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Paga por lo que comes

Cada vez son más comunes los restaurantes en los que las personas tienen la oportunidad de armar un plato atendiendo a sus particulares “antojos”, pagando una suma estipulada en función del peso de los alimentos que realmente van a consumir. María de los Angeles Herrera

Hace un par de años cuando cerraron las puertas del primer restaurante de comida por peso, ubicado en la Torre Europa de Chacao, a nadie le asombró. Y es que el venezolano no estaba preparado para dar cabida a un local donde la figura del atento mesonero no estuviese presente. Ahora las cosas han cambiado, pues el agitado ritmo de vida obliga a ahorrar tiempo y, sobre todo, dinero. Conozca las nuevas opciones que le permitirán pagar el precio justo por lo que come, donde el tiempo ya no representa un inconveniente.

A simple vista, estos espacios parecen ser un self-service como cualquier otro, ya que el cliente tiene la posibilidad de utilizar su imaginación para servirse lo que desee. Durante su recorrido por los mesones repletos de comida variada, usted puede escoger entre un lomito strogonoff, una pechuga de pollo a la plancha y hasta un pasticho, pasando por una increíble variedad de contornos y ensaladas, elaboradas con todos los vegetales que pueda imaginar. Pero al llegar a la caja no pagará una tarifa preestablecida, como es usual en este tipo de establecimientos, porque el precio es calculado en función de los gramos de comida que va a consumir.

El chef Angel Lozano, uno de los socios de la cadena Lozano Express, señala que cuando un lugar que vende comida por peso abre sus puertas, es normal que las personas “coman con los ojos”, pues la variedad es tan infinita que probablemente sea difícil no ceder ante los antojos. Sin embargo, con el tiempo los individuos comprenden que pueden comer variado sin exagerar, por lo que los consumos se estabilizan entre 300 y 600 gramos, media que este cocinero estableció a raíz de su incursión en este segmento del mercado venezolano.

Ni tan nuevo
Los expendios de comida por peso no son un concepto actual. Este tipo de lugar ha tenido bastante auge en Estados Unidos y en algunos países de Latinoamérica, como Brasil y Paraguay. Sus ventajas son muchas, desde no tener que esperar por la atención de los mesoneros —especialmente al momento de pagar la cuenta—, hasta poder escoger lo que quiere comer, en la cantidad que su apetito le sugiera, y no tener que cancelar pagos adicionales por el servicio prestado.

Pese a los numerosos atributos de los establecimientos de esta categoría, el mercado venezolano no estaba preparado para acogerlos, porque ir a comer a un restaurante implicaba una especie de ritual. En primer lugar el tiempo no era importante, pues se sabía que esta visita requería de mínimo dos horas; además, era preciso escuchar las sugerencias del maitre, para poder tomar una decisión acertada, y finalmente se llevaba a cabo una sobremesa, en la que los comensales conversaban mientras deleitaban un café o una bebida digestiva.

Aunque esa descripción parece venida de tiempos ancestrales, hasta hace pocos años fue la realidad de muchos. En la actualidad, la crisis económica y el ritmo de vida de la ciudad dificultan este tipo de costumbre; ya no es sólo cuestión de ahorrar el mayor dinero posible, sino también de aprovechar el poco tiempo del que se dispone para comer. Todo apunta a que comercializar los platillos en función de lo que pesan es una tendencia que promete afianzarse en la sociedad venezolana.

Para todos los gustos
Ante la nueva realidad de mercado nacional han surgido alternativas que se adaptan a todas las necesidades y presupuestos.

Si va de compras
Hace dos años la cadena mayorista Makro comenzó a vender comida por peso en los diferentes restaurantes que están ubicados dentro de sus instalaciones. La propuesta es bastante provechosa para quienes visitan el local en busca de los productos que allí se pueden encontrar, o bien para aquellos que trabajan en las zonas aledañas.
Actualmente, los establecimientos que utilizan esta modalidad en todo el país son doce, entre ellos Makro Puerto la Cruz, Valencia, Maracay, Maracaibo, Mérida, Charallave y Paraguaná; en Caracas sólo está presente en Makro La Urbina, aunque próximamente esperan extenderse al localizado en La Yaguara. A diferencia de sus competidores, el costo de los alimentos varía en función de su tipo. Si desea comer una presa de carne con dos contornos, el kilogramo tiene un precio de 14.000 bolívares; mientras que si sólo ordena varios tipos de carnes, de contornos o de ensaladas, los costos por kilo son de 22.000, 8.500 y 6.500 bolívares, respectivamente.

La comida que ofrecen es básicamente criolla: distintos cortes de carnes rojas, como solomo, lomito y churrasco; pechugas, milanesas y medallones de pollo; pescados variados, como merluza, mero, sierra y pargo; además de ensaladas y contornos, entre los que destacan las hallaquitas, la yuca y las papas fritas.

