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revista Estampas
 

Elba Escobar
Sencillita

Una de las actrices más destacadas
del país cumple
30 años de trayectoria
artística.
Para celebrarlos ensaya la obra
de teatro
La Duda, que estrenará
en septiembre de este año, evocando aquel septiembre de 1977, cuando se subiera por primera vez a las tablas con El jardín de los cerezos. Su ego no parece afectado por los aplausos.
Pablo Blanco. Fotos: Alfonso Zapata

Sonriente y sin una gota de maquillaje, Elba Escobar llega puntual a esta cita. Tiene un andar algo indefinible: una combinación entre el contoneo picarón de una mamita caraqueña y la elegancia cinematográfica de una Vivien Leigh. Tiende a tocar sus hombros con la punta de sus dedos como para acomodarse el atuendo; en este caso, una pashmina negra que hace juego con su largo collar étnico y su vestido color crema. Su perfume: una crema de miel mezclada con esencias de sándalo y rosas que plena el aire del lugar casi vacío. Sin ninguna culpa, pide un abundante desayuno criollo: dos arepitas asadas, huevos revueltos y caraotas con queso con un toquecito de aceite de oliva. De postre, una marquesa de chocolate. “¿Desea edulcorante?”, pregunta amablemente el mesonero. Ella suelta una larga carcajada: “¿Cómo para qué, mi amor?”, pregunta simpática. A pesar de este libertinaje gastronómico dice cuidarse de ciertos excesos porque su cuerpo, de 52 años, ya no produce las enzimas para procesar las carnes rojas y el alcohol, entre otras tentaciones.

Uno de sus más grandes placeres es dormir, práctica interrumpida por su actual rutina: las grabaciones de su programa radial Elba en Onda, que se transmite en Onda 107.9 FM, las grabaciones de su personaje de Eglée en la telenovela Voltea pa’ que te enamores, que transmite Venevisión, y los ensayos de la obra de teatro La Duda, a estrenarse en septiembre de este año, y con la que conmemorará sus 30 años en el medio artístico venezolano. “Es original del estadounidense John Patrick Shanley. Interpreto a la madre superiora de una escuela primaria que sospecha que un sacerdote ha intentado abusar sexualmente de uno de sus alumnos. Comparto escenas con dos primeros actores: Caridad Canelón, como la madre de la víctima, y Luigi Sciamanna, como el sacerdote”.  

Elba se queda a ratos pensativa, como buscando  recuerdos y respuestas. Con una asombrosa facilidad pasa de la risa a la irritación y de allí a la tristeza, dependiendo del tema y haciendo gala de su oficio. “¿Me puse muy intensa?”, pregunta constantemente antes de volver a soltar la carcajada. Durante toda la entrevista reitera ser una persona afortunada y agradecida con la vida por las oportunidades laborales que ha tenido. Son tres lustros en los que se ha ganado el respeto y el afecto de un público que siempre la percibe y la describe como una mujer sencilla, cercana. ¿Su secreto profesional? Sin ningún celo revela que la clave ha sido diversificar su oficio: de actriz de teatro, pasó al cine y la televisión. Pronto se convirtió también en una cantante de boleros, además de profesora de actuación, animadora de televisión (con el talk show Qué mujeres que transmitía Venevisión) y ahora locutora. En un país en el que algunas celebridades audiovisuales tiemblan cada vez que culmina un proyecto dramático (por su inminente desempleo), ella ha logrado no parar de trabajar a punta de constancia, ingenio y talento.

Pura malcriadez. “¿Tú te imaginas lo poco divertida que soy como prospecto para un caballero? Todo el tiempo tengo sueño. ¡Pana, qué aburrida! Y soy como los bebés: cuando tengo sueño me rasco los ojos y me pongo malcriada. O sea, que mi estado de ánimo actual es el de la malcriadez (risas). Y como ando todo el tiempo maquillada por la telenovela, se me corre todo el rímel y se me forman unas ojeras espantosas, tengo que estar retocándome a cada rato. El único día que me permito trasnocharme es el viernes, porque el sábado no tengo programa de radio, pero, claro, como ese día también madrugo, ya a las 12:00 de la noche me estoy durmiendo otra vez. Mi mente es un poquito loca, tengo muchas cosas en la cabeza, por eso tengo que llevar una agenda y ser muy organizada, de lo contrario me vuelvo loca”.

