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Madonna

“No estoy de ánimo para baladas”

La reina del pop y de las metamorfosis físicas y espirituales se rehúsa a retirarse. El lanzamiento de su nuevo disco Confessions on a Dance Floor la mantiene, actualmente, en el tope del estrellato, un lugar del que no ha bajado desde hace 22 años. Pablo Blanco. Fotos: Cortesía Warner Music/ICR

Como si le hiciera falta, Madonna ha planificado su regreso a las carteleras musicales con una estrategia de mercadeo que enamora hasta a su detractor más acérrimo. No se podía esperar menos de la llamada reina del pop que regresa con la actitud de John Travolta en la película Fiebre del sábado por la noche y un look a lo deseada Farrah Fawcett de los años setenta. Después de la aparatosa caída del caballo —que recibió como regalo de cumpleaños— el pasado 16 de agosto, la auto bautizada “ambición rubia” no ha abandonado las páginas de las secciones de espectáculo en todo el mundo. Este año no ha sido poca su sobreexposición mediática: volvió a montar a caballo para la audiencia del late show de David Letterman, haciendo casi un chiste del mencionado accidente; intercambió ideas sobre sus creencias con un grupo de estudiantes del New York City’s Hunter Collage; estrenó el documental I’m Going to Tell You a Secret, sobre su última gira The Re-Invention Tour y, por si fuera poco, se apersonó, sorpresivamente, en la discoteca Roxy de Nueva York para promocionar su nuevo álbum, Confessions on a Dance Floor, en medio de una congregación de fanáticos atónitos que la vieron bailar ataviada en un vestido psicodélico color azul eléctrico. Es que si algo puede esperar el público de la, ahora, “chica maternal”, es, precisamente, lo inesperado. Esta es una pequeña revisión a su tiempo presente. “Mi disco es para pasárselo bien. Quiero que la gente salte de sus asientos. No estoy de ánimos para baladas”, ha comentado la artista en pleno lanzamiento promocional de esta nueva producción con la que saldrá de gira a mediados del venidero 2006.

La diva hizo su presentación de Confessions on a Dance Floor en el club London Koko, Inglaterra. El show tuvo una duración de 30 minutos. Estuvo vestida con la misma malla rosada que usa en el video promocional de Hung Up y con una chaqueta Gucci del mismo color.

Lo hizo otra vez
Podría decirse que Confessions on a Dance Floor es un disco retro, específicamente alusivo a los setenta y ochenta, con matices de la actual onda techno; esa a la que Madonna —según ha afirmado— quiere darle un sello espiritual. Los beats electrónicos fueron “adoptados” por esta camaleónica estrella desde su álbum Ray of Light, de 1998, al cual le siguió Music, a finales de 2000. Dado que ambas propuestas musicales dieron resultado, todo se trató de continuar, en 2003, con su disco American Life, considerado, hasta la fecha, como su único fracaso comercial. La prensa reseñó como osado el hecho de que la diva incursionara en el hip hop y que, además, improvisara un discurso político antiBush, al cual acompañaba un video de corte militar que ella misma tuvo que censurar por ser inoportuno para un contexto marcado por la Guerra de Irak. Las pocas ventas hablaron por sí solas. Dos años después de aquel tercer intento, la artista “lo hizo otra vez”, como diría su colega Britney Spears. Confessions on a Dance Floor alcanzó la cifra de más de 300 mil copias vendidas en tan sólo una semana, en Inglaterra, país en el que reside actualmente. Sin mencionar que, hoy en día, encabeza la lista de los 25 álbumes más demandados en Estados Unidos, España, Francia, Italia, Alemania, Brasil, Australia, Japón, Canadá, Holanda, Austria, Suiza, Bélgica, Israel, Grecia, Croacia, Noruega, México, Suecia, Taiwán, Chile, Dinamarca, Hong Kong y Portugal, según una información publicada en www.warnermusic.es. Se suma a este récord el hecho de que el primer sencillo promocional, Hung Up, igualmente está en el puesto número uno de la lista de temas bailables que publica la revista musical Billboard.

Toda una Dancing Queen
Confessions... fue coproducido entre Madonna y Stuart Price, mejor conocido como Jaques Le Cont, el director musical de su gira The Re-Invention Tour de 2004. La crítica ha descrito este disco como una auténtica sesión de DJ’s , debido a que cada surco está mezclado y a que no hay ni una sola balada; algo que ocurre por primera vez en un álbum no remezclado de esta cantante. Así ha reseñado la prensa internacional cada tema de Confessions on a Dance Floor. Muchos de ellos incluyen melodías alusivas a antiguos éxitos de Madonna —¿Quién más podía hacerlo?.

