TENDENCIAS
PROTAGONISTAS
-

Patrick Dempsey
Como el buen vino

-

El monitor

-

Preguntas a ...

LA CARACAS DE...
-

Nicola Rocco

MODA
-

Sube / Baja

GASTRONOMÍA
- Ensalada
Mazzucato
ENCUENTROS
-

Roque Valero
"No creo en cuentos
de estrellitas "

- Tropa de élite
Una historia que dispara verdades
- Gal Costa
Lo mejor de Brasil
- Casual pero
impecable
VIVIR MEJOR
SALUD
- ¡Aún estás
a tiempo!
BELLEZA
- Para una melena
espectacular
FAMILIA
- ¿Qué pasará
por su cabecita?
COCINA
- Papas horneadas
con sabrosos rellenos
MASCOTAS
-

Dentadura
limpia y sana

PUNTO Y APARTE
CRIMENES
HOROSCOPO
HUMOR
CRUCIGRAMA
ARCHIVO
CONTACTENOS
 
 
 
LA CARACAS DE ...

Frente a la plaza O'Leary, en El Silencio

NICOLA ROCCO
"Caracas, desde el aire,
es como una mujer alocada"

Habla de Caracas remitiéndose a una colección de fotografías que
tiene en su memoria y que permite imaginar cómo luce la urbe
a través de una lente
Por Johan M. Ramírez Foto: Natalia Brand

Siempre vivió del fotoperiodismo. Pero un día, "por bueno y barato", asumió una responsabilidad cuya trascendencia jamás imaginó. Contratado por la Fundación
para la Cultura Urbana, subió a un helicóptero y sobrevoló Caracas quince veces
para hacer un registro aéreo de la ciudad. Casi terminando la experiencia, y tras entregar cerca de dos mil fotografías, surgió la idea de convertir aquello en un libro, que no sólo era un sueño de Nicola Rocco, reportero gráfico de El Universal
y Premio Nacional de Periodismo 2001, sino que terminaría mostrando un perfil
pocas veces apreciado de la capital: la urbe vista a vuelo de pájaro, el rostro
de una desconocida y fascinante Caracas Cenital.

"Seré sincero: volar sobre la ciudad me reconcilió con ella. Entendí muchos porqués, y sólo pensaba: 'pobrecita'. Cuando la ves desde arriba comprendes las proporciones de sus problemas y de su llamado 'cinturón de miseria'", dice. Algo que le impresionó fue observar a dos ciudades luchando por el poco espacio que les queda. La Caracas "pobre" va escalando cerros sin contemplación para "montar cuatro palos y dos latas de zinc"; pero también advirtió a la Caracas "lujosa" que levanta edificios por doquier, aplanando, con igual dramatismo, cuanta montaña se cruza en el camino de sus construcciones.

Y de toda la experiencia, no es la majestuosidad de El Ávila ni el impacto vehicular en la autopista ni la belleza de los parques lo que más le conmovió, sino la enormidad de Petare. "Cuando ves ese barrio desde arriba piensas: 'aquí no hay solución'. Es descomunal, pero al mismo tiempo sublime, y, salvando las distancias, por momentos sentí estar viendo una obra de Gaudí", asegura.

Pasados cuatro años desde la publicación del libro, y tras la elaboración de dos más (Valencia Cenital y Maracaibo Cenital), cree que sólo un esfuerzo faraónico podrá solventar las dolencias caraqueñas, trabajos, dice, comparados a los realizados hace miles de años, cuando los egipcios construyeron sus pirámides, o los chinos levantaron su muralla.

De ese caos, sólo se salva
El Ávila, aunque igual luce indefenso. Qué curioso: pareciera que toda la ciudad estuviera represada a su alrededor, esperando
el día que digan: 'Tomemos
la montaña', para
subir corriendo y ocuparla
en un minuto"

"De ese caos, sólo se salva El Ávila -agrega-,
aunque igual luce indefenso. Qué curioso: pareciera que toda la ciudad estuviera represada a su alrededor, esperando el día en que digan: 'Tomemos la montaña', para subir corriendo y ocuparla en un minuto".
Pero en el fondo, reconoce en Caracas una cualidad pocas veces señalada: "Es hospitalaria como
ninguna, pues nunca niega darle casa a todo el
que llega". Lejos de parecerlo, Nicola no es del tipo
que anda siempre con su cámara encima. No teme perderse buenas fotos, pues cree que la ciudad las ofrece a cada rato. ¿Que si la considera fotogénica? Claro, aunque no completamente. A veces la observa como una novia mal vestida, sin maquillaje y despeinada. Pero otras veces, cuando le hacen algún cariño -como a los Bloques de El Silencio-, la mira renovada, y tan cambiada que, desde algunos ángulos y con mucho ingenio, dice
que alguien podría fotografiarla y hacer creer que se trata de otra ciudad. Y es ése
su anhelo: tomar una postal de Caracas que parezca una vista de París. Rebatiendo
el común denominador, le gusta El Ávila, pero cuando está nublado. "Le da un
carácter señorial".

Tras mucho conversar, Nicola Rocco vuelve al punto de partida. Piensa en sus horas de vuelo sobre la ciudad, y casi se dibujan en su cara los paisajes observados. Resume, pues, en una frase, su visión privilegiada: "Desordenadamente atractiva. Así es esta ciudad desde el aire, como una mujer alocada".

johan_ramirez3@hotmail.com

Asistente de fotografía: Anita Carli

 
volver a eluniversal.com | ir arriba
 
Contáctenos | Tarifario | Publicidad en línea | Política de privacidad
Términos Legales | Condiciones de uso