
Ly Jonaitis
EL ACTO DE UNA DEBUTANTE
¿A qué se enfrenta una joven celebrada por su belleza de reina,
pero cuyo talento dramático está en prueba de fuego? La actriz en estreno sale al ruedo y ofrece su retrato más honesto
POR NÉSTOR LUIS LLABANERO. FOTOS: DUMONT & REGALADO
Ly Jonaitis le toca llorar como no lo ha hecho en su vida de 24 años. Tiene como imperativo demostrar que, como actriz, las pocas clases recibidas del profesor Nelson Ortega no se han ido a un saco roto. En la telenovela Los misterios del amor, donde hace el papel de Karolina (con K), ha comprobado que las lágrimas, cuando vienen del histrionismo, deben ser de cocodrilo, de mentirita. Y esto la tiene conmovida más allá del set. Sucede con la debutante -nacida en Valencia el 12 de octubre de 1985- que mientras no encuentre la forma exacta de meterse en la piel de su personaje, será de la experiencia como miss de lo que se valdrá hasta que éste pueda valerse por sí solo.
Se sabe consciente de que sus registros más amplios están en el campo del modelaje. Sin embargo, el interés por la actuación lo está cultivando -sostiene- con los mismos niveles de autenticidad con los que ha enfrentado otros retos en su carrera de exposición televisiva. Así que dentro de ese proceso actoral inédito, ella besará de mentira al actor, pero recibirá del director regaños de verdad. Memorizará parlamentos y, al mismo tiempo, se exhibirá no como la modelo que vende ropa sino como la actriz que promueve el desfile de las emociones dramáticas.
Del 1 al 10, ¿cuánto te das como actriz?
"Si te respondo según como me siento, te diría que 10, pero como me gusta hacer las cosas lo mejor posible, me daría cuatro. Bueno (lo piensa y ríe), ponme cinco para no ser mala conmigo misma".
¿Qué falta para aumentar la nota?
"Aprender. Todavía soy una bebé de pecho".
¿En qué basas tu autocalificación?
"Creo que tengo intuición, que es un sentido importante para actuar".
Para una debutante, ¿cuán retador es llorar?
"Para mí es difícil. Sé que puedo sacar emociones de momentos tristes que haya vivido, pero lo mejor sería meterme en el personaje y saber dónde se originan sus propias tristezas".
¿Tus lágrimas son reales?
"Son mías, pero para obtenerlas necesito mucho tiempo de concentración".
Y besar, ¿tan complicado como gemir?
"Se me hizo menos complejo (risas). Desde el primer beso, Juan Carlos García me dijo que tuviera confianza y me pasara el suiche, que era Karolina quien besaba a Juan Andrés".
Por supuesto, lo creíste…
"Es que si no te lo crees se ve falso".
"ME ESTRESA QUE ESPEREN POR MÍ"
Becada como modelo por Jacqueline Aguilera, Miss Mundo 1995, Ly emprendió con buen pie el camino del fashion. Luego, en 2003, llegó la oportunidad en un reality de Televen que buscabaa una top venezolana. Quedó en segundo lugar. Venezuela la conoció, y viajó a Nueva York donde clasificó en un concurso de la agencia Ford. A su regreso, se colocó la banda de Guárico con la que obtuvo el trono como Miss Venezuela 2006.
¿Es un desafío llegar a tiempo al set?
"Nunca he tenido problemas con la puntualidad. Me estresa que esperen por mí".
Hay actores famosos por hacerse esperar…
"No lo sé, pero si me toca esperarlos me pondría a leer mi libreto en el camerino o me tomaría un café, que es una bebida a la que soy adicta".
Amas la cafeína…
"Me encanta el café negro. Cuando participé en Miss Universo (segunda finalista en 2007) me decían: 'La señorita Venezuela, a quien le gusta el café negro como la noche y dulce como un beso'".
¿Cómo has hecho para creerte el personaje?
"Estudiándolo y conociéndolo. Ese es el secreto para llegarle al público. Cuando veo a mis compañeros en el set, me digo: '¡En qué rollo me metí!'".

POR LOS MOMENTOS, ESTOY SOLA Y FELIZ.
