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Dormir en breve
Rebeca Allison
Una siesta es tan beneficiosa como el sueño de
toda una noche.
Un grupo de científicos observó
que las personas que dormían unos 60 ó 90 minutos
mejoraban su desempeño en tareas de aprendizaje visual, tanto
como si hubieran dormido ocho horas.
Sin embargo, también observaron que las personas que toman
siestas sólo muestran tal mejoría si sueñan
durante ese corto descanso. El sueño de ondas lentas y el
que presenta un movimiento rápido de los ojos (conocido como
REM por sus siglas en inglés) están caracterizados
por diferentes patrones de ondas cerebrales.
La mayor parte de los sueños ocurre durante el período
del movimiento rápido de los ojos, en el cual el globo ocular
se mueve con gran celeridad. Los psicólogos en la Universidad
de Harvard en Cambridge, Massachussets, estudiaron a un grupo de
voluntarios presentándoles una prueba de aprendizaje visual
que implicaba identificar la posición de las barras en un
monitor.
Las pruebas se realizaron a las 9:00 a.m., a las 7:00 p.m. del mismo
día y a las 9:00 a.m. del día siguiente. Los voluntarios
a los que no se les permitió dormir presentaron un declive
en su desempeño en la noche del primer día. Los que
sí durmieron tuvieron a las 7:00 p.m. un rendimiento significativamente
mejor. Sin embargo, los que se tomaron una siesta pero no entraron
en el período del movimiento rápido de los ojos no
mostraron mejoría.
Al presentar sus resultados en el boletín Nature Neuroscience,
los científicos, encabezados por la doctora Sara Mednick,
concluyeron: "Desde el punto de vista del mejoramiento de la
conducta, una siesta es tan buena como el sueño de toda una
noche para el aprendizaje en esta actividad de la percepción".
Los investigadores también observaron que la siesta aumentaba
los beneficios del sueño nocturno. Esta conclusión
surgió luego que los voluntarios se estudiaron a las 9:00
a.m. del primer día y luego 24 horas más tarde.
Cuando se les pidió que recordaran la tarea 24 horas más
tarde, los resultados de quienes tomaron una siesta de 90 minutos
fueron 50% mejores. "En realidad, la mejora en esas 24 horas
en el grupo que durmió la siesta fue tan significativa como
la que se reportó previamente luego de dos noches de sueño",
dijeron los investigadores.
Se necesitarán más estudios para determinar de forma
más general los beneficios de la siesta. l
Traduccion: Teresa Leon
GUARDIAN NEWS SERVICE. DERECHOS DE EL UNIVERSAL
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