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Recupere
el deseo perdido
Muchas mujeres mayores de 45 años
experimentan una disminución intempestiva de la libido; y
aunque el problema podría ser psicológico, los cambios
hormonales luego de la menopausia tienen marcada influencia. Conozca
una nueva alternativa que tal vez le ayude a reencontrarse con su
sexualidad. María de los Angeles
Herrera
Equivocadamente, algunas féminas creen
que la menopausia marca el fin de su vida sexual, debido al cese
definitivo de sus funciones reproductivas. Además de los
conflictos psicológicos que se presentan en esta etapa, la
disminución sustancial de los estrógenos y la testosterona
provoca una gran apatía sexual que, de no ser tratada oportunamente,
puede afectar severamente la vida en pareja. Mientras hay quienes
apuestan a terapias psicológicas para acabar con la inapetencia,
los especialistas de la nueva escuela optan por un milagroso parche,
que puede ser capaz de avivar el deseo al reponer las hormonas faltantes.
No es de extrañar que la denominada
"viagra femenina" -que saldrá a la venta a principios
de 2005- se vislumbre como la panacea a este problema, en un futuro
no muy lejano. Cifras contundentes del estudio Wishes, realizado
por la Women's International Sexuality and Health Survey,
revelan que cerca de 36% de las mujeres que atraviesan por la menopausia
han experimentado una reducción de su capacidad de respuesta
sexual, producto de la caída de los niveles de testosterona,
hecho que además de provocar debilidad y dolores de cabeza,
aumenta el riesgo de padecer de trastornos depresivos y baja autoestima.
A estas alturas usted se preguntará
si menopausia es sinónimo de falta de apetito y de interés
en las artes amatorias; en realidad, esto no necesariamente debe
ser así. La ginecóloga María Elena Fernández
explica que "si bien es cierto que durante la menopausia se
experimenta una baja hormonal, la libido tiene que ver con otros
factores, que incluyen la forma como la mujer asume su nueva condición
de vida". Falta de pasión, conflictos de pareja, problemas
de autoestima, estrés y hasta episodios de incontinencia
urinaria, son elementos que causan estragos en la actividad sexual,
más allá del desequilibrio hormonal existente durante
este ciclo. Lo anterior explica por qué algunas féminas
optan por la abstinencia, mientras que otras logran ejercer su sexualidad
con mayor libertad. Así que no se equivoque, pues los parches
sólo corrigen las deficiencias orgánicas; los problemas
adicionales deben recibir tratamiento independiente.
¿Cuestión
de actitud?
La Escuela Médica Robert Wood Jonson de Nueva Jersey, Estados
Unidos, realizó un estudio para demostrar la efectividad
del parche de testosterona, denominado Intrinsa. Durante seis meses,
549 mujeres menopáusicas -que presentaban disminución
de la libido- utilizaron un apósito hormonal o un placebo,
al tiempo que llevaban un diario con sus posturas frente a los encuentros
que tenían con sus parejas, además de la frecuencia
con que éstos se llevaban a cabo. Los resultados fueron evidentes:
las féminas que recibían el suplemento hormonal no
sólo cuadriplicaron sus relaciones sexuales, sino que tuvieron
mayores episodios de excitación.
En contraparte al estudio anterior, la Universidad
de Duke realizó una evaluación de mujeres mayores
de 60 años, con la cual quedó demostrada que la relación
entre los niveles de testosterona y la libido es débil: Cerca
de 40% de las féminas con edades comprendidas entre 61 y
65 años aún estaban sexualmente activas, mientras
que dentro del grupo de mayores de 66 años, alrededor de
27% mantenía relaciones con sus parejas. Al respecto, la
Revista Salud & Nutrición entrevistó a
la doctora Wanda Figueroa, quien resaltó que existen algunas
mujeres que durante el climaterio presentan baja libido, pero no
tienen problemas con los niveles de testosterona; o bien, tienen
libido alta y sus niveles de hormonas son realmente bajos. A juicio
de esta especialista, lo anterior indica que las variaciones en
los niveles de la libido no necesariamente están relacionadas
con la carga hormonal, sino más bien con una cuestión
de actitud.
Y es que el deseo es algo mucho más
complejo que una simple producción de hormonas. Así
que si usted tiene problemas con su frecuencia afectiva no crea
que aventurarse a comprar los parches resolverá de lleno
todas sus preocupaciones. El ginecólogo Mario Santimone aclara
que antes de tomar la decisión de prescribir los apósitos
de testosterona, el especialista debe realizar una evaluación
ginecológica exhaustiva y un perfil lipídico, para
verificar los niveles de colesterol, triglicéridos y glucosa
presentes en la sangre. Luego de estas evaluaciones, la mujer estará
lista para recibir la terapia hormonal, pero es importante que sepa
que si su problema es psicológico, los parches no serán
de mucha utilidad.
Ojo clínico
Más allá de si los parches funcionan o no, probablemente
usted tenga dudas sobre los efectos secundarios derivados de la
terapia, ya que es muy común escuchar que la testosterona
produce consecuencias adversas, como el crecimiento de vello indeseado
y la aparición repentina de un tono de voz grueso. Al respecto,
Santimone explica que con estos apósitos los riesgos están
bastante controlados: "el parche libera testosterona por vía
transdérmica y promete no tener efectos secundarios, porque
no va a ser hormonalmente activo para la virilización, pero
si va a ser activo para mejorar la libido de la mujer".
De esta manera, el uso de Intrinsa puede
ser indefinido, aunque siempre es importante que la mujer acuda
a consulta ginecológica una vez cada tres o cuatro meses;
además, Santimone señala que las féminas deben
estar atentas ante cualquier cambio físico que se presente,
para que el médico suspenda el uso de los parches oportunamente.
También es importante que las personas en tratamiento sigan,
al pie de la letra, las instrucciones del especialista, sobre todo
las relativas a la zona corporal en la que debe ser colocado el
parche, ya que hay áreas -como los senos- en los que el efecto
hormonal puede llegar a ser nocivo.
mherrera@eluniversal.com
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Mágicos apósitos
El doctor James Simon, especialista
en el tema de la libido sexual femenina y docente de la Universidad
de George Washington en Estados Unidos, explicó a la
cadena Univisión que Instrinsa "es de un material
fino y transparente que se aplica en el área abdominal.
Desde allí empieza a soltar la testosterona natural
en una dosis baja y controlada".
Los parches están diseñados
en dos presentaciones: 30 y 50 microgramos. Mientras los primeros
deberán ser cambiados dos veces por semana, los segundos
se removerán sólo una vez cada siete días.
Esta frecuencia garantiza que los niveles hormonales se mantengan.
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Con buen pie
Tomar en cuenta estos consejos,
sin duda, le ayudará a afrontar la menopausia exitosamente:
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Acepte su nueva condición con normalidad y aprecie
sus beneficios: sus relaciones podrán ser más
libres, puesto que ya no existe riesgo de un embarazo no
deseado.
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Mantenga una dieta balanceada, que incluya frutas, verduras,
carnes y pescados (bajos en grasas) y productos lácteos
descremados, enriquecidos con vitamina D.
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No olvide los alimentos ricos en carbohidratos -como el
arroz, la pasta y las legumbres-, pero
consúmalos con moderación.
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Camine y practique ejercicios aeróbicos, como natación
y tenis. Eso fortalecerá sus músculos y mantendrá
a tono su corazón.
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Si tiene problemas para relajarse, puede inscribirse en
clases de yoga, tai chi o meditación.
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