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Shumacher
todopoderoso
El siete veces campeón de la Fórmula
Uno es perfeccionista y disciplinado. Millonario a los 35 años,
vive en una jaula de oro que lo protege de la fama; sin embargo,
no le niega una sonrisa a los lentes de los fotógrafos.
Idalia De León.
 
Si Michael Schumacher abriera un curso de autoestima,
es muy probable que la humanidad entera se apurara a inscribirse.
¿Quién no quisiera tener de primera mano, los consejos
del piloto de Fórmula Uno considerado el mejor del mundo?
Joven, exitoso, millonario. Con 35 años de edad, el nombre
de la estrella de la Ferrari, ya está escrito en la historia,
pues posee el récord de haber ganado siete veces el Campeonato
Mundial en su categoría. El piloto alemán es hoy,
pues, toda una celebridad, aunque sus intimidades no se ventilen
en los medios de comunicación como las de otros deportistas:
David Beckham o Ronaldo, por mencionar sólo dos.
Segundo en el ranking de la revista Forbes como el deportista mejor
pagado del mundo (encabeza la lista el golfista estadounidense Tiger
Woods), Schumi, como es denominado cariñosamente, obtiene
un salario anual de 40 millones de dólares, sin contar los
80 millones que recibe como producto de la publicidad que su imagen
brinda a unas 320 marcas comerciales.
En una oportunidad, CNN elaboró una
nota informativa que permitió ilustrar muy bien los dividendos
que obtiene el piloto estrella de la escudería italiana.
Decía la importante cadena de televisión, que un minuto
de la vida de este insigne alemán cuesta unos 180 dólares;
es decir, una cena para dos en un restaurante de París. Que
con una hora de su trabajo se podía adquirir, en España,
un carro pequeño de 10 mil 800 dólares; y que un día
de trabajo le bastaría para comprar un cómodo apartamento
de tres habitaciones en Londres, valorado en 260 mil dólares.
También se afirma que Schumacher, de seguir como va, podrá
elevar sus ganancias a 400 millones de dólares en los próximos
cinco años.
Al parecer, uno de los responsables de que
el joven alemán se haya convertido en la gallinita de los
huevos de oro, es un tal Willy Weber, especialista en mercadeo y
publicidad, quien espera, que cuando el piloto decida retirarse,
sus cuentas personales alcancen los mil millones de dólares.
Duro por fuera....
Michael Schumacher admite que la vida de celebridad no le
sienta muy bien que digamos, pues le impide sentarse con sus amigos
en un café o salir a caminar por la ciudad libremente, y
lo obliga a mantenerse tras las puertas de su magnífica casa
en la localidad de Vufflens-le-Chateaux, en Suiza. También
es verdad que es un hombre a quien no le gustan los escándalos,
que lleva una vida sosegada al lado de su esposa Corinna; que se
considera un papá normal, a quien le gusta tener tiempo para
jugar con sus dos hijos, Gina María (el nombre es un detalle
con la Ferrari) y Mick, y con sus dos perros.
Todo esto parece ser verdad, pues no se cuela
en la prensa ningún desliz, ningún paso en falso.
Sólo que Schumacher no entrega al fisco alemán ni
un centavo de su ganancias millonarias. Prefirió vivir en
Suiza donde sólo paga menos de un millón de dólares
al año por razón de impuestos (contra los 5.5 millones
que debería cancelar en caso de habitar en su tierra natal).
Su único vicio parece ser el cigarrillo y, como buen alemán,
degusta con agrado una sabrosa cerveza. Fue de antología,
la resaca que agarró cuándo ganó el séptimo
título, cuando reconoció que no recordaba cuando fue
la última vez que había bebido tanto: "¡Fue
una gran fiesta! Ayer en el avión, junto a Corinna mi cabeza
parecía un motor de mil caballos", señaló
a la agencia DPA.
Por otra parte, no son pocos los que intentan
subestimar la razón por la que es el número uno. El
piloto colombiano, Pablo Montoya, no vaciló en afirmar que
Schumacher no sería quien es, si la Ferrari no fabricara
los bólidos que confecciona. Otros señalan que el
alemán tuvo la suerte histórica de competir en una
época escasa de buenos corredores; es decir, que Michael
supo estar en el lugar adecuado en el momento adecuado.
