- El debut
de Marianto


- Amor
en la radio


- ¿Hasta
que por fin?


MODA

- Elizabeth Hurley
en el paraíso


- Grey´s Anatomy
El triunfo les
sienta bien


- Alejandro González Iñárritu
Con limón y sal


- Juventud prolongada

BELLEZA
- Para verse
bien (I)
SALUD
- El período
qué es normal
y qué no
MODA
- Las amigas
Campanita
COCINA
- Prácticas recetas con ensaladas
MASCOTAS
- Amigos equinos
 CRIMENES
 HOROSCOPO
 HUMOR
 MAYTTE
 CRUCIGRAMA
 ARCHIVO
 CONTACTENOS
 
revista Estampas
 
 

Una serpiente con piernas

A Bob le gustaban los látigos, las esposas
y las pólizas... hasta que un policía sospechó

Desde el mismo dia en que murió su tío y le dejó 1.000 dólares, Bob James se convirtió en un gran admirador de las pólizas de seguro. Este recolector de algodón, oriundo de Alabama, empleó el dinero que le había caído del cielo para pagarse un curso de barbero en Birmingham.

Como dicen allá en Birmingham, Bob era un “galán”. En 1921, cortejó y se casó con una tal Maud Duncan. Ahora bien, Maud, una típica belleza del sur de EEUU, no le dio mucha importancia cuando su nuevo esposo quiso ser azotado con un látigo. Sin embargo, cuando él insistió en infligirle quemaduras con rizadores de cabello, Maud consiguió el divorcio.

Nuestro Bob se mudó a Emporia, Kansas, donde abrió una pequeña barbería y consiguió a su segunda novia. A Vera Vermillion no le gustaron las singulares prácticas sexuales de Bob. Ella también se divorció. Luego él aterrizó en Fargo, Dakota del Norte, abrió otra barbería y llevó a Winona Wallace al altar. Winnie aún se estaba acostumbrando a fustigar a Bob cuando ocurrió el accidente. La señora James evidentemente sufrió un desmayo en la bañera y se ahogó. El previsivo Bob le había sacado un seguro de vida a Winnie un día antes de la boda.

El hombre regresó a Alabama para mostrarle a sus paisanos cuán bien le había
ido a este chico desde que se había marchado de la tierra del algodón. Mientras atravesaba el estado, se casó con Helen Smith. Bob y su esposa número cuatro se mudaron a Los Ángeles. Cuando Bob sugirió que ella se sacara un seguro de vida, Helen protestó. El dijo, “si no hay seguro, no hay  matrimonio”, y abruptamente se divorció de ella.

Los tiempos eran duros para los barberos durante la depresión, y no parecía haber ninguna alma asegurable a la vista cuando un ingenuo sobrino de Bob, Cornelius Wright, se presentó. Connie parecía ser pariente de Mr. Magoo: el desastre lo acompañaba a todas partes. Veamos un ejemplo: era tan frecuentemente atropellado por el auto de moda, el Ford modelo T, que sus breves períodos en el hospital se convirtieron en algo rutinario. En una oportunidad, Connie estaba pintando una casa cuando el andamio colapsó; en otra ocasión lo golpeó un pelota en un juego de beisbol. Se podría pensar que un hombre con su propensión a atraer desastres, se mantendría alejado de cualquier posibilidad de problemas, pero no era así. Se enredó en una pelea en Honolulú, de la cual salió con una fractura de cráneo.

Bob James recibió a su sobrino como una piraña recibe a una sardina. Le prestó su auto a Connie. Tres días después, su sobrino murió. Aparentemente, el volante falló, por lo que Connie se desbarrancó. Bob había asegurado a Connie por 10.000 dólares, suma que cobró sin  preguntas. Gracias a aquella pequeña fortuna, abrió una lujosa barbería en el centro de Los Ángeles. Contrajo nupcias; por quinta ocasión: Mary Bush, manicurista de profesión, tenía apenas 25 años cuando se convirtió en la señora James.

Pero fue en el caluroso verano de 1935 que Bob James tramó el plan que lo inmortalizaría como uno de los asesinos más raros de todos los tiempos. Charles Hope estaba sentado en la barbería de Bob cuando le preguntó, de manera casual, si  sabía algo sobre serpientes cascabel. De ser así, Bob le aseguró que podría ganarse 100 dólares muy fácilmente. Bob le explicó que tenía un amigo con una horrible esposa y quería una cascabel que la mordiera  y le diera una lección.

