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El poder dorado
Lucir el cabello de este tono
sigue siendo el orgullo de muchas (y muchos). ¿Será
acaso porque es un "bien" tan escaso que sólo pocos
lo poseen de manera natural? Pasan los años, cambian las
modas, pero el rubio sigue ejerciendo su magnífico poder
de seducción entre hombres y mujeres... Raúl
Chacón Soto
Todo
un revuelo mundial causó hace sólo algunos meses la
noticia de que los rubios naturales se iban a extinguir en unos
200 años. La información, desmentida de inmediato
por la OMS -ente al que le habían atribuido la investigación-,
e increíblemente difundida sin confirmación por grandes
medios como la BBC News, CNN y ABC, se sustentaba en el hecho
de que los genes responsables de esos bonitos cabellos color trigo
y de los siempre atractivos ojos azules, son recesivos y, por lo
tanto, siempre llevaban las de perder a la hora de un emparejamiento
con portadores de los dominantes genes de cualquiera de los otros
colores del amplio espectro racial que caracteriza a los seres humanos.
Que los rubios son minoría, no hay ninguna duda. Y quizás
de allí deriva gran parte del poder de seducción que
siempre han ejercido entre los demás mortales. La catira
o el catire siempre destaca o, por lo menos, llama la atención,
y más por estos lados donde lo que abunda son las pieles
morenas y los cabellos y ojos negros o castaños en todas
sus tonalidades.
No es gratuito, entonces, que el dorado en las sienes haya sido
el color del éxito en la última mitad del siglo XX
y en lo que se lleva andado del XXI: la mayoría de las actrices
más glamorosas, las más envidiadas modelos y las mujeres
de los hombres más ricos lo llevan en su cabellera. Si no
lo cree, le recordamos algunos nombres de una lista que se pierde
en extensión: Jean Harlow, Marilyn Monroe, Meryl Streep,
Jessica Lange, Farrah Fawcett, Claudia Schiffer, Sharon Stone, Kim
Bassinger, Charlize Theron, Kate Hudson, Madonna, Cameron Díaz,
Britney Spears, Pamela Anderson, Heather Locklear, Michelle Pfeiffer,
Anna Kournikova, Goldie Hawn, Renée Zellwegger, Nicole Kidman
y Gwyneth Paltrow, esta última elegida por los internautas
del site Hola.com, como su rubia favorita, por encima de
Valeria Mazza; y eso para no hablar de las locales: Roxana Díaz,
Emma Rabbe, Camila Canabal, Irene Sáez y Cristina Dieckman,
entre muchas otras. Dorado, sin duda, es el color que hace brillar...
y si no se nace con él de manera natural, pues se lleva de
artificio -como lo hacen varias de las mencionadas en la lista-,
al fin y al cabo, qué más da... pregúntenle
a Shakira.
Pocos pero rubios.
Lo del gen recesivo explica por qué los rubios llevan las
de perder al cruzarse con otra raza humana. Es por ello que son
minoría en casi todas las regiones del mundo, salvo en los
países escandinavos que se han convertido, hoy por hoy, en
un verdadero reservorio del preciado color. Gracias a la población
que habita por aquellos fríos parajes, no se puede hablar
de una segura extinción o, por lo menos, no de que ocurra
tan pronto como aquellos informes alarmistas señalaron. Un
científico estonio, Richard Villems, ha vaticinado, en ese
sentido, que será necesario que se sucedan entre cien y doscientas
generaciones para que desaparezcan las rubias sobre la faz de la
Tierra -entre dos mil y cinco mil años, para alivio de quienes
mueren por una catira-, a menos, claro está, que se favorezcan
esos caracteres mediante la manipulación genética,
lo que sería un tema de cuidado. Otro investigador, Jonathan
Rees, profesor de dermatología en la Universidad de Edimburgo,
Escocia, es de quienes opinan que es poco probable que las personas
rubias desaparezcan por completo. "Un gen no desaparece a menos
de que exista una desventaja en tenerlo. Quizás habrá
menos personas rubias, pero no desaparecerán". Y aunque
todavía no se tiene certeza de si quedarán muy pocas
o sólo las que salgan de una peluquería, de lo que
sí se tiene mayor seguridad es de cuándo apareció
la primera... y no fue en Alemania, precisamente. En un reportaje
dedicado al tema de la pasión por el rubio, publicado en
la revista dominical del diario español El Mundo,
se señalaba que el primer ser humano rubio del que se tiene
noticia en la historia es hoy una momia del año 1800 a.C
hallada en el desierto de Taklamakan (China). "Antropólogos
han descubierto cabellos de personas rubias que poblaron el sur
de Rusia en el siglo VIII a.C y en la frontera entre China y Turkestán
en el siglo II a.C. Así pues, Asia y Europa parecen haber
sido los primeros focos de vida de esta pequeña civilización".
