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Foto: www.shutterstock.com / iofoto

Salir a comer con los Niños

Disfrutar de un restaurante en familia no tiene por qué ser un problema si se elige el lugar adecuado. Aquí, algunos famosos recomiendan qué hacer y a dónde ir para que esa salida sea todo un éxito

Por Maruja Dagnino

Salir a la calle con niños pequeños es una empresa engorrosa, de eso no hay duda. El inevitable "cierra el coche, mete el coche, saca el coche, abre el coche, cierra el coche…
" es parte del paquete que los padres compran cuando se tiene niños. Pero si trasladarse con ellos ya es todo un reto, cuando se trata de salir a comer la cosa es más complicada todavía.

Es innegable que, la mayoría de las veces, llevar a los pequeños a restaurantes gourmet, por ejemplo, puede ser un desperdicio. Al final terminarán comiendo papas fritas o dejando en el plato la comida. Y esto no quiere decir que no haya niños excepcionales, como fue el caso del chef Anthony Bourdain, que a los ocho años decidió probar todo, incluso aquello que su padre no se atrevía a comer, en lugar de quedarse en el carro con su hermano esperando a que sus padres terminaran una larga comida en el restaurante de Paul Bocuse, en Francia.
Visto desde la perspectiva de una abuela, la vida moderna ha hecho las cosas más complicadas. Elena Pinto -cuatro hijos, siete nietos- dice que "los padres de hoy parecen no entender que todo tiene su momento y su lugar. Yo lo que recomiendo a mis hijos es no ir con niños a lugares de adultos, porque se trata de que todo el mundo la pase bien. Y los niños son niños, son impredecibles, y son inquietos por naturaleza, por muy educados que sean. No es lo mismo que les dé un ataque de malcriadez en casa de la tía Flora que en un restaurante, donde la gente quisiera poder disfrutar de una buena comida, y en paz".

Hay quienes piensan que los niños deben aprender a apreciar la gastronomía en toda su diversidad, y por eso en otros países hay restaurantes creados para ellos, como es el caso de Imaginarium -de la famosa cadena de tiendas infantiles- en Barcelona, España, un establecimiento gourmet creado con la idea de lograr que los niños acepten alimentos que generalmente no son de su agrado.

En Amsterdam, el Praq es un restaurante de ambientación pop que está muy de moda. Es famoso porque propicia la "convivencia pacífica" entre niños y adultos, con un mobiliario y espacios diseñados por el muy respetado Frank Tjepkema, para que los pequeños clientes puedan correr sin molestar, y sin necesidad de salir del área del comedor (www.decopeques.com).

Aunque en Caracas no hay restaurantes pensados exclusivamente para los niños, sí hay opciones que los incluyen. La mayoría de ellos tiene espacios para que jueguen, ofrecen cuidadores, payasos y menús sencillos para que no se sientan intimidados por aquellos alimentos que aún no tienen el hábito de comer, generalmente legumbres y verduras. Estos restaurantes, sin duda, facilitan la vida familiar. Se trata, en todo caso, de encontrar un lugar donde los niños puedan comer y, al mismo tiempo, distraerse.

Estampas preguntó a algunos padres y madres famosos a dónde suelen llevar a sus hijos y cuáles son las razones que los hacen elegir esos restaurantes, y esto fue lo que respondieron…

Estrategias de iniciación

• Conocer a los hijos
No es lo mismo un niño tranquilo que otro inquieto, y estos últimos, por lo general, no soportan estar mucho tiempo sentados. Para ellos es mejor pedir algún plato fácil de comer, como brochetas o dados. Luego se les va enseñando, con mucha paciencia, a esperar.

• Jugar al restaurante
En el site Yo Dona (www.elmundo.es/yodona/) recomiendan convertir, un domingo, la cocina de la casa en un mini restaurante, para que los niños aprendan un poco más sobre éstos. Cada uno desempeña un papel y se pueden ir rotando estos roles. De este modo se enseña a los niños cómo tienen que comportarse, de una manera divertida.

• Respetar los horarios
Hay que ajustarse, en la medida de lo posible, a los horarios de comida y descanso del niño. En el caso de los niños menores de dos años, a veces es una solución llevarlos ya comidos y aprovechar para comer mientras los niños duermen un poco.

• Llevar juguetes
Si se piensa que la comida se puede alargar y se va en grupo, llevar algunos juguetes puede funcionar para distraerlos.

José Manuel Dopazo
"Prefiero las ferias"

Periodista de televisión, José Manuel Dopazo suele llevar a su hijo Santiago,
de seis años, a las ferias
de comida de los centros comerciales. "Por supuesto que si le pregunto
a Santiago a dónde quiere ir, siempre escogerá McDonald's, Burguer King o Wendy's, y la decisión final tendrá que ver con cuál de ellos está dando los mejores juguetes".

"Si de ir con toda la familia se trata, elegimos
un espacio que sea abierto y seguro, como una feria, donde él pueda jugar, donde haya parque infantil y videojuegos. Otro lugar al que vamos con cierta frecuencia es la Hermandad Gallega, porque allí podemos comer tranquilos y Santiago tiene donde entretenerse. También se queda tranquilito en El Budare de La Castellana. No sé si es que se distrae con la vista… Lo que sí no se les puede pedir a esa edad, bajo ninguna circunstancia, es que
hagan sobremesa. Más bien hay que ir a lugares donde el servicio sea rápido, para comer y levantarse inmediatamente".

Claudia Andrade
"Paola es buen diente"

Paola Valentina -así se llama la hija de esta periodista de televisión- parece ser apacible y de buen comer. "Yo no tengo problemas con ella, porque es muy tranquila y es buen diente. En realidad, no hay un sitio específico para ella porque come todo lo que yo le dé y va donde yo vaya. Trato siempre de darle proteínas, le gusta mucho el arroz y está empezando ya a comer ensaladas, ¡aunque hay que tener mucha paciencia con eso!".

