| Carga desagradable
Era la impresión de la casera que Sarabjit quería casarse con un muchacho que vivía en La India. El padre objetó fuertemente esa unión. Max Haines
El 5 de abril, 1968, cuando el tren de las 12:52 pm arribó a la estación Wolverhampton, alguien dejó una maleta de color verde oliva. Dos empleados del ferrocarril fueron los últimos en abandonar el vagón vacío. Decidieron llevar la maleta a la oficina de equipaje.
Aquí fue abierta por Leslie Stevens, que se apartó horrorizado según miraba al torso superior de una mujer asiática.
El torso en la maleta estaba envuelto en un vestido azul, chaleco de algodón, y un sujetador blanco hecho en La India. La maleta, relativamente nueva, había sido hecha en Inglaterra. Los contenidos de la maleta habían sido envueltos en un paño de color verde.
Los detectives de Scotland Yard descubrieron que el tren había sido limpiado concienzudamente en Euston antes de salir hacia Rugby a las 10:40, en Coventry, Birmingham y Wolverhampton. Era razonable asumir que la maleta había sido abandonada en una de estas paradas.
Los detectives iniciaron la labor minuciosa de interrogar a los vendedores de boletos, el conductor del tren y pasajeros de ese día. Afortunadamente William Faux había sido el único conductor que había tenido el tren ese día en Euston. Debido al ligero tráfico, Faux recordó un hombre extremadamente oscuro que preguntó si podía preabordar el tren. Faux había informado al hombre que no se podía. El hombre de piel oscura llevaba consigo una maleta de color verde oliva.
Cuando el tren se dispuso a salir, el hombre con la maleta le presentó a Faux un boleto hacia Wolverhampton. Se subió al tren, pero minutos después se bajó. No llevaba con él la maleta.
Mientras Scotland Yard estaba todavía en las etapas iniciales de la investigación, una segunda porción de la pobre mujer apareció en Illford. Una mujer que cruzaba un puente sobre el río Roding vio una maleta parcialmente sumergida en aguas no profundas. Llamó a la policía. Adentro de la maleta encontraron las piernas y el torso inferior de una mujer. Fueron transportados a Wolverhampton, donde fue efectivamente establecido que las dos maletas contenían los restos de un mismo individuo.
Los patólogos estimaron que la muerte había ocurrido entre 12 y 24 horas antes de que apareciera la primera maleta encontrada en el tren.
Estimaron que la edad de la mujer era entre 18 y 30 años. El ginecólogo, doctor H.J. Fisher declaró que la mujer nunca había tenido un embarazo a término, ni tampoco había dado a luz, pero podía determinar claramente al examinar el cuerpo que había tenido un aborto de un embarazo de pocos meses.
Los detectives registraron las vías del tren, mientras los hombres rana rastreaban el fondo del río Roding intentando encontrar la cabeza de la víctima. Mientras este segmento de la investigación estaba teniendo lugar, una fotografía dibujada del hombre descrito por Faux se publicó en los periódicos, junto con una lista describiendo la ropa de la mujer muerta.
Miembros respetables de la comunidad india asistieron a la policía para identificar la ropa de la mujer muerta como originaria del distrito indio del Punjab, al norte de Delhi. La maleta descubierta en el río se pudo rastrear hasta una compañía india.
Pasó un mes antes de que se encontrara la cabeza de la mujer en Wanstead. Un hombre en bicicleta estaba cruzando Wanstead Flats cuando vio una bolsa de viaje azul. Paró, levantó la bolsa, y salió una cabeza humana rodando. Más tarde los médicos descubrieron que el cráneo tenía dos fracturas grandes que probablemente habían sido causadas por golpes de martillo.
Mientras estos nuevos descubrimientos tenían lugar, los detectives seguían la pista de la víctima, quien había terminado su embarazo prematuramente. Esta fue la información que llevó a la identificación de la víctima.
Una mujer de la misma nacionalidad, y muy parecida a la víctima del asesinato, había llamado al Hospital Barking, Upney Lane, Barking, el 20 de noviembre de 1967. Su nombre era Sarabjit Kaur. En ese momento la doctora Joan Ellen Watts había examinado a Sarabjit, y le había informado que estaba embarazada. La doctora pensaba que la paciente no estaba muy feliz con su embarazo y estaba planeando someterse a un aborto. No regresó nunca al hospital, pero los funcionarios pudieron entregar a la policía su última dirección conocida.
Un chequeo en la dirección reveló que Sarabjit había alquilado una habitación alrededor de noviembre de 1967. La patrona informó a la policía que la muchacha se había mudado del cuarto alquilado con la ayuda de su padre. A la casera le parecía que Sarabjit quería casarse con un chico que vivía en La India. Su padre se opuso rotundamente a esa unión.
El padre de Sarabjit fue localizado en Fanshawe Ave. Barking. Tenía 39 años y era un Sikh del Punjab, su nombre era Suchman Singh Sandhu. Probó no ser muy cooperador, declarando no tener ni idea de que su hija había estado embarazada, se negó a identificar su ropa, y juró que no tenía ni idea de dónde podía vivir. Dos día más tarde cambió su cantinela e insistió en hacer una confesión completa.
La confesión de Singh es una de las narraciones más desgarradoras y horrorosas jamás recibidas por Scotland Yard. Singh relató que su hija llevaba años sin vivir en su casa, pero periódicamente les visitaba y pasaba unos días con sus padres. En una de estas visitas, su hija le contó su deseo de casarse con un hombre de La India que ya había estado casado. Padre e hija discutieron. El cogió un martillo y golpeó a Sarabjit dos veces en la cabeza. Ella cayó al suelo.
Entonces Suchman caminó hasta Ilford, donde compró una sierra. Media hora más tarde regresó, se puso su pijama y empezó a cortar el cuerpo de su propia hija. Cuando empezó a decapitar a su víctima, Sarabjit, que aún estaba viva, increíblemente intentó agarrar la sierra. No tuvo suerte. Cuando terminó su horrenda tarea, Suchman echó su pijama sangriento y la sierra a un cubo de basura. Más tarde se deshizo del martillo tirándolo en un campo vacío.
Singh empaquetó los restos de su hija en dos maletas y en una bolsa de viaje. Como supuso la policía, era un hombre de tez oscura que había comprado un boleto en Euston. Había dejado la maleta en el tren y se bajó. A la mañana siguiente viajó en autobús hasta el puente, donde lanzó su segunda maleta. Entonces lanzó la bolsa de viaje que contenía la cabeza de su hija cuando iba de camino a su trabajo.
El jurado tardó 90 minutos en declarar a Suchman Singh culpable de asesinato. Recibió una sentencia de cadena perpetua. l
Ilustraciones: David Márquez |