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revista Estampas
 


volando alto

El cantautor español está listo para presentar Aviones de cristal, una producción discográfica mucho más madura y “guitarrera” que las anteriores, donde se evidencia la evolución vocal y rítmica lograda en tan sólo cinco años de carrera musical. En exclusiva, Estampas conversó con el joven intérprete sobre el lanzamiento mundial de su tercer álbum de estudio —a la venta a partir de mañana— y su inminente gira de conciertos. María de los Ángeles Herrera


Algo distinto. Esa es la primera impresión que tienen los fanáticos de Alex Ubago al escuchar Viajar Contigo, su más reciente sencillo promocional, una canción que se aleja de sus anteriores propuestas, no sólo por la fuerza que el español le imprime a su interpretación sino por la sonoridad lograda a través de las cuerdas y la batería. Fiel a su esencia y a sus álbumes previos —¿Qué pides tú? y Fantasía o realidad—, el autor de las baladas Aunque no te pueda ver y Sin miedo a nada —a dúo con Amaia Montero—, vuelve a apostarle a los argumentos pasionales y cotidianos que le han permitido ganarse un sitial de honor en la escena musical hispana e, incluso, ser comparado con artistas consagrados como el madrileño Alejandro Sanz.

Doce temas de autoría propia componen Aviones de cristal, un disco en el que, finalmente, el artista pudo darse la licencia de sentarse a componer sin la presión que supone estar de gira. Cerca de un año invirtió para escribir y musicalizar todas las pistas; ¿el resultado?: un producto de mejor calidad, donde se aprecia un contacto directo con la banda  y “un sonido más orgánico, más de grupo”, amén de la evolución en las canciones, que se muestran “menos obvias y con un fondo más trabajado”. En comparación con sus anteriores producciones, Ubago no duda en admitir que ésta es su favorita, ya que le ha permitido coquetear con el rock y el pop, sin dejar de lado su evidente afición por las baladas.


El despegue.
No es casualidad que el territorio mexicano haya sido el primero en escuchar —¡en vivo!— la docena de temas incluidos en Aviones de cristal, pues —luego de su tierra natal— este fue el país que le abrió las puertas del mercado latinoamericano. Alex confesó sentirse tan satisfecho con el feedback obtenido en suelo azteca, que planea regresar a finales de año cuando inicie formalmente su gira. Mientras eso ocurre, permanecerá en Madrid, base de operaciones desde donde compartió con Estampas los detalles de su nuevo
largaduración.

La entrevista, pautada para las 10:40 de la mañana, comienza puntual; y aunque en la capital española es de tarde —justo en la hipnótica y sagrada hora de la siesta—, Alex
se muestra bastante ocurrente. En la calidez
de su voz es imposible no reconocer al
intérprete de baladas que aún suenan en las emisoras locales —como Ahora que no estás y Dame tu aire—; sin embargo, la timidez que él mismo ha comentado tener cuando se
encuentra alejado del escenario, se deja
colar por el hilo telefónico, al igual que la
frescura propia de quien apenas ha vivido
un cuarto de siglo.

Hasta ahora te había ido muy bien con baladas como Aunque no te pueda ver y Dame tu aire. ¿Por qué lanzar como primer sencillo un tema más pop?

“A mí me apetecía ofrecer algo distinto. Si escuchas el disco entero vas a encontrar baladas que van un poco más en la onda de Aunque no te pueda ver. En el disco hay un poco de todo, yo creo que vuelve a ser un disco bastante romántico, pero encuentras canciones inspiradas en el amor o el desamor y otras que hablan de reflexiones personales, de cosas que me preocupan, canciones también un poco más comprometidas. Pero lo cierto es que, como single, me apetecía de repente decir ‘oye, no son baladas lo único que hago’”.

Muchos han comentado que te perfilas como el próximo Alejandro Sanz. ¿Qué has hecho para merecer esa comparación?

