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Tiempo de fiesta

Para celebrar el Año Nuevo el maquillaje se despide con un revival de los años ochenta. El brillo se impone y el glamour de los colores intensos y oscuros se manifiesta en todo su esplendor. Todo un reto para darle al rostro un look luminoso y radiante. Carolina Quintero


Las fiestas navideñas son el escenario perfecto para sorprender con un maquillaje que realce el estilo y la personalidad. Un juego de luz, color, brillo y glamour. Como paso previo es fundamental el buen estado de la piel para lo cual se recomienda una limpieza profunda de cutis que incluya una exfoliación, para eliminar células muertas, y unos tratamientos de hidratación, tonificación y firmeza. Lo segundo es contar con los cosméticos indispensables y probar los colores y las texturas que mejor se adapten a la piel, que sublimen el tono y realcen su lado más bello. Ya sea clásica o moderna, lo que importa es que el maquillaje ayude a lograr ese look que tanto desea lucir en esta temporada.

La mejor cobertura
Todo buen maquillaje comienza con un corrector y la base. El primero es indispensable para disimular granitos, ojeras, imperfecciones, rojeces. Opte por uno que tenga una tonalidad más clara que la base, pero similar a la piel y deseche los preparados con base de aceite. Se debe aplicar con pequeños toquecitos difuminando muy bien.

La base es importante para lograr un acabado uniforme en todo el rostro. Corrige los defectos y permite mantener el maquillaje por más tiempo. Las de ahora son de texturas muy ligeras que se funden con la piel y aportan una luminosidad muy natural. El color debe ser similar al del cutis. Debe aplicarse por todo el rostro, extendiéndola hasta el cuello, con una esponja o con la yema de los dedos, difuminando bien sin dejar huellas para evitar el efecto "máscara".

Para sellar el maquillaje -si es necesario- el polvo suelto controla cualquier secreción de grasas, en especial en la zona T (frente-nariz-barbilla) y proporciona una sensación de nitidez y uniformidad. Se esparce con una brocha grande, de arriba abajo, mediante presiones ligeras para que los polvos y la base se mezclen perfectamente. Los polvos traslúcidos son la mejor opción.

El toque radiante lo da el rubor o colorete. La novedad es que ahora se aplica, muy sutilmente, en todo el centro de las mejillas, difuminando hacia la sien y hacia abajo para fundir y suavizar el tono. Predominan los tonos brillantes, tanto en crema como en polvo.

Enmarcando la mirada
Las cejas confieren fuerza y definición al rostro. Ya sea con lápiz o pincel, se maquillan dando unos pequeños retoques, desde el inicio de la ceja hacia fuera, y se peinan para darle uniformidad. El color adecuado es aquel que simule el del cabello.
Para esta temporada los ojos seducen. Se llevan bien delineados y con sombras ahumadas y metálicas. Vino, morada y dorada. Es la onda retro de los años ochenta. El delineador también cambia de color. Uva, verde, o marrón, ya sea por encima, por debajo y hasta por dentro, muy intenso, marcando la mirada, sin que queden trazos fuera del ojo, difuminado al extremo para lograr lo que se conoce como el smoke eye. El secreto para aplicar las sombras es según la forma del ojo.

Ojos juntos: aplique del centro hacia fuera, difuminando hacia arriba. Use un tono más oscuro en la parte externa, para darle realce al ojo. Proceda igual con el delineador, del centro hacia fuera, y hacia arriba.

Ojos separados: coloque lo más cerca posible del lagrimal, un tono oscuro, y difumine en forma ascendente hacia el final del ojo, evitando líneas marcadas. El delineador puede o no usarse, según su gusto; si desea mayor dramatismo en la mirada, aplíquelo bordeando todo el ojo sobre la sombra empleada.

Ojos pequeños: utilice una sombra clara en el párpado móvil y una más oscura en el pliegue. Luego trace una sombra clara en el párpado superior para iluminar. El delineador va solamente en la parte superior del ojo.

Ojos almendrados: primero use una sombra clara en todo el párpado, luego un tono más oscuro en el pliegue medio del párpado y después uno más oscuro en la parte más externa. Si aplica el delineador, hágalo lo más cerca posible de las pestañas, bien difuminado.

Como escena final a unos párpados llenos de color, la máscara de pestañas realza la mirada. Los nuevos productos prometen pestañas infinitamente largas y voluminosas, bien separadas; esa es la tendencia. La técnica es sencilla. Paso 1: dos capas de máscara en las pestañas superiores, de una punta a la otra, desde la base interna hacia arriba y afuera. Paso 2: sobre la parte superior de las pestañas, para rizar y dar más volumen. Paso 3: una capa en las pestañas inferiores con un movimiento de zigzag, para separar y darles más color. El color tradicional es el negro, pero están permitidos los tonos de fiesta como ciruela, azul, y verde.

Para dejarse besar
Si los ojos van bien maquillados, la norma impone llevar los labios en tonos discretos o "nude", al natural, para hallar un equilibrio. Pero como toda regla tiene su excepción, esta temporada la tendencia dicta maquillarlos en colores intensos y oscuros como el vino, morado y el infaltable rojo pasión. Es cuestión de criterio y gusto. Sin embargo, precisa delinearlos para lucirlos perfectos. Los labios finos se dibujan trazando una línea suave por el borde exterior, y se rellenan con colores brillantes para proporcionarles volumen. Los labios gruesos se dibujan por dentro de la línea que los bordea. Las texturas mates y no tan brillantes los favorecen, pero sin exagerar, pues perdería el atractivo. El toque final es un poco de brillo transparente en el centro del labio inferior.

Es clave
l Para agrandar los ojos pequeños aplique capas extra de máscara de pestaña en el borde externo.

l Para perfilar la nariz, coloque un punto de polvos dorados sobre el hueso, no en la parte lateral; le da profundidad visual.

l Para aprovechar la sombra color oro como punto de luz, basta un toque de color en el centro del párpado móvil (abre la mirada); en lo alto de los pómulos (mezclado con el colorete habitual); o en el centro del labio inferior, para dar volumen a la boca. Pruebe Amber Light de MAC, ideal para estos tips. l

 
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