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La importancia del ejercicio vigoroso
La búsqueda del equilibrio entre
el cuerpo y la mente, aunada a algunos ejercicios
de stretching (estiramiento) goza de gran popularidad. Pero ¿basta
para ponerte en forma? ¿Qué ejercicios son buenos
y cuánto tiempo debemos dedicarles?
Peta L. McGrath
 
 
¿Por quE ir al gimnasio cuando
podemos sentarnos inquietos en una silla y mantenernos en forma?
¿Qué sentido tienen las caminatas enérgicas
cuando podemos quemar grasa ordenando nuestro escritorio? Estos
son algunas de las interrogantes que formularon recientemente varios
científicos estadounidenses, quienes afirman que una cantidad
mínima de movimientos diarios marcan la diferencia entre
estar gordo y mantenerse delgado. Por ejemplo, quienes se sientan
pasivos frente al televisor podrían hacerse un favor al golpear
constantemente el piso con los pies a fin de quemar algunas calorías,
señalaron algunos investigadores de la prestigiosa Clínica
Mayo, en Minnesota.
Para quienes rara vez se ponen zapatos
deportivos, sin duda ello será como música para sus
oídos. Pero ¿es realmente lo que necesitamos escuchar?
Muchos expertos consideran que hallazgos como los de los investigadores
de la Clínica Mayo, aunados a la tendencia por lo novedoso,
promueven un enfoque muy pasivo del ejercicio que está incitando
a la autocomplacencia.
El peligro es que nos estamos dejando
adormecer por un falso sentido de seguridad, según el cual
una mínima cantidad de ejercicios diarios es todo lo que
se necesita para estar en forma. Según lo que ha sido llamado
"el efecto yoga", un número cada vez mayor de personas
se está aferrando a la falsa noción de que no es necesario
realizar un esfuerzo y quedar empapado de sudor para tener un cuerpo
saludable. "La cruda verdad es que a menudo la gente o no hace
suficientes ejercicios o bien no pone su mayor esfuerzo en los ejercicios
que intenta realizar", señala Richard Godfrey, especialista
en sicología del ejercicio físico de la Brunel University
en el Reino Unido. "A todos nos gustaría que este esfuerzo
viniera ya en cápsulas, pero realmente es necesario realizarlo
a fin de perder peso y mantenernos en forma".
En lo que se consideró informe
revolucionario, el cual fue publicado el año pasado, el director
del Servicio Nacional de Medicina de Inglaterra y Gales, Sir Liam
Donaldson, indicó que media hora diaria de actividades como
los quehaceres del hogar, la jardinería o simplemente recoger
el periódico con un poquito de entusiasmo bastaba para quemar
algunas calorías y que, además, no era necesario realizar
una actividad más extenuante como entrenarse en el gimnasio
o la natación.
Louise Sutton, quien dirige la cátedra
de ciencias de la salud y ejercicio en la Leeds Metropolitan University,
en el Reino Unido, destacó que las opiniones encontradas
en lo referente a los niveles de actividad física son una
señal de que hemos perdido la visión de lo que realmente
necesitamos para mantenernos delgados. "Treinta minutos diarios
serían el tiempo mínimo requerido para prevenir la
obesidad y disminuir el riesgo de sufrir una enfermedad coronaria.
Sin embargo, no bastarían para la mayoría de las personas,
particularmente si están intentando bajar de peso".
"La realidad es que hemos caído en la autocomplacencia.
No queremos enfrentar el hecho de que los ejercicios dirigidos a
mantenernos en forma entrañan un gran esfuerzo. Después
nos preguntamos por qué no podemos deshacernos de esos rollitos
en la cintura y de las protuberancias en los muslos".
Por otra parte, no hay que dejarse engañar
por lo que dicen las celebridades. En opinión de casi todas,
los ejercicios de estiramiento en las ocasionales clases de yoga
son su receta para conseguir una contextura perfecta. "Con
mucha frecuencia las superestrellas pasan horas bajo la supervisión
de un entrenador personal, aunque no desean admitirlo", afirma
Sutton. "Las clases de yoga para buscar el equilibrio entre
el cuerpo y la mente gozan de mucha popularidad, pero rara vez llevan
al cuerpo a lo que se conoce como 'zona de entrenamiento' -cuando
el ritmo cardíaco aumenta significativamente mientras trabajas
tu sistema cardiovascular.
"Madonna muy bien podría
ser conocida por su devoción al yoga, pero un hecho que a
menudo se le da poca publicidad es que ella corre y monta bicicleta
para mantenerse en forma". Así que si albergamos grandes
expectativas con respecto a nuestro cuerpo, según Sutton
y otros expertos, entonces debemos prepararnos para aumentar el
nivel de nuestra actividad física. Pero ¿por cuánto
tiempo? Irónicamente, las declaraciones según las
cuales basta con mantenernos en movimiento para quemar grasa fueron
dadas sólo dos semanas después de que en Estados Unidos
se elevó el nivel de referencia de actividad física
para quienes deseen perder peso.