Del micrófono al conjuro maracucho. Con la energía
de una profesora de spinning, la artista saluda a los oyentes
de Elba en Onda, el espacio que todas las mañanas, de 8:00
a 10:00, ocupa la programación de Onda 107.9 FM. Los
invitados especiales la acompañan a abordar una variada temática, humor mediante. Sus fieles seguidores se sienten complacidos de poder conocer a la verdadera Elba después
de tanto histrionismo acumulado. No obstante, hay quienes
la prefieren delante de cámaras antes que dentro de la cabina. Ella, sin titubeos, habla de su fascinación por su rol de locutora. “La radio me cambió la vida. Tanto así, que me estoy mudando sólo para poder llegar más temprano a la emisora y poder
dormir un poquito más. Y tú sabes que eso de mudarse
es una pesadilla. No en vano existe la maldición maracucha: ‘¡Ojalá que te mudéis!’, a la cual yo agregaría: ‘¡Ojalá que pidáis un crédito bancario para mudarte!’. El punto es que se me ampliaron mis horizontes profesionales. Y eso es lo más grande que le puede pasar a una actriz de mi edad, en la que a muchas las ponen a hacer ya de abuelitas en las novelas. Es algo que debo agradecerle a Unión Radio. Este es un oficio que siento que puedo tener para toda la vida, no me importa ponerme viejita, como Isa Dobles —tan bella— que dice que es una sexagenaria que hace radio y no deja de ser Isa Dobles. O la señora Colomina... en fin, es un empleo que no se pierde por cumplir años. Muy distinto, en ese sentido, a la televisión y, ¡ojo!, no lo estoy criticando, es un proceso natural en todas partes del mundo. De hecho, imagino que en algún momento no muy lejano voy a bajar un poco el ritmo en cuanto a la actuación se refiere, sin por ello retirarme”.   

Tan bella Eglée. Elba adora su rol de Eglée en Voltea pa’ que te enamores, sus ojos brillan cuando se le pregunta por el mismo. Para los televidentes no familiarizados con la trama de la telenovela, el personaje en cuestión es una recién divorciada que lidia con las venturas y desventuras del divorcio: el nuevo matrimonio de su ex marido Rómulo (Carlos Mata) y su tenso affaire con Santiaguito (José Luis Useche), el mejor amigo de su hijo.

“Ay, tan bella Eglée, es un milagro haber recibido este personaje en este momento de mi carrera. Cuando me siento a verla, los días que me da tiempo de ver la telenovela, me digo: ‘¡Qué ternura de mujer!’. Es una persona que eligió la felicidad, la paz y la gracia como formas de vida, y eso me parece bello. Nunca se instala en el drama. Para mí ha sido un rol servido en bandeja de plata por Mónica Montañés. ¿En qué me parezco a ella? En muchas cosas, aunque nunca he tenido un matrimonio de 25 años, ¡gracias a Dios! (risas). Pero sí he tenido parejas mucho más jóvenes que yo, tengo esas referencias”, comenta con picardía, resaltando que las situaciones que se derivan de los choques generacionales terminan siendo divertidas y que Eglée, como ella, se las toma con humor. “Claro, porque es ese tipo de relaciones en las que manda la libertad y el presente; esa sensación de sentirse totalmente libre con tu pareja, sin hacerse expectativas, sin planear, sin pensar que va a ser para siempre... Así deberían ser todas las relaciones, ¿no?”. 

Una actriz que se guarda. ¿Cómo prepara Elba Escobar sus personajes?, se le pregunta. “He practicado todos los métodos posibles. En primer lugar me ocupo de lo racional: investigo sobre la historia del personaje, asisto a todas las lecturas de mesa y ensayos posibles, que por cierto me parece lo más delicioso de ser actor, y dejo que eso se instale en mi memoria. Posteriormente me dejo llevar por la intuición, permito que el personaje me hable, dejo que me ocurra”. A lo anterior explica que siempre “se guarda” para cuando dicen:  “acción”. “Los directores de teatro sufren muchísimo conmigo durante los ensayos porque siempre guardo lo mejor para el estreno de la pieza, nunca lo muestro antes”.

