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Rostro
naturalmente más
joven
El método asiático nueve
agujas,
que era utilizado por las damas
de la corte del emperador chino
en Pekín para aliviar dolores
y
tensiones, hoy es adaptado
para tratar surcos nasogenianos,
“patas de gallina” y esas pequeñas
arrugas que se forman alrededor de los labios.
María de los Angeles Herrera
Si su rostro se ha visto afectado por el paso
de los años y desea darle un refrescamiento, pero le teme
a las cirugías y a las populares inyecciones de toxina botulínica,
la técnica nueve agujas podría ser una alternativa.
Basado en los milenarios principios de la acupuntura, este método
propicia la estimulación de los puntos energéticos
de la cara para tonificarla y rejuvenecerla.
La doctora Wendy Shauyuin Cuan, cirujana y
especialista en medicina tradicional china, ha estudiado durante
años el método asiático nueve agujas, que era
utilizado por las damas de la corte del emperador chino en Pekín
para aliviar dolores y tensiones. Aunque esta terapia suele emplearse
con fines medicinales, Cuan adaptó uno de los instrumentos
originales para darle funcionalidad estética, con lo cual
ha logrado rejuvenecer notablemente el aspecto facial de muchos
pacientes.
Método Cuan
Pese a que la doctora Cuan ha sido la creadora de esta nueva aplicación
de la acupuntura —que bien podría llamarse método
Cuan—, ha querido conservar el nombre original de la técnica
en honor a sus antepasados y a sus maestros, Mulan Chow De Cuan
y Si Huai Tang. Esta especialista define la terapia como “una
rama de la ciencia de la acupuntura en la que se aplica superficialmente
un instrumento, para estimular las redes energéticas colaterales”.
Además, agrega que lo que se busca es “trabajar los
puntos meridianos por donde corre la energía, que tienen
conexión con el sistema nervioso central”; estos están
ubicados dentro de la piel, pero para poder tener acceso a ellos
hay que hacerlo a través de las mallas energéticas
invisibles, localizadas en la epidermis del rostro.
Lo anterior puede sonar complicado, pero sólo
es parte de una teoría que tiene siglos de historia. Cuando
China entró en la Edad del Bronce y del Hierro, hicieron
su aparición las primeras nueve agujas para aplicar acupuntura.
Cada una se diferenciaba según su utilidad y su forma. Unas
eran de bordes redondeados, de tres puntas, de espada y gruesas;
y en cuanto a la función, algunas eran para realizar punciones
y presionar, mientras que otras se insertaban en áreas profundas
de la piel. Con el pasar de los años, y ante la proliferación
de estos pinchazos terapéuticos, fue necesario tomar medidas
para evitar el contagio de enfermedades: se comenzaron a utilizar
las agujas de acero inoxidable, algunas de ellas desechables, y
otras reusables, previa esterilización.
Desde entonces los cambios han sido pocos. La acupuntura cuenta
hoy con la aprobación de la Organización Mundial de
la Salud (OMS) para el tratamiento de 43 afecciones diferentes,
dentro de las cuales no está incluida su aplicación
en el campo estético. La adaptación de la técnica
realizada por la doctora Cuan permite tratar pieles flácidas,
utilizando una aguja fina como instrumento, con la que se establece
un rápido contacto con la piel, de aproximadamente medio
segundo. Esto garantiza que la terapia sea totalmente indolora,
ya que no se llega en ningún momento a perforar la dermis.
Dentro del método desarrollado por la doctora Cuan está
contemplada la recuperación de la piel del rostro, además
de la del cuello y la papada. Esta especialista describe los pasos
para la aplicación del tratamiento: luego de que se ha hecho
un diagnóstico completo de la piel del paciente y se ha descartado
la presencia de enfermedades adicionales, como lesiones cancerígenas,
cicatrices y alergias en la piel, se comienzan a formular los puntos
para suministrar la terapia, que varían según las
condiciones físicas de la persona, ya que, por ejemplo, “alguien
con gastritis manifiesta líneas finas en la parte inferior
de la cara”. Siete días después de la sesión
inicial, el paciente debe regresar para que se lleve a cabo un tratamiento
fijador del efecto lifting que se ha logrado, ambas consultas
no se extienden por más de media hora.
