufrir algún episodio de tristeza o depresión post parto", es lo primero que dice el psiquiatra Hanny Chikhani. De hecho, según el portal www.womenshealth.gov, este síndrome no respeta edad, posición económica o raza Sin embargo, Chikhani advierte que algunas condiciones podrían detonar estos cuadros emocionales. "Influye si el embarazo fue deseado o no, si se presentaron condiciones de estrés durante la gestación, si la mujer está enfrentando el embarazo sola o con su pareja, si las condiciones socioeconómicas promueven cuadros de ansiedad, entre otras causas".
La historia de Fabiola parece ajustarse bien a este patrón. "Durante los últimos meses de mi embarazo, mi papá se enfermó del corazón y eso me produjo mucho estrés. Tanto, que me tuvieron que adelantar el parto tres semanas por una subida de tensión".
Además, según un estudio del Instituto de Salud Mental de Estados Unidos reseñado en la página web www.stayinginshape.com, "muchas mujeres que presentan un cuadro de depresión post natal frecuentemente han protagonizado episodios previos de depresión en su vida, aunque nunca hayan sido diagnosticadas o tratadas". Chikhani advierte que ya durante el embarazo pueden registrarse los síntomas y pasar inadvertidos, por lo que sugiere a los obstetras vigilar muy de cerca el comportamiento psicológico de las madres "de manera de procurar que, sobre todo si son primerizas, aprendan a manejar la ansiedad del parto, conozcan su cuerpo y comprendan los cambios que están sufriendo, manejen el estrés de su gestación y puedan dar a luz con bien".
SON FAMOSAS Y LO SUPERARON
A lo mejor usted sufre depresión post parto, pero lo oculta por vergüenza. Sin embargo, cada vez más son las personalidades públicas que sacan a la luz sus historias para demostrar que este síndrome no tiene nada de anormal. En 2005, Brooke Shields fue la primera estrella de Hollywood en reconocerlo y hasta publicó un libro (Down Came The Rain) para ayudar a otras mujeres. "No pierdan tiempo -dijo Shields en una entrevista reseñada por www.prensa.com. Consigan ayuda de inmediato… La depresión post parto está más allá de su control. Tenerla no significa que uno sea una mala madre o que esté loca. Es tratable y hay muchas formas de superarla". El testimonio causó tanto revuelo que cantantes como Britney Spears usaron el texto como ayuda y hasta el actor Tom Cruise tuvo que disculparse hace poco públicamente con Shields por haberse burlado de las palabras de su historia.
En Venezuela no es común escuchar del tema entre las celebridades. Sin embargo, como cualquier mujer, varias de ellas han padecido el "baby blues" o este síndrome. Camila Canabal, animadora de RCTV Internacional y madre de dos hijas, le confesó a Estampas que presentó un cuadro de depresión 48 horas después de dar a luz a su primogénita. "Yo estaba feliz y cuando llegué a casa me vi con mi niña tan pequeña y tan indefensa que me invadió una angustia indescriptible. Estaba tan ansiosa que lloraba todo el día. No dormía, porque tenía miedo de que mi hija se ahogara o no respirara y durante cuatro meses no dejé que nadie se le acercara, a excepción de mi mamá y yo. Afortunadamente no tuve que recurrir a terapia ni tomar medicamentos. Cuando mi psiquis aceptó la responsabilidad de la maternidad me fui acostumbrando y, de hecho, con la segunda hija no me dio ni coquito".

Eyla Adrián |
vChiquinquirá Delgado |

Camila Canabal |
Situación similar vivió Chiquinquirá Delgado, la bella conductora de Portada's (Venevisión), durante los tres meses posteriores al alumbramiento. "Yo era una niña, tenía apenas 18 años. Cuando me pusieron a mi hija en brazos y llegué a casa, me sentí angustiada porque no sabía si podría atenderla, darle cariño. No dormía, no sabía cómo bañarla. Sufrí mucho estrés y lloraba. Además, tenía una sensación de pérdida enorme: estaba feliz por mi bebé, pero sentía que había perdido el cariño de los demás, que había perdido mi figura y que nunca iba a poder ser la misma. Mi mamá me apoyó mucho y mis amigas fueron mis siquiatras. Al tiempo, retomé la universidad, comencé a hacer ejercicios para despejarme Hoy entiendo que eso es absolutamente normal y siento la fortuna maravillosa de tener a mi hija, que es mi alegría. Ahora quiero tener otro bebé y sé que las cosas van a ser distintas".
Eyla Adrián, conductora de RCTV Internacional y quien espera su cuarto bebé, vivió el llamado Baby blues después de dar a luz a su segundo nené, hace seis años. "Me sentía muy melancólica y tenía mucho miedo de que se me cayera el techo encima y aplastara a la bebé o que yo pisara la alfombra y me cayera con la niña en brazos. Tenía mucho miedo de que a la bebé le pasara algo y que yo no pudiera rendir como mamá. Consultamos con el especialista, quien me recomendó que me serenara, que visualizara las cosas en su justa dimensión para que me diera cuenta de que mis temores no tenían fundamento. A las dos semanas, desapareció. Para mi fortuna tuve el apoyo de mi esposo, quien tuvo mucha paciencia. Además, ver a mi hija mayor emocionada interactuando con la chiquitica fue un motor de recuperación".
Las tres animadoras coinciden en que las mujeres que padezcan alguna fase de depresión post parto deben atacarlo a tiempo. "Háblenlo con su familia, porque la angustia trae más angustia -dice Canabal. "Esto le puede pasar a cualquiera, sobre todo si son madres primerizas" comenta Delgado, a lo que Eyla Adrián agrega: "Que no lo nieguen, que lo acepten y que busquen ayuda".