Makro: Avenida Rómulo Gallegos con Carretera Vieja Petare Guarenas, La Urbina.
Teléfono: 0212-242.1811. www.makro.com.ve

Comida casera en ferias
Angel Lozano, conocido por sus incursiones en radio, prensa y televisión, abrió hace año y medio la cadena Lozano Express. Empezó con un local en el Centro Comercial Plaza Las Américas, y al poco tiempo inauguró uno en el Centro Comercial El Recreo y otro en el Sambil. Aunque poseía experiencia en el ramo, nunca imaginó la receptividad que tendría este negocio, al punto de que tiene planes de una nueva apertura en el Centro Ciudad Comercial Tamanaco.

Tanto para los que van de compras o de visita a los centros comerciales, como para aquellos que laboran en las cercanías, Lozano Express es una buena alternativa en medio de las ferias de comida rápida, siempre repletas de opciones que rara vez van más allá de hamburguesas, perros calientes, sándwiches y pizzas. Según su reputado chef, las fortalezas del establecimiento radican en la calidad y la esmerada presentación de los alimentos; además de la buena atención, debido a la gran mística de trabajo de los más de 120 empleados con los que cuenta. De igual forma, es importante el contacto directo con los comensales, porque son ellos quienes pueden dar consejos, tanto relativos al funcionamiento del negocio, como a la comida que debería ser incluida.

El menú de Lozano Express está compuesto por 85 platillos. Cada restaurante tiene un sistema de rotación propio, por lo que generalmente los alimentos que se venden en un mismo día, dentro de los diferentes locales, no son iguales. Sin embargo, hay algunas cosas que no pueden ser eliminadas debido a la elevada demanda, entre ellas el atún en salsa agridulce, el pasticho, el pollo a la plancha y el bistec caraqueño. El costo por kilogramo es de 16.000 bolívares; así mismo, cuenta con una completa selección de postres, entre los que resalta la natilla catalana.

Aunque Lozano y sus socios no están reacios a la idea de franquiciar el local, piensa que es indispensable que los interesados tengan experiencia y que trabajen en conjunto con él, puesto que este tipo de negocio es difícil de llevar por la cantidad excesiva de kilogramos de comida que se tienen que producir diariamente. Por ejemplo, los tres establecimientos de Lozano Express venden cerca de 1.500 kilos de comida diarios, cifra bastante elevada si se toma en cuenta el lugar en el que están ubicados.

Lozano Express: Centro Sambil (Nivel Acuario) Teléfono: 0212-263.5334, C.C. Plaza Las Américas (Nivel Feria) Teléfono: 0212-720.3470, C.C. El Recreo (Nivel Feria) Teléfono: 0212-706.8691.

A gran escala
Kilomania representa una buena opción para quienes laboran o transitan por los predios del Centro de Caracas. Aunque el local no es de gran magnitud, desde hace seis meses satisface el apetito de miles de comensales que se han paseado por sus instalaciones. Su propietario, Ilario Dos Santos, confiesa que se arrepiente de no haber creado inicialmente una estructura de mayor envergadura, ante su incredulidad sobre el éxito que podía llegar a tener el proyecto; pero hoy día está satisfecho con la receptividad que ha tenido el negocio.

Dos Santos señala que copió la idea del mercado brasilero, pero la adaptó al gusto del venezolano; y aunque sus chefs trataron de elaborar un menú bastante variado, no existen muchas posibilidades de rotación de los platillos, debido a la excesiva demanda diaria. El precio del kilogramo de comida es de 14.000 bolívares, sin hacer ningún tipo de distinción entre los alimentos que usted pueda colocar en el plato. Es importante que sepa que, aunque es una opción relativamente económica y la comida tiene una calidad aceptable, el establecimiento generalmente está repleto de gente, por lo que es probable que deba compartir su mesa con personas que no conoce, tal y como ocurre en otros locales ubicados en la zona.

Está abierto de lunes a sábado desde las 7:30 am hasta las 4:00 pm, porque a diferencia de sus competidores más cercanos, ofrece desayunos que van desde las típicas empanadas y arepas, hasta propuestas más elaboradas como la tortilla española, caraotas negras y carne mechada. Los almuerzos también abarcan propuestas comunes, como pastas con distintos tipos de salsas, asado negro, ensalada César y arroz verde; y otras más sofisticadas, como pernil al vino y crepes con distintos rellenos. Además, este local ubicado frente al Capitolio, cuenta con un centro de postres en el que podrá tomarse un café, y saborear un trozo generoso de una de las decenas de tortas que ofrecen.

Dentro de dos meses, en la parte superior de Kilomania, estará disponible el servicio VIP, que funcionará bajo las mismas premisas del local original, pero al doble del costo, debido a los platos exóticos que se venderán, entre los que no faltarán el sushi, los quesos importados, el salmón y diversos tipos de carpacho. A partir de ese momento este restaurante estará abierto a la posibilidad de convertirse en franquicia, siempre y cuando los interesados estén dispuestos a dedicarse por completo al proyecto.

Kilomania: Monjas a Padre Sierra. Centro Comercial Empresarial La Francia. Segundo piso, frente al Palacio Federal Legislativo. Teléfono: 0212-861.8254.

mherrera@eluniversal.com

Ver también en Encuentros:
- Venezuela rumbo al kilimanjaro

- Sex-Mex

 
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