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Alfred Kinsey
El doctor sexo
Pocos
saben que el responsable de que
hoy en día haya tanta información rigurosa sobre la
sexualidad humana es el biólogo Alfred Kinsey, quien en 1948
planteó la
necesidad de estudiar el comportamiento sexual en sí mismo,
con un método
científico. Más de medio siglo después,
un filme de próximo estreno en la
cartelera local, recorre la vida
del hombre que cambió la manera
de hablar de sexo. Adriana Gibbs
Una pelicula ha vuelto a revivir la polémica
que hubo tras los hallazgos, en 1948, del doctor Alfred Kinsey,
que dividieron la historia de la sexualidad. Así como en
el filme Dioses y Monstruos, el director Bill Condon exploró
los últimos días del cineasta James Whale, ahora en
la película Kinsey, el talentoso guionista y director
repasa la vida completa de uno de los científicos más
influyentes del siglo XX.
Alfred Kinsey -encarnado por el actor irlandés
Liam Neeson-, como narra cinematográficamente Condon, creció
en el seno de una familia muy represora. Su padre era un ministro
intolerante hacia todo lo que tuviera que ver con el sexo. El joven
Kinsey no se dejó someter y fue desarrollando un espíritu
ávido de conocimiento de la naturaleza. Contra los deseos
de su padre, quien quería verlo convertido en un ingeniero,
estudió biología y se pasó varios años
sumergido en el comportamiento de las avispas. En el transcurso
de sus investigaciones en la Universidad de Indiana, el ya profesor
Kinsey recibió una tarea que cambiaría el curso de
su vida: dar una cátedra de sexualidad a parejas listas para
casarse. Con el apoyo de su esposa (personaje interpretado por la
actriz Laura Linney) reclutó a un grupo de investigadores
y los entrenó en el método de la entrevista, con la
idea de armar el complejo rompecabezas de la sexualidad de su país.
En 1948 publicó el primer tomo dedicado a la sexualidad masculina,
y en 1953 lanzó el segundo sobre la sexualidad en mujeres,
el cual causó aún más sorpresa. En una época
en la cual el objetivo del sexo era la procreación y nadie
se atrevía a ventilar ese tema en público, afirmar
que 92 por ciento de los hombres y 62 por ciento de las mujeres
se masturbaban, o que muchas parejas practicaban el sexo oral y
que había homosexuales y lesbianas, fue todo un revuelo,
cuyos efectos algunos no han vacilado en comparar con los de la
bomba atómica. Ambos tomos, conocidos como El informe
Kinsey, se convirtieron en bestsellers, y si bien algunos
agradecieron su aporte, la gran mayoría los tachó
de inmorales.
Al tiempo de convertirse en una celebridad,
se inició una guerra sin cuartel contra su proyecto y el
investigador fue perdiendo el apoyo que había conseguido.
Su salud se deterioró, aunque su obsesión por el conocimiento
siguió intacta. Una embolia puso fin a su vida en el año
1956 a la edad de 62 años, un año antes de que la
corte lo absolviera de toda culpa.
Sin tabúes. Hablar
hoy de sexo -homosexualidad, masturbación e infidelidad-
no es nada del otro mundo. Pero sí lo era en 1948, cuando
apareció el libro Sexual behavior of the human male,
un estudio que describía al pie de la letra el comportamiento
sexual de los hombres en Estados Unidos, cuyo autor fue Alfred Kinsey.
Este biólogo, graduado con honores en la Universidad de Harvard,
se habría convertido en un reconocido taxónomo de
no haber sido por la proposición que le hizo el rector de
la Universidad de Indiana en 1932: dictar un curso sobre sexualidad.
Para abordar el tema empleó métodos
taxonómicos de la biología. Experiencia no le faltaba;
de hecho, sus primeros años académicos los dedicó
al estudio de las avispas, y hay quienes aseguran que Kinsey transfirió
su obsesiva preocupación por la variación entre las
avispas a las variedades de la experiencia sexual humana. Lo cierto
fue que su cátedra se convirtió, al poco tiempo, en
una de las más asistidas.
Han pasado más de 50 años de
sus polémicas publicaciones, y hay consenso entre los expertos
sobre el valor de su trabajo, el cual radica en haber abierto la
puerta a una zona vetada para dar a conocer lo que todos sabían
y nadie se atrevía a decir: que a las mujeres también
les gustaba el sexo y que éste no sólo se practicaba
para procrear sino por placer. El informe Kinsey documentó
una gran distancia entre las actitudes sexuales y las prácticas
reales. A partir de unas 5.300 entrevistas a hombres reveló
que casi el 46% de la población masculina había tenido
relaciones tanto homo como heterosexuales, casi el 70% había
tenido algún encuentro con prostitutas y, entre los varones
casados, la mitad había mantenido alguna experiencia extramarital.
