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revista Estampas
 

Es cuestión de actitud

 

 

“Un rey, debido a su pesimismo, se había enfermado y, en su agonía, llegó a verle de tierras lejanas un médico; éste le dijo que lo único que lo salvaría sería ponerse la camisa de un hombre optimista.

Los heraldos y cortesanos se dieron a la búsqueda de la valiosa prenda. Citaron a todos los hombres del reino y se presentaron muchas personas, pero todos estaban amargados porque les faltaban cosas para ser felices. Sin embargo, al final de la larga fila, estaba un hombre de apariencia risueña canturreando y conversando con los sirvientes y observando maravillado la pomposidad del castillo. Fue llevado a la presencia del Rey y éste le preguntó si era feliz

-Por supuesto, majestad -contestó.

-¿Tienes suficiente dinero para vivir?

-En verdad no me falta nada para pasarlo bien.

-Pero se ve pobreza en ti -replicó el Rey.

-No necesito más, porque pienso que pobre no es quien tiene poco sino el que anhela mucho.

-¿Y su salud?

Sonriendo, el hombre contestó:

-A veces me enfermo, pero la enfermedad es para mí un aliado que me avisa que debo cuidarme.

-Tal vez, pero usted se ve un poco viejo -repuso el Rey.

-La vejez, como la muerte, es algo natural; a ambas los miro sin miedo y las asumo con dignidad.

-¿Y estás satisfecho con tu familia?

-Amo a mi esposa y a mis hijos y los acepto como son; es más, los he educado para que sean libres y hagan lo que más les guste hacer, como lo hago yo.

Convencido, el Rey humildemente le pidió su camisa y, para su asombro, le contestó:

-Lamento decirle que cuando sus soldados me trajeron, le regalé mi camisa al peón de la cuadra que tenía frío, por eso no tengo camisa alguna en el momento, pero cuando consiga una se la traeré sin falta. El hombre se despidió y cortésmente se fue, pues necesitaba ir a trabajar, sin preocuparse en lo absoluto por la recompensa, dejando en la cara del Rey una gran sonrisa”.

Una actitud positiva, entusiasta y vital siempre nos  impulsa a actuar, a disfrutar, a compartir y a vivir plenamente cada momento. Además, nos da una visión y una interpretación mucho más optimista de cada evento que se presenta en nuestro día. 

Muchas personas han sido educadas en el miedo, para mantener una actitud negativa, temerosa y pesimista frente a la vida, convirtiéndose muchas veces en el obstáculo más difícil de superar, cuando buscan cumplir sus sueños. La actitud negativa nos lleva a pensar y a imaginar siempre las cosas de la peor manera, tomando en cuenta los miedos y los comentarios negativos que nos hacen las demás personas. Es así como sin darnos cuenta, perdemos la ilusión, la esperanza y el optimismo, convirtiéndonos con nuestros comentarios en una nube gris que desanima y atemoriza a otras personas.

Lo bueno es que podemos cambiar esa actitud para convertirnos en personas optimistas, positivas y entusiastas. Una actitud positiva nos protege de la afectación que nos puedan causar las demás personas y las circunstancias difíciles de la vida. También, nos ayuda a descubrir las oportunidades donde otros sólo ven dificultades, para asumirlas y afrontarlas de la mejor manera. De esta postura, depende en alto porcentaje el éxito y el bienestar que experimentemos para disfrutar de una mayor
y mejor calidad de vida.

La actitud involucra los pensamientos y las creencias que tenemos acerca
de nosotros mismos y la confianza que sentimos para resolver de la mejor manera todas las situaciones que se nos presenten; influye y afecta directamente nuestro estado de ánimo, acciones, relaciones personales, salud y, finalmente, nuestra calidad de vida y felicidad.

¡Aprendamos a convertir todas nuestras vivencias en experiencias positivas!

Aprendiendo a ser una persona positiva

Evita suponer.  Cuando estés en una situación difícil, por dura que te parezca, evita imaginar que sucederá lo peor. Piensa que todo se resolverá de la mejor manera, y dedícate a buscar los elementos positivos que ésta también tiene.  ¡Imagina y espera lo mejor con optimismo!

Llénate de entusiasmo.
Cada mañana comienza el día, agradeciendo el regalo de estar vivo. Sonríe, y busca una razón para levantarte, un propósito, un proyecto o simplemente el deseo de compartir el desayuno con tus seres queridos. Decide comenzar con mucho entusiasmo y ganas el nuevo día.

Minimiza lo negativo. Resalta siempre cada elemento positivo que tenga cada una de las situaciones que enfrentas. Evita exagerar o dramatizar los aspectos difíciles o negativos, de manera que sea más sencillo solucionarlos.

