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"Mas
fuertes
que nunca"
Juan Carlos Alarcón
y Luis Fernández
Los reconocidos actores
se arriesgan en el teatro
con los dos personajes
que más les ha costado interpretar en sus carreras: Jav y
Jos, la pareja
de homosexuales de la pieza del mismo nombre,
que hace ya casi 20 años crearan con éxito Javier
Vidal
y José Simón Escalona.
Raúl Chacón Soto
Foto: Dumont&Regalado
Zapatos: Calzados Luchi
La palabra "fuerte",
para quien no está acostumbrado a la jerga entre personas
gays, se aplica al amanerado en exceso, al que es muy afeminado,
al que "bota las plumas", como suele decirse. Pero es
otro tipo de "fortaleza" al que han tenido que recurrir
Luis Fernández y Juan Carlos Alarcón para asumir sobre
la escena los roles de dos personajes emblemáticos en la
historia del teatro venezolano: Jav & Jos. Quien haya visto
la pieza de José Simón Escalona en el año 1986,
seguro recordará el retrato descarnado que se hace de la
intimidad de una pareja homosexual a la que ya poco une, salvo el
miedo a la soledad; el autor, en esta pieza, no se anda con rodeos
a la hora de mostrar a sus personajes en su mundo, un universo muy,
pero muy gay, con todo lo que ello implica... y eso lo sabían
muy bien Luis y Juan Carlos, quienes han tenido que dejar de lado
temores propios y ajenos para montarse en los altísimos tacones
de estos dos caballeros y no perder el equilibrio en el intento.
De los dos, fue Juan Carlos quien más lo pensó para
darle su cuerpo a Jav; el mismo Luis Fernández no creía
que el ex chamo Disney lo fuera a aceptar, pero luego ha resultado
el más sorprendido, al ver la manera como su compañero
ha asumido el compromiso, incluso con muchos menos complejos que
él, quien, a la hora de las chiquitas, vio surgir una insospechada
homofobia, sorprendente en alguien que, según sus propias
palabras, siempre se ha considerado una persona liberada.
El temor de Juan Carlos no era tanto que lo vieran personificando
a un gay, o montado en tacones de 15 centímetros, o bailando
aquel numerito que hiciera célebres a Marilyn Monroe y Jane
Russell. El asunto tenía que ver con la inseguridad que le
producía no saber si tenía las vivencias para interpretar
un personaje que, en su momento, le había impresionado, pues
curiosamente, tanto él como Luis, debutaban en Theja cuando
la agrupación montaba la pieza. Sería el propio José
Simon Escalona quien le diera la tranquilidad que necesitaba para
encarar al personaje. Le dijo disfrútalo. Y lo ha disfrutado.
Tacones cercanos
Mucho ha cambiado desde 1986. Si para ese entonces la pieza fue
concebida para un número reducido de espectadores, ahora
se lleva a escena con el gran público en mente. No en balde
la experiencia gay no sólo se percibe distinto en
la calle sino también en los grandes medios, donde prácticamente
no hay programa en el que no se trate con naturalidad la historia
de un personaje homosexual. Lo gay ya no avergüenza,
no intimida, y sobran los ejemplos de actores (heterosexuales o
no) que asumen dichos roles sin temor a perjudicar su imagen. Everybody
loves Will, ¿o no? Todo esto lo saben muy bien Juan Carlos
y Luis, y también que, por tratarse de rostros conocidos
por sus frecuentes apariciones en la televisión, un cierto
morbo se despertará en el público, sobre todo en el
caso de ellos dos, quienes también están muy conscientes
de que es mucho lo que se ha hablado de sus preferencias sexuales
en la calle.
Al igual como sucedía en el montaje original, donde se jugaba
con la línea divisoria que separa la vida de los actores
de la de los personajes; en esta oportunidad habrá un consciente
manejo de la ambigüedad. El propio Luis confiesa que uno de
los aspectos que más disfruta de la obra es que, en algunos
momentos, les permite poner en boca de los personajes lo que la
gente dice de ellos. "Lo primero, es que resulta muy liberador;
lo segundo, es que desvirtúas lo que los demás piensan
de ti"... Al actor, la verdad, la reacción de la gente
le tiene sin cuidado: "Ya tengo una imagen suficientemente
mala por lo que no me preocupa que empeore". Y es que las cosas
habrán cambiado mucho desde 1986, pero aquí todavía
el asunto de la orientación sexual puede levantar inusitadas
reacciones. De allí, entonces, algunos de los temores que
tuvieron que dejar de lado. Temores que terminaron por ratificarles
los deseos de hacerla. El mismo efecto que les produjo el eterno
no de las empresas a la hora de la promoción.
La pieza, como ya se ha dicho, ha perdido el carácter elitesco
y se ha vuelto más cercana. Ayuda la dirección de
Daniel Uribe, quien no ha dudado en introducir ciertos cambios para
volver más contemporánea la propuesta. Al final se
trata del modo que encuentra una pareja para sobrevivir con sus
frustraciones, en una relación donde la vanidad juega un
rol importante, lo que es un tema afín a todos los venezolanos...
Habrá bailes con coreografía de Angélica Escalona;
se ha pensado en la participación de Mirtha, interpretando
La nave del olvido -una pieza que resume en su letra la relación
de Jav y Jos-; podría haber un beso frente al público...
un beso que aún no se había ensayado, y al que Juan
Carlos -según cuenta Luis-, no termina de resignarse, porque
a su "no tengo ningún problema en besarme", siempre
le sigue un "¿y no se puede resolver de otra manera?".
La pieza será estrenada el 5 de febrero. Desde ya ambos actores
saben que algunos se molestarán al verlos. Las palabras de
Luis son concluyentes: "Muchos se levantarán de sus
asientos y dirán 'estos son un par de ma... que finalmente
salieron del clóset'. A lo que yo contestaré desde
el escenario: 'Lo que tu boca dice es lo que tú mismo eres'...
creo que quienes saquen esa conclusión se estarán
confrontando con algo íntimo de ellos". l
rchacon@eluniversal.com
| Lenguas sueltas |
¿Qué
ha sido lo más difícil?
JCA: "Los tacones, imaginarme
desnudo de espaldas, un posible beso frente al público".
LF: "Gritar: 'Auxilio, socorro,
es que nadie oye el grito de una pobre mujer abandonada'...
No puedo con esa frase".
¿Qué han aprendido con
esta obra?
Entre ambos: "Hemos descubierto el poder de los tacones.
Sustituyen al pene porque te dan poder. Te ponen encima de tu
horizonte normal. En la pieza los usamos de 15 centímetros.
Si te vas a poner unos, que sean de esas dimensiones".
¿Cómo se ven en el futuro
inmediato?
JCA: "Quiero salir al exterior
a estudiar dirección. No quiero terminar en la televisión.
He visto el descalabro de las grandes estrellas y cómo
hoy son maltratadas. No quiero exponerme a lo mismo".
LF: "Me veo actuando toda
la vida, pero no en la televisión venezolana. Si tengo
que seguir aquí el año que viene, mi deseo es
que mi coeficiente intelectual descienda y que mis nalgas asciendan
en la misma proporción". |
Ver también en Encuentros:
- El poder dorado
- 100 años de
Salvador Dalí
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