Firme y lisa es como muchas mujeres quisieran tener la piel, sin celulitis. Para combatir a esta enemiga del cuerpo es imprescindible un plan de ataque integral: dieta adecuada, ejercicios, tratamientos médico-estéticos y la ayuda cosmética. Aquí las claves para ponerlo en acción. Ya no hay excusas.
Carolina Quintero
Aun cuando la moda, la publicidad y la sociedad tratan de imponer una silueta grácil y esbelta como símbolo de belleza femenina, pocas son las mujeres que se salvan de la odiosa y temida “piel de naranja”. Según las estadísticas se calcula que 90 por ciento tiene celulitis; es decir, sólo 10 por ciento se libra de ella. A esta indeseable invasora de cuerpos poco le importa instalarse en cualquier anatomía, ya sea delgada, fina, gorda o robusta, lo que demuestra que no es una cuestión de peso. Menos aún, que la persona tenga 15 o 50 años de edad; eso ni la detiene ni lo advierte.
Que sean las mujeres las que por una razón u otra tienden a desarrollar los antiestéticos hoyuelos se debe principalmente al comportamiento hormonal. Pero atención, los hombres también son víctimas, inclusive los niños. A ellos les suele aparecer en el cuello y en la parte superior del abdomen, y por la misma razón: sus hormonas masculinas. Claro que hasta ahora el porcentaje es mínimo, y como tal no hay un indicador; pero si el asunto se agrava, entonces mostrará una nueva tendencia.
Lo negativo es que en cualquiera de los escenarios donde la celulitis decida aparecer, comenzará una lucha sin cuartel —para toda la vida— por tratar de eliminarla. En realidad este es un proceso que se origina lento y sigilosamente, y que va progresando —pasando por diversos estadios- hasta convertirse en algo crónico. Aparte de la imagen antiestética que crea en algunas zonas del cuerpo, en ocasiones puede producir dolor. De allí la importancia de atenderla a tiempo. He aquí la clave: en la prevención.
Enemiga al descubierto
La Medicina define a la celulitis como una infección cutánea; pero también se atribuye este término a la apariencia de “piel de naranja” que ocasiona una acumulación de grasa, agua y toxinas en el tejido adiposo y que al organismo le resulta difícil eliminar por sí mismo.
La culpa de este trastorno la tienen las células grasas o adipositos, encargadas de mantener un estado de energía en el cuerpo mediante la acumulación de grasas (lipogénesis) y su eliminación (lipólisis). De llegar a aumentar (por lo general crecen en número hasta el final de la pubertad y son capaces de alcanzar hasta 60 veces su tamaño normal) se produce un desequilibrio entre el almacenamiento y la quema.
La grasa se instala en las células abultadas o crecidas, lo que comprime la circulación e impide el desecho celular (toxinas) y de líquidos, creando a la vez un atascamiento con la circulación sanguínea, el oxígeno y los nutrientes. El tejido de sostén entre la piel y los músculos se vuelve rígido, y en consecuencia producirá los hoyuelos típicos de la piel de naranja; es decir, aparecerá el aspecto acolchado.
Las zonas donde la celulitis se forma con mayor frecuencia son: el abdomen, el vientre, las caderas, los muslos, los glúteos, las rodillas, las piernas y los tobillos. También suele aparecer en la zona cervical, y con menos frecuencia y por causa de la menopausia, en la parte superior o anterior de los brazos.
A considerar
Entre los factores que agravan este atascamiento y en consecuencia provocan la aparición de la “piel de naranja” destacan:
lHormonales: la adolescencia, el ciclo femenino, los embarazos, la menopausia, ocasionan retención de líquidos y acumulación de grasas.
lHereditarios: la genética, la predisposición a tenerla se hereda; y la raza, las mujeres mediterráneas están más predispuestas a desarrollar celulitis a diferencia de las nórdicas y las asiáticas.
lCirculatorios: várices, malas posturas, prendas de vestir que opriman (medias a la rodilla que dejan marcas, jeans apretados, incluso, zapatos).
lPsicológicos: el estrés activa la adrenalina que a su vez favorece el almacenamiento de grasas.
lAlimentarios: dietas desequilibradas (grasas, azúcares, sal) pueden provocar un almacenamiento en el tejido adiposo.
lEstilo de vida: el sedentarismo, la falta de ejercicio, dormir poco, provocan que la grasa se adhiera al plano cutáneo profundo y se quede allí instalada.
lEl sobrepeso: aunque la celulitis no depende del peso, el exceso de kilos favorece su aparición e influye sobre una mala circulación de retorno en las piernas.
lLos tóxicos: el café, el alcohol y el cigarrillo actúan negativamente sobre el sistema circulatorio.
lAnticonceptivos orales: y fármacos como los corticoides, dificultan la circulación y agravan la celulitis. Se debe consultar con un médico.
Cuestión de formas
Considerando que el proceso de formación de la celulitis es multifactorial no siempre se presenta igual. Existen tres tipologías diferentes que dependen de la edad, la predisposición personal, el tipo de metabolismo y el sistema circulatorio.
