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Drogas, éxodo y excesos

Nacido en Dublin, en 1976, por las venas de Colin James Farrell debe correr más alcohol que glóbulos blancos. Expulsado de la escuela secundaria ("debían sentirme el olor a alcohol apenas abría la boca") tras agarrar del cogote a un supervisor del college y sostenerlo contra una pared, Farrell fue arrestado por conducir ebrio y se inició en las sustancias ilegales a los 14 años.
Se fue a Australia por un año y regresó a Irlanda a estudiar teatro, pero abandonó la escuela en 1997, cuando consiguió un papel en el drama Drinking Crude. Al año siguiente era un héroe en la sitcom de la BBC Ballykissangel, que le permitió saltar a un pequeño papel en The War Zone, debut en la realización cinematográfica del actor londinense Tim Roth.
Ya en Londres, su papel de un adolescente con autismo en una obra teatral sorprendió a Kevin Spacey, quien lo recomendó al director de Ordinary Decent Criminal para que lo contratara. Allí trabajó junto a él y a Linda Fiorentino. Y en Londres estaba Joel Schumacher, haciendo el casting de su antibélica Tigerland, sobre un grupo de reclutas preparándose para ir a Vietnam. Luego vendrían la no muy lograda Renegados Americanos, donde interpretaba a Jesse James, En defensa del honor, Minority Report, Daredevil y el resto que está por verse.

El yerno que nadie quiere
A Farrell se le ha relacionado sexual más que románticamente con estrellas como Demi Moore -después de que Colin actuara con Bruce Willis en la bélica En defensa del honor-, y con Britney Spears -lo vieron besándose con la cantante en la premiere de El Discípulo en Los Angeles-.
Su último romance conocido era con Kate Beckinsale, la actriz inglesa de 29 años de Pearl Harbor y Señales de amor, pero luego de admitir que tiene sexo con prostitutas ("el sexo casual es grandioso"), y que se masturbaba mirando fotos de Naomi Campbell y Linda Fiorentino -a quien, dice, ya se lo contó-, ahora algunas revistas aseguran que es el padre del bebé que está esperando la modelo neoyorquina Kim Bordenave. Colin estuvo casado sólo cuatro meses con la actriz Amelia Warner (Letras Prohibidas) en 2001, cuando ella tenía 19 años. Se casaron en Tahití y él aún tiene su nombre tatuado en el anular izquierdo. "Cuando uno ama a otra persona es duro darse cuenta de que ese amor ya no existe. No voy a hablar de ella", termina.

Colin Farrell
Nace un rebelde
Pablo O. Scholz

Es junto a Al Pacino el protagonista de El Discípulo, película que se estrena el 28 de mayo en el país, y tendrá un rol estelar en cinco filmes más durante 2003. Tuvo romances con Britney Spears y Demi Moore e interpretará a Alejandro Magno dirigido por Oliver Stone. ¿Se puede pedir más?

Tal vez lo observe y no recuerde en qué película lo vio. No se preocupe: tendrá todo el 2003 para conocerlo.
Si no conté mal, tienes seis películas a estrenar este año...
"Cristo, ¿son tantas?... A ver... Una, dos, tres, cuatro, cinco. Sí, seis".
¿No tienes miedo de que se cansen de ti?
"¡No tan rápido! ¿Sabes qué? La vida es muy corta".
Tal vez la palabra que más salga de su boca desde Londres sea fuc... Pero no es un tipo descortés. Tiene fama de ser un irlandés pendenciero, iracundo, mujeriego y más. ¿Russell Crowe, salvaje? Eso es viejo. Ya hay un nuevo sucesor. Colin Farrell tiene 27 años -recién cumplidos- y ya fue un soldado en un campo de concentración al lado de Bruce Willis (En defensa del honor), agente del Gobierno tras los pasos de un fugitivo Tom Cruise (Minority Report), y reclutado por Al Pacino en la CIA (El Discípulo). También fue portada de Interview y Vanity Fair. Y sigue.
Farrell dice que le gusta "beber cerveza Carslberg, no una, ni dos, ni tres". Que no puede parar de fumar sus Camel Lights. Y dicen que expresa con orgullo que practica sexo con prostitutas y/o modelos. "¿Para qué hablar de esas fuc... cosas?", dispara del otro lado de la línea telefónica.
Eres hijo de un estrella del fútbol irlandés de los años sesenta, Eamon Farrell...
"Tuve una época en la que lo único que quería hacer era jugar al fútbol, pero después me aparté de él y entré en el ambiente del espectáculo. Pero no, hace mucho que ya no juego".
En la pasada ceremonia de entrega de los Oscar, a Colin le tocó presentar a sus compatriotas de U2 en el escenario. Su mensaje fue breve pero claro en contra de la guerra, y no disimuló para nada que le disgustó un chiste que Steve Martin hizo sobre su persona.
Estás participando en películas en las que siempre estás con un arma en la mano. ¿Preferirías hacer otro tipo de actuación?
"A veces es lindo trabajar con grandes directores, pero no tengo nada prefijado de antemano, estoy bastante abierto a lo que me ofrezcan. Me dicen que estoy en grandes producciones de Hollywood. Qué me importa".
Bueno, ya dejaste de ser el "coprotagonista" de Willis, Pacino y Cruise, porque en un futuro cercano vas a ser Alejandro Magno.
"Sí, sí. Voy a hacer eso con Oliver Stone. Un guión formidable, por cierto, basado en la vida de Alejandro Magno. Va a ser algo grande. El lo escribió y lo va a dirigir. Vamos a tener una preparación exhaustiva. No veo la hora de comenzar".
Me gustaría saber cuál es tu posición sobre el ataque de EEUU e Inglaterra a Irak...
"El mundo está patas para arriba. La guerra es siempre una cosa horrorosa, no cabe duda de eso. Es muerte, la muerte es la que está detrás. Siempre".
¿Participaste en alguna marcha en contra de la guerra?
"No, no".
Bueno, tal vez Colin no tenga mucho tiempo, entre rodajes, preparaciones y rondas de entrevistas internacionales. Veamos: luego de Daredevil, donde interpreta a Bullseye, némesis del protagonista Ben Affleck; de El Discípulo, al lado de Pacino; en junio llega Enlace Mortal, donde atiende un teléfono de una cabina y se encuentra con que, si cuelga, lo matan. Más tarde se verá en Verónica Guerrin, basada en la historia verdadera de una periodista irlandesa asesinada por narcotraficantes; y en octubre estará en SWAT y en Intermission, esta última rodada en Irlanda, en el papel de un criminal a punto de dar su último golpe.
Dinero no le falta. "Es cierto, hoy tengo más plata de la que hubiera soñado", larga. Farrell cobró cinco millones de dólares por El Discípulo. "Me alcanza y me sobra para que mi mamá vaya a hacerse la manicura", bromea. Vaya a saber uno qué hará Farrell con los ocho millones que cobró por filmar SWAT, al lado de Samuel L. Jackson, en el papel que tenía Robert Urich, el oficial Jim Street.
Trabajaste en tres películas dirigido por Joel Schumacher. ¿Te sientes en deuda con él?
"Sí, Joel es un tipo bárbaro, con el que se puede trabajar en confianza. Me dio una gran oportunidad con Tigerland. Haré cualquier cosa que él me pida".
En El Discípulo, Farrell vuelve a salvar al mundo -o, al menos, al mundo occidental como lo entiende Hollywood-. Interpreta a James Clayton, cuyo padre murió en un confuso accidente en Perú, y que debido a su inteligencia y talento llama la atención de un veterano de la CIA, que lo insta a incorporarse y a descubrir a un infiltrado en la Agencia de Inteligencia.