¿Quién iba a decir que la primera catira tenía
los ojos rasgados? Sorprendente es esta revelación que, sin
duda, no le hubiese gustado nada a Hitler.
Catiras de embuste.
Si no se nace rubio, pues se hace... y es que a pesar de que este
color es el menos frecuente por nacimiento, es quizás el
más solicitado por aspiración. En las culturas antiguas
se encuentran buenos ejemplos de ello. Lo dice El Mundo:
"Las prostitutas de la antigua Grecia se teñían
el pelo de dorado utilizando barro. Las romanas usaron excrementos
de paloma, sebo de cabra y ceniza de haya para imitar el dorado
de las mujeres cautivas que Julio César trajo de las Galias;
y en el Renacimiento usaron orina de caballo para aclararse el pelo".
Afortunadamente, con los años, aparecería el peróxido
de hidrógeno, una sustancia a la que las mujeres pronto aprenderían
a darle nuevas aplicaciones, por lo que ya en 1867, en París,
surgió el primer tinte oficial, que no sería más
que agua oxigenada de 10 volúmenes. Desde ese momento, el
rubio se hizo más frecuente en las calles, podría
decirse que se democratizó; pero, en un sentido nada aleccionador,
no pasaría mucho tiempo para que fuera considerado en las
sociedades occidentales como símbolo de pureza y de superioridad,
algo para lo que contribuyeron, y en mucho, los dictados ideológicos
del antisemitismo alemán y soviético y del racismo
estadounidense. Dejando a un lado estas nefastas connotaciones por
otras más excitantes, curiosamente fue una peliteñida
la chica que más contribuyó a elevar el rubio al pedestal
que ostenta hoy en día. Norma Jean era una muchacha de cabellos
color castaño claro hasta que un buen día, por recomendación
de su agencia, decidió probar los tonos platinados. Se convirtió,
entonces, en Marilyn Monroe, la rubia con mayúscula. Marilyn
no hacía más que recoger el testigo que le dejaban
las grandes estrellas del cinematógrafo como Marlene Dietrich,
Greta Garbo y Betty Grable -fue la pin up consentida de los
soldados estadounidenses durante la Segunda Guerra Mundial-, quienes
contribuyeron a inmortalizar la sensualidad del rubio. Todas ellas
se quedaron cortas ante la arremetida de Marilyn, la diosa, quien
por ¿casualidad? fue la protagonista de una película
cuyo nombre lo dice todo: Los caballeros las prefieren rubias.
Después de este fenómeno, pasaron algunos años
sin grandes estrellas doradas, hasta que llegaron los tiempos de
Madonna, la chica material que, también peliteñida,
se llegara a conocer como "la ambición rubia".
"Aunque a veces me tiña de moreno, reconozco que ser
rubia es un estado de mente diferente, tiene una connotación
sexual", dijo, y nadie lo puso en duda. Tras Madonna llegaron
muchas... Hoy el cine, la música y la televisión (recuerden
Sex and the City) están llenos de rubias fulgurantes,
muchas falsas, pero fulgurantes...
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Jude Law
Leonardo DiCaprio
Sting
Mathew McConaughey
Brad Pitt
David Beckham |
No todo son ventajas.
