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Lo
bueno
l
El procedimiento no produce efectos colaterales.
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En algunos casos puede sustituir a la cirugía plástica.
l
Es de aplicación ambulatoria.
l
No produce cambios drásticos en las facciones de la persona.
l
Estimula la producción de colágeno y elastina.
l
Se puede hacer en pacientes cardiópatas, diabéticos,
o en aquellos que no pueden ser sometidos a anestesias profundas
y prolongadas.
Lo malo
l Cómo la técnica
es nueva, sólo se han evaluado resultados por tres
años.
l No se obtienen efectos óptimos
en pieles muy flácidas o que cuyo proceso de envejecimiento
ya sea muy avanzado.
l No funciona para eliminar
las patas de gallo.
l El precio va desde los 500
hasta los 2.500 dólares. Todo depende de cuántos
puntos del rostro se van a someter al procedimiento.
¿En cuáles
zonas del rostro se aplica?
l En el área de la
frente y de las cejas
l En los surcos nasogenianos
(los que van de la nariz a la boca)
l En las mejillas
l Reborde mandibular
l Todo el cuello
¿Hilos
de qué?
Están confeccionados con polipropileno, material con
el que se realizan la suturas desde hace muchos años.
Presentan doble hilera de apéndices o dientes los cuales
se anclan en la piel.
¿Quién
los inventó?
El padre de la técnica es médico. Nació
en 1947 en Georgia, Rusia, y se llama Marlen Sulamanidze.
Se sabe que por siete años concentró su trabajo
en cirugía maxilofacial, para después especializarse
en cirugía cosmética y plástica. Actualmente
se desempeña en el Centro de Corrección Cosmetológico
del Center Clinic Hospital de la Academia de Cirugía
de Rusia. Ha patentado ocho invenciones en el campo de la
cirugía plástica; entre ellas, los hilos.
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Hilos rusos:
lo nuevo para rejuvenecer
La técnica se inventó hace
cinco años, pero desde hace tres se viene aplicando con éxito
en casi todo el mundo. Sepa en qué consiste este nuevo procedimiento
de refrescamiento y rejuvenecimiento que promete ser la cirugía
del futuro. También la llaman el sostén invisible
de la cara. Idalia De León
En esta larga carrera que intenta detener,
aunque sea en apariencia, el paso del tiempo, los cirujanos y demás
especialistas en la materia han enfilado sus baterías para
encontrar procedimientos menos traumáticos, que sean perdurables
con el paso de los años, y que no ocasionen cambios demasiado
drásticos en el rostro de la persona.
Aparentemente, en este sentido se orienta un nuevo invento que ya
se está aplicando en algunos países de América
Latina (entre ellos Venezuela), en Estados Unidos y Europa. Se trata
del lifting de hilos rusos, técnica que está
llamada a convertirse en la cirugía del futuro, a decir del
cirujano plástico venezolano Luciano Marrero. El procedimiento
es sencillo: se trata de introducir en algunas zonas de la cara,
un pequeño hilo de polipropileno que tiene el objetivo de
estirar la piel y lograr que desaparezcan algunas líneas
de expresión y se levanten esas áreas del rostro que
ya acusan el paso de tiempo.
Aunque relativamente nueva, esta técnica -que toma su nombre
de la región de donde procede su creador, el médico
cirujano nacido en Rusia, Marlen Sulamanidze- ya forma parte del
combo de métodos que intentan hacer realidad el sueño
de la eterna juventud. "El nuevo eslogan de la cirugía
moderna es: menos es más. O sea, la creación de procedimientos
menos invasivos, con los cuales el paciente no requerirá,
a largo plazo, de tratamientos mayores como cirugías faciales
convencionales", explica Marrero. El valor agregado de este
invento es que puede complementar las técnicas tradicionales
de cirugía plástica, y que garantiza un efecto inmediato
pues, de 24 a 48 horas, la persona está en disposición
de cumplir con sus actividades normales. Hasta los momentos, la
práctica señala que los hilos se pueden colocar en
todo el rostro, específicamente en la zona de las cejas,
en la frente, en los surcos nasogenianos, que son las líneas
que van de la nariz a la boca; en el reborde mandibular, en todo
el cuello y las mejillas.
