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Comenzar
un año representa una oportunidad única para hacer
los cambios necesarios que nos permitan mejorar nuestra condición
de vida. Es el mejor momento para asumir el compromiso de vencer
viejos hábitos negativos y cambiarlos por positivos, con
la posibilidad de renovar nuestro cuerpo, la mente y el espíritu,
cambiando así nuestro estilo de vida.
La transformación es un proceso que
debe iniciarse de adentro hacia fuera, y la autovaloración
es determinante para lograrla con éxito.
Año tras año hacemos una lista
enorme de propósitos que no llegamos a cumplir, porque nos
falta la voluntad, la compañía de alguien que nos
acompañe a cumplir con ellos o porque no estamos lo suficientemente
convencidos de que valga la pena comprometernos a trabajar con voluntad,
pasión y constancia para conseguirlos.
Tenemos que encontrarle un sentido nuevo y positivo a nuestra vida,
para alcanzar la sensación de plenitud aun cuando tengamos
metas y propósitos por lograr todavía. Es importante
que nos tomemos el tiempo necesario para reflexionar al respecto,
hasta que podamos definir que es lo que deseamos hacer y como queremos
vivir cada día.
Atrévete a mirar dentro de ti mismo,
deja de evadirte asumiendo más compromisos y responsabilidades
de las que puedes cumplir o manejar, pregúntate qué
es lo que quieres en realidad. ¿A dónde quieres llegar?
¿Cuál es el lugar que quieres ocupar en el mundo?
Y disponte a responderte sin pérdida de tiempo, con valor,
confianza y honestidad... Sólo así, tu vida comenzará
a ser una experiencia diferente.
La felicidad es posible y depende de nuestra
capacidad de percibir y valorar todo lo positivo que hay en nuestra
vida. Somos felices a partir del momento en que nos sentimos a gusto
con quienes somos, con las personas con las compartimos la vida,
con las cosas que tenemos y con la tarea que realizamos cada día.
Identifica tus propósitos en la vida
y al despertarte cada mañana, pregúntate que puedes
hacer durante el día para convertirlos en realidad y luego
enfoca toda tu atención en esa meta, afrontando todos los
problemas que seguramente se presentarán sin dejar de tener
presente tu objetivo. El deseo interno y poderoso de ser felices
y exitosos, siempre nos impulsa a buscar las herramientas que nos
permitan superar las dificultades y a mejorar nuestro estilo de
vida.
Decálogo para transformar tu vida
Hacerte responsable de ti mismo.
Supera cualquier sentimiento de víctima que puedas tener,
recuerda que solo somos víctimas de nosotros mismos, cuando
le permitimos a otros que nos afecten con sus comentarios o actitudes.
¡Decide ser feliz! Y comienza por tener el valor para establecer
límites. Pregúntate: hasta dónde y hasta cuándo.
Deja de quejarte y lamentarte... Piensa que eres perfectamente capaz
de crear la vida que quieres. ¡Deja de esperar y comienza
a actuar!
Vivir en el presente. La
mejor manera de tener una vida plena es viviendo momento a momento.
Deja de sufrir por el aspecto negativo de tu pasado y evita preocuparte
por la incertidumbre del futuro, vive en presente con el compromiso
de realizar tu mejor esfuerzo dirigido a construir un futuro maravilloso.
La mejor parte de tu vida está ocurriendo ahora, busca siempre
el sentido positivo y el aprendizaje oculto en cada situación.
¡Respira profundo y toma conciencia de que estás vivo,
aquí y ahora!
Tener una actitud positiva.
Desarrolla el habito de buscar siempre lo positivo dentro de cada
situación, aun cuando te parezca negativa inicialmente. La
habilidad de ver las situaciones, personas o recuerdos desde una
perspectiva más positiva nos permite salir del pesimismo
y de la pasividad con la que asumimos la vida. Tener ideas y pensamientos
más positivos, te permitirá convertirte en tu mejor
aliado al momento de tomar las oportunidades que te ofrezca la vida.
Sonríe y evita ser negativo en tus comentarios, actitudes
y pensamientos.
Crear celebraciones personales. Es
importante aprender a crear nuestros propios rituales para celebrar
nuestras ocasiones o momentos especiales. Así resaltamos
la importancia y el valor que tienen para nosotros. No necesitamos
esperar a que lleguen las fechas para celebrar. Podemos celebrar
el hecho de estar vivos, la presencia de nuestra pareja, el reencuentro
con un amigo...
