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revista Estampas
 

Sonia Braga
Más viva que nunca

No estaba de parranda, y mucho menos muerta, por más que haya interpretado en la versión brasilera
de Desperate Housewives
justamente al personaje que
se quita la vida en el primer
capítulo. Esta actriz que tanto
bailó y amó en los días de Julia
Matos y de la muy fogosa doña
Flor, no ha dejado de estar
y de crecer. Y lo cuenta
aquí en perfecto inglés
carioca. María Elisa Espinosa

Nice to meet you, Sonia…
How are you?”, se le pregunta
a la famosa actriz, a lo que de
inmediato responde con un
Terrific!” pausado y melodioso,
en el que no se olvida de pronunciar
ni una sola de las vocales ni de las consonantes, pero incluso más:
pues con qué facilidad, así sea en
inglés, la voz de Sonia Braga puede dibujar a través de una fría línea telefónica la sonrisa amplia que de seguro está registrando en ese preciso instante mientras mira a lo lejos hacia el Corcovado.

Se le sospecha plácida en su apartamento de Río de Janeiro, aunque debe
interrumpir la conversación que apenas se inicia para abrirle a alguien que toca
el timbre. “¿Podrías esperar un momento?... Disculpa, siempre pasa esto”, comparte
la actriz con cierta vergüenza, y ahora se la imagina una caminando de lo más sensual hacia la puerta de su casa como lo hacía en tiempos en que, trajeada de la Julia
Matos de Dancing Days, fue parte fundamental de la revolución de la industria de las telenovelas en su Brasil natal y querido. O mejor aún, en tiempos en que la fogosa doña Flor se escurría en la pantalla grande entre sus dos maridos: uno muerto
y el otro vivo.

En su caso, no quedan dudas de que está vivita y coleando, pero, además, pasándola muy, pero muy bien. Acaba de tener una gratísima experiencia en Argentina y la describe dando cuenta de un afilado sentido del humor: “Estuve muerta durante una semana (jajaja)… Pero bien viva, luego, durante las noches de Buenos Aires (jajaja)”.

El rol, pero sobre todo la voz en off de Cecilia Monteiro (el mismo personaje de la finada Mary Alice que en la versión original estadounidense de Desperate
Housewives
interpreta Brenda Strong), la ha traído nuevamente a la palestra de su país apareciendo en compañía de otras luminarias cariocas: Lucelia Santos, Teresa Seiblitz, Franciely Freduzesky y Vetia Rocha, quienes, a su vez, hacen los papeles de las muy desesperadas amas de casa de Wisteria Lane, famosas en los rostros de Marcia Cross, Terry Hatcher, Eva Longoria y Felicity Huffman.

Pero no sólo por esto es que ha estado sonando tanto Sonia Braga luego de haber grabado la serie en los mismos estudios donde se produce también la versión gaucha de Desperate Housewives con Cecilia Roth. Además, el año pasado, de vuelta a su terruño, sus compatriotas la pudieron ver en la telenovela Páginas de vida, donde participó en 80 episodios haciendo de una exitosa escultora brasilera que regresa de Nueva York a su país para transformarse en el consuelo de un viudo.

¿Algún parecido con la realidad? Pues ni tanto: sépase, más bien, que Sonia Braga, aunque efectivamente ha vuelto a Brasil para reencontrarse con sus raíces luego de haber vivido por más de 26 años en la Gran Manzana, no piensa, por lo pronto, fijar residencia permanente en Río, y mucho menos consolando a un viudo.

Muy por el contrario, mientras grababa la telenovela se le vio de lo más juntita a Sidney Sampaio, actor treinta años menor que ella (que tiene 57… y con esto terminen de matar su curiosidad todos los que en este momento se están haciendo la infaltable pregunta). Aunque hay muchas más y Sonia Braga las va respondiendo una a una mientras sigue bailándole a la vida.

Usted llegó a decir en una anterior entrevista que se había cansado de que en Hollywood últimamente le dieran puros roles de abuelita. ¿De verdad le afectó eso? ¿Por qué decidió volver a Brasil?