NO TE NIEGO QUE ME HACE FALTA ALGUIEN
A QUIEN CONTARLE
MI VIDA
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¿A la altura de Juan Carlos García o él debe crecer más?
"En la novela ando en sandalias bajas porque soy muy alta. Mido 1,80 descalza, y puedo llegar a 1,90 en tacones. Y claro, no creo que Juan Carlos pueda crecer más... estamos cabeza a cabeza".
Algunas actrices nuevas reciben quejas por olvidar sus textos…
"Te confieso que soy mala memorizando nombres o fechas, pero con mis textos soy muy buena. Además, me gusta interpretar las líneas a mi manera, siempre dentro de lo que me piden".
Debes ser buena para exámenes teóricos…
"Sí, aunque ahora suspendí mi cuarto semestre de Comunicación Social en la Universidad Cecilio Acosta (a distancia), donde también estudian Camila Canabal, Daniel Sarcos y Daniela Kosán".
"POR LOS MOMENTOS ESTOY SOLA"
Ex novia de Leonardo Villalobos, moderador del espacio Portada's, Lydimar Carolina (nombre de cédula), intentó primero la animación del programa Somos Talento, en el cual descubría la potencialidad de los artistas, la misma que ahora ella deja ver.
A Karolina se le arruina su noche de bodas. ¿Lo comprenderías en tu vida real?
"Sí. O sea, hay muchas personas que pueden sentirse identificadas con esa situación tan triste. Creo que un compromiso de esos no lo rompe una persona que ha llegado a una madurez personal".
¿Es mejor un maracucho como pareja o sólo como compañero de canal?
"Depende del maracucho (acusa la pregunta de capciosa). A mí me caen bien los maracuchos, y los patacones me gustan que ni te cuento. Sin embargo, un maracucho, cuando es maracucho de verdad, es bueno como pareja y como compañero de canal".
¿Manejas tu carrera por tu instinto o a mamá hay que escucharla en todo?
"A mí me gusta dejarme guiar por mi pensamiento, pero madre es madre y la experiencia de ellas es valiosa. Por supuesto que la llamo y le consulto".
A punto de los 24. ¿Justo para conquistar qué tipo de corona?
"Mi meta es lograr la estabilidad laboral".
Con tanta franqueza, ¿por qué no hablas de tu estabilidad amorosa?
"También debo buscarla. Por los momentos, estoy sola y feliz. No te niego que me hace falta alguien a quien contarle mi vida".
¿Cómo tomas el feeling de tus compañeros?
"De la mejor manera, muy agradecida (vuelve a reír). No me fastidia tener que ir a grabar".
¿Muchos perros sueltos a tu alrededor?
"Dios me ha puesto al lado pura gente bonita. Y Dios se encarga de alejar lo que no funciona".
En todo caso, ¿tienes con qué evitar mordidas?
"Claro que sí. Pero te digo algo, el que se deja morder es porque quiere ser mordido".
nllabanero@eluniversal.com
| EL PRIMER REGAÑO |
"Cuando me dieron y definieron el personaje (recuerda con humor), llegué al set a grabar con Eileen Abad y me imaginé a Karolina como una sifrina típica, de las que dicen 'o sea', 'cuñi' y esas cosas. Eso fue hasta que el director Yuri Delgado me recomendó olvidarme de esa forma de hablar. Entendí que era otro el sentido de lo que buscaban y debí bajarlo".
¿Te habrán acusado de estar formada sólo para ser miss?
"No, aunque creo que a todos nos hace falta la formación en lo que nos desempeñemos. Yo, como actriz, me he formado en el set. Sólo recuerdo que antes de ir al Miss Universo recibí clases de teatro con Nelson Ortega, que me sirvieron porque yo era muy introvertida".
Del elenco, ¿quién te intimida?
"Me costaba imaginarme enamorada de Juan Carlos García. Pero nunca sentí miedo de hacer el ridículo porque todos han sido compañeros decentes".
¿Y quién te relaja?
"Sabrina Seara (la protagonista). Somos muy amigas. Nos llamamos 'comi' (comadre). Y Randy Piñango es un echador de bromas".
Karolina con K, tu personaje. ¿Eres buena en el merengue?
"Soy un palo, (se ríe). Tengo dos pies izquierdos. Por alta y no saber bailar me decían jirafota". |
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