Dar gracias. Cuando
reconocemos todos los regalos y las bendiciones que recibimos a
diario, llenamos nuestro espacio interior de gratitud y amor. Mientras
más gratitud experimentes menos resentimiento guardarás
en tu corazón. Además, el sentimiento cálido
de la gratitud te irá convirtiendo poco a poco en un ser
humano más generoso.
Tener momentos de calidad.
Los acontecimientos especiales siempre se presentan a su debido
tiempo, cuando el corazón está dispuesto y el momento
y las condiciones son propicios para el evento. ¡No permitas
que las obligaciones, los pendientes y el exceso de preocupaciones
te impida disfrutar de pequeños momentos de calidad!! Ahorrar
espacios en tu rutina diaria para conversar con tu pareja, para
leerle un cuento a tus hijos, para meditar, para escuchar a alguien
que lo necesita, para comerte un helado o tomarte un café...
pueden darle un sentido renovado a tu existencia.
Compartir en familia. Muchas
veces la rutina familiar se convierte en una experiencia llena de
deber, recriminaciones, exigencias y obligación. ¡Hagamos
el compromiso de renovar nuestro espacio familiar!! Fomentemos la
comida juntos en algún momento del día, las conversaciones
del alma que son las que nos permiten hablarnos con confianza, respeto
y amor, compartamos recuerdos de nuestra infancia divertidos o enriquecedores...
Todo esto con la intención de fortalecer los lazos que nos
mantendrán siempre unidos a través del cariño.
Buscar tu mensaje diario. Sal
a la vida cada día atento a reconocer las señales
o los maestros casuales que te hablen de tu situación personal.
Recuerda que no estas solo y que la Divinidad siempre utiliza diversos
instrumentos para hacerte llegar sus mensajes de amor, guía
y protección. Encárgate de mantener tu mente limpia
de ideas negativas y tu corazón lleno de confianza y esperanza.
Librarte de la culpa.
No importa cuantos errores cometas a diario, lo verdaderamente importante
es que tengas la humildad y la responsabilidad de reconocerlos para
hacer cuanto sea necesario para enmendarlos. Los tropiezos y las
caídas nos llevan a crecer y a madurar. Perdónate,
trátate con gentileza y date otra oportunidad. No te dejes
afectar por los comentarios o los juicios que te hagan los demás.
Soñar en grande.
Los sueños que atesoramos nos dan la motivación y
el impulso necesarios para vivir a plenitud. Cuando tienes un propósito,
tus días adquieren un sentido renovado, recuperas la pasión
y el encanto por la vida. Persevera en tu compromiso de hacer cuanto
sea necesario para cumplir tus sueños, concentra tu atención
en cada paso que das y aprende a disfrutar del proceso que te llevara
a realizarlos. l
Hola. Hoy quiero compartir contigo un regalo
muy especial a partir de las próximas entregas, vamos a ampliar
nuestro espacio en la revista para responder y publicar algunas
de tus preguntas y comentarios. Seleccionaremos aquellos que sean
más representativos de las inquietudes de nuestro lectores.
¡Gracias por acompañarme y confiar en mí! Te
quiero mucho, Maytte
maytte@maytte.com
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Ejercicio para descubrir tus objetivos
1.
Prepara una lista con siete cosas que te gusten.
Piensa en aquellas que te aporten alegría, energía
y entusiasmo y que no hayas hecho en mucho tiempo, como: Ir
a la playa, aprender a bailar, pasar tiempo con tus amigos...
2.
Al lado de cada una de estas cosas que deseas, escribe todo
lo que crees que te impide llevarlas a cabo. Ya sea un pensamiento
o un sentimiento o mas bien alguien o algo como la falta de
información o recursos.
3. Escoge
dos cosas de la lista que te den mayor bienestar y piensa
en el primer paso que puedes dar para realizarlas.
4.
Busca un calendario y elige una fecha especial en la que decidas
abrir las puertas de tu rutina para incluir algunas de estas
actividades enriquecedoras y placenteras atrévete a
hacerlas parte de tu nueva vida.
5.
Visualízate diariamente haciendo aquellas actividades
que te gustan o actuando en situaciones que te hacen sentir
muy bien. Hazlo con la certeza de haberlo conseguido.
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