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Besos
de fuego
Las mujeres orientales siempre han llamado
la atención por su blanca y delicada piel en contraste con
sus pequeñas bocas pintadas de rojo. Hoy rescatamos un color
emblemático del maquillaje más de moda que nunca.
Mario Aranaga
Pintarse los labios ha sido uno de los gestos
de coquetería femenina más antiguos de la historia,
y pintárselos de rojo se ha convertido en toda una declaración
de intenciones.
El consejo más importante para lucir
siempre unos labios bonitos no pasa por gastarse una fortuna en
un labial carísimo, ni en realizar extraños tratamientos.
Se basa en algo tan sencillo como tenerlos siempre bien hidratados.
Carente de melanina y de glándulas sebáceas (y, por
tanto, de protección natural), la piel de los labios se seca
y cuartea con bastante facilidad, por lo que necesita cuidados extra.
No hacen falta grandes tratamientos, basta con tener siempre a mano
un bálsamo labial.
El color posterior ya es cuestión de
gustos, humor y carácter. No por nada el lápiz de
labios es el cosmético más popular en todo el mundo,
el más vendido y el de mayor éxito. Basta maquillarse
los labios para convertirse en otra. La legendaria actriz Marilyn
Monroe decía que para sentirse arreglada, no tenía
más que pintarse la boca de rojo, ponerse unos lentes oscuros,
y ya se encontraba lista para comerse el mundo. Por eso, elegir
una pintura de labios debe ser como escoger un vestido: primero
hay que probarlo para saber si queda bien. No existen reglas fijas,
sólo el placer de experimentar.
Tan intemporal como moderno, el labial rojo
se torna camaleónico para seguir innovando sobre sí
mismo con juegos de brillos y texturas. Además de ser el
color que cada temporada renace y se transforma, es una tonalidad
que funciona para todo tipo femenino y según se combine para
distintas ocasiones, su versatilidad y su impacto lo hacen un arma
femenina de seducción por excelencia. Pintarse los labios
de rojo es una opción para las mujeres que no quieren pasar
desapercibidas.
El
delineador
Alterar el dibujo de la boca recurriendo
tan sólo a delineador y lápiz de labios es posible...
pero poco recomendable estéticamente. Es cierto que se puede
aumentar o disminuir ligeramente, o equilibrar labios diferentes,
pero sin esperar cambios radicales. Para obtener un mejor resultado,
nada como cubrir los labios antes con base de maquillaje o con corrector
de ojeras, que crean un lienzo para el color y, al borrar la boca
ligeramente, permite una mayor corrección.
Generalmente, el delineador se debe
aplicar antes del color de labios, siendo éste siempre del
mismo tono o bien igual al de la piel, pero nunca más oscuro.
Para conseguir un trazo más firme, lo mejor es dibujarlo
poco a poco. Se comienza en una comisura del labio superior y se
llega hasta el vértice del arco de Cupido (la “ v ”
de la parte central). Después, se marca esa “ v “,
y se repite la operación al otro lado del labio. Algo similar
se hace con el labio inferior. A la hora de delinear, nada de mover
la boca de un lado a otro ni hacer muecas: sólo se consigue
desdibujar el trazo. Debe hacerlo con cuidado para mantener su aspecto
natural. Algunos maquilladores proponen no usar el delineador antes,
sino después del color, para sellar el labial. Esto tiene
la ventaja de conseguir un acabado más natural, además
de ser más fácil de trazar.
Con una rutina de cuidado diario para
humectar la piel de los labios y mucho sentido común cuando
decida delinearse la boca el resultado de su maquillaje está
garantizado y si decide pintarse con un labial rojo está
lista para comerse el mundo.
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| Que dure |
El mejor color |
Existen algunos truquitos para que
el labial dure más tiempo y aguante alguna que otra
hora extra.
Aplicar la base de maquillaje sobre
los labios crea una superficie que permite que el color se
adhiera mejor y, por tanto, prolongue su vida.
Para un tono más intenso, nada como extender el lápiz
de labios con pincel, y después presionar la boca contra
un pedazo de papel. Esto impregna la piel de pigmento, y crear
un tapiz de color. Después, extiende otra capa del
labial para sellarlo.
Dibujar la totalidad de los labios
con un lápiz delineador es una forma excelente de asegurarse
un remanente de color para cuando desaparezca la barra de
labios. |
Las pieles de tonos fríos,
con base rosada, se ven favorecidas por colores igualmente
fríos, como rosado claro, lilas o violetas.
Los cutis más cálidos,
con base más dorada y olivácea, se ven complementarios
por tonos cobrizos, rojos, marrones o ciruelas, así
como melocotón.
Los labiales marrones rosados, de
un color similar al del labio, favorecen a prácticamente
todas las mujeres al imitar la pigmentación natural. |
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