IDENTIFICACIÓN
DESDE EL LECHO DE MUERTE
Alfie el granjero haló del gatillo.
Alfred Moore era un rollizo granjero de 38 años oriundo de Yorkshire, cuya finca estaba ubicada en las afueras del pequeño poblado de Kirkheaton, muy cerca de Huddersfield, Inglaterra. Para más señas, era un hombre que le caía bien a todos.
Era bastante duro ganarse la vida criando cerdos y pollos, especialmente cuando un hombre tiene que mantener a una esposa y cuatro hijas, entre dos y 10 años. El hecho es que Alfie realmente no se ganaba la vida con la granja. Era un secreto a voces que nuestro personaje era granjero sólo de día. Por las noches recorría grandes distancias y robaba todo lo que se le atravesara en fábricas y oficinas cercanas.
Durante meses, la policía había estado escuchando rumores de que el ladrón que asaltaba sistemáticamente la comarca no era otro que el popular Alfie. Así que decidieron descubrir, de una vez por todas, si el afable granjero era un delincuente común.
El sábado 14 de julio de 1951, un grupo de 10 policías se apostó estratégicamente alrededor de la casa de Alfie, que se encontraba a un lado de una colina. A las 10:30 pm, todo estaba listo. Todos los caminos, rutas y senderos eran vigilados en secreto. La policía pensaba que Alfie estaba en una de sus "rondas". Sería capturado in fraganti con su botín cuando regresara a su granja.
Alrededor de las 2:00 a.m., el sonido de disparos perturbó la plácida atmósfera de Yorkshire. Poco después se escuchó el agudo pito de los silbatos de la policía. Dos oficiales británicos desarmados yacían en el piso: El inspector Duncan Fraser, de 45 años, estaba muerto. El agente de policía Gordon Jagger, de 42, había sido herido de gravedad en el estómago. Fue llevado de emergencia al hospital Royal Huddersfield Infirmary.
En la granja, los policías observaron cuando se encendió una luz en una ventana del piso de arriba. Luego vieron salir humo de la chimenea.
A las 5:00 a.m., los oficiales se acercaron a la granja. Alfie abrió la puerta. Le informaron que le acusaban de disparar a dos agentes de policía. Se declaró inocente. Admitió que poseía una escopeta. Sin embargo, ésa no fue la clase de arma que se utilizó en el tiroteo.
Alfie fue detenido. Mientras el sol ascendía sobre Huddersfield esa mañana, los médicos realizaron una operación de emergencia en un intento por salvar la vida del agente Jagger.
En la jefatura, Alfie Moore rindió su declaración. "A eso de las 12, la señora Moore, mi hija mayor Pat y yo nos fuimos a dormir. No volví a levantarme". Dio una explicación de por qué salía humo de su chimenea: "Si debe saberlo, me levanté para quemar algunos desperdicios. No diré nada más".
Aunque sobrevivió a la operación de emergencia, el agente Jagger estaba en un estado muy delicado. Esa misma tarde se decidió realizar un proceso de identificación de sospechosos en la habitación de hospital de Jagger. Alfie, junto a otros ocho hombres, fue puesto en una fila en el cuarto. El agente, sin vacilar, identificó a Alfie Moore como el que le había disparado.
Cuando repreguntaron si la identificación había sido justa, Alfie replicó: "Sí, pero no fui yo. ¿Cómo podría ser? Yo estaba en cama". El hombre fue acusado formalmente del asesinato del inspector Duncan Fraser.
Más tarde, ese mismo día, la habitación de hospital se transformó en un tribunal de emergencia, con juez y todo.
El agente Jagger rindió la siguiente declaración: "Vi al acusado por primera vez a las 2:00 a.m. del 15 de julio. Caminaba en dirección a su casa. Debe haber escuchado mis pisadas en la grama cuando me le acerqué y corrió a esconderse debajo de un seto. Dije hola y grité. Él respondió: 'Pensé que era una vaca'. Iluminé su rostro con mi antorcha y aferré su brazo izquierdo. Pude ver su rostro claramente.
Mientras sujetaba el brazo izquierdo del acusado, Fraser se acercó y le iluminó la cara con su antorcha. Fraser inquirió: '¿Es usted Moore, Alfie Moore?'. Él respondió: 'Sí'. Fraser le explicó: 'Somos oficiales de la policía y usted vendrá con nosotros'.
| Dos oficiales británicos YACÍAN en el piso. El inspector Duncan Fraser estaba muerto |
Respondió: 'No señor, no señor'. Apenas el acusado exclamó eso, sacó rápidamente su mano derecha del bolsillo de su sobretodo y nos disparó a mí y a Fraser.'' Catorce horas después de rendir su testimonio, Jagger falleció.
En una inspección de la granja de Alfie se descubrieron estampillas, dinero medio enterrado y un gran número de llaves. Sin duda, Alfie era todo un ladrón, pero aparte de la declaración del agonizante Jagger, no había más evidencia de que fuera un asesino.
Aunque la policía había recibido el "pitazo" de que Alfie realizaría una ronda de robos, nada de lo que fue hurtado esa noche se encontró en su granja. A pesar de la exhaustiva búsqueda, no se localizó el arma homicida. Se utilizaron detectores de minas en un intento por encontrar el arma. Se podó la grama y se vaciaron los abrevaderos, pero todo fue en vano.
El 10 de diciembre de 1951, Alfie Moore fue enjuiciado por asesinato. Subió al estrado en su propia defensa y juró que había acompañado a su hermano la mitad del camino a casa temprano esa noche, luego de que su pariente le hubiera ayudado en los trabajos de la granja todo el día.
El hermano de Alfie confirmó esta parte del testimonio del acusado. Alfie indicó luego que había regresado a la granja a las 11:45 p.m. y se había ido a la cama junto con su esposa y su hija mayor, quienes ya estaban dormidas. La fiscalía saltó para destacar el hecho de que era imposible que Alfie hubiera atravesado el cordón de 10 hombres que rodeaban la granja en ese momento.
Por supuesto, lo que tenía más peso en todo el proceso era la identificación hecha por el agente Jagger en su lecho de muerte. Al presentar su caso, la fiscalía tuvo el cuidado de señalar que el proceso de identificación había sido escrupulosamente justo.
A Alfie le preguntaron: "¿Le dieron la oportunidad de interrogar a Jagger?". "Sí", respondió Alfie. La única pregunta que Alfie le había hecho al policía herido había sido: "¿Está bien seguro?". Recibió la respuesta obvia: "Estoy bien seguro".
El jurado se retiró sólo por una hora antes de regresar con un veredicto de culpabilidad.
Al escuchar el fallo, Alfie gritó. "Mi Señor, declaro mi inocencia. No soy culpable". Fue sentenciado a muerte. Todas las apelaciones se perdieron. Pese a que no aparecía el arma homicida, la sentencia de muerte se mantuvo.
Antes de su ejecución en Armley Jail, Leeds, el 6 de febrero de 1952, juró que era inocente de haber asesinado a los dos oficiales de policía.
Traducción: José Peralta.
Ilustraciones: David Márquez. davidmarquez@cantv.net |