“La verdad es que no lo sé (risas). Eso me suena como muy grande, sinceramente. Alejandro Sanz es un artista que lleva mucho tiempo y, en ese sentido, yo todavía me veo como un novato. Por supuesto que me halaga —no voy a decir que no—, pero creo que todavía tengo mucho camino por andar para llegar a ganarme el respeto que él se ha ganado en el público. Yo admiro a Alejandro muchísimo. Su manera de sentir lo que canta y su forma de cantarle al amor puede que me haya influido y, desde luego, lo veo como un referente. Ahora, yo creo que su estilo y el mío no son tan parecidos; a él lo veo con un estilo un poco más aflamencado, porque es madrileño pero tiene mucha influencia del sur, y yo no tengo tanta. En este sentido, creo que somos diferentes, pero sí me gusta captar de él, sin duda, esa manera de sentir lo que canta y de escribir”.

Dijiste en una entrevista que, a la hora de escribir, te guías más por tus impulsos. ¿Cuál es ese motor de empuje?

“Yo creo que los sentimientos, el amor, el desamor, siempre me inspiran mucho. Pero, la verdad, es que cualquier cosa me puede impulsar a escribir, cualquier cosa que me afecte, que me haga pensar. Las cosas que me pasan a mí y, a veces, también me meto en la piel de otras personas. Pero sí, suelo ser bastante impulsivo, escribo cuando necesito escribir, a veces salen cosas, a veces no. Nunca se sabe. Pero me sigo guiando por impulsos y este disco lo he preparado así, lo he podido preparar con calma. Decidí tomarme un año sabático, si lo quieres llamar así, que sobre todo lo necesitaba para componer y preparar material nuevo y, además, para descansar, ordenar un poco mi cabeza y desconectarme de todo”. 

¿Qué tan auténticos son para ti los nuevos rostros de la música que han emergido de los reality shows?

“No creo que dejen de ser auténticos, pero de este tipo de programa siempre he dicho que me parece que está todo muy enfocado a lo que es realmente: un reality. Los chavales que entran a ese tipo de academia van a clases y tienen una preparación buena, pero estos programas anulan un poco lo que ellos tienen que decir o expresar —que para mí es lo más importante—. En este tipo de programa nunca veo el talento para componer o la capacidad para escribir. Probablemente haya chavales que los tengan, pero tampoco se les da una oportunidad. Estoy viendo un montón de artistas que cantan muy bien, que son muy guapos, que bailan genial, pero me están cantando una canción de Ricky Martin, entonces al final no me proponen nada nuevo, ¿no?. Hay artistas que han salido de allí y luego han llevado su carrera aparte y ahí se verá. Al final, estos programas son una oportunidad más”.

Con tantos cantantes españoles, mexicanos y, en general, hispanos que le cantan al amor y a la cotidianidad, ¿dónde radica el éxito de tu propuesta?

“En mi caso, siempre digo lo mismo. Mi propuesta es sincera. Las doce canciones son canciones escritas por mí, la música y la letra. No sé si serán mejores o peores, pero sí son canciones muy sinceras, que transmiten sentimientos y pensamientos personales, una manera de escribir, que al final es mí manera de hacer música y de contarle a la gente las cosas que me pasan, las cosas que siento, las cosas que veo y las cosas que me hacen pensar”.

¿Qué es lo mejor y lo peor de haber alcanzado tanta popularidad en tan poco tiempo y a tan corta edad?


“Lo mejor es poder dedicarme a la música y poder vivir de esto. Al final, supongo que el sueño de cualquiera es poder dedicarse a lo que le gusta y hacerse una suerte. Lo peor, pues por un lado esa parte que tiene la fama de que te quita intimidad o que hay mucha gente que intenta hacerte daño o que habla de ti sin saber y se mete en tu intimidad. Eso y quizá también el estar mucho tiempo fuera de casa, pero la verdad es que estoy contento y feliz con la vida que tengo. No me puedo quejar de nada”. l