Sin embargo, sus compañeros de la Ferrari
lo rescatan y le dan más de un voto a favor. El talento indiscutible
que tiene Schumi, es conocer bien la máquina que conduce
y la capacidad de aportar a los ingenieros de la escudería
toda la información necesaria para armar el carro perfecto,
ese que lo ha llevado a la cúspide. En efecto, Ross Brown,
director técnico de la escudería escarlata, afirma
que "si el auto no funciona, Michael está encima de
mí todo el tiempo. Pero respeto la manera en que lo hace".
No descansa hasta haber probado el vehículo, de hecho, en
la pista de Fiorano, donde practica, tiene acondicionada una habitación
que le garantiza estar muy cerca de los ingenieros automotrices.
Su personalidad, obviamente, también
ha contribuido al primer lugar. Tiene fama de controlado, concentrado,
perfeccionista y disciplinado, todo lo cual le ha valido el sobrenombre
de robot al volante. Palabras más, palabras menos, Schumacher
se siente cómodo con la imagen que proyecta (o que los medios
han querido mostrar). No tiene interés en demostrar la veracidad
o no de esta imagen ni ponerse a discutir con la prensa sobre esto
o aquello. Prefiere mantener blindada su vida privada, y se conforma
con que las fotos que se publicitan de él, siempre lo muestren
sonriente y con cara de adolescente enamorado. "No soy una
persona a la que le gusta demostrar sus sentimientos, sólo
lo hago con los que me conocen bien. Por lo general me controlo
lo mejor que puedo. Y probablemente no le transmita a la gente,
la imagen de quien verdaderamente soy", señaló
en una oportunidad. Se dice que es tímido, introvertido y
sereno. Ya quedó atrás su imagen de conductor indisciplinado
y arrogante, que a comienzos de los noventa le hizo ganar el mote
de "Schumi el sucio".
Se le cree, ciertamente, cuando afirma no tener
conciencia de ser una leyenda viva. "No intento compararme
con Fangio (el campeón argentino), él está
a un nivel más alto que yo". l
ideleon@eluniversal.com
| Ficha
imprescindible |
Fecha de nacimiento: 3 de
enero de 1969
Lugar: Hürth-Hermülheim (Alemania)
Estatura: 1,74
Estado civil: Casado
Cónyuge: Corinna
Hijos: Dos: Gina María y Michael
Propiedades: Un jet privado (con dos pilotos), un yate,
dos Ferrari, un Lancia
y un Fiat 500. Varias casas, entre ellas, una villa de 15 hectáreas
en Suiza
Seguro de vida: La póliza lo ampara por unos 80
millones de dólares
Hobbies: El fútbol, el tenis, el esquí
y la natación
Altruismo: Dona alrededor de 500 mil dólares anuales
a la Unesco
En la mesa: Prefiere la comida italiana. También
es aficionado al jugo de manzana y a la cerveza
Cantantes preferidos: Phil Collins, Tina Turner y Michael Jackson |
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| Palmares |
Campeón del Mundo de Fórmula
1 (2004)
Campeón del Mundo de Fórmula 1 (2003)
Campeón del Mundo de Fórmula 1 (2002)
Premio Laureus al Mejor Deportista Mundial del Año (2002)
Campeón del Mundo de Fórmula 1 (2001)
Mejor Deportista Europeo del Año (AEP) (2001)
Campeón del Mundo de Fórmula 1 (2000)
Campeón del Mundo de Fórmula 1 (1995)
Campeón del Mundo de Fórmula 1 (1994)
Campeón de Alemania de Fórmula 3 (1991)
Campeón de Alemania de Fórmula 3 (1990)
Campeón de la Fórmula Konig (1988)
Campeón de Alemania Senior de Kart (1987)
Campeón de Europa Senior de Kart (1987)
Campeón de Alemania Junior de Kart (1985)
Campeón de Europa Junior de Kart (1985)
Campeón de Alemania Junior de Kart (1984) |
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