El drama de My Prince. Tanta intuición actoral le salvó la vida: “En 1987 yo estaba haciendo el personaje de una monja sin hábito en la telenovela Inmensamente Tuya de Venevisión. El azote del barrio le decía a ella My Prince; era una historia de amor muy bonita. El asunto es que, para la época, me encontraba yo con mi primo en una calle de La Florida y nos interceptó un malandro y me reconoció; me dijo: ‘Tú eres My Prince’. Se notaba que estaba drogado. Comenzó a apuntarme con un arma en la sien y luego en la cintura. Y me decía: ‘Yo quiero que tú seas mi novia’. Yo pretendía jugar con él a que éramos novios y le dije: ‘Si me apuntas con una pistola, no van a creer que somos novios’. Me llevó a un carro en donde habían tres tipos más. La idea de que me secuestraran me aterraba a tal punto que me zafé del tipo y me lancé al piso. Para ese entonces yo estaba leyendo al antropólogo brasileño Carlos Castaneda, quien dice que el centro de la voluntad está entre la boca del estómago y el ombligo. Me tapé esa zona con las manos y grité muchas veces: ‘¡No me quiero morir!’. El malandro me apuntó con la pistola por unos segundos más y luego se fue. Fue pura intuición, yo estaba arriesgando mi vida. Mientras eso ocurría, una comadre mía se despertó angustiada pensando que algo malo me sucedía”.   

El secreto de la vida. La inclinación de Elba por la espiritualidad ha quedado demostrada con su participación activa en talleres de insight (directamente relacionados con el tema de la  autoestima). En su sitio web www.elbaescobar.com.ve se especifica que lee constantemente a autores como el brasileño Paulo Coelho, el hindú Deepak Chopra y la estadounidense Louise Hay, entre otros. Se autodefine neohippie, por aquello de estar en contacto con la naturaleza, buscar la paz y no cometer los excesos propios de lo que fue el movimiento hippie en sus inicios. “Empecé leyendo a Connie Méndez, pero en la actualidad mi maestro espiritual es el estadounidense John Roger. Soy estudiante de lo que se conoce como el Movimiento Sendero Interno del Alma (MSIA). Gracias a ello he aprendido que el secreto de la vida está en la fuerza de atracción. Tú atraes a tu vida lo que buscas, por eso tienes que enfocarte en lo que realmente quieres, de lo contrario atraerás aquello que no quieres. Soy católica bautizada y confirmada, aunque nunca me he casado con nadie por la iglesia, no he encontrado con quién (risas)”.

“Rezo el Padre Nuestro todos los días, me parece una oración valiosísima. Los estudiantes del sendero practicamos la espiritualidad a diario, llamamos a Dios emitiendo un sonido en sánscrito, como quien llama a su mamá, a su papá, o a Caracas, que así se llama mi perra”.

pblanco@eluniversal.com

30 años, 12 preguntas

¿Un personaje entrañable?

“Anita Camacho de la película De cómo Anita Camacho
quiso levantarse a Mariano Méndez
. Lo peor es que
no era para mí. El director Alfredo Anzola quería una mamacita, una flor de barranco. Yo tenía otro papel
dentro de la historia, el de la señora de la casa, pero
la protagonista no concretó nada y yo me autopostulé
para sustituirla. Alfredo y yo tenemos una relación
de amor subliminal a través de esa película”.

Un personaje difícil

“El de Ursula en la película Golpes a mi puerta, basada
en la obra de teatro homónima de Juan Carlos Gené.
Fue duro no por el personaje en sí, sino porque
lo compartí con una gran actriz chilena: Verónica Oddó.
Ella quería ensayar las escenas con la rigurosidad
del teatro y yo estoy acostumbrada a actuar para cine: preparo intenciones para planos precisos.
Al final se respetó el proceso de cada quien”.

Un récord actoral

“Haber interpretado el personaje de Carmen Rosa Villegas tanto en Casas Muertas, en 1987, como en su continuación, Oficina Número 1, cinco años después. Por lo general es algo que no ocurre en el teatro: que uno pueda hacer la saga de un personaje. Además, con
el privilegio de haber sido dirigida por Carlos Giménez”.