Pero no existía tal amigo: él había vuelto a sus viejos hábitos. Charlie logró ubicar
dos serpientes de cascabel en un espectáculo de circo; alquiló los dos ofidios y los llevó al barbero, quien decidió probar las serpientes y las colocó en una jaula con
un pollo. Se enfureció cuando regresó y vio a los miserables reptiles enroscados
en un rincón, mientras el ave hacía ruidos amenazadores. Sin dejarse amedrentar, Bob prosiguió con su búsqueda de ofidios. Finalmente se tropezó con Serpiente
Joe Houtenbrink, quien le garantizó que sus dos pequeñas mascotas, Letal
y Centella, matarían a la más mínima provocación.

La suerte estaba echada. Charlie fue invitado a la residencia de los James a cenar. Bob le dijo a Mary que Charlie era un médico. Mary, quien estaba embarazada, pensó que su esposo era considerado por invitar a un doctor, no cabía duda de que a él le preocupaba su estado. En cierta forma, ella tenía razón: Bob quería que su estado pasara de viva a muerta.

Durante la cena, Charlie comentó que no le agradaba el desarrollo del embarazo de Mary, pensaba que el alumbramiento la mataría, por lo que sugirió un aborto. Charlie recomendó que practicaran el aborto en ese lugar y en ese momento. Mary podría aliviar cualquier dolor con varios sorbos de whisky; no pasó mucho tiempo antes de que estuviera más ebria que una cuba. Luego se desmayó. En un santiamén, las dos escurridizas estrellas del show, Letal y Centella, fueron traídas del garaje.

Bob colocó una de las piernas de su esposa en la caja con las serpientes y luego se retiró al garaje
con Charlie, a quien le reveló que la vida de Mary estaba asegurada por 10.000 dólares. Le prometió a Charlie un pago de 2.000 dólares apenas Letal y Centella terminaran su trabajo. Durante las siguientes horas, Bob y Charlie revisaban a Mary. Las serpientes habían hecho su trabajo. Ella había sido mordida varias veces y tenía la pierna sumamente hinchada, pero no estaba muerta. Bob desistió de la idea de las serpientes. “La voy a ahogar”, declaró. Mary recuperó el conocimiento y pensó que había abortado, pero no podía entender la ausencia de dolor en una zona y el insoportable dolor en su pierna hinchada. Durante la madrugada, Bob le sugirió un buen baño con agua caliente para aliviar el dolor; cuando su esposa estaba agradablemente relajada en la bañera, él le alzó las piernas en el aire, por lo que su cabeza quedó sumergida bajo el agua. El barbero secó el cuerpo de su esposa muerta, la vistió y la llevó al pequeño estanque que estaba a un lado de la casa. Colocó su cabeza de forma que quedara bajo el agua. A las 8 de la mañana, Bob afeitaba y cortaba cabello en su barbería como si nada hubiera ocurrido. Al atardecer, después del trabajo, Bob James encontró muerta a su querida esposa. Obviamente, ella se había desmayado y había caído en el estanque. En poco tiempo, un médico y la policía estaban en el lugar de los hechos. Parecía que Mary había muerto por ahogamiento. El doctor pensó que algo debió morder a Mary, por su pierna hinchada. Bob estaba libre de cualquier sospecha. Pero, ¿ no siempre hay un policía entrometido que echa un segundo vistazo a esas muertes ? En este caso, el detective Jack Southard decidió revisar el pasado de Bob James. Cuando se enteró de la multitud de esposas que había tenido y de los cobros de pólizas, supo que estaba siguiendo la pista acertada.

Southard interrogó a los vecinos de James y averiguó que un Buick verde había estado estacionado frecuentemente frente a la residencia de la familia antes
de la muerte de Mary. El policía logró vincular el auto con Charlie Hope.

Dentro del apartamento de Charlie, los detectives encontraron un recibo por dos serpientes de cascabel. El recibo los condujo a Serpiente Joe Houtenbrink, quien
les contó que había vendido a Letal y Centella a este hombre. Cuando Charlie fue interrogado, parecía impaciente por contar la verdad.

Bob fue arrestado en un motel, en compañía de una belleza de 19 años que estaba usando el látigo que adoraba Bob cuando los detectives irrumpieron en la habitación. El barbero fue enjuiciado y encontrado culpable del asesinato de su esposa
y sentenciado a la horca. Charlie Hope declaró por la Fiscalía y fue condenado
a cadena perpetua. Cascabel Bob, como lo conocieron en la prisión, luchó
por su vida durante siete años en la antesala de la muerte en San Quentin
y mientras esperaba la muerte, el estado de California cambió el método
de ejecución, de la horca a la cámara de gas. Dado que había sido sentenciado
por la ley antigua, se convirtió en el último hombre en ser ahorcado en California.
Fue ejecutado el 1 de mayo de 1942. l

Traducción: José Peralta. Ilustraciones: David Márquez

davidmarquez@cantv.net

[an error occurred while processing this directive]