"A la hora de elegir el lugar, eso sí, busco siempre que no sea muy ruidoso, sobre todo para que no se altere, y si es al aire libre, mejor. Normalmente hago que ella coma primero para que pueda jugar, correr, lo que obliga a uno de los padres a pararse para acompañarla. Afortunadamente, somos dos para turnarnos. Si voy a otro sitio que no reúna esas condiciones, la verdad no pasa nada porque ella no es difícil, pero procuro buscar un lugar donde se sienta confortable. Trato de entenderla, y parte de eso es saber que los niños exigen mucho tiempo y atención. Si tengo eso claro, ya no es un problema para mí".

Amílcar Rivero
"Si no quieren no quieren"

Rivero, actor de teatro y televisión, parece resignado a que a los niños no se les puede hacer comer obligados. "Si algo uno aprende es que a los niños no se les puede obligar a comer. Si no quieren, pues no quieren. Cuando tengan hambre se harán sentir. Con mi hija María Fernanda, de cinco años, vamos con frecuencia al Aventi, en Las Mercedes. Los padres tendemos a ir por lo seguro y el Aventi tiene un menú para niños, y un parque. También está el Tony Roma's, en La Castellana, que tiene una carta para chamos. Por lo general, en una pizzería como Mamma Mía o La Romanísima, también suelen comer bien, incluso en el Hato Grill, en Los Caobos, que tiene platos para niños. En Tony Roma's les ponen mantelitos con juegos, les pintan la cara, tratan de que los niños estén atendidos".
"Pero, generalmente, la elección del lugar depende de lo que uno pretende hacer. Por ejemplo, si es un domingo, que uno tiene más tiempo, o si es algo rápido que te toma de sorpresa. Los buenos restaurantes, en términos gastronómicos, carecen de atención para los niños. Entonces, lo único que se puede hacer, cuando de verdad quiere uno comer gourmet, es dejarlos en casa. En ese caso, lo mejor es no llevarlos porque ellos van a pasar un mal rato, y uno también. No van a comer ni te van a dejar comer a ti".

Sandra De Abreu
"Nunca le daré comida rápida"

La actriz Sandra de Abreu es otra de las que han caído en las redes de Tony Roma's, con su hija Samantha, de cuatro años, aunque el Hereford Grill es uno de sus preferidos: "Vamos allí porque tiene pajaritos, un loro, una cascadita de agua, y se distrae mientras nos traen la comida. Además, los mesoneros son súper atentos con ella, le regalan chupetas... ese tipo de cosas que también son muy importantes".

"Busco generalmente que los lugares tengan sillas altas para los bebés, que tengan menú infantil, que haya colores con hojas para pintar, como es el caso de Tony Roma´s, y que tengan parque, que son una distracción para ella. Samantha es feliz si le pones un papel y creyones".

"Alguna vez hemos tenido que comer y salir corriendo porque el lugar no es bueno para ella, o porque no está de humor. Si tiene sueño, por ejemplo, se pone irascible. Si llegamos a un lugar que a ella no le gusta y tiene sueño, es misión imposible".

"En cuanto al menú, a Samantha le gusta comer pollo a la plancha con papas fritas, su jugo y un postre, que generalmente es helado con brownie. Donde no la he llevado nunca es a los sitios de comida rápida. Que lo haga ella cuando lo quiera hacer por su propia cuenta, pero mientras esté bajo mi control no la voy a llevar".

Carlota Sosa
"Mis hijos ya son grandes"

Mi hijo menor, Juan Manuel, ya tiene 10 años, y el mayor, Julio Andrés, 16, así que ya pasó esa época en que uno tiene que estarse preocupando por elegir el lugar para ellos, pero cuando están pequeños, uno lo que busca siempre es comodidad. Un lugar donde ellos encuentren comida sencilla, que sea de su gusto, y donde uno los pueda soltar un poco para que puedan descargar. Eso, por supuesto, supone que sea un sitio seguro y, dependiendo de la edad, hay que estar con ellos de todas maneras. Si no, un restaurante chino o italiano siempre es una buena opción Pero en el caso de la comida, Juan Manuel, ya a los siete años, estaba comiendo sushi".

Acerca de modales

Aunque es todo un tema elegir el sitio apropiado para comer con los niños, también es fundamental enseñarlos a comportarse en cualquier lugar. Aquí van algunas sugerencias para que ellos aprendan que un restaurante no es como estar en casa, puedan ser más sociables y los padres más felices. Buenosmodales.cl recomienda leerles, antes de ir a comer afuera, una cartilla como ésta:

• Hay que usar el tenedor para comer. El cuchillo no se lleva a la boca y no se hacen bolitas con las migas de pan.

• Mastica con la boca cerrada y no hables con la boca llena. A nadie le interesa ver ni oír lo que sucede dentro de tu boca.
• Come lento, con calma,
pon atención a lo que se conversa en la mesa, disfruta de este momento.

• No llenes tu boca de comida,
se ve feo y puedes atorarte.
Si alguna comida no te gusta,
no hagas comentarios groseros. Tienes dos opciones: o lo comes sin aspavientos o te excusas
con la dueña de casa (o con quien fuiste al restaurante).

• Los niños tienen la libertad de rechazar algo, sin que los adultos se ofendan. Después de todo,
esta es una ocasión para pasarla bien, no un campo de batalla.

• Preocúpate de que la comida no se desparrame fuera del plato.

• No trates de alcanzar algo estirándote, es mejor pedirlo
a quién está a tu lado en la
mesa.

 



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