Roles favoritos en televisión

“Por supuesto, Catalina Falcón en El País de las mujeres; Mística Gamboa en Contra viento
y marea
; y la Franca en La loba herida. Eso sin mencionar a Eglée”.

¿Quién es tu mayor influencia artística?

“En Hollywood, Meryl Streep. En Venezuela, Doris Wells e Hilda Vera”.

¿Pensaste alguna vez en la internacionalización?

“Nunca la busqué, pero tampoco me amargo con la idea de que no lo hice. Quizás haya sido apego a mi país, zona de comodidad, tal vez un poco de miedo... Si está para mí, que sea en esta vida, para no tener que regresar.

¿Crees en la reencarnación?

“Yo creo que uno vuelve al plano físico si deja cosas pendientes por hacer, llámesele como
se le llame. Por eso estoy tratando de ponerme lo más al día posible, para no tener que volver”.

¿A quién resucitarías?

“A Mahatma Gandhi, a Jorge Luis Borges, a Jesucristo, a mi abuelita Obtulia,
a Carlitos Olivier, si pudiera...”. 

Boleros predilectos

“Uno es Noche de ronda, un clásico de Agustín Lara. Tiene una de las frases más bellas de la poética popular que yo haya escuchado: ‘Luna que se quiebra sobre la tiniebla de mi soledad’. El otro es Alma Mía de Consuelo Velásquez: ‘Si yo encontrara un alma como la mía, cuántas cosas secretas le contaría, un alma que al mirarme sin decir nada, me lo dijese todo con la mirada’. Yo no puedo incluir en mi repertorio algo que no me crea. Por ejemplo, aquello de: ‘Solamente una vez amé en la vida’, ¿quién me va a creer eso? Hay un tercer bolero que se lo dedico a mi hijo Simón Armando desde que nació, hace 17 años. Y es Piensa en mí. Se incluye en la película Tacones Lejanos de Pedro Almodóvar y allí lo canta Luz Casal. Dice: ‘Cuando quieras quitarme la vida, no la quiero para nada, para nada me sirve sin ti’. Mi hijo es, en efecto, el único hombre por el que yo daría la vida”.   

Lo más difícil de tener pareja

“Para mí es bregar conmigo misma, con mi absoluta capacidad de sabotearme la pareja. Ultimamente me estoy dando cuenta de ello. Es un paso adelante”.

¿Quién es la persona más interesante que has conocido?

“Son muchas: los dramaturgos José Ignacio Cabrujas, Isaac Chocrón, Juan Carlos Gené, El Gabo, la actriz Norma Aleandro, Sofía Imber... Me interesa su verbo, su espíritu, su cultura, su sapiencia”.

¿Cuál crees que es la palabra más
hermosa del diccionario?


“La más significativa es ‘amor’, pero la que más me gusta a mí es ‘pentimento’, que en italiano significa arrepentimiento. El artista pinta, cambia de idea y comienza de nuevo sobre lo anterior. En algún momento, algunas manos descubren la obra original que está debajo.
Creo que debajo de la pintura de todo ser humano, de todas las capas con las que nos presentamos al público hay un pentimento por ocurrir. Una obra original por descubrir.
Qué belleza eso, ¿verdad?”. 

 

Fotografía y producción:

Alfonso Zapata

www.alfonsozapata.com

Maquillaje y estilismo: Rey Sandoval.
Telf.: 0414-910.1780

Vestuario:
Roberto Cavalli. Tienda Casablanca, Av. principal de La Castellana.
Telfs.: 263.3216/9646. www.casablanca.com.ve

Accesorios: Alejandra Torres. C.C. Paseo
El Hatillo. La Lagunita.
Telf.: 211.5505/5506

Calzado: Franco Varese. C.C. Plaza Las Américas II, nivel C1.
Telfs.: 985.3862/3286

Agradecimientos:
Erik Correia y Mariale Rivas de Casablanca Fashion Group.

Alejandra Torres

(accesorios)

 

 


Ver también en Encuentros:
-Elba Escobar Sencillita
-En busca de las 7 nuevas maravillas

-Jeremías ¨Quiero hacer música que me guste¨


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