La versión femenina del informe Conducta
sexual de la mujer, publicada en 1953, también desmitificó
muchas otras creencias sobre la sexualidad. Según Kinsey,
la mitad de las mujeres tenía relaciones antes del matrimonio,
un tercio nunca había experimentado satisfacción sexual
y la cuarta parte de las casadas tenía alguna experiencia
extramarital; en este caso, se había basado en 5.940 entrevistas
a mujeres.
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La actuación de Liam Neeson como
el Doctor Kinsey
ha sido apaludida por la crítica
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Al celuloide.
Protagonizada por Liam Neeson (La lista de Schindler, Gangs of
New York) y Laura Linney (Mystic River, Love Actually),
la película está basada en la vida de Kinsey y, el
guión, en el libro Sex and the Measure of All Things:
A Life of Alfred C. Kinsey, de Jonathan Gathorne-Hardy. El filme
tuvo una nominación al Oscar, seis nominaciones a los Globos
de Oro, cuatro candidaturas a los Independent Spirit Awards y el
premio de la National Board Review para Laura Linney. La lista de
secundarios de Kinsey tiene nombres tan ilustres como Timothy
Hutton, Peter Sarsgaard, Tim Curry, John Lithgow y Oliver Platt.
Antes de que Liam Neeson aceptara el papel, otros actores estaban
interesados en realizar este filme, como Jeff Bridges, George Clooney,
Michael Douglas y Ralph Fiennes. La actuación de Neeson ha
sido más que elogiada: "La interpretación que
hace de Kinsey convence por todos lados: Neeson logra hacernos olvidar
su gran magnetismo sexual, ajeno a la personalidad de Kinsey, con
una actuación donde predomina la candidez, el asombro y la
curiosidad insaciables del científico. Incluso logra transmitir
los aspectos excéntricos y oscuros del personaje, siempre
con una gran sobriedad y respeto", ha dicho la crítica.
Al igual que el estudio de Kinsey, la
película levantó campañas en su contra. "El
legado de Kinsey no es el de la ilustración sexual, como
esta película parece dar a entender; en todo caso Kinsey
es responsable de que mi generación esté forzada a
enfrentar las devastadoras consecuencias de enfermedades de transmisión
sexual, la pornografía y el aborto", ha dicho Brandi
Swindell, de la agrupación de jóvenes conservadores
Generation Life. El cineasta Bill Condon, por su parte, ha dicho
que Kinsey era un hombre muy complejo y confía en que su
obra arroje luz sobre este personaje. Quienes lo defienden argumentan
que su estudio tuvo un enorme impacto que liberó a muchos
individuos del estigma de anormalidad. "El cambió el
modo en que pensamos sobre el sexo", aseguró el investigador
Bullough.
Para el diario USA Today es "uno
de los mejores filmes del año", y el crítico
de The New York Times, A. O. Scott, ha destacado que la película
"trata el tema de sexo con sobriedad, sensibilidad y buenas
dosis de humor". Próximamente debutará en la
cartelera venezolana. La polémica está servida. l
| Retrato
en la cama |
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Un
bestseller: A dos meses de su lanzamiento había
vendido 200.000 ejemplares.
La muestra: 5.300 hombres y 5.940 mujeres.
El método: Conversaciones
cara a cara. Cada cuestionario tenía alrededor de 300
preguntas con unos 500 ítems en total.
Aventuras: La mitad de los
varones casados y la cuarta parte de las féminas han
tenido alguna experiencia extramatrimonial durante su vida
marital.
Sexo
antes del matrimonio: Entre el 67% y el 98% de los
hombres, y la mitad de las mujeres, han tenido relaciones
sexuales antes de casarse.
Prostitución: El 69%
de los varones ha tenido al menos una experiencia con una
prostituta.
Fantasías: El 84% de
los varones y el 69% de las mujeres ha tenido fantasías
eróticas.
Orgasmo: El 10% de las mujeres
nunca había llegado al orgasmo en sus relaciones maritales.
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Ver también en Encuentros:
- Wilmer Valderrama
- Cabalá. Un manual
de instrucciones para la vida
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