En algunos casos en los que la piel del rostro luce bastante maltratada,
son necesarias una mayor cantidad de sesiones, además de
la aplicación de inyecciones naturales, elaboradas con vitamina
B o extractos de fuentes vegetales, entre los que destacan hierbas
medicinales chinas, ging seng, dangüi y salvia. Estas ampollas
tienen un efecto rejuvenecedor que dura cerca de un año,
y son colocadas en el abdomen, que es donde está ubicado
uno de los centros de rejuvenecimiento facial que posee el organismo;
el otro centro, localizado en las muñecas, también
puede ser estimulado al colocar pequeñas agujas intradérmicas,
que se dejan puestas durante varios días para que el efecto
rejuvenecedor sea más duradero.
Seguro e inmediato
El método nueve agujas carece de efectos secundarios. No
existen posibilidades de que la utilización de esta rama
de la acupuntura genere cicatrices, hinchazón o deformidades
en el rostro. La doctora Cuan señala que todo radica en llevar
a cabo un diagnóstico adecuado, porque a través de
él, por ejemplo, se puede determinar si la piel es quebradiza
o tiende a la presencia de alergias, con lo cual la terapia quedaría
descartada.
Uno de los mayores temores de los pacientes es que el procedimiento
sea doloroso, o bien, que el proceso de recuperación sea
lento. Al respecto, la doctora Cuan señala que su método
se distingue de otros porque es completamente natural y no agresivo,
además de que no implica la utilización de bisturí,
sustancias tóxicas ni implantes. Por otra parte, agrega que
esta terapia “permite recuperar la tonicidad muscular que
se pierde por los agentes envejecedores y el sol, y la microcirculación
local de la cara, por lo que la piel se torna más rosada
y joven”.
Los beneficios del método, asegura, son apreciables a partir
de la primera sesión, pues logra atenuar las arrugas de la
frente, de la parte inferior del rostro y las conocidas “patas
de gallina”, que son las que se forman alrededor de los ojos.
Adicionalmente, esta terapia suaviza los surcos nasogenianos —que
son las arrugas verticales que aparecen entre la nariz y la boca—
y las pequeñas líneas de expresión que se forman
en el contorno de los labios.
Respecto a los costos, esta especialista indica que el procedimiento
está por debajo de los precios de una cirugía plástica,
de la colocación de implantes y de la aplicación de
toxina botulínica, por lo que no sólo representa una
opción para aquellos que le temen a esos método invasivos,
sino también para quienes no quieren gastar excesivas sumas
de dinero en un refrescamiento facial.
Es bueno aclarar que el efecto lifting
de este procedimiento sólo tiene una duración
de seis a ocho meses, y que es bastante sutil, cercano a 80% de
recuperación facial. Sin embargo, dada su naturaleza, no
está contraindicado que muchos pacientes lo utilicen con
mayor frecuencia —en ocasiones una vez cada dos meses—,
cuando desean impresionar en una fiesta o evento social importante,
o simplemente para mantener vigentes sus bondades.
mherrera@eluniversal.com
| Al
pie de la letra |
| l
El paciente no puede utilizar maquillaje ni recibir sol, durante
las 24 horas posteriores al tratamiento.
l No se pueden llevar a
cabo masajes ni tratamientos faciales —como quimioexfoliaciones—,
durante los siete días siguientes a las sesiones.
l Lo ideal, tanto para quienes
desean conservar la tonicidad muscular posterior al tratamiento,
como para quienes desean embellecer su piel, es que se lleve
una vida sana, que se ingieran más de ocho vasos de
agua al día y se consuma una alimentación balanceada.
l Dormir mínimo ocho
horas al día y evitar el estrés son dos aspectos
clave para lograr el equilibrio interno, lo cual —a
juicio de Cuan— permite alcanzar la belleza externa.
l Utilización de
protector solar a diario.
l Se recomienda consumir
frutas frescas que contengan vitamina C.
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No aptos para el cambio
l
Personas con pieles excesivamente dañadas por el paso
de los años o por el efecto de los rayos ultravioleta
(fotoenvejecimiento).
l
Pieles quebradizas o con hipersensibilidad a las agujas.
l
Individuos que cuenten con enfermedades crónicas.
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Para los interesados el teléfono de la
Dra. Cuan es: 235.5237
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