Hung Up: Lo más comentado de este primer sencillo promocional es el sampler (se canta un tema nuevo sobre una melodía ya existente) que se hace del tema Gimme! Gimme! Gimme! (... a man after midnight) original de la extinta agrupación británica ABBA. “Es perfecto. Jaques Le Cont produce un tema bailable del que ya sabemos que Madonna es capaz. Su voz está tan procesada como la portada del álbum, en photoshop, pero, ¿a quién le importa?”, se reseña en el diario canadiense Eye Weekly.

Get Together: El estilo vocal recuerda al tema Substitute for Love, el primer surco del álbum Ray of Light.

Sorry: Uno de las mejores canciones del disco, evidentemente influenciada por el tema Can You Feel It que interpretara The Jackson 5, en 1980.

Future Lovers: Obvias referencias al tema I Feel Love que cantaba Donna Summer en 1982. La produjo Mirwais Ahmadzai, uno de los principales productores del exitoso disco Music.

I Love New York: Parte de la letra, dedicada a George W. Bush, dice: “Si no te gusta mi actitud, pues… (suelta una mala palabra). Vete a Texas, donde juegan golf”.

Let it will be: La introducción musical del hit de 1986, Papa don’t Preach, conduce a un tema parecido a Ray of Light. “La letra es algo banal pero la banda se mantiene poderosa”, menciona John, un minucioso fanático que escribió sus comentarios en www.madonnalicious.com.

Forbidden Love: Una melodía japonesa sirve de opening a un tema definido como representativo de la década de los ochenta. Se pasea entre lo melancólico y lo dance.

Jump: Recuerda a Into the Groove. También se dice que es una continuación del tema Keep it Together, en el que la letra destaca la importancia de una familia unida. Ambos fueron hits de Madonna en los ochenta.

How High: La artista se permite evaluar su propia carrera al ritmo de melodías que se mezclan con las del tema Die Another Day, el cual formó parte de la banda sonora de la cinta del mismo nombre.

Isaac: Violines, guitarras, bajos y letras espirituales recuerdan un poco a Don’t Tell Me”, del disco Music. Esta canción ha traído controversia dado que los rabinos de Sabed en Galilea dicen que la cantante ha cometido un sacrilegio dedicándolo a Isaac Louria, un místico rabino judío del siglo XVI. Madonna aclaró que está inspirado en Isaac Sinwani, quien le hace la segunda voz a la cantante en este tema, entonando versos en hebreo del poema Im Nin'Alú.

Push: Otra canción de amor de Madonna para su esposo Guy Ritchie (después de la romántica Nothing Fails de American Life). Tiene la vibra de La isla bonita, de 1986.

Like it or Not: Se dice que el tema tiene el estilo de la banda británica Goldfrapp. Está compuesto de referencias bíblicas y su letra tiene un sentido trágico. Los críticos se extrañan de que la cantante lo haya escogido como cierre de semejante acierto musical, pero el título es elocuente: “Les guste o no”.

 

En estas fotos, publicadas por la revista Vogue, la diva aparece junto a su amado esposo Guy Ritchie y sobre un caballo, meses antes de caerse del que le regalaran para su cumpleaños número 47. También con sus hijos Lourdes y Rocco y alimentando unas gallinas ataviada en un vestido estilo Grace Kelly confeccionado por Alexander McQueen. Toda una “chica maternal”. ¿Quién lo hubiera pensado?

Bonus track
l El video Hung Up fue dirigido por Johan Renck, quien estuvo a cargo del clip de Nothing Really Matters, uno de los más criticados de Madonna por considerarse monótono.

l La chica material ha vendido más de 200 millones de discos en todo el mundo y ha colocado 33 temas en el puesto número uno de la cartelera Billboard. Estas cifras están en aumento con Confessions on a Dance Floor.

l El archiconocido tema Like a Virgin, de 1983, iba a ser, inicialmente, una balada. “Pero cuando cantabas el coro, sonaba ridículo que fuera romántico. Al introducirle los acordes del bajo, ya sabíamos a dónde íbamos”, comenta Billy Steinberg, autor de esta canción, quien dio una reciente entrevista a la página web www.drownedmadonna.com.