El actor en escenas de algunas películas en las que ha participado
(de arriba hacia abajo): Daredevil,
El Discípulo, Enlace Mortal, SWAT
y Minority Report

¿Cómo fue trabajar con Al Pacino?
"Fue un gran compañero y socio en el rodaje. La pasamos bárbaro en Toronto. Estuvimos realmente muy unidos. A veces ensayábamos porque él no estaba muy conforme con una escena, otras, todo salía así como así -se escucha un chasquido de dedos-. Ibamos a cenar para hablar de alguna escena, o, mejor, salíamos simplemente para tomar unas cervezas. Fue un placer trabajar con él, todo el tiempo. No tienes todos los días la suerte de estar al lado de Michael Corleone".
¿Tienes un actor favorito, algún modelo de la vieja generación?
"Al Pacino, no porque haya trabajado con él, pero siempre lo vi, sí, como un ídolo, alguien por el que sentí admiración. También me gustan De Niro, Marlon Brando, Paul Newman. Son todos grandes actores".
A ti ya comienzan a compararte con Marlon Brando...
"Es una tontería".
Colin, tienes una carrera meteórica. De aquí a diez años, ¿en qué etapa te imaginas de tu carrera?
"Eso es bastante tiempo, pero para serte sincero, espero que esté trabajando todavía...".
¿Eres fan de las historietas o participaste en Daredevil sólo porque te gustaba el cine de acción?
"Fue algo muy divertido, nunca antes había hecho algo parecido. Eso de poner cara de loco casi todo el tiempo y tomarme un poco el pelo, hacer de un fuc... irlandés, lo disfruté mucho. Y Ben (Affleck) también es un tipo divertido. Pero no hablamos mucho".
Todo prevé una secuela, y tu personaje no muere...
"Ehhh... Veremos".
Con las estrellas con que trabajaste, Cruise, Willis, Pacino, Affleck, ¿mantienes algún tipo de relación después de los rodajes?
"Ciertamente, no. En Hollywood no busco mis amigos. Trato de jugar al juego de Hollywood, pero siguiendo mis reglas. Los Angeles es un sitio lleno de codiciosos, un lugar muy conservador".
Me gustaría saber qué tan distinto es trabajar con Tim Roth, con quien actuaste en su ópera prima, The War Zone, y Steven Spielberg...
"Es difícil decirlo, porque son enfoques bastante distintos y personas distintas. The War Zone era una cosa más intimista, y en Minority Report lo importante era el thriller. En cuanto a mis trabajos, no estaba, en la película de Spielberg, tan conectado emocionalmente. Ser detective y perseguir a Cruise no implica mucha más atención que seguir las pautas".
Así es Farrell: frontal, sin vueltas. No queda tiempo para preguntarle por la lógica pelea que habrá en junio del año que viene, cuando en la pantalla él protagonice a Alejandro Magno, en versión Stone, y Leonardo DiCaprio lo haga bajo la mirada de Baz Luhrmann. "Thank you, man", saluda. Por lo menos, no dijo fuc...
l Clarín

 

Ver también en Encuentros:
- ¡Que Mango!
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