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Siga consejos
Si hacemos un recorrido por
el mundo de los lentes oscuros, los expertos hacen unas cuantas
recomendaciones básicas a la hora de comprar. Asegúrese
de que los lentes que seleccione ofrecen protección
contra los rayos UV y están aprobados para el tipo
de actividad para la cual los necesita. El cristal brinda
una visión de mayor calidad y es más resistente
a las rayas, pero es más pesado y si se cae se puede
hacer añicos. El CR-39 o plástico policarbonato
es bastante liviano y resistente a los impactos. En cuanto
a los colores, los naranja/ámbar son mejores para contrarrestar
las condiciones de mucha luz; los verde/amarillo para la iluminación
escasa; el marrón para la iluminación cambiante
(y para una menor tensión ocular). Por su parte, los
de tonos rosa, tanto en el lenguaje metafórico como
en la vida real, son más reconfortantes. Mientras más
oscuro sea el color, mayor es la absorción de luz,
por lo que se recomienda un revestimiento apropiado.
Con respecto a las monturas, la mejor elección es una
en metal ligero en lugar de las plásticas que se rompen
con facilidad, aunque lo ideal sería una en nylon flexible.
Las varillas de sostén deben fijarse sin que queden
trechos abiertos y lo mejor para lograr una buena adaptación
es escoger las que tienen resortes.
Este es el panorama actual. Sin embargo, Marcolin dice que
cada año surge una nueva tecnología para satisfacer
a los consumidores que, en promedio, cambian de lentes de
sol cada dos años. Por ejemplo, Tag Heuer Sport Vision,
la gama de lentes de sol diseñada por Ross Lovegrove
y lanzada al mercado el año pasado, ahora ha sido mejorada
para el equipo de las competencias en yate Oracle BMW de tal
manera que se pueda desplegar la información en tiempo
real y de manera inalámbrica directamente en los cristales
de los lentes de cada competidor.
La conclusión es ineludible: con un futuro (de alta
tecnología) tan brillante, todos tendremos que usar
lentes de sol.
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Lentes oscuros
Josh Sims
Ya no es sólo un problema de estilo.
A la hora de elegir las gafas que lo protegerán del sol,
debe estar atento a las nuevas especificaciones tecnológicas.
Antes, la tarea de comprar lentes
de sol solía ser sencilla; ahora, la decisión de cuál
par se ajusta más a su imagen (espía internacional,
estrella del rock, practicante de deportes extremos, Jackie O.,
guardaespalda, playboy) es más complicada. Para decirlo sin
rodeos: antes de ser James Bond, debe pasar por científico.
En estos días, para negociar unos lentes de sol hay que conocer
la diferencia entre diversos materiales: entre ANSI Z87.1 y celulosa
de acetato; entre una aleación de polímeros granulados
(megol) y una capa de cobertura deslumbrante; entre una montura
hidrófila, de nylon hidratado y unos cristales fotocromáticos
high index, recubiertos con policarbonatos polarizados, resistentes
a los impactos. La tecnología, más que ofrecer variedad,
provee a quienes deben usar lentes de una nueva lista de referencias.
"En las marcas de moda, el estilo aún es la consideración
número uno, pero ahora la tecnología, aunque en el
segundo lugar, se le acerca bastante", dice Maurizio Marcolin,
gerente ejecutivo de Licencias, Ventas y Mercadeo del Grupo Marcolin,
la tercera productora más grande en el mundo de lentes de
sol. "Los consumidores ahora exigen innovación, aunque
la tecnología disponible actualmente está bastante
adelantada con respecto a cualquier necesidad de los consumidores.
Probablemente comprenden muy poco, a pesar de toda la información
disponible. No obstante, es suficiente para que se sientan felices
con su compra. El énfasis en la tecnología alimenta
el sentimiento de que los lentes de sol están a la moda y
son de cierta calidad".
Al igual que con los equipos de sonido, las PC, los motores de autos
y otras maquinarias avanzadas, las especificaciones técnicas
pueden no ser significativas para muchos, pero añaden prestigio
(y altos costos), además de brindarle al consumidor mucha
seguridad. Con razón, de acuerdo con Mintel, las ventas de
lentes de sol con precios sobre los 50 dólares se han incrementado
22% en los últimos dos años.
A pesar de todo, la jerga científica aún puede dejar
ciegos a muchos. Por ejemplo, los lentes de sol fabricados por Marcolin
para Costume National y Mont Blanc -ambas empresas debutantes en
este mercado- son de "rutenio mate policromado" o "policarbonato
inyectado". Oakley, por su parte, promociona su "unobtainium"
(un sistema de fijación libre de sudoración), "plutonite"
(el material de las lentes) y lo que llaman "polaric ellipsoid"
(un proceso para minimizar la distorsión en todos los ángulos).
Y todo eso, ¿qué quiere decir? ¿Qué
tanto de humo hay detrás de esas gafas ahumadas?
"Algunas compañías aparecen con toda suerte de
objetos para embaucar al cliente", señala Jason Kirk,
diseñador de la marca Kirk Originals. "Ni siquiera las
calcomanías que dicen '100% protección contra rayos
UV' tienen sentido". Técnicamente hablando, esto es
imposible, ya que no se podría ver a través de los
lentes. Los clientes, por su parte, conocen las dos cosas más
importantes sobre los lentes de sol: que los necesitan para proteger
sus ojos y que les hacen lucir como un dios del amor".
Los lentes de sol que desde el año 1997 se venden en países
como el Reino Unido siguen la directiva de la Unión Europea
en cuanto a equipos de seguridad personal. Los estándares
mínimos establecen que se debe proteger los ojos de la radiación
dañina y proveer alta fidelidad en el color (de lo contrario
pueden generar dolores de cabeza y problemas con los semáforos
en el tráfico). Además, los lentes deben ser ópticamente
correctos (sin distorsionar la v isión
del usuario) y resistir el impacto del "uso" diario. Los
llamados lentes deportivos deben dejar claro cómo sus filtros
de calidad los hacen convenientes, o no, para ciertas actividades.
Una nueva directriz establece que los materiales (especialmente
el níquel utilizado en monturas de metal) no causarán
irritaciones de la piel ni reacciones desagradables al entrar en
contracto con el aceite de coco que el usuario se unte en la piel.
Para mantener el ritmo de avance de la tecnología, probablemente
estos estándares sean actualizados para el año 2005.
"Sin duda, algunas compañías crearán nombres
con cierto atractivo para tecnologías que son bastante corrientes,
haciendo que el cliente se pregunte: ¿Qué diablos
es eso? ¿Acaso eso tiene importancia?", indica Rod Lane.
"Eso es mercadeo y es difícil de criticar. ¿Es
engañoso? Creo que a los consumidores les gusta. Estamos
en la era del lenguaje técnico. Sin embargo, tal vez sería
mejor para productores y consumidores que el lenguaje utilizado
en la tecnología de los lentes de sol fuese más simple".
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