l El documental Im Going To Tell You a Secret, estrenado recientemente en Estados Unidos y Europa, ha generado opiniones encontradas en torno a su contenido. Algunos se tapan los ojos al ver las crudas tomas de la visita de la cantante al Medio Oriente otros disfrutan a una Madonna meditabunda y reflexiva.

l Recientemente, el padre de Madonna, quien apoya la gestión del presidente de Estados Unidos George W. Bush, se hizo amigo del cineasta Michael Moore, quien se ha dado a conocer como un fuerte opositor al gobierno estadounidense. “Todo comenzó porque son vecinos”, comenta la cantante sin salir de su asombro.

l La nueva gira de la artista está anunciada para mediados de 2006. Se especula que Japón y Australia podrían ser los primeros países incluidos en este nuevo tour.

l “Madonna lo único que ha hecho es robarles las ideas a los verdaderos creativos”, comentó recientemente Allison Goldfrapp, vocalista de la banda Goldfrapp, de la cual se dice que Confessions on a Dance Floor tiene muchas influencias.

Habla la diva
He aquí algunos extractos de una entrevista exclusiva que concediera Madonna para la revista británica Attitude, a propósito del lanzamiento de Confessions on a Dance Floor.
“Confessions on a Dance Floor no es un álbum retrospectivo de mi carrera. Es más bien como un ‘plagio’ de mis propios temas, imagino que puedo hacer eso ¿no? (Risas)”.

“Hay una errada percepción de que los artistas hacen de todo por obtener un poco de publicidad. De hecho, hay gente que cree que me caí del caballo para obtener publicidad”.

“No juzgo a las personas ateas. Por el contrario, me parece sano que cuestionen las cosas antes de que las acepten sin chistar”.

“Ser espiritual es cool. Es algo considerado hasta subversivo”.

“Es verdad que fui muy mala con mis novios en mi juventud. Tampoco me importaban los amigos. No es algo de lo que me sienta orgullosa. Pero es que hasta que no sientes el dolor, no eres consciente del daño que le has hecho a otras personas. Fui una chica mala, quizás todavía merezca algunas nalgadas (risas)”.

Otras ideas de Madonna fueron publicadas por el periodista Diego Manrique en el diario El País de España. Unas de las más significativas fueron las siguientes:

“Mientras grababa Confessions on a Dance Floor escuchaba desde Goldfrapp hasta Depeche Mode... Y cosas más raras como los White Stripes... En realidad me cuesta escuchar un álbum completo; enseguida descubro las canciones que van de relleno y me aburro. Prefiero escuchar música cinematográfica; no me exige tanta atención y me pone muy creativa”.

“Yo odiaba Londres, me indigestaba lo que escribían de mí los tabloides ingleses... Pero me decidí (a vivir allí) cuando la relación con Guy se solidificó. No funcionan las parejas en las que cada uno vive en un continente... además era mejor para la educación de mis hijos”.

“No sé lo que se cuenta (esto en torno a su supuesto carácter de “tacaña”) pero puede que sea verdad. Cuando te despiertas en Nueva York y todavía tienes hambre y no sabes si vas a poder comer ese día, como me ocurrió a mí, nunca lo olvidas. Me ha quedado esa obsesión por controlar los gastos de la compra”. l

pblanco@eluniversal.com

 

Stuart la defiende

Stuart Price o Jaques Le Cont —como es su nombre artístico— se tomó unos minutos para desmentir, en el canal televisivo británico Channel 4, algunos mitos que existen en torno a Madonna y su carrera. Para ello se basó en su propia experiencia como productor de Confessions on a Dance Floor y como director musical de The Re-Invention Tour.

Mito uno: Es una fanática religiosa: “Absolutamente falso. La describiría como un ser extremadamente intelectual. Siempre está buscando respuestas. Si bien habla de los beneficios de la cábala, es la primera en aclarar que eso no es una religión sino un estudio”.

Mito dos: Su época ya pasó: “¡Tonterías! Ella es ‘inmaterial’, cualquiera que sea su edad. Yo la definiría como una cantante de 18 años con un montón de experiencia. Ella es más que sus años”.

Mito tres: No tiene voz: “Más tonterías. Lo primero que me impresionó de ella, durante los ensayos de The Re-Invention Tour fue, precisamente, su voz”.

Mito cuatro: Ella nunca produce sus propios discos: “Otra mentira. Madonna observa, calladamente, el proceso de producción y cuando uno cree que todo está listo, manda a hacer los debidos ajustes que convierten cada canción en un hit. Si eso no es ser una buena productora, entonces ¿qué es?”.

 

 

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