- Mario Vargas Llosa: El paraíso en la otra esquina
- La colección de André Bretón
- Territorio mutante

 CRONICA
- Otro día para morir
- Will & Grace. Todos se roban el show
- Ruta barata y sabrosa
- Ben Affleck: mejor imposible
SALUD
- El mejor bufé
SALUD
- ¿Estamos demasiado limpios?
COCINA
- Tomates y pimentones rellenos
 CRIMENES
 HOROSCOPO
 HUMOR
 MAYTTE
 CRUCIGRAMA
 ARCHIVO
 CONTACTENOS
 
 
La vejez de El Padrino

El una vez apuesto y sensual protagonista de filmes como El Salvaje, Un tranvía llamado deseo y El último tango en París no lleva una vejez tranquila. La tercera edad está siendo para Marlon Brando un reflejo de la vida inquieta que le tocó vivir. Con 79 años recién cumplidos, el actor tuvo que declararse en quiebra después de que su última ex compañera lo demandara por 100 millones de dólares. Se dice que esta estrella, que una vez paseó solitariamente por su isla particular ubicada en el Pacífico, debe sacar cuentas para que le rindan los 6.000 dólares de pensión que recibe. En el mejor estilo de Greta Garbo, Brando vive, prácticamente, en el ostracismo. Rara vez franquea la puerta de su mansión en Beverly Hills, y su cuerpo obeso y cansado recibió por estos días la visita de un infarto que, afortunadamente, no le causó mayores consecuencias. Después de haber superado numerosos escándalos que incluyeron juicios, demandas y contrademandas, el inolvidable Don Corleone de El Padrino opta por el bajo perfil para así elevar su cotización, y poder solicitar altas suma de dinero a cambio de alguna entrevista en exclusiva para la televisión.

El paraíso en la otra esquina

Como todo escritor de oficio, Mario Vargas Llosa siempre tiene una historia entre manos, pero la que cuenta en su más reciente novela, El paraíso en la otra esquina (Alfaguara, 2003), tuvo que esperar pacientemente unos diez años en el tintero. Después del éxito de La Fiesta del chivo (2000), donde se revela con escrupuloso y periodístico detalle los horrores de la dictadura de Rafael Leonidas Trujillo, en República Dominicana, el autor peruano se impuso nuevamente un intenso y agotador trabajo de investigación para volver sobre la fórmula literaria que le permite ofrecer una nueva mirada de la historia. En esta oportunidad no le bastó un solo personaje sino que necesitó dos: la vida de la heroína de orígen peruano Flora Tristán y la de su nieto, el pintor francés Paul Gauguin.
En esta aventura narrativa de más de 400 páginas, Vargas Llosa, a decir de la crítica, maneja con astucia el arte de intercalar períodos históricos, con el fin de recrear los diferentes episodios que definieron la vida de Tristán y Gauguin. La primera, luchó por construir un mundo mejor, el segundo, se planteó el mismo sueño dándole rienda suelta a sus instintos. Más allá del parentesco familiar, las vivencias de estos dos personajes están unidas a través del hilo invisible de la utopía, amparadas en la creencia de que, tal y como lo expresa el nombre del libro, el paraíso está en la otra esquina.
El tema de la utopía no le es ajeno al autor de La Ciudad y los perros. Así lo refiere Tomás Eloy Martínez, quien, a propósito del lanzamiento de El paraíso en la otra esquina, lo recuerda cuando en 1967 recibía el premio Internacional de Literatura Rómulo Gallegos. En aquel momento, rememora el periodista argentino, Vargas Llosa "defendía el derecho del artista a la insurrección permanente". Hoy, de cara a su nuevo trabajo, el autor sigue siendo fiel a sus ideas. Señala que una sociedad impregnada de buena literatura es mucho más difícil de esclavizar, de manipular. "La buena literatura nos hace mejores, nos hace más libres y nos predispone más a la felicidad." Que así sea, pues.

Ver también en Protagonistas:
- El monitor. La colección de André Breton.
- Territorio mutante.

 
volver a eluniversal.com | ir arriba
 
Contáctenos | Tarifario | Publicidad en línea | Política de privacidad
Términos Legales | Condiciones de uso