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CONSEJOS PRÁCTICOS PARA MADRES DEPRIMIDAS
Más allá de la psicoterapia o la medicación, existen algunas actividades que usted puede poner en práctica si está sufriendo la depresión post parto o, incluso, si quiere evitarla. La página web www.womenshealth.gov presenta los siguientes consejos, de fácil ejecución:
•Descanse lo suficiente. Trate de tomar una siesta cada vez que el bebé duerma.
•Deje de presionarse tratando de hacer todo. Pida ayuda con las tareas de la casa y la alimentación del bebé durante la noche.
•No se encierre. Comente con su esposo, familia y amistades cómo se siente.
•No pase mucho tiempo sola. Vístase y salga de casa. Haga mandados o camine.
•Pase tiempo a solas con su esposo o pareja. Puede ayudar a hacerle entender que su rol no es únicamente el de madre, sino que puede seguir siendo mujer.
•Hable con otras madres que sientan o hayan padecido una situación similar a la suya. Podrá aprender de sus experiencias.

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¿CÓMO DEJARSE AYUDAR?
Está claro que la depresión post parto no es cosa de juegos. Según un artículo publicado en 2006 por la revista Psychology Today en su página web, los niños de madres deprimidas "comúnmente muestran retrasos cognitivos, incluyendo dificultad para obtener nueva información, para detectar objetos y caras así como bajos niveles de exploración y conexión con el ambiente". La misma publicación refiere un estudio divulgado en Developmental Psychology en 2003, según el cual "los bebés de mujeres que han sufrido depresión post parto en más de una ocasión tienen un alto riesgo de convertirse en niños violentos cuando alcancen los 11 años de edad", debido a una posible conexión biológica entre la depresión y la rabia.
Partiendo de estos datos, los especialistas piden prestar especial atención a los síntomas y detener el problema antes que sea demasiado tarde. "En principio, debe inducirse a la mujer a la búsqueda de atención psicológica, para explicarle que no hay razón para sentirse culpable por lo que está sintiendo, así como para reforzar su autoestima, disminuir la ansiedad relacionada con la maternidad y procurar el acercamiento normal al bebé y a todo su entorno familiar", opina el psiquiatra Hanny Chikhani. "En la medida en que se le da confianza y apoyo a la madre, ella va a sentirse más tranquila, más acompañada y va a poder darle confianza y afecto al niño".
A Fabiola le tomó casi un mes buscar ayuda. Primero pasó por terapias alternativas como la acupuntura o la reflexología, hasta que dio con un médico psiquiatra. "Esos 20 días se me hicieron eternos, porque mi mayor preocupación era no poder amamantar a mi bebé si comenzaba a tomar antidepresivos. Sin embargo, mi psiquiatra me escuchó y me hizo entender que la medicación era por mi bien y por el del bebé. Al final comencé a tomar las medicinas porque supe que era más importante estar apta para atender a mi hijo que amamantarlo en el período del tratamiento".
Chikhani deja claro que hay que ser cautelosos con el tema de los antidepresivos. "Dependiendo de la evolución del paciente y del riesgo que pueda correr el bebé, uno decide qué tipo de medicación va a recetar. Aunque algunos especialistas dicen que existen en el mercado fármacos inocuos para el desarrollo del bebé, siempre será mejor evitar que las madres den pecho mientras estén bajo este régimen".
El papel de los familiares es fundamental. "Incluso, representan más de 50% de la mejoría de una paciente, por encima de la psicoterapia y los medicamentos", dice Chikhani. Fabiola agradece infinitamente haber estado acompañada por su esposo día y noche. "Yo creo que es imposible salir de un proceso de depresión sin el apoyo de la gente que te quiere. De hecho, si yo no hubiera tenido un esposo que todas las madrugadas se parara a darle tetero a mi bebé, no sé qué hubiera hecho. Yo tenía un proceso de medicación, la recomendación era tratar de dormir toda la noche y él comprendió todo esto".
También es importante que las mujeres entiendan que la mejoría es progresiva y no inmediata. A Fabiola le tomó más de un año recuperar su vida normal. "Algunas cosas sí cambiaron inmediatamente. Con la terapia y la medicación pude recuperar el sueño, animarme, tener más fuerzas, pero el proceso fue algo más largo. Poco a poco fui recuperando mi vida no sólo como madre, sino como esposa y como profesional".
Fabiola lamenta que en el país no haya grupos de apoyo para mujeres como ella. Sin embargo, ofrece un consejo a quienes estén pasando por una situación similar. "No se sientan culpables ni se vean como malas madres. Como mujeres, sufrimos en esta etapa muchos cambios hormonales y estamos más propensas a una depresión. Aunque la gente diga que no hay razón para estar triste en un momento tan feliz como la maternidad, a veces la maternidad tiene un lado oscuro. Y entender eso es fundamental para superarlo. Eso sí, busquen ayuda, porque mientras más tarde, más difícil es salir del proceso".
efcastillo@eluniversal.com
Fuentes consultadas
•www.who.org
•www.pshycologytoday.com
•www.style.com
•www.postpartum.net
•www.healthlibray.epnet.com
•www.depressionnet.com.au
•www.prensa.com
Coordenadas
• Hanny Chikhani. Médico psiquiatra. Hospital Materno Infantil Elías Toro/Instituto de Alergia e Inmunología Bello Campo. Telf.: 0414 333.0822
•Blog venezolano sobre maternidad y depresión post parto: http://cofradiamama.wordpress.com
•Páginas de orientación sobre depresión post parto: www.postpartum.net www.depressionnet.com.au (la información está en inglés, pero es bastante amplia y pedagógica) |