- La voz de Lila Downs. Se Dice: Sex & Brasil.
- El dilema de Mowgli
- La Cita: Punto de luz. El monitor se pasea por la televisión.

 CRONICA
- Palabras libres,
periodistas presos
ESTAMPAS
50 AÑOS
- Brasil. La joven promesa
- La muerte les sienta bien
- 4to Poder. Pura vitamina
SALUD
- Sueños lúcidos
SALUD
- Dormir en breve
NUTRICION
- Notas nutritivas
BELLEZA
- Cabellos sin límites
DECORACION
- Confortables
COCINA
- Más terrines frías
MASCOTAS
- Fuera de casa
 CRIMENES
 HOROSCOPO
 HUMOR
 MAYTTE
 CRUCIGRAMA
 ARCHIVO
 CONTACTENOS
 


Brasil
La joven promesa

Mario Aranaga. São Paulo. Enviado especial

Brasil, el eterno país del mañana, de la gente sin disimulos y del verano sin fin, tiene otra razón para seguir confiando en su futuro: la moda.
Y es que la nación de los grandes contrastes lanza al mundo una propuesta joven y sexy arropada por una industria poderosa que adora el algodón y la lycra.
Será por la sensación que han causado en el mundo las modelos brasileñas, encabezadas por la superlativa Gisele Bündchen. Será por la madurez de sus diseñadores y el empeño de la industria nacional, o será, como dicen allá, porque el Cristo del Corcovado así lo ha querido. El caso es que desde la región pobre del planeta llegan al negocio de la moda aires de renovación que indican que algo está cambiando.
La decimoquinta edición de la São Paulo Fashion Week consiguió que una parte significativa de la prensa internacional se desplazará hasta allá -todo un mérito, considerando la distancia y los tiempos entre las colecciones de Milán y París- y se fuera totalmente sorprendida. Suzy Menkes, una de las críticas de moda más respetadas y famosa por sus columnas en el Internacional Herald Tribune y en la revista W resumía así la razón de tanto revuelo: "La moda brasileña ha explotado como un huracán de luz y colores calientes". The New York Times publicó en sus páginas: "La moda brasileña es increíble". The Sunday Times predecía: "Brasil se convertirá en la capital mundial de la moda, junto a las grandes ciudades europeas". Y el periódico Women Wear Daily, la biblia entre las publicaciones especializadas, llegó incluso a pronosticar que en cinco años se conocería y hablaría de la moda brasileña como se habla del fútbol y de sus estrellas.
Ser testigos por tercera temporada consecutiva de este fenómeno nos da el privilegio de compartir ciertos entretelones de una cercana y extraordinaria experiencia.

A pesar de que la moda brasileña existe sólo desde hace quince años y de forma profesional desde hace siete, tiene a sus espaldas una industria textil de gran fuerza y tradición -es el segundo sector con mayor número de empleos del país-. Productores, compradores, diseñadores, promotores... todos han sabido entenderse y trabajar en la misma dirección. La inversión de los últimos cuatro años supera los 7.000 millones de dólares para modernizar y proyectar el negocio.

Los bikinis mandan. El exceso de color y los diseños diminutos marcan la tendencia. Psicodélicos, con rayas, con cómics, bordados, brillantes, tejidos...
Amir Slama, diseñador de los trajes de baño Rosa Chá, puntualiza: "Las mujeres brasileñas tienen una estupenda relación con su cuerpo. Son libres y muy femeninas, todo lo hacen por ellas mismas, no para los demás".


Sí. Es un lugar común. Pero es verdad: los brasileños son sexy. No es una cuestión de edad ni de centímetros y tampoco de poder adquisitivo. Es más bien una actitud. Existe un componente sexual que nada tiene que ver con la vulgaridad. Sino con una relación natural entre ellos y su cuerpo.
"A los brasileños les gusta enseñar el cuerpo. Saben más cómo desnudarse que cómo vestirse. Y en eso no hay ningún tipo de perversión", explica Costanza Pascolato, ex editora de Vogue Brasil.


En Brasil triunfa la estética informal. El estilo predominante es el beach wear o mejor dicho la ropa casual. Con una prenda estrella: el jean. Existen más de 400 fábricas de denim en el país. Marcas como Forum, Ellus, Iodice, Tritón y Zoomp, entre otras, lanzan dos colecciones al año. Toda las piezas suelen ir acompañadas con otro barato y cómodo complemento: las míticas sandalias havaianas, que ya empiezan a venderse en Venezuela.

La inspiración les viene de su propias raíces y de la mezcla de razas. Muchos diseñadores coinciden en una palabra para definir sus colecciones: mestizaje. Sin embargo, hay un hecho curioso que afecta a ricos y pobres, se trata de la televisión. Especialmente las telenovelas: "Los brasileños adoran a la gente de la TV. Cada día millones de espectadores siguen las historias de las telenovelas con verdadera pasión. Sus protagonistas marcan la moda, todos quieren lucir como tal o cual personaje", comenta Erika Palomino, columnista especializada de la Folha de São Paulo.

En São Paulo dos divas de la moda lucharon por el protagonismo: Gisele Bündchen y Naomi Campbell compitieron en belleza y malcriadez.
Gisele desfiló tres bikinis para la marca Cia. Marítima, tenía camerino privado con agua de coco, mazapán, bombones y cotufas color rosa. Cobró 40 mil dólares y retrasó el desfile una hora porque no le gustó su peinado. Por su lado, Naomi llegó sólo hora y media tarde a maquillarse -un récord para su fama-, desfiló dos bikinis para la firma Rosa Chá, cobró 70 mil dólares, y en su camerino despachó a tres peluqueros y al maquillador porque no estaba satisfecha. La prensa y el público deliraron con su actitud en la pasarela y paralizó el desfile para besar a su novio brasileño, el magnate Paulo Denis.


Ver también en Encuentros:
- La muerte les sienta bien
- 4to Poder. Pura vitamina

 
volver a eluniversal.com | ir arriba
 
Contáctenos | Tarifario | Publicidad en línea | Política de privacidad
Términos Legales | Condiciones de uso