TRIADA
CLAVE |
Cien años de soledad
Hace 40 años que García Márquez le dio vida a la familia Buendía y desde entonces su novela —considerada un ícono del realismo mágico— ha sido vendida a más de 30 millones de personas en el mundo, en 35 idiomas diferentes.
El amor en los tiempos
del colera
Ambientada en una ciudad costera, esta historia de amor escrita en 1985 retrata las vidas de una pareja que logra reunirse después de cinco décadas de haberse encontrado. La adaptación cinematográfica —protagonizada por el español Javier Bardem y la italiana Giovanna Mezzogiorno—se estrenará a finales de 2007.
Vivir para contarla
Publicado en 2002, este relato autobiográfico es considerado por muchos como una guía para la lectura de toda la obra del Gabo, debido a que el autor descubre cómo surgieron las historias y personajes que han configurado sus novelas.
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Un año para el Gabo

Foto: Eduardo Abad / EFE
A Gabriel García Márquez le sobran motivos para festejar. El 6 de marzo arribó a sus 80 años; en junio
se cumplirán 40 de la publicación de su obra cumbre —Cien años de soledad— y en octubre harán 25 del momento en que le otorgaron el Nobel de Literatura,
a lo que se suma el 60 aniversario de la publicación
en 1947 de su primer relato, La tercera resignación. Pero eso no es todo, pues con tantas celebraciones
no falta quien le rinda homenaje, desde los
académicos que asistirán al IV Congreso Internacional de la Lengua Española —del 26 al 29 de marzo—, donde se presentará una edición especial de la famosa novela ambientada en Macondo, hasta los realizadores que se congregaron en el Festival Internacional de Cine y Televisión de Cartagena para proyectar algunas de sus obras llevadas a la gran pantalla —que ya suman casi 20—, entre ellas, El amor en los tiempos del cólera, una de las cintas más esperadas de 2007 donde Javier Bardem, Giovanna Mezzogiorno, Benjamín Bratt y Catalina Sandino dan vida a una trama de amor inspirada en el noviazgo de los padres del máximo exponente del realismo mágico. Con ocho décadas de vida y más de 40 títulos publicados, después de ser
un pésimo estudiante de Derecho, un exitoso periodista y más tarde uno de los escritores vivos más universales; luego de haber rayado en los límites de la indigencia y también de haber gozado de una gran fortuna —amasada a punta de escribir para sus amigos, como él mismo lo dice— y años después de haberle ganado la batalla a la leucemia, no queda duda de que el Gabo ha vivido y lo ha contado, pues sus obras son reflejo de sus propias experiencias y de ese mundo tan mítico donde parece residir. Pero no sólo sus pasos han estado llenos de contrastes, también su personalidad: pocos comprenden que sea reconocido y le huya a la exposición pública por su timidez, pero al mismo tiempo genere polémica por sus posturas políticas, ni mucho menos cómo mantiene intacto
su buen humor y sencillez, con tanto camino recorrido. Y es en ese mundo de contradicciones, en ese haber estado arriba y abajo, donde quizás radica su
capacidad para mostrar la realidad y, al mismo tiempo, lograr que el lector la evada,
a través de frases que, siendo barrocas y extensas, embelesan.