| 
¡Cúrese la gripe mientras come!
Muchos alimentos como la cebolla,
el ajo, el ají, las fresas o las naranjas,
no sólo proporcionan al cuerpo
vitaminas esenciales sino que
también poseen componentes
específicos contra el resfriado.
Foto:www.latinstock.com.ve/Corbis/Stephen Welstead
Cebolla y ajo porros
El alivio de catarros y otros problemas de respiración tiene un gran aliado en la cebolla, ya que sus componentes, sulfuro y quercitina, poseen una extraordinaria capacidad descongestiva y antiflamatoria.
Estudios recientes en Alemania han demostrado que los ataques de asma bronquial se pueden reducir a la mitad tomando zumo de cebolla.
Y las cebollas moradas contienen un antiinflamatorio, la quercitina, que atenúa
las alergias respiratorias.
Aunque el sabor y olor de estas verduras es fuerte, éste se atenúa
si se mantienen frías en la nevera.
Naranjas y limones
Son ricos en vitamina C, que es la vitamina más importante para mantener en buen estado nuestras defensas. Tienen propiedades antivíricas, lo que es importante, ya que los investigadores han probado que los virus, aunque no se hayan manifestado, pueden estar debilitando el sistema inmunológico. Si sigues una dieta sana y equilibrada, ya estarás tomando la cantidad de vitamina C que necesitas, entre 1.000 y 3.000 mg al día. Pero si fumas, bebes o sufres estrés, puedes necesitar suplementos. Si te haces un zumo de naranja, recuerda tomarlo rápido, no lo dejes mucho tiempo sin consumirlo luego de prepararlo, para que no pierda las vitaminas.


Fresas
Esta deliciosa fruta contiene vitaminas A, C y K, betacaroteno, ácido fólico y potasio. Estas sustancias son antioxidantes y también anticancerígenos, antivíricas y bactericidas.
Al natural: para aprovechar mejor sus propiedades, toma las fresas al natural, en preparaciones sencillas. Un postre perfecto es regarlas con zumo de limón. No abuses del azúcar, mejor añade una cucharada de miel.
Ajo
Este alimento es rico en calcio, fósforo, potasio y vitamina C. Entre sus beneficios, destacamos sus propiedades como bactericida, antiséptico, antivírico y descongestivo. Reduce además el colesterol. Es, de hecho, el gran antibiótico de la naturaleza; el alimento perfecto. Si te crea problemas el olor o el sabor, demasiado intensos para tu gusto, debes saber que ahora se venden en las farmacias píldoras de ajo y que también se comercializan en conserva ajos tratados para que su fuerza aromática sea más suave.
Si por el contrario eres entusiasta del ajo, toma nota de esta deliciosa receta de papas. Sofríe seis dientes de ajos fileteados en una cazuela de barro o una sartén con un poco de aceite. Cuando estén doraditos, apártalos del fuego e impregna bien con el aceite las paredes de la fuente. Luego añade cuatro papas en rodajas finísimas, con una pizca de sal. Encima vierte un pote pequeño de nata líquida para cocinar y un vaso de leche. Dale vueltas a la preparación, para mezclar bien todos los ingredientes e introduce la fuente en el horno precalentado a 170°C. Deja que se cocine durante 20 minutos a esa temperatura y luego cuece otros 20 minutos a 120°C, o hasta que las papas estén bien hechas.
Con buena compañía: para garantizar un aporte correcto de proteínas e hidratos de carbono, te recomendamos que además de ajo incorpores a tu dieta platos de lentejas, pan y arroz integral, que son además alimentos ricos en minerales que fortalecen y estimulan el sistema inmunológico.
Ají picante
Además de un eficaz agente anticáncer, la capsicina del ají picante es también un potente descongestionante, ideal para aliviar catarros y problemas respiratorios como el asma, tanto que está considerada como una terapia estándar en México, su país de origen, y la India. A su vez, en la cocina, un toque de ají picante es un gran acompañamiento de algunos granos. l
Foto:www.latinstock.com.ve/Corbis/Stephen Welstead
|