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Con la bendición...
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...de un muy respetado crítico
estadounidense que también es judío ortodoxo,
la película de Mel Gibson sobre las últimas
horas de Jesús, La Pasión, parece que
ha encontrado santa paz meses antes de su estreno. El aclamado
escritor Michael Medved dijo en la televisión de su
país que el film de Gibson es "la mejor adaptación
que se ha hecho de La Biblia en la historia de Hollywood".
Otro escritor judío, David Horowitz, le dio su respaldo
al afirmar que era "un trabajo sorprendente y poderoso".
Estas exclamaciones contradicen aquellas afirmaciones que
calificaban a la cinta de antisemita. La obra, que costó
25 millones de dólares, trata de reproducir los hechos
contados de la manera más fiel posible, al punto de
que el parlamento es en la lengua que hablaban por aquellas
tierras en aquellos días.
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El "misterio" Rampling

Contados actores han levantado su carrera con
roles tan poco convencionales como esta intérprete inglesa
que no se ha cansado de sorprender desde que se iniciara en la actuación
a mediados de los sesenta. Como la sobreviviente de un campo de
concentración que se reencuentra con su torturador en Portero
de medianoche, o como la amante de un chimpancé en Max,
mon amour, Charlotte Rampling no se ha cansado de demostrar
que no teme traspasar límites y explorar terrenos donde otros
no se atreven. Esta cualidad, entre otras tantas, le ha permitido
forjarse una imagen poderosa, en la que priva el misterio. Por estos
días, en Estados Unidos, muchos andan hablando de nuevo de
ella porque es la protagonista de Swimming Pool (La Piscina),
la nueva película de François Ozon, el mismo de 8
Mujeres. La actriz tiene el papel de Sarah Modwell, una exitosa
escritora británica que, tras un ataque de depresión,
decide irse a casa de su editor en Francia para empezar su nueva
novela. Todo transcurría con la mayor tranquilidad hasta
que llega al lugar la hija del empresario (una sensacional Ludivine
Sagnier), quien con su estilo de vida (completamente opuesto al
austero de Sarah) lo trastoca todo cautivando a la autora al punto
de convertirse en la fuente de inspiración en su nuevo trabajo.
Ozon atrapa al espectador con pocos elementos y mucha tensión,
y con la excelente performance que obtuvo de sus dos estrellas.
Es la primera vez que Rampling repite director. Ozon ya la había
dirigido en Bajo la arena, una película que se pudo ver por
unos días en Caracas. Al respecto, la actriz aseguró
para la revista NewsLetter: "Sus películas (las de Ozon)
son todas diferentes... desde que trabajé con él en
Bajo... sabía que volveríamos a encontrarnos
porque compartimos un terreno que nos es común". Otra
respuesta devela algo del misterio que la rodea: "Yo me convertí
en una actriz atípica relativamente rápido. Yo no
encajo fácilmente en una imagen en particular porque no me
gusta pertenecer a ningún grupo. Rechazo la idea de hacer
lo que algunos llaman películas convencionales... yo busco
papeles que me lleven a donde no hubiera llegado sola. Necesito
ser sorprendida". Lejos ha llegado.
Ver también en Protagonistas:
- El monitor discográfico
-
Televisión
en vacaciones
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