¡Suelta el pasado, deja de preocuparte por el futuro, vive el presente, la vida es maravillosa,  todo va a estar bien!

maytte@maytte.com

HOLA, MAYTTE. Tengo 12 años de casada. Los primeros años fueron muy bellos, llenos de ilusión y detalles, pero ahora todo se ha enfriado un poco entre los dos. ¿Qué puedo hacer para recuperar la magia en nuestra relación? I.M.

Al comenzar una relación, el amor se mantiene por sí solo. Pero después hay que alimentarlo como a una planta que está creciendo. Los detalles, las palabras cariñosas, las caricias, la creatividad y la iniciativa, el tener proyectos juntos, cuidar nuestra imagen, los  momentos de disfrute compartidos y la pasión, nos ayudan a mantener el placer de la mutua compañía. Con el tiempo, va cambiando un poco la forma en la que experimentamos el amor, seguimos sintiendo emoción y pasión, pero, también madura, dándonos la posibilidad de experimentar el amor más profundamente. Invítalo a cenar fuera de casa, hablen de sus sentimientos sin juzgarse o buscar culpables, sólo con la intención de acercarse. Si ambos sienten amor, podrán hacer cambios en su rutina sentimental para avivar la llama. Recuerda que no puedes hacerlo sola, debe ser un trabajo y un compromiso de los dos. Busquen ayuda de un buen profesional que los oriente si lo necesitan. ¡Vuélvanse a enamorar!

HOLA, MAYTTE.  Siempre soñé estudiar veterinaria, pero se atravesaron unas cuantas dificultades y lamentablemente no pude hacerlo cuando salí de bachillerato. Hace apenas un año fue cuando pude hacerlo. Al comenzar me sentí muy motivada, pero cuando vi a mis compañeros, todos mucho más jóvenes que yo, que tengo 25 años, me empecé a sentir insegura y desmotivada. Creo que no estoy preparada. Abandoné la universidad, y ahora me pregunto si tomé una decisión equivocada. E.C.

Cuando tenemos un sueño durante tanto tiempo, y al fin logramos reunir todas las condiciones y los recursos que necesitábamos para alcanzarlo, lo único que nos hace falta es la determinación y la voluntad para dar los pasos necesarios para conseguirlo. ¡Anímate!  No permitas que los factores externos te distraigan de tu objetivo o te hagan perder la motivación y el deseo de convertir tu sueño en realidad. Me parece que ahora estás más preparada y madura para iniciar esta carrera y además segura de que amas hacerlo. Por esta razón, sé que serás una muy buena veterinaria y que les brindarás atención y cariño a través de tu conocimiento y preparación, para suavizar la vida de los animales. La única persona que puede tomar esa decisión eres tú; te sugiero que te tomes el tiempo para pensar en todos los aspectos positivos que encierra volver a la universidad, en lugar de pensar con temor y pesimismo en los posibles obstáculos que encontrarás. Estudiar con personas más jóvenes que nosotros tiene su encanto; no compitas con ellos, no mantengas la distancia, muéstrate tal y como eres, intégrate y verás que la pasarás bien.

ESTIMADA MAYTTE.  Tengo 62 años, me considero una persona completa y con la energía suficiente para continuar a cargo de mis negocios. Pero al mismo tiempo, mi esposa y mis hijos me dicen que debería soltar un poco mis responsabilidades y que ellos se pueden hacer cargo de ellas para que yo descanse y viva otra etapa de mi vida.  Sé que debo hacerlo, pero no sé cómo. ¿Alguna sugerencia?

Comprendo como se siente; no es fácil soltar el control, aun cuando sepamos que la persona que va a reemplazarnos, en este caso su hijo, está preparada para hacerlo. Le sugiero que
se lo plantee como una transición, es decir que lo asuma poco a poco.  Imagino que su hijo
ya está involucrado en sus negocios; si es así, simplemente recorte sus horas de trabajo y permita que él se encargue de algunos asuntos bajo su supervisión; esto le dará a usted la seguridad de que podrá apoyarlo en caso de alguna emergencia y a su hijo le dará el espacio para irse acostumbrando y poniéndose al día de todos los aspectos del negocio sin presión. Resérvese las decisiones que considere más importantes y permítale tomar algunas otras. Puede comenzar a vivir una etapa más relajada, que le permita aprender a disfrutar de otras actividades y de nuevos aspectos que también tiene la vida. Puede pasar más tiempo con
su esposa, compartir momentos de diversión y disfrute, para fortalecer la relación y ganar un mayor bienestar.  Le deseo mucha suerte, recuerde que le tomará tiempo aprender a vivir de otra manera, pero estoy segura que lo manejará y lo disfrutará.

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