“No, si es que yo ni siquiera tengo un perrito (jajaja)… Ahora hablando en serio: lo que pasa es que para mí resulta muy fácil viajar, no tengo un plan, amo mi trabajo que cada vez se pone mejor. Y esto lo digo desde el fondo de mi corazón: si cada actor en el mundo tuviera el privilegio que yo he tenido de trabajar en Suramérica, en Norteamérica, conociendo a los artistas que he conocido, habiendo visitado India, donde trabajé, supongo que por mi acento británico (jajaja)… Lo cierto es que, como ya dije, para mí es muy fácil viajar, mi familia está en Brasil, vine a hacer una telenovela, fui a Argentina, he regresado para acá a decir ¡hola! de nuevo y pronto estaré viajando a Estados Unidos a ver a algunos amigos y a ocuparme de algunas cosas allá”.

¿Pero entonces regresará nuevamente a Brasil para quedarse de manera definitiva?

“Voy a decir algo y esto quizás va a sonar a como si no quisiera responder a la pregunta, pero es así: yo sólo conozco mi pasado… ¿Mi futuro? Alguien lo debe saber, pero yo no, de verdad que no. Es tan extraño, porque hoy puedo estar aquí y mañana ir a cualquier otro lugar. Así que prefiero no hacer planes porque quiero estar abierta para lo que venga en mi carrera, en el amor, en todo…”.

¿Cómo ha sido ese reencuentro con su país luego de tantos años? ¿Cómo la han recibido sus amigos, su familia, la audiencia?


“Mi familia no me quiere mucho que digamos (jajaja), pero ha sido grandioso volver, verme con los amigos, que tengo muchos aquí; caminar por las calles, parar y conversar con la gente. Eso es grandioso, me encanta”.

De usted se ha llegado a decir que es la celebridad más importante de Brasil después de Carmen Miranda… ¿Siente que eso es así?

“¿Tú me podrías hacer un favor?... Dile eso a Gilberto Gil, que es nuestro ministro de Cultura (jajaja). Pero ahora hablando en serio: Yo siento que hay muchos brasileros que tienen un lugar afuera, como por ejemplo Antonio Carlos Jobim, quien después de Carmen Miranda considero ha representado enormemente a Brasil en el exterior. Asimismo pienso que personas como Fernanda Montenegro y muchos directores de cine son bien reconocidos fuera de nuestro país. Es decir, ¿con el sombrero y las bananas?: solamente Carmen Miranda y yo, pero sin el sombrero, pues muchos otros (jajajajaja)... Yo realmente me siento muy contenta porque se me reconozca como actriz y todo eso, pero debo decir que no soy la única. ¡Me encantaría serlo, pero no lo soy! (jajaja)... Lo que sí creo es que fui quien encendió el fuego cuando la gente de cierta manera ya se había olvidado de nosotros. Yo lo encendí de nuevo, y de eso sí soy responsable”.   

Después de haber hecho el papel de mamá de Jennifer López en la película Angel Eyes (año 2001), ¿se sigue sintiendo una sex symbol?

“Pues, sí. ¿No lo sentirías tú? Pienso que toda mujer lo es cuando así lo quiere”.

¿Cómo ve a América Latina en este momento? ¿Qué piensa sobre lo que está dándose con el Mercosur, con el presidente de su país, Lula, con nuestro presidente Hugo Chávez?

“Déjame decir algo sobre presidentes: eso es un negocio como cualquier otro, ellos están bien pagados, algunas veces no pueden, otras veces sí. Y yo espero que el Mercosur funcione de la misma manera como los europeos lo están haciendo; o más allá: espero que algún día no sea solamente el Mercosur sino toda América unida, incluyendo México, incluyendo todas las islas del Caribe… Que podamos ser un poco más generosos unos con otros, de una manera general: la gente con la gente, las comunidades con las comunidades, un país con otro país. Quizás ahora es muy temprano para decir algo, pero estoy segura de que algún día Suramérica estará más cerca de Norteamérica, eso es algo que podemos hacer. Y además creo que lo que realmente nos ha separado durante muchos años es el idioma, porque en Brasil hablamos portugués y en la mayoría de los otros países se habla español. Pareciera que ‘lo latino’ es algo muy complicado para ponernos todos juntos, pero… si el fútbol pudo, ¿por qué no va a poder la política?”.

¿Qué es lo que más ama en la vida?


“¡El amor! ¡Yo amo el amor!”.

¿Y qué extraña de aquellos dancing days? ¿Todavía le gusta bailar?