Todos están de acuerdo: el rubio es el color al que más
personas aspiran. Según el diario Daily Star, el número
de falsas rubias está destinado a aumentar, aseveración
que sustentan, entre otras cosas, en un estudio que no por menor
deja de ser interesante, y es que se ha demostrado, por ejemplo,
que las camareras y las chicas que atienden en los bares luciendo
largos cabellos de tonos claros, obtienen 20% más de propinas
que las morenas. Pero no todo es ventaja para quienes llevan su
melena dorada. Algunos aseguran que si bien ese color da juventud,
sensualidad y misterio, también puede transmitir una imagen
fría, vulgar y poco inteligente. Muchos son los estereotipos
que han tenido que soportar las catiras: tonta, frívola,
fría, peligrosa.... muchos de ellos han sido explotados en
el cine y la televisión, donde abundan despampanantes rubias
de minúsculo cerebro o bellezas gélidas de no muy
buenas intenciones. La propia Marilyn jugaba con el estereotipo
y, como ella, muchas más. Otras actrices, como Catherine
Deneuve o cualquiera de las rubias sofisticadas de la galería
hitchcockiana tipo Grace Kelly, Kim Novak o Tippi Hedren, eran el
mejor vehículo para apostar por la imagen de hielo que esconde
un temperamento más bien apasionado. Sobre las rubias se
han escrito infinidad de chistes. Uno muy bueno, el que dice que
sólo existen dos sobre ellas, porque los demás son
historias verídicas. En algunos países ha sido tal
la proliferación de este tipo de cuentos, que hasta se han
visto obligados a penarlos legalmente, como sucedió en Bosnia-Herzegovina
donde recientemente aprobaron una ley que prohíbe publicar
y contar chistes sobre mujeres rubias de ojos azules "a fin
de contribuir a la igualdad de los sexos y reprimir la discriminación".
En el reportaje español se dan cuenta de algunas otras desventajas
de llevar el cabello amarillo: "es un tono tan anodino que
puede llegar a apagar las facciones y quita personalidad a los rasgos
físicos". Problemas que no tienen las morenas, quienes
ganan en personalidad y pueden ir sin maquillaje... sólo
que pasan más desapercibidas.
En un país
tan lindo como este. El caso de Bosnia es más bien
una excepción. Incluso en países tan marcados por
el mestizaje como Venezuela, el ideal marcado por la belleza blanquecina
determina que es lo estéticamente más ambicionado...
y deseado. No en balde, una conocida marca de cerveza asocia lo
irresistible de su producto a la despampanante figura de una catira
anónima; un ser femenino sin rostro, objeto del deseo del
venezolano. Otro buen ejemplo se encuentra en el Miss Venezuela,
certamen donde prefieren a las mujeres que más se asemejan
a ese concepto predeterminado de belleza, aunque no se tenga el
color adecuado. Por ello, las chicas podrán tener la piel
quemadita y los cabellos negros, pero todo lo demás es igualito
a una Barbie rubia, empezando por la nariz. Y lo que no faltan son
actrices de televisión con tonos dorados en sus lisas cabelleras.
Lo natural es lo de menos. Que a los varones les llama más
la atención una melena rubia puede ser una afirmación
controvertida. Quizás algunos digan que como morenas se veían
mejor, pero tenga usted la certeza de que ellas, las que lo llevan
encima, son de las que creen que como rubias se divierten más.
l
rchacon@eluniversal.com
| Chicos de oro |
A
diferencia de lo que sucede en el lado femenino, no son precisamente
los rubios los que predominan en el Olimpo de los más
deseados, pero hay unos cuantos que se han ganado -¡y
de qué manera!-, su lugar en el grupo. Un rápido
vistazo revela nombres: el rubio por excelencia: Paul Newman,
James Dean o Robert Redford. Entre los más recientes,
Mathew McConaughey, Jude Law y, sin duda, el más resplandeciente
de todos, Brad Pitt, quien pronto se verá luciendo sus
cabellos dorados como Aquiles, en Troya. Se dice que
Pitt es tan cuidadoso con su melena que hasta se escapó
un fin de semana en su avión privado a Los Angeles, desde
Malta, para ser atendido por el único estilista que le
pone las manos encima a su (a)dorado tesoro.
Otros ejemplos: Sting, Chris Martin, el cantante de Coldplay
y, por estos lados, Luis Miguel. Por sobre todos ellos parece
reinar David Beckham. El futbolista inglés se ha convertido
en el objeto más deseado por las jóvenes de todas
partes del mundo. El favorito de la prensa no se cansa de cambiar
de look trenzas, cortes a lo apache, colas de caballo,
al rape, con una actitud de consciente coquetería,
que ha dado lugar a un término nuevo en el mundo de las
tendencias: la metrosexualidad; que no es sino la adopción,
por parte del hombre heterosexual, de ciertas preocupaciones
estéticas que hasta hace poco sólo eran propias
del hombre gay. Otros rubios son muy deseados. ¿A
cuál prefiere usted? |
Ver también en Encuentros:
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Salvador Dalí
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"Más fuertes que nunca"
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