mherrera@eluniversal.com

De cerca

lAntes de ser cantante, Alex Ubago era fanático del billar, pasión que ha mantenido hasta hoy.
lSu arribo a la escena musical fue producto de la casualidad: En 1999 decidió componer y grabar cinco temas para dárselos a su novia de entonces como un regalo de cumpleaños. Cuando su padre escuchó el casete no dudó en llevárselo a un productor musical y dos años más tarde salió al mercado ¿Qué pides tú?, su primer disco de estudio.
lEn sus gustos musicales, Alex se define como un chico “bastante melómano y ecléctico”, fanático de propuestas diferentes a la suya. Música anglo,
britpop y rock figuran entre sus ritmos favoritos.
lAdmira a Antonio Orozco, Kike González y David de María (todos compositores españoles), “gente que es joven y compone muy bien para mi gusto”.
lSueña con cantar a dúo con Alejandro Sanz, con Joaquín Sabina o con cualquiera de los cantautores que le han influido en su propio idioma, entre ellos Kiko Veneno, Jorge Drexler y Mikel Erentxun.
lUn concierto memorable al que tuvo la oportunidad de asistir fue el que celebró en
Madrid el grupo británico de rock progresivo
Porcupine Tree.
lEntre risas, recuerda una anécdota que lo hizo sonrojar: “Una vez me pidió un autógrafo una azafata en un avión, y me dijo: ‘¡Ay!, por favor, fírmame para mi niña’.
Le di el autógrafo y me dijo: ‘No sabes qué ilusión le va a hacer cuando le diga que
he estado con David Civera —que es otro artista español—. Yo no le dije nada, así que me imagino que cuando la niña vio el autógrafo diría ‘Pero mamá, que no era David Civera, que era Alex Ubago’ (risas)”.
lY de amores, por ahora el cantautor está soltero, pero siempre en la búsqueda de alguien especial. “Supongo que busco una chica muy alegre, sobre todo que sea simpática. Por supuesto que me tiene que atraer físicamente, no nos vamos a engañar, pero no tengo preferencias entre rubias, morenas o pelirrojas”.


En la red: www.alexubago.com


Pasado y presente

Más de 20 discos de Oro y Platino obtenidos en España, Latinoamérica y Estados Unidos son el aval del cantautor español Alejandro Martínez de Ubago Rodríguez —mejor conocido como Alex Ubago—, quien con sólo 25 años ha sabido ganarse el aprecio del público, gracias a la calidez y la sinceridad de su propuesta musical.


¿Qué pides tú? (2001)

Más de un millón y medio de copias vendidas en todo el mundo. Sin miedo a nada, el tema promocional que cantó junto a Amaia Montero —vocalista de La Oreja de Van Gogh—, fue seleccionado por los visitantes del portal los40.com como la Mejor canción de amor de la historia, en una encuesta realizada para el Especial de San Valentín en 2004.




21 meses, 1 semana
y 2 días
(2003)


Disco-libro con el cual Ubago se despide de su primer largaduración. El español incluye versiones de sus primeras creaciones, además del tema Sigo aquí
—banda sonora la cinta animada de Disney La isla del tesoro— y un pequeño tributo al grupo Hombres G.




Fantasía o realidad (2003)

Ubago, acompañado por la Orquesta Sinfónica de Londres, incursiona en el mercado estadounidense, obtiene un Disco de Oro y la canción Aunque no
te pueda ver
se lleva un Billboard Latino como
Mejor tema pop latino de un artista revelación.





Alex Ubago en directo (2004)

CD-DVD que incluye 16 temas
de sus álbumes previos.





Aviones de cristal (2006)

El primer sencillo promocional, Viajar contigo,
fue lanzado al mercado el pasado 7 de agosto y
ya se estrenó el videoclip del tema que tiene como telón de fondo los mismos parajes de la portada del disco y contó con la dirección de Rafa Sañudo, conocido realizador de videos y carátulas de destacados artistas como Andrés Calamaro, Miguel Bosé y Alejandro Sanz.



Fotos:
Cortesía Warner Music/ ICR


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