El Departamento de Agricultura estadounidense, que se encarga de
establecer los lineamientos en materia de salud, instó seriamente
a las personas adultas que tienen problema de sobrepeso a realizar
90 minutos de ejercicios de intensidad moderada al día. Para
quienes deseen evitar aumentar de peso, la recomendación
es 60 minutos de entrenamiento físico diario. Es probable
que ante estas recomendaciones el estadounidense común y
corriente quede suspirando por sus hamburguesas con queso. Pero,
en opinión de varios entrenadores, deberíamos aspirar
a estos niveles más realistas si realmente deseamos obtener
resultados tangibles.
Greg Whyte, director de ciencias y salud
del English Institute of Sport, precisó que el American College
of Sports Medicine (ACSM) estableció unos objetivos que son
considerados primordiales: ejercitarse de tres a cinco veces por
semana durante 20 a 60 minutos a un 55-90% de la capacidad máxima
del cuerpo, calculados según el ritmo cardíaco, si
realmente deseamos mejorar nuestra condición física,
ya que ello constituye un entrenamiento bastante vigoroso".
Sin embargo, agregó, "eso
no quiere decir que podemos dormirnos en los laureles por el resto
del tiempo". Whyte considera que mucha gente "ha llegado
al punto de pensar en que basta con ir tres veces a la semana al
gimnasio". No obstante, añadió, que si bien el
entrenamiento físico contribuirá considerablemente
a que nos mantengamos en forma en términos generales, "quedan
23 horas y muchos minutos del día que deberíamos aprovechar
para estar activos al menos durante parte de ese tiempo".
Caminar una distancia equivalente a 10.000
pasos diarios es un buen punto de partida. Tal y como lo recomienda
un equipo de expertos de la University of Tennessee, esta caminata
ayuda a quemar grasa, a disminuir masa corporal y a reducir tallas
de la cintura, señala Kate Owen, sicóloga en el área
de investigación del Olympic Medical Institute del Northwick
Park Hospital, en Harrow, Londres.
De acuerdo con una investigación que realizó la British
Heart Foundation, el ciudadano británico común y corriente
camina menos de la mitad de esa distancia al día, por lo
que sería calificado de sedentario en Estados Unidos. "Diez
mil pasos equivalen a poco más de ocho kilómetros
y ayudan a quemar unas 500 calorías", aclaró
Owen.
"Pero una vez que se ha alcanzado
esa meta diaria uno debería proponerse aumentar la distancia
en caso de que sea necesario por razones obvias". Godfrey sugiere
que las personas que empiezan de cero deberían realizar ejercicios
aeróbicos como caminar por un lapso de seis meses, pero luego
deberían cambiarse a una actividad que ejercite vigorosamente
los músculos más largos del cuerpo. Correr, montar
bicicleta, nadar, practicar tenis, squash o remo son buenas opciones,
durante al menos tres sesiones de 30 minutos a la semana, además
de las otras actividades diarias. "Los ejercicios aeróbicos
son los que mejoran el mecanismo del sistema cardiovascular, al
permitir que el cuerpo utilice el oxígeno de manera más
eficiente y así aumente nuestro metabolismo", agrega
Godfrey. "Gradualmente empezamos a notar los cambios a medida
que nuestro cuerpo depende de sus reservas de energía para
realizar ejercicios adicionales".
La ACSM sugiere además una sesión
de entrenamiento de resistencia a la semana a medida que vamos bajando
de peso. "El tejido muscular quema calorías activamente,
por lo que cuanto más desarrollamos la musculatura, tanto
más energía se utilizará estando sentados tranquilos",
dice Sutton. Según un estudio realizado en EEUU, el metabolismo
de un hombre de mediana edad que se entrene con aparatos de peso
liviano tres días a la semana por 12 semanas aumentará
en 15%, lo que le permitirá rebajar casi dos kilos de tejido
adiposo sin hacer dieta".
Precisamente cuando empiezas a felicitarte
por haber alcanzado nuevos niveles de entrenamiento es el momento
indicado para aumentar el nivel de resistencia. "Es importante
introducir un elemento de progresión en un plan de ejercicios
o actividad física", agrega Sutton. "Si notas que,
a pesar de que no has disminuido tu nivel de entrenamiento, no has
rebajado de peso o no te has acercado a tu peso ideal, es porque
has llegado a lo que se denomina "una meseta" (un período
en el cual no se observan mayores cambios). Entonces, el cuerpo
y los músculos responden al principio de sobrecarga y llega
el momento en que tendrás que extender aún más
la duración o la intensidad de los ejercicios. La realidad
es que la única manera de avanzar es trabajando mucho más".
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TRADUCCION: SERVIO VILORIA. THE GUARDIAN
NEWS SERVICE. DERECHOS DE EL UNIVERSAL.
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