Quienes deciden optar por esta alternativa, usualmente evalúan
que una de sus ventajas es que no produce un cambio dramático
en las facciones. Se logra un refrescamiento equilibrado y de acuerdo
con las exigencias del paciente, pues en sus manos está decidir
si se corrigen varios puntos de la cara a la vez o solamente uno
de ellos. "Igualmente, otra de las ventajas de los hilos rusos
es que es un método que se puede aplicar simultáneamente
con otros sistemas de rejuvenecimiento. En una misma sesión,
por ejemplo, se puede colocar Botox, el cual sirve para eliminar
las patas de gallo, o hacer un peeling químico. Si
el individuo elige aplicarse todo este conjunto de procedimientos,
se rejuvenece de cinco a diez años", agrega.
El tratamiento no discrimina raza, sexo ni edad. Lo importantes
es saber quién es el candidato ideal y eso se mide de acuerdo
con el tipo de piel. No es una técnica adecuada para pacientes
que tienen mucha flacidez, debido a que no se obtendrá el
mismo efecto de la cirugía estética tradicional. "No
importa tanto la edad sino el tipo de piel y el estado en que se
encuentra. Una persona de 30 años puede tener flacidez y
alguien de 50 años, una piel estupenda. Lo importante es
que el paciente acuda a un cirujano plástico facial, especialista
en el área, que sepa qué hacer en el rostro de la
persona de acuerdo con sus necesidades. Si hay mucha flacidez, puede
haber mejoría, pero no un resultado ideal. De manera que
el cirujano no debe crear falsas expectativas. Los hilos rusos se
aplican con éxito a pacientes que presentan los primeros
signos de flacidez facial," señala el entrevistado.
Hay personas que, habiéndose hecho una cirugía plástica
en alguna oportunidad, ya empiezan a manifestar signos de flacidez
y no desean someterse nuevamente a una operación, de manera
que esta técnica les sirve para hacer retoques. Incluso,
si alguien se colocó hilos rusos en una oportunidad, puede,
perfectamente, someterse a una cirugía plástica tradicional.
"Es verdad que el procedimiento tiene poco tiempo en el mercado,
por lo que no hay un seguimiento de larga data, pero en los tres
años que tenemos evaluándolo, se ha comprobado que
se mantienen las estructuras de imposición, de manera que
creemos que es una alternativa que sustituye en algunos casos una
intervención quirúrgica, o bien demora el tiempo en
el que paciente se vaya a someter a una cirugía plástica".
| Paso a paso |
El
procedimiento se realiza en el consultorio del médico
especialista, quien para realizar el trabajo sólo requerirá
colocar anestesia local. El hilo tiene una longitud de 12 cm,
y se introduce por completo en el tejido celular subcutáneo
o tejido graso, mientras el paciente va siguiendo el proceso
frente a un espejo. El "milagro" del estiramiento
se produce por la acción del hilo, el cual está
provisto de unos pequeños dientes que hacen el trabajo
de recogimiento de la piel.
Cuando se concluye la intervención, que no excede una
hora (dependiendo de las áreas a trabajar) se colocan
adhesivos marrones en las áreas donde se introdujo el
hilo, por un lapso de 24 a 48 horas. No se exige la aplicación
de cremas especiales, de hecho, una vez trascurridos dos días,
la persona puede usar maquillaje sin problema y, a los cinco
días, puede iniciar su rutina de gimnasio. Un procedimiento
de esta naturaleza, puede manifestar algún hematoma pequeño,
pero éste suele ser muy leve, según aclara el
cirujano Luciano Marrero. En la primera semana, el paciente
no debe masajearse la cara, y tampoco lavársela con movimientos
bruscos. La mayoría de las personas no refieren dolor
después de haber pasado el efecto de la anestesia local,
sin embargo se prescriben analgésicos aunque el individuo
no manifieste molestias. Explica Marrero, que una cualidad de
estos hilos es que son biocompatibles, lo cual quiere decir
que no producen ningún tipo de reacción alérgica.
"El organismo no va a recibir los hilos como un cuerpo
extraño, de manera que la ciencia garantiza que permanezcan
en la cara por muchos años sin producir problemas o alteraciones". |
Cirujano
plástico: Luciano A. Marrero. Telf.: 999.0150
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