“¿Sabes lo que más me gusta hacer en estos días? Yo adoro ir a lugares como Utah, o a desiertos muy tranquilos, o escalar montañas, caminar… Creo que eso es lo que para mí significa Dios. Para mí Dios es la naturaleza. Si nosotros miramos hacia la naturaleza, allí encontraremos a Dios… Pero, déjame decir algo que quizás no se entendió: ¡Mi familia me adora! (jajaja)”.

mespinosa@eluniversal.com

De Plaza Sésamo a NYC

La mayoría la recuerda especialmente por la película Doña Flor y sus dos maridos (1976)
de Bruno Barreto, basada en el libro de Jorge Amado, así como por la telenovela Dancing Days (1978) de Gilberto Braga. Pero Sonia Braga es muchísimo más que eso, incluyendo sus apariciones en la versión carioca de Plaza Sésamo, a inicios de los setenta, cuando interpretaba a la dulce maestra Ana María. Nada que ver con la bomba sexy en la que se convirtió, llegando en tres ocasiones a ser portada de Playboy, mientras su carrera como actriz de televisión y cine iba tomando cada vez más vuelo. Muchos coinciden en que el film que la catapultó hacia el exterior fue Gabriela (1983), la adaptación hecha a otra novela de Jorge Amado, pero destacaron más, entre otros: El beso de la mujer araña (1985), historia
de Manuel Puig llevada con gran éxito al cine por Héctor Babenco, en el que Braga compartió con Raúl Juliá y William Hurt, siendo nominada a un Globo de Oro como actriz de reparto;
así como Un lugar llamado Milagro (1988), comedia de Robert Redford (de quien fue pareja); Moon Over Parador (1988), de Paul Mazursky, por la que resultó nuevamente candidateada para un Globo de Oro, también como actriz de reparto; The Burning Season (1994), film para televisión en el cual volvió a coincidir con Juliá y con la posibilidad de obtener un Globo
de Oro, además de un Emmy por un rol secundario; y Tieta do Agreste (1996), una readaptación de la novela de Jorge Amado llevada en 1989 a la pantalla chica brasilera.
Pero la lista es mucho más larga y en ella sería injusto obviar otras participaciones
—de hecho, las primeras que tuvo— en culebrones de su país, como Hermanos Coraje, Gabriela y Selva de piedra; además de lo más reciente en su carrera dentro del territorio norteamericano, donde se le ha podido ver como artista invitada en los programas Sex and the City, La ley y el orden, CSI: Miami, Alias y Ghost Whisperer, entre otros. No obstante,
que no se piense que la actividad de la morena y sensual Sonia Braga ha quedado sólo
para la pantalla. Además, y es algo que le encanta contar porque la infla de orgullo, ha sido vocera del programa de las Naciones Unidas a favor de la Infancia y se mantiene trabajando junto a Jimmy Smits (The West Wing) y otros actores reconocidos de Hollywood en el apoyo a artistas y aspirantes a artistas de origen hispano para que logren cumplir sus sueños
en Estados Unidos. Ella, sin duda, lo consiguió.

 

Fotos: Archivo


 

De tú a tú
en los AFI Awards

Justo hoy, a partir de las nueve de la noche, Sonia Braga podrá ser vista nuevamente
en la pantalla chica cuando el canal por suscripción MGM transmita, de manera exclusiva,
la entrega de los premios del American Film Institute 2007, celebrada el pasado 7 de junio
en el Teatro Kodak de Los Angeles. El honor de estar en este evento no lo ostenta
cualquiera, de allí que la actriz brasilera no disimule su satisfacción. Estuvo allí, ¡claro
que no se perdió ese espectáculo!, y entre otras cosas porque tuvo el privilegio —y recuérdese que no le gusta desaprovechar ninguno de los que se le atraviesan en el camino— de encontrarse con uno de los actores estadounidenses que más admira
en la vida —Al Pacino— cuando se le entregó el Premio AFI a la Trayectoria. Pero
no fue esta la primera oportunidad en la cual Braga ha estado tan cerca de
su ídolo. Ya han sido varias, y recuerda con especial énfasis el día en que lo conoció
por mera casualidad cuando ambos se encontraban de paseo por España. “El fue
realmente amable conmigo, pero también con la persona que me acompañaba,
cuestión que dice mucho de él. Porque es muy fácil ser simpático con gente que
tú reconoces en las películas, pero no suele suceder así con una persona común
y corriente, con aquellos que no conoces, con el que te tropiezas en la calle...
Y ya sólo por eso se merece un premio ‘a la mejor persona’, ¿no les parece?”.


 

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