lCelulitis blanda: es la más frecuente. Los tejidos superficiales tienen poca consistencia (flacidez) y cambia de forma cuando se aprieta con la mano o por la posición del cuerpo (al sentarse o al caminar). Está relacionada con el exceso de peso, el paso del tiempo, la distensión de la piel y los trastornos circulatorios. Aparece en la cara anterior de los muslos, las caderas, parte superior de los brazos y el abdomen; y en los glúteos, cuando hay sobrepeso. Puede ir acompañada de fatiga o dolores musculares. Se manifiesta en mujeres de 35 a 40 años.
lCelulitis dura: tanto a la vista como al tacto, la piel se siente compacta, rígida y difícil de pellizcar. El cúmulo de grasa se mantiene como un bloque sólido, bien pegado a la piel y los músculos, por lo que no cambia de forma ni al caminar ni al sentarse. Se localiza en las caderas (revolveras) y la cara interna de las rodillas. Se manifiesta en mujeres jóvenes, que a pesar de ser delgadas y con un cuerpo firme y tonificado, la padecen en áreas localizadas.
lEdematosa: es la menos frecuente y la más difícil de eliminar. Al tacto, la piel parece hinchada desde el interior; a veces se notan algunos nudos. Surge por una mala circulación venosa de retorno, y suele empeorar en la víspera del ciclo menstrual, por la retención de líquido. Se manifiesta en las piernas, y son frecuentes los calambres y la sensación de piernas cansadas, por lo que permanecer mucho tiempo sentada puede ocasionar más molestia.
Plan de ataque
Es importante entender y aceptar que la celulitis es un trastorno cutáneo que no se cura y del que es difícil deshacerse. Tampoco se resolverá por sí sola, por lo que implica emprender una lucha sin cuartel para poder vencerla. Siendo un círculo vicioso, con tantos factores desencadenantes, la recomendación es adoptar un sano estilo de vida y ser constantes. En ese sentido, es importante:
lHacer ejercicio: caminar media hora, montar bicicleta, nadar, bailar o subir escaleras estimula la circulación y con ello favorece el aporte de oxígeno a través de los vasos sanguíneos, y quema parte de las reservas de grasa acumuladas.
lMejorar la dieta: consumir alimentos ricos en fibra, frutas, verduras, legumbres. Beber líquidos: ingerir entre uno y cinco litros de agua al día, o jugos que contengan vitamina C, favorece la circulación y ayuda a eliminar toxinas. Igualmente el té verde, con probadas propiedades antienvejecimiento, es un excelente coayudante en la depuración del organismo de excesos alimentarios.
lControlar el estrés: técnicas como la relajación y la meditación ayudan a reducir sus efectos. Igualmente, respirar bien y de forma profunda permite que el oxígeno llegue a las células para que funcionen correctamente.
Todas estas buenas conductas llevan, incluso, a que la celulitis no aparezca; pero qué hacer cuando la piel de naranja es un hecho. Desde productos anticelulíticos, pasando por masajes hasta optar por el quirófano son las opciones para combatirla.
Propuestas eficaces
Si opta por tratamientos profesionales estos incluyen masajes localizados y/ó tratamientos con máquinas y equipos altamente especializados que movilizan el tejido graso, diluyen la grasa y tonifican la piel. Entre los más avanzados y con probados resultados cabe destacar:
lEndermología: técnica francesa, no invasiva, no quirúrgica para combatir los depósitos grasos que causan la celulitis. Se trabaja mediante un equipo de aspiración, que ayuda a definir y moldear la figura. Igualmente, actúa sobre los tejidos más profundos de la piel, estimulando la vascularización y eliminando toxinas; y ayuda a reducir la retención de líquidos. Además de mejorar la superficie de la piel, realiza una exfoliación que le devuelve el brillo natural.
lCarboxiterapia: método no quirúrgico que consiste en inyectar, vía subcutánea, dióxido de carbono (CO2) en forma de gas. Es totalmente inofensivo, favorece la circulación ayudando a mover grasa localizada y celulitis, inclusive la más compacta, para luego desintegrarla. Tras 10 sesiones, la piel se ve más lisa, con menos relieve.
La ayuda cosmética
Esculpir la silueta y, además, sentirse a gusto con una piel tersa, suave —como si fuera la de un bebé— es la promesa de los nuevos productos anticelulíticos. Estos pueden ayudar a mejorar la capa superficial y el aspecto acolchado de aquellas zonas del cuerpo que presenten piel de naranja. Aunque la oferta del mercado es muy amplia, y ninguno es del todo milagroso, si se usan a diario, se podrán apreciar resultados aceptables.
Los de última generación contienen activos mucho más
eficaces que atacan directamente las células grasas o adipositos, y que, además, ayudan en el proceso de eliminación de grasas, evitando de esa forma el almacenamiento de las mismas. Igualmente favorecen la circulación y el drenaje de toxinas para prevenir la retención de líquidos, lo que fomenta la formación de los odiosos hoyuelos. También incluyen ingredientes que evitan la deshidratación, combaten la flacidez, mejoran
el tono y la superficie de la piel.
Tienen además una característica en común: no hay necesidad de realizar masajes intensos; simplemente, se aplica el producto con suavidad y se deja actuar. Para que resulten eficaces hay que ser constantes en la aplicación; es decir, durante todo el año y no cuando se aproxima una temporada vacacional. Así no fallan.l
Foto:
www.ideasstock.com/corbis/Fabio Cardoso/ Zefa
| Anticelulíticos eficaces |

ESTEE LAUDER
Body Performance
Slim Shape
Desarrollado con una nueva tecnología,
que optimiza la eliminación de líquidos,
ayuda a disminuir el aspecto de la celulitis,
redefine la silueta y alisa la piel

LANCÔME
Slim Success
Inspirado en la técnica de la lipoaspiración,
destruye las grasas acumuladas, favorece
su eliminación y mejora los contornos

CLARINS
Total Lift Minceur
Su fórmula con extractos vegetales
reduce las acumulaciones de grasas
y la celulitis rebelde y, además, refina,
reafirma y tonifica la piel

VICHY
Lipocure
Con manganeso, activo desincrustante más
Adrenayse™, estimulante celular, libera y
elimina las grasas atrapadas y alisa la piel

BIOTHERM
Celluli Intense Peel
Complejo biopeeling más dos activos
reductores: cafeína y gingko biloba,
reduce celulitis y grasa acumulada
y reactiva el proceso natural
de renovación

NIVEA
Good-bye Celulitis
Con L-carnitina, favorece la eliminación
de grasas, reactiva la circulación sanguínea
y reduce los signos visibles de la celulitis
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Coordenadas
Endermologie:
Centro de Endermología
y Estética Parque Cristal,
Los Palos Grandes. Telfs.:
0212-284.8239 / 284.2291
Carboxiterapia:
Medilight Center: Centro
de Medicina Estética
y Adelgazamiento.
Av. Francisco de Miranda,
Edif. Centro Perú, Torre A.
Telfs: 